6/1/15

Islam: La revolución de los valores que necesita la Argentina (V)


Islam
La revolución de los valores que necesita la Argentina

EN EL NOMBRE DE DIOS, EL CLEMENTE, EL MISERICORDIOSO

Capítulo IV
La tragedia del oprimido y las bendiciones de la pobreza
Por Imad Husein Mariano Pi


La opresión y la exclusión en el marco de la sociedad moderna arrastran dos aspectos: uno real y otro potencial, que unidos garantizan al creyente la mejor morada en el más allá.
En cuanto al real, el sufrimiento de la pobreza extrema, la falta de condiciones para el desarrollo pleno de las posibilidades y capacidades humanas, son realmente una verdadera afrenta a la dignidad de las personas.
Los verdaderos creyentes de entre los pobres sienten que el corazón se les desgarra al ver a los suyos sufriendo los padecimientos del hambre, la desatención y la discriminación. Al mismo tiempo que perfeccionan su paciencia ante la adversidad, apuestan por el esfuerzo para superar la situación y se organizan para corregir las injusticias contando con el auxilio de Dios. Saben que la esperanza no es quedarse sentado resignadamente hasta que las ilusiones se hagan realidad por virtud de una magia extravagante, sino que es un llamado a la acción que surge de lo profundo del corazón y del conocimiento. Que el sendero recto y el sacrificio siempre, tarde o temprano, rinden sus frutos en esta vida y en la otra.
Pero la mayoría tiene una fe débil, cayendo en el abatimiento y la desesperación. Se olvidan que su suerte está atada al camino recto unido a los demás, y buscan la salvación individual o de grupo. Buscan “el privilegio” que les mejore su situación sin importarle en la práctica el mismo sufrimiento que padece el resto de los hombres y mujeres, niños y ancianos de nuestro pueblo. Ellos cambiaron la fe en Dios, la verdad y la justicia por la ideología egoísta y materialista de los opresores, ricos y poderosos. Muchas veces se convierten conciente o inconcientemente en los peores  agentes del opresor infiltrados en los sectores populares. Promueven el individualismo, ayudan de mala gana a los suyos, siempre buscan primero satisfacer sus propias necesidades que las de los demás, aunque esto incluya a sus propios hijos. Suelen malgastar el dinero y hacerse de este por cualquier medio que sea posible.
La pobreza y la exclusión son una dura prueba para los pueblos, así como la abundancia es una prueba para los privilegiados. Tanto quien busca salir de la pobreza mediante la corrupción y la vida fácil, como quien busca mantenerse en la riqueza por corrupción y por avaricia, son condenados abiertamente por todas las tradiciones espirituales, especialmente en el Islam, y no hay llamado a la justicia y la dignidad más firme y completo que la condena a estos dos extremos que en realidad significan lo mismo: la búsqueda de la satisfacción del interés materialista por encima de la verdad y la justicia.
Esta tentación hacia la vida fácil que cotidianamente se cierne sobre la desesperación de los pobres, si no es resistida por el creyente, desemboca inevitablemente en la corrupción, ya sea mediante la supuesta comodidad de vivir de las dádivas de los demás –buscando la complacencia de los poderosos y el doble discurso ante la gente- o mediante la búsqueda de la adquisición ilícita de dinero y de bienes.
Este estado deprimente que abate moralmente al individuo tiene otras 3 manifestaciones de importancia.
1-la caída en los vicios distractivos como el alcoholismo, la drogadicción, y el juego
2-la pérdida creciente de la capacidad de diferenciar lo bueno de lo malo, lo justo de lo injusto y lo verdadero de lo falso, cayendo en la práctica de reproducir la opresión, el engaño y el desinterés que sufre, intentando oprimir, engañar y desinteresarse por los suyos y sus iguales
3-esperar la salvación mágica de sus problemas en las más diversas e irracionales supersticiones, cambiando en la práctica la fe en Dios –a quien supuestamente reconocen como todopoderoso y señor del universo- por la fe en estatuas, cosas, imágenes, santos, espíritus, y cientos de personajes de leyenda, que por supuesto son una especie de “santos bomberos” que no exigen del creyente ningún esfuerzo por seguir el camino recto, sino que solo piden del supersticioso el respeto y la adoración (cualquier semejanza con el pacto con el Mal, denunciado y condenado por todas las tradiciones espirituales no es pura coincidencia).
Esta es la verdadera tragedia de los oprimidos, pues hasta que no nos sacamos todo esto de encima es imposible como sector social mejorar nuestra situación en este mundo. Es más, cayendo en la desesperanza y desviándonos del camino de Dios y los profetas, solo facilitamos nuestra propia autodestrucción y hacemos más sencilla la dominación de los tiranos y opresores sobre nosotros. Por otra parte, la experiencia de todos los procesos de liberación de cierta profundidad en el tercer mundo, también  compartieron esta característica en distintos grados.
Pero a pesar de este aspecto trágico, la pobreza guarda también un potencial bendito.
A diferencia de los opresores y de los sectores privilegiados e incluidos en el sistema consumista que como sector social están cegados a una verdad que pone límites a sus intereses egoístas (porque el pacto materialista a ellos se les cumple relativamente), los pobres tenemos la posibilidad de buscar la felicidad en esta vida, fuera del mundo de las cosas.
Las ideologías “modernas” nos exigen a los pueblos la negación de las tradiciones, que no busquemos nuestros propios caminos espirituales y sociales y que abracemos el materialismo como condición para alcanzar lo que ellos denominan “calidad de vida”, es decir, ser parte de la decadente, vacía y desalmada sociedad de consumo. Una verdadera extorsión combinada con la amenaza de violencia más irracional, indiscriminada y tremenda de la que se tenga memoria en la historia de la humanidad (ejemplo de ello son las masacres y genocidios de las cruzadas, la conquista de América, el colonialismo, el nazismo, el fascismo, el apartheid, el stalinismo, las guerras mundiales, los bombardeos nucleares, las armas biológicas y de destrucción masiva en general, los cientos de invasiones imperialistas y las guerras “preventivas” que aun hoy destrozan países y hunden civilizaciones enteras por el saqueo de sus recursos, todos hechos producidos a través de los siglos por los propulsores de la “civilización moderna” en nombre de la libertad y el progreso).
Muchos pueblos sumergidos en la opresión y la pobreza, aceptan este pacto con la ilusión de que se cumpla a condición de no ser exterminados, pero como vemos, esto termina en engaño y en fracaso. Los pueblos jamás serán parte del proyecto colonialista occidental más que como mendigantes y convidados de piedra en el festín de los poderosos y arrogantes.
Cuando gracias al uso de razón, los pobres arrancamos las caretas del engaño materialista y nos encontramos cara a cara con toda la crudeza de las mentiras del progreso consumista, la vida, el mundo y la esperanza solo tienen la imagen de nuestro propio espejo. El futuro, con la ayuda de Dios, está en nuestras manos, solo dependiendo de la solidez de nuestra fe y la capacidad de nuestra acción.
Si optamos por la corrupción, los vicios y los placeres sin controles ni moralidad, tenemos lo que hoy vivimos en la Argentina. Y no hay distribución de la riqueza que nos salve de la desgracia en este mundo ni en el otro. En este punto no necesitamos realizar enumeraciones, las consecuencias están a la vista, las sufrimos cotidianamente e inundan las páginas de los diarios y los minutos de radio y televisión, ya no solo en los medios sensacionalistas o en los que pretenden intereses desestabilizadores.
Si por el contrario, optamos por el trabajo, el compromiso, la lealtad, la solidaridad, el esfuerzo, el sacrificio y la educación en los valores de Dios, que son los del amor, la bondad, el esfuerzo, la verdad y la justicia, inevitablemente con la fuerza de la razón y la potencia de ser una mayoría con determinación de vencer y establecer una sociedad orientada por valores de origen divino, no hay opresores, tiranos, imperios, medios de comunicación, ni bandas de hipócritas y criminales capaces de detener nuestra marcha hacia la felicidad.
Por eso Dios, en todas las tradiciones espirituales y en el Islam en particular, elige a sus siervos más amados de entre los pobres, poniendo frente a ellos como sus enemigos más acérrimos a los más ricos, arrogantes y poderosos de cada época y lugar.
Y en esta lucha Dios no es neutral. Siempre se ha comprometido con los pueblos unidos en la fe y la determinación.
No es que las tradiciones instruyan a los pueblos en una percepción clasista, ni en el resentimiento social, ni en el espíritu de venganza, que son claramente desechados en los libros celestiales y en las enseñanzas de los profetas; sino que el clasismo, el racismo y la discriminación socio-cultural son elementos propios del despotismo materialista al cual debemos combatir por todos los medios.
Los musulmanes de la Argentina somos absolutamente responsables ante el sufrimiento de los oprimidos y los pobres de nuestro pueblo y de todos los pueblos del mundo. ¿Quiénes más podrían en nuestra patria abrazar sincera y fervorosamente la religión del Dios único y todopoderoso, el Señor del amor, la dignidad, la verdad y la justicia?



Pasajes del Córan y las tradiciones que fundamentan el Capítulo IV

Del Sagrado Corán


“…Y los bienes que repartáis os benefician a vosotros mismos. No gastéis si no es buscando agradar a Dios. Y lo bueno que deis, volverá a vosotros y no seréis oprimidos. Que sea para los necesitados que se encuentran en dificultades por su dedicación a la causa de Dios, sin poder desplazarse por la tierra.
El ignorante piensa que son ricos, por su discreción. Los reconocerás por sus señales. Ellos no piden a la gente, molestándola. Cualquier bien que gastéis, ciertamente, Dios sabe de ello.
Aquellos que reparten sus bienes de noche y de día, en secreto y abiertamente, tendrán su recompensa junto a su Señor y no tendrán que temer y no estarán tristes.”
2:272-274

“En verdad, os pondremos a prueba con algo de temor, de hambre, de merma de riquezas, vidas y frutos. Pero ¡da la buena nueva a los que sean pacientes!
2:155

“¿Es que no vais a combatir por la causa de Dios y de los hombres, mujeres y niños oprimidos que dicen -¡Señor nuestro!, sácanos de este país de gentes opresoras y tráenos a alguien que, de Tu parte, nos proteja y auxilie-?
Los que creen combaten por la causa de Dios y los que no creen combaten por la causa de los tiranos. ¡Combatid pues, a los amigos de Satanás! Ciertamente, la intriga de Satanás es débil.”
4:75-76

“Si Dios incrementase la provisión para Sus siervos, estos se volverían injustos y opresores en la Tierra, por eso hace que descienda en su medida aquello que Él quiere. En verdad, Él está bien informado y observa a sus siervos.”
42:27

“Todo lo que se os ha dado es disfrute pasajero en esta vida mundanal y lo que hay junto a Dios es mejor y más duradero para quienes tienen fe y confían en su Señor y se abstienen de los pecados mayores y de la inmoralidad y, cuando se les irrita, perdonan. Y que responden a su Señor, hacen la oración, se consultan entre ellos los asuntos y reparten de aquello que Nosotros les proveemos y cuando sufren una injusticia, un ultraje, se ayudan entre sí.
La recompensa del mal, es un mal semejante. Así pues quien perdone y corrija el mal será recompensado por Dios. En verdad, Él no ama a los opresores.
Y quienes se defiendan tras haber sido oprimidos no serán censurados. En verdad, la censura es para quienes oprimen a las gentes y van agrediendo en la tierra sin derecho. Ellos tendrán un castigo doloroso.”
42:36-42

“El ser humano no se cansa de buscar el bien, pero cuando le alcanza un mal se desanima y desespera”
41:49

“Si Dios os ayuda, nadie podrá venceros y si os abandona ¿Quién podrá ayudaros después de Él? ¡Qué los creyentes confíen en Dios!”
3:160

 “Y no desfallezcáis ni os apenéis pues, si tenéis fe, seréis los vencedores.”
3:139

“…Negaron las señales procedentes de su Señor y desobedecieron a Sus Mensajeros y siguieron (en cambio) las órdenes de cualquier tirano implacable”
11:59

“y que nada pertenece a la persona excepto aquello por lo que se esfuerza”
53:39

“En cuanto al ser humano, cuando su Señor le pone a prueba honrándole y bendiciéndole dice: “mi Señor me ha honrado” pero cuando le pone a prueba ajustándole la provisión dice: “mi Señor me ha humillado”. ¡Pero no! Lo que sucede es que no sois generosos con el huérfano, ni os estimuláis unos a otros a alimentar al necesitado y devoráis las herencias con un apetito insaciable y amáis las riquezas con un amor desaforado.”
89:15-20

“En verdad el ser humano ha sido creado impaciente. Cuando le alcanza un mal desespera y si le alcanza un bien es mezquino.”
70:21

“Los hipócritas y las hipócritas son tal para cual, ordenan lo que está mal y prohíben lo que está bien y aprietan sus puños (no abren la mano al necesitado). Se olvidaron de Dios así qie Él se olvidó de ellos. En verdad los hipócritas son los transgresores.
Dios ha prometido a los hipócritas y a las hipócritas y a los que no creen, el Fuego del Infierno, en el que estarán eternamente.
Eso es suficiente para ellos y Dios les maldice. Tendrán un castigo permanente.
¡Hipócritas! Sois como los que os precedieron. Eran más fuertes que vosotros y poseían más bienes e hijos y disfrutaron de su parte.
Disfrutad vosotros de la vuestra como ellos disfrutaron de la suya.
Os habéis dado a la frivolidad como ellos se dieron a la frivolidad. Ellos arruinaron sus obras en esta vida y en la otra y ellos son los perdedores.”
9:67-69

“Y no os comáis vuestras riquezas unos a otros de forma ilícita ni ofrezcáis de ellas a los jueces para comeros parte de las riquezas de la gente injustamente y a sabiendas de lo que hacíais”
2:188

“Y ves como muchos de ellos se precipitan al pecado y a la agresión y se alimentan del soborno y las ganancias ilegales. ¡Qué malo es lo que hacen!”
5:62

“¡Oh los que creéis! ¡No os alimentes de la usura, doblando una y otra vez (las riquezas)! Temed a Dios. Quizás así tengáis éxito.”
3:130

“En lugar de Dios, toman otros dioses para que les den poder”
19:81

“¿No ves que Nosotros enviamos a los demonios sobre aquellos que no creen para que les inciten con insistencia al mal?
19:83

“Y para cada comunidad hay un Mensajero. Cuando llega a ellos su Mensajero, juzga entre ellos con equidad y ellos no son oprimidos”
10:47

“Exceptuando aquellos hombres, mujeres y niños que verdaderamente estaban oprimidos y no disponían de medios ni de una guía para el camino. A esos posiblemente Dios les perdone, pues Dios es indulgente, perdonador.”
4:98-99

“En verdad, los temerosos de Dios estarán en jardines y fuentes, recibiendo lo que su Señor les dé. En verdad, antes de ello, eran de los que hacían el bien.
Eran de los que dormían poco durante la noche y antes del amanecer pedían perdón y daban de sus bienes a los mendigos y a los necesitados su derecho”
51:15-19

“En verdad el Faraón fue un tirano altivo en la Tierra. Dividió a la gente de ella en grupos. Debilitaba a uno de ellos, degollando a sus hijos y dejando con vida a sus mujeres. Verdaderamente, él era de los corruptores.
Nosotros queremos favorecer a quienes han sido desfavorecidos en la Tierra y les hacemos dirigentes y les hacemos herederos.”
28:4-5

“Y no alargues tus ojos hacia lo que Nosotros hemos proporcionado a algunos de ellos, flor de esta vida mundanal, para ponerles a prueba con ello, pues la provisión de tu señor es mejor y más duradera.”
20:131

De las Tradiciones

Del Profeta Muhammad (BPD): Cuando se manifiesta la fornicación aumenta la muerte súbita; cuando se merma en el peso Dios les aflige con años de sequía y escasez; cuando se abstienen de pagar el zakât la tierra se abstiene de otorgar sus bendiciones consistentes en siembra, frutos y toda clase de minerales; cuando se desvían de las normas (divinas) están cooperando en base al pecado y la iniquidad; cuando quebrantan los pactos, Dios hace que sus enemigos les subyuguen; cuando cortan los lazos de parentesco las riquezas son dispuestas en manos de los malvados; cuando no ordenan el bien ni prohiben lo execrable ni siguen a los virtuosos de la gente de mi casa, Dios hace que les subyuguen sus malvados de forma tal que los virtuosos de entre ellos suplicarán pero no les será respondido.

Del Imam ‘Alî (P): Por cierto que el común de la gente de la comunidad es el pilar de la religión, es (lo que provoca) la congregación de los musulmanes, y lo que se apresta contra el enemigo; por eso, debes tenerles afecto y tus inclinaciones deben acompañar a las suyas.

Del Imam ‘Alî (P): Y ordena lo bueno que de esa forma pertenecerás a su gente (la gente de lo bueno); rechaza lo execrable mediante tu mano y lengua, y sepárate de quien lo perpetra con todo tu empeño; combate por (la causa de) Dios como se debe, que no te afecten los reproches de nadie acerca de Dios, y lánzate a las luchas por la verdad donde sea que fuere.

Del Mensajero de Dios (BPD): Preguntad a los sabios, dialogad con los sapientes y alternad con los pobres.

Del Imam ‘Alî Ibn Al-Husain (P): Las señales del creyente son cinco.” Pregunté: “¿Y cuáles son? ¡Oh hijo del Mensajero de Dios!”. Dijo: “El temor a Dios al encontrarse sólo, dar limosna a pesar de encontrarse en escasez, la paciencia ante la aflicción, la indulgencia ante la ira, y ser veraz ante el temor.”

Del Imam As-Sâdiq (P): Suficiente pecado para una persona es que descuide a aquéllos que dependen de él.

Del Profeta (BPD) de Dios, en la noche de la ascensión a los cielos: “¡Oh Ahmad! Mi amor está en la acción de amar a los pobres, así pues, aproxímate a los pobres. Acerca hacia ti sus reuniones, que de esa manera, Me acercaré a ti…”.

Del Profeta Muhammad (PBD): Un siervo no se aproxima a un rey sin alejarse de Dios Altísimo.

Del Profeta Muhammad (PBD): La miseria se encuentra próxima a la incredulidad y la genera. Y la envidia está muy cerca de vencer a la determinación (o destino “qadar”).

Del Profeta Muhammad (PBD): La fe tiene dos partes: una es la paciencia y la otra es el agradecimiento.

Del Profeta Muhammad (PBD): Quien conoce la prueba es paciente a su respecto; quien no la conoce, la niega.

Del Profeta Muhammad (PBD): Pedirle poco a la gente respecto de las necesidades es la riqueza efectiva (o concreta), y pedirle mucho a la gente es una humillación
que implica una pobreza efectiva.

Del Profeta Muhammad (PBD): Aquel  que trabaja  para  mantener a  su  familia  procurándole  el  sustento  es igual a  quien combate en el camino de Dios.

Del Profeta Muhammad (PBD): Buscar (y adquirir) lo lícito es obligación de todos los musulmanes, sean hombres o mujeres.

 Del Imam ‘Alî (P): Por cierto que el común de la gente de la comunidad es el pilar de la religión, es (lo que provoca) la congregación de los musulmanes, y lo que se apresta contra el enemigo; por eso, debes tenerles afecto y tus inclinaciones deben acompañar a las suyas.




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