6/1/15

Islam: La revolución de los valores que necesita la Argentina (VI)

Islam
La revolución de los valores que necesita la Argentina


EN EL NOMBRE DE DIOS, EL CLEMENTE, EL MISERICORDIOSO

Capítulo V
Purificar la pobreza es la mitad de la victoria

Por Imad Husein Mariano Pi

Los opresores siempre buscan justificar su dominación y sus privilegios trasladando la culpa de la pobreza y la injusticia al oprimido, transformando la víctima en victimario. Una vez que corrompen al oprimido mediante los perversos mecanismos de extorsión cultural y social, luego levantan el dedo acusador martillando con todo el peso de su poder para demonizarlo y castigarlo.
Un caso indudablemente ejemplar lo brinda el estudio de la criminología: el robo del rico se legaliza y el del pobre se penaliza. Los gobiernos se llenan de ricos y las cárceles de pobres.
Con esto no buscamos defender el accionar delictivo, todo lo contrario. Pero “es para todos la frazada o es para todos el invierno”. Y hacer justicia no es matar pobres y endurecer sus penas, sino poner las cosas en su debido lugar.
Como decíamos en el capítulo anterior, la reparación de la injusticia en este mundo y alcanzar la salvación en el otro, requieren como condición necesaria que los oprimidos abandonen las ilusiones materialistas, y no solo que las abandonen sino que las combatan, por ser la principal fuente de corrupción moral y social, que aunque pueda beneficiar a los intereses de los más privilegiados y sus agentes, lo cierto es que al pueblo humilde solo le trae desgracias.
No solo el Islam promueve este proceso de “purificación” espiritual, cultural y social de los sectores populares, aunque debemos admitir que nuestra tradición ofrece el más completo y profundo programa para llevarlo adelante con éxito.
En primer lugar, el Islam es cristalino en hacer responsables a los pueblos por su propio destino expresándolo sencillamente en la formula de ordenar lo bueno y prohibir lo malo.
Por más injusta que sea su pobreza, el oprimido no debe robar, porque cualquier sociedad para organizarse y mejorar, no puede permitir que cualquiera, ya sea por interés o necesidad, avasalle los derechos legítimos de otra persona. Así como no puede robarle, no puede agredirle físicamente ni de palabra sin razón alguna; siendo el ejercicio del perdón y el arrepentimiento, ampliamente recomendado.
Debe ser paciente y tolerante con los suyos, sus familiares, vecinos y visitantes, relacionarse abierta y sinceramente con ellos, respetando el honor y la tranquilidad de las personas.
Debe velar por la situación de los demás de la misma forma en que se preocupa por la situación propia, esforzándose siempre por mejorar ambas (la de uno y la de los demás).
¿Acaso quienes fueran así morirían de hambre sin que nadie los ayude? En absoluto, la mayoría de la gente siempre ayuda y respeta a las personas buenas, sinceras y esforzadas; por eso Dios asegura que al humilde generoso, le será devuelta su generosidad en este mundo y doblemente en el otro. Si lo primero es una completa verdad, ¿porque debiera ser mentira lo segundo?
La ayuda mutua entre quienes practiquen el bien en su relación con los demás, es la forma más rápida y segura para zafar de las angustias mas graves de la pobreza y la injusticia.
Por otra parte, de nada sirve ser bueno, ayudar y recibir ayuda, si lo que se recibe es malgastado en vicios que degradan al ser humano, complicando y desordenando sus relaciones sociales y familiares. El alcoholismo, la drogadicción y el juego, junto a la promoción de las perversiones y liberalidades sensualistas, son los grandes vicios que hacen más insoportables los padecimientos de la pobreza. Combatirlos es una tarea fundamental e indiscutible.
A quienes alegan que la caída en los vicios “es parte de la vida privada de cada uno y que no hay que meterse”, se olvidan que aquí estamos hablando de los pobres que necesitan terminar con el materialismo individualista y no de los ricos que necesitan fomentarlo.
Como está ampliamente demostrado no solo en la historia mundial de las sociedades, sino en los sufrimientos concretos cotidianos que vivimos los argentinos, estos vicios destruyen vidas, familias, barrios y comunidades enteras, contando por millones a sus víctimas directas e indirectas cada día.
Todo aquel que pretenda terminar con los más graves problemas sociales, y en particular los que afectan a los más pobres, tiene que levantar bien en alto las banderas del combate sin concesiones a los vicios que degradan la vida social. Y una de las condiciones necesarias de iniciar el proceso de recuperación y liberación del pueblo oprimido es justamente y antes que nada, promover el rechazo del pueblo a los vicios para luego buscar la directa prohibición de los mismos.
Quien se niega a esto a pesar de que se le explique mil veces y de que sea un asunto tan claro como el agua, tiene dos posibilidades: o es un ignorante y necio con el que no hay que perder el tiempo, o es un agente del enemigo al cual hay que combatir por todos los medios disponibles.
Los chamuyos liberales por “izquierda” que consideran esto como algo que no es “fundamental” en la lucha por la “reforma social” o por la “revolución”, solo merecen nuestro desprecio. Son problemas muy sentidos y dañinos por los que nuestro pueblo sufre mucho, sumándole un montón de complicaciones a la ya de por sí difícil situación de injusticia por la que atraviesa. Hablar de revolución y negarse a combatir de palabra y de hecho a estos vicios equivale a mentirle descaradamente al pueblo y desarmarlo social y culturalmente en la lucha por su liberación. No hay peor enemigo de la revolución social y cultural que los agitadores sociales sin responsabilidad ni amor por el pueblo.
Aparte de nuestras tradiciones, todas las experiencias profundas de reforma social en la historia del mundo demuestran que todas ellas, sin excepción, desarrollaron una activa lucha social y cultural contra los vicios, ya sea desaconsejándolos severamente o prohibiéndolos lisa y llanamente.
Ningún pueblo hundido en los vicios ha podido jamás liberarse del sometimiento a los poderosos y las desgracias. Siempre han sido promovidos por los tiranos y privilegiados, y condenados y combatidos por los sectores más consecuentes y comprometidos de los movimientos populares.
La misma historia de los hombres confirma indiscutiblemente la justeza y veracidad del camino de Dios.
Estos tres grandes vicios, ruinosos para el ser humano y los pueblos, funcionan como llaves maestras que abren de par en par las compuertas a la corrupción generalizada de una sociedad cuando sus miembros se entregan en cuerpo y alma a los desatinos del materialismo.
Algunas de sus consecuencias directas son el aumento notorio de la impiedad, la falta de límites, el crecimiento implacable de la inseguridad y la exaltación de la ignorancia.




Pasajes del sagrado Corán y las Tradiciones que fundamentan el Capítulo V

Del Sagrado Corán

“La Humanidad constituía una sola comunidad y después Dios designo a los profetas como portadores de buenas nuevas y advertidores (del castigo) e hizo descender con ellos la Escritura (Sagrada) con la Verdad para que juzgasen entre los hombres en aquello en lo que no se ponían de acuerdo.
Despues de haber llegado a ellos pruebas claras, aquellos a los que les fueron dadas no discreparon, excepto algunos por envidia entre ellos.
A aquellos que no creían, Dios, por su voluntad, les guió a la Verdad de aquello en lo que discrepaban. Dios guía a quien Él quiere al camino recto.”
2:213

“En verdad, hicimos descender para ti la Escritura Sagrada con la Verdad, para que juzgues entre los hombres mediante lo que Dios te ha hecho ver. Y no seas defensor de los traidores.”
4:105

“Di: Mi Señor ha ordenado la justicia y la equidad. Poned toda la atención de vuestro corazón en Él en todos vuestros actos de adoración e invocadle y que vuestra creencia sincera sea para Él. Y sabed que Él os creó la primera vez, regresaréis.”
7:29

“Por ello, predica a las gentes y mantente firme como te ha sido ordenado y no sigas sus pasiones y di: Creo en lo que Dios ha hecho descender de la Escritura y se me ha ordenado que establezca la justicia entre vosotros. Dios es nuestro Señor y vuestro Señor. Nosotros responderemos por nuestros actos y vosotros por los vuestros. No hay preferencias entre nosotros y vosotros. Dios nos reunirá. Todo regresa a Él.”
42:15

“Y escribimos para él (Moisés) en las Tablas, consejos y advertencias de todo y explicaciones detalladas sobre todas las cosas.
¡Tómalas pues, con fuerza y ordena a tu pueblo que tome lo bueno que hay en ellas! Yo pronto os mostraré la morada de los transgresores.”
7:145

“Aquellos que han sido expulsados de sus hogares sin derecho solo por haber dicho: Dios es nuestro Señor. Y si Dios no hubiera defendido a unas personas por medio de otras, habrían sido destruidos monasterios, iglesias, sinagogas y mezquitas, en las que se menciona mucho el nombre de Dios.
Ciertamente Dios auxilia a quienes le auxilian. En verdad, Dios es fuerte, poderoso. Aquellos que, si les damos poder en la Tierra, hacen la oración, dan el impuesto religioso purificador de la riqueza, ordenan lo que está bien y prohíben lo que está mal. Y la conclusión de todos los asuntos está en manos de Dios.
22:40-41

“Y al ladrón y a la ladrona, cortadles la mano en pago de lo que hicieron, como escarmiento procedente de Dios. Y Dios es poderoso, sabio.
Pero Dios perdonará a quien, tras su mal comportamiento, se arrepienta y repare el mal que cometió.
En verdad, Dios es perdonador, misericordiosísimo con los creyentes.
¿Acaso no sabes que a Dios pertenece la soberanía de los cielos y de la tierra? Él castiga a quien quiere y perdona a quien quiere. Dios tiene poder sobre todas las cosas.”
5:38-40

“¡Oh los que creéis! No os comáis la riqueza unos a otros ilegalmente. Es diferente si comerciais de común acuerdo. Y no os mateis vosotros mismos. En verdad, Dios ha sido misericordiosísimo con vosotros.”
4:29

“…Dad la medida y el peso (correctos) y no estaféis a la gente en sus cosas y no corrompáis la tierra después de que ha sido reformada. Eso será en beneficio vuestro, si sois creyentes. Y no acecheis a las gentes en cada camino para intimidarlas, ni pongáis obstáculos tratando de hacerlo complicado y tortuoso, para que la gente pueda seguir el camino de Dios si cree en Él. Recordad cuando erais pocos y Él aumento vuestro número y observad cual fue el final de los corruptores.”
7:85-86

“Di: en verdad, mi Señor solamente ha prohibido la indecencia y los malos comportamientos públicos o privados, el pecado, la agresión sin derecho, que adoréis como si fuera Dios aquello a lo que Él no ha concedido ninguna autoridad y poder, y que atribuyáis a Dios lo que no sabéis”
7:33

“En verdad, los creyentes son hermanos, así pues, poned paz entre vuestros hermanos. Y sed temerosos de Dios, para que quizás así, tenga misericordia de vosotros.
¡Oh creyentes! ¡Que un pueblo no se burle de otro, no vayan a ser mejor que ellos! Ni una mujer de otra mujer, no vaya a ser mejor que ella.
Y no os difaméis unos a otros ni os insultéis con motes. ¡Que mal ser llamado transgresor después de haber recibido la fe!
Y quienes no se arrepienten, esos son los opresores.”
49:10-11

“Dios no os prohíbe que tratéis con amabilidad y equidad a quienes no combaten vuestra fe ni os han expulsado de vuestros hogares. En verdad, Dios ama a quienes son equitativos.”
60:8

“Aquellos que reparten de sus riquezas en la prosperidad y en la adversidad y aquellos que contienen su ira y perdonan a las personas, pues Dios ama a los que hacen el bien.”
3:134

“Te preguntan sobre los embriagantes (alcohol, drogas) y los juegos de azar. Di: en ambos hay un gran perjuicio y también un beneficio para la gente, pero el perjuicio que hay en ambos es mayor que el beneficio. Y te preguntan que deben repartir. Di: lo que excede a las propias necesidades. De esta manera Dios aclara sus señales. Quizá así reflexionéis.”
2:219

“¡Oh los que creéis! Ciertamente el vino (la droga), los juegos de azar, las piedras de altar (ídolos y estatuas) y las flechas adivinatorias, son cosas abominables hechas por Satanás. Por tanto, absteneos de ellas, quizás así triunfeís.
Ciertamente, Satanás quiere crear entre vosotros la enemistad y el odio, con el vino y los juegos de azar y apartándoos del recuerdo de Dios y la oración. ¿Os abstendréis de ello?”
5:90-91

De las Tradiciones

Del Profeta Muhammad (PBD): El más cercano de vosotros a los cortesanos del sultán y su séquito es el más alejado de Dios Altísimo.

Del Profeta Muhammad (PBD): A quien prefiere el sultán en lugar de Dios, Poderoso y Majestuoso, Él le quitará la piedad y lo dejará desorientado.

Del Profeta Muhammad (PBD): Un siervo no se aproxima a un rey sin alejarse de Dios Altísimo.

Del Profeta Muhammad (PBD): Quien camina para cubrir las necesidades de su hermano, obtiene por ello más que 20 años de retiro espiritual en la obediencia de Dios.

Del Profeta Muhammad (PBD): El más completo de los creyentes en la fe es el que mejor carácter tiene

Del Profeta Muhammad (PBD): Sabed que los peores de mi comunidad son aquellos a quienes la gente respeta por temor. Y sabed que aquel a quien la gente respeta por evitar su malicia (por miedo a él), no es de los míos.

