6/1/15

Islam La revolución de los valores que necesita la Argentina (VII)

Islam
La revolución de los valores que necesita la Argentina


EN EL NOMBRE DE DIOS, EL CLEMENTE, EL MISERICORDIOSO

Capítulo VI
Inseguridad y violencia

Por Imad Husein Mariano Pi

Mucho se habla en nuestros días de la inseguridad como fenómeno social negativo y destructivo. A este grave problema se le oponen dos visiones aparentemente distintas en la superficie pero esencialmente unidas por su espíritu materialista.
Una está teñida de hipocresía y fascismo disfrazados de moralidad, y la otra, oculta su cobardía tras el velo de la democracia, la justicia social y los derechos humanos.
A pesar de su evidente incapacidad para enfrentar el problema con la firmeza y el sentido de justicia necesarios, siguen encandilando a la opinión pública con sus patrañas y discursos electoraleros, compartiendo un elemento fundamental: ambos echan mano al detestable discurso de que el origen de la delincuencia y la violencia está en la pobreza.
Unos explican que la inseguridad es culpa de la vagancia, ignorancia e irracionalidad de los pobres. Se atajan de esta barbaridad diciendo “ojo pero no todos los pobres son delincuentes, también entre ellos hay gente trabajadora”, como si eso ocultara la realidad de los hechos: consideran a los pobres potencialmente delincuentes, sospechosos por su mera condición social, y promueven un cada vez más estricto control policial sobre esta población. Esta es la posición lisa y llanamente fascista de los poderosos y opresores.
Los otros dicen que principalmente los pobres salen a delinquir y ejercer la violencia cuando no les queda otra, porque son excluidos de los beneficios del progreso (una especie de redistribución forzada de hecho que desaparecerá con la inclusión de los pobres a la sociedad de consumo). Denuncian con cierta razón que los ricos son verdaderos delincuentes que amasan sus fortunas por medios ilegítimos que son legalizados por los políticos que los sirven con leyes hechas a medida, y que la política de mano dura de los poderosos solo apunta a ejercer más violentamente su dominio sobre los más pobres. Pero por más vueltas que le den, la realidad les demuestra que la mejora social poco ayuda a bajar la criminalidad, y que en concreto, ellos también echan mano al control policial sobre la sociedad (muchas veces más duramente todavía que lo que suele hacerlo la misma derecha a la que denuncian).
Y no podría ser de otra manera, porque como explicábamos antes, el origen de la delincuencia se halla no en la pobreza sino en el materialismo bajo el que es educada y organizada la vida social.
Si el objetivo principal de la humanidad es la persecución de la riqueza y la abundancia, es lógico que las personas individualmente, en grupo, o colectivamente, de acuerdo a sus posibilidades, busquen su realización por todos los medios al alcance (en cambio una sociedad educada y organizada en la búsqueda de la satisfacción de Dios, no tendría necesidad alguna de recurrir ni al delito ni a la violencia).
Por eso nos negamos rotundamente a vincular pobreza con inseguridad y delincuencia. Más bien al contrario, por ser consecuencia directa del materialismo reinante en el espíritu occidental, la inseguridad, la criminalidad y la violencia son mucho mas fácilmente asimilables a la riqueza que a la pobreza.
Veámoslo más detenidamente a la luz de hechos realmente incontrastables e indiscutibles.
¿Cuales son los negocios criminales mas extendidos y rentables en este mundo generando víctimas al por mayor?
El tráfico de armas, de drogas, de influencias (corrupción institucional) y de personas (ya sea para el trabajo forzado, la explotación sexual o la venta de órganos). Si fuéramos completamente sinceros, deberíamos contar también entre tales actividades delictivas, al saqueo de los recursos humanos, naturales y financieros de un pueblo sobre otro bajo condiciones de amenaza y extorsión.
Estos negocios están en la cúspide indiscutible de la criminalidad mundial. ¿Quiénes son sus principales usuarios y beneficiarios, sino los más poderosos, ricos, y acomodados del planeta? Muy lejos de ellos se encuentran los reales “beneficios” de los que cumplen algún papel menor y despreciable en la cadena de la opresión o el que puede tener un pobre al malgastar la plata consumiendo alguna de estas pocas porquerías, ya sea pagando por sexo, por droga, por un arma en el mercado negro o ganando su parte de la coima por obviar una falta de tránsito.
Hay quienes piensan –y hasta lo dicen- demostrando una absoluta ignorancia, que esos son “problemas del mundo” y de lo que se trata es de resolver los problemas de la Argentina.
Pero estos problemas están crudamente presentes en la dinámica de la inseguridad y la violencia de nuestro país. ¿O que sería de ellas si no existieran de por medio, por ejemplo, la droga, la venta ilegal de armas, la prostitución y la trata de personas? ¿Que pasaría con los secuestros, el robo de automotores, el saqueo de viviendas e incluso la delincuencia al por menor y callejera, sin la existencia de una extensa red de corrupción policial, judicial, política y social que inevitablemente empieza en los sectores más concentrados del poder económico e institucional y termina en los mismos sectores populares?
En el primer escalón, la acción criminal o cómplice de los ricos y poderosos del mundo. En el segundo, la acción criminal o cómplice de los ricos y poderosos de la Argentina.
Sin la locura criminal de estos dos sectores minoritarios, tanto en el mundo como en nuestro país, empujados por la ambición y la avaricia sin principios, poco quedaría ya de la trágica espiral de inseguridad y violencia que recorre nuestra patria. Que dicho sea de paso, descarga el mayor peso de la brutalidad sobre los pobres y oprimidos, que son la mayoría absoluta (en serias condiciones de desprotección) de nuestro pueblo y del conjunto de la comunidad mundial.
Ahora bien, es muy difícil que los beneficiarios directos del sufrimiento masivo del pueblo abandonen sin lucha los privilegios de su accionar criminal. Por otro lado, concientes de que el pueblo oprimido es quien sufre en mayor medida y más crudamente, los padecimientos derivados de la inseguridad y la violencia, debiéramos ser los sectores populares los principales abanderados y responsables de luchar consecuentemente contra esta verdadera lacra social.
En un primer momento quizás no podamos enfrentar directamente y con nuestras propias manos, al corazón de las organizaciones mafiosas más poderosas del mundo.
Sin embargo sí podemos cortar sus tentáculos en nuestra patria, y para ello, los sectores populares debemos empezar por neutralizar la acción de las mafias en nuestro propio territorio y medio social.
Los musulmanes tenemos para ello una fórmula de oro a la que ya hicimos referencia, anclada en lo más profundo de nuestra religión, la revelación coránica y las tradiciones: la obligación de los creyentes en ordenar lo bueno y prohibir lo malo. ¿Existe otra receta mas clara, sencilla, comprensible y efectiva para combatir con decisión los más graves problemas sociales?
Esta línea de comportamiento a medida que se va extendiendo desde el individuo hacia el conjunto social, facilita alcanzar el éxito en este objetivo mediante la difusión incansable de los valores positivos y el estímulo a la acción directa, en el marco de una real promoción del compromiso y la participación comunitaria.
Podemos alentar en nuestros vecinos el rechazo a las prácticas delictivas y criminales. Por ejemplo, quitando el saludo y rompiendo toda relación con los vendedores de droga; hablar mal de ellos, de su nefasta actividad y de sus cómplices y guardianes, como las fuerzas de seguridad de la zona y los dirigentes políticos y sociales que los apañan ya sea con su acción o su silencio. Denunciando que arruina nuestras familias y pudre nuestros barrios, tratando de rescatar de todas las formas posibles a nuestros hermanos caídos en la adicción a condición de que corten cualquier tipo de relación con los traficantes y no se transformen en nuestros enemigos; y así sucesivamente hasta que alcancemos la fuerza suficiente que nos permita escrachar a estos verdaderos parásitos que viven de la destrucción de nuestro pueblo y expulsarlos de nuestros barrios.
Esta misma forma de trabajo podemos adaptarla a todo el conjunto de problemas vinculados a la inseguridad y la violencia, rescatando a nuestra gente de sus garras y aislando a los agentes de la opresión infiltrados en el pueblo hasta poder neutralizarlos y darles su merecido en caso de que reincidan en su acción pecadora y anti popular.
Logrado el objetivo de “limpiar” nuestro propio entorno social, el de la gran mayoría de pobres y oprimidos, recién ahí podremos exigir su parte a los ricos y poderosos (aunque limpiando nuestro entorno ya le habremos ganado la mitad de la batalla).
Ante la potencia de nuestra razón y nuestra fuerza, protegidas por la coraza mística de una fe viva, poco podrán hacer las minorías opresoras y reaccionarias para resistir el proceso de transformación general de la sociedad.
Y por el contrario, pensando y actuando como opresores jamás podremos liberarnos de la injusticia. Solo un pueblo “limpio”, humilde y digno, tiene el derecho sagrado a levantarse contra la tiranía criminal de los poderosos.
Una vez más la posibilidad de un destino luminoso para nuestro pueblo marcha de la mano con el camino recomendado y ordenado por los profetas de Dios y sus leales seguidores, la paz sea con todos ellos.
¿Pues acaso seguiremos dudando de la Buena Guía?
La vacilación y la inconsecuencia son hijas de la cobardía y la ignorancia, enemigas mortales de la sabiduría y del compromiso con la verdad y la justicia.

