Del Profeta Muhammad (PBD): El hombre debe respetar al vecino como  respeta a su propia madre.
Del Profeta Muhammad (PBD): A aquel que hace enemistad contra sí mismo (contra su propio alma) en lugar de hacer enemistad contra la gente, Dios lo asegura contra el terror del Día del Juicio Final.

Del Profeta Muhammad (PBD): No cree en mí quien duerme satisfecho mientras su vecino está hambriento. Ni cree en mí quien duerme vestido mientras su vecino está desnudo.

Del Profeta Muhammad (PBD): La cordialidad con la gente es la mitad de la fe. Y ser benévolos con ellos es la mitad de la vida.

Del Profeta Muhammad (PBD): Tres son las noblezas de la moral: entablar relaciones con quien las haya cortado contigo; proveer a quien te ha despojado; dispensar a quien te ha oprimido.

Del Profeta Muhammad (PBD): Decir la verdad, juzgar conforme a la justicia y cumplir las promesas (y los acuerdos) son todos los mandatos de la religión.

Del Profeta Muhammad (PBD): No realicen ningún bien por ostentación, ni lo abandonen por vergüenza.

Del Profeta Muhammad (PBD): El vago posee tres signos: flaquear hasta el límite, extremar esto hasta el abandono y ser negligente hasta caer en el pecado.

Del Profeta Muhammad (PBD): Los creyentes deben dar importancia a sus pactos,
a las condiciones y promesas que hacen y establecen.

Del Profeta Muhammad (PBD): Aquello que resulta escaso pero suficiente es mejor que lo que abunda y está en vano.

Del Profeta Muhammad (PBD): Quien se alimente del (fruto de)  su trabajo (de lo que haya adquirido con esfuerzo y sea lícito), el Día del Juicio Final será congregado con los Profetas (P) y recibirá la misma recompensa que los Profetas (P).

Del Imam As Sadiq (P): ¡Por Dios! Que no son nuestros seguidores sino quienes temen a Dios y Le obedecen. ¡Oh Yâbir! Éstos no son conocidos sino por la humildad, la modestia, ser digno de confianza, la abundancia del recuerdo de Dios, el ayuno, la oración, la benevolencia con los padres, la atención a los vecinos de entre los pobres, los indigentes, los endeudados y los huérfanos, por decir la verdad, recitar el Corán, no hablar de la gente sino lo bueno, y ser dignos depositarios de la confianza de sus familiares en sus asuntos…”

Del Imam 'Alí (P): No se debe reprochar a quien está en tentaciones, pruebas y dificultades (sino que hay que ayudarlo a salir de ellas, pues es posible que haya caído en tal situación involuntariamente).
   
Del Imam Sadiq (P): Un ignorante generoso es mejor que un sabio avaro.

Del Profeta Muhammad (PBD): Se reunió todo el mal en una casa, siendo su llave el beber vino."

Del Profeta Muhammad (PBD): El vino es la madre de todo lo malicioso.

Del Profeta Muhammad (PBD): Dios maldice al que bebe vino, al que exprime (las uvas), al que lo procesa, al que lo transporta y al que lo almacena (y comercializa).

Del Profeta Muhammad (PBD): El vino es la sumatoria de todos los pecados, la madre de todo lo maligno y la llave de toda maldad.

Del Profeta Muhammad (PBD): Y beber una bebida alcohólica, ya sea poco o mucho, es peor para Dios que comer de la usura, pues es la llave de todo lo malo. Ellos oprimen a los inocentes, hacen amistad con los inmorales y los libertinos; para ellos la justicia es injusticia y lo injusto es justo. Ellos dan todo por este mundo y saben que no están con la verdad. Pero el demonio les ha adornado sus acciones y les ha cerrado el camino.

Del Imam Al-Bâqir (P): Abstente de la ociosidad y el hastío, puesto que conforman la llave de todo mal.

 Del Profeta Muhammad (PBD): ¿Qué es lo que te ha provocado esas callosidades en las manos?”. Dijo: “¡Oh Mensajero de Dios! Trabajo con la cuerda y la pala y (el producto de ello) lo gasto en mi familia.” Entonces el Mensajero de Dios (BP) besó su mano y dijo: “Ésta es una mano que el Fuego no tocará.

Del Profeta Muhammad (PBD): Son los que cuando hacen el bien se regocijan, cuando hacen el mal piden el perdón divino, cuando algo les es otorgado agradecen, cuando sufren una aflicción son perseverantes, y cuando se enfadan perdonan.






No hay comentarios:

Publicar un comentario