Pasajes del Sagrado Corán y tradiciones que fundamentan el Capítulo VI


Del Sagrado Corán

“Pero los notales de su pueblo, aquellos que no creyeron, dijeron: No vemos en ti otra cosa que un hombre como nosotros, ni vemos que te sigan más que los pobres de entre nosotros, que carecen de criterio, ni vemos en vosotros nada que os haga superiores a nosotros, mas bien creemos que sois unos mentirosos”
11:27

“A ese que alardea de su riqueza tu le atiendes complacido. ¿Y qué te importa si no se purifica? Pero a quien acude a ti anhelante y es temeroso de Dios no le prestas atención”
80:5-10

“¿Acaso no sabía (Qarún, del pueblo de Moisés) que Dios había destruido antes de él generaciones que eran más poderosas que él y que habían atesorado más?  Los pecadores no serán preguntados por sus pecados.
Y salía ante su pueblo con todos sus adornos (lujos) y aquellos que deseaban la vida mundanal decían: ¡Ojalá nosotros tuviésemos algo semejante a lo que le ha sido dado a Qarún! ¡En verdad, el posee una riqueza inmensa!
Pero aquellos a quienes les había sido dado el conocimiento dijeron: ¡Ay de vosotros!¡La recompensa de Dios es mejor para quienes tienen fe y realizan buenas acciones, pero no la obtendrán más que quienes sean pacientes!
Hicimos que la tierra se tragase a él y a su casa y no hubo ningún grupo que le auxiliara ante Dios y no pudo ayudarse a sí mismo.
Y quienes ayer deseaban su posición amanecieron diciendo: ¡Ay!¡Dios expande y restringe la provisión a quien Él quiere de sus siervos!¡Si Dios no nos hubiese agraciado, nos habría tragado a nosotros!
¡Ay, quienes no son creyentes no triunfarán!
Esa es la morada  de la otra vida que Nosotros otorgamos a quienes no desean mostrarse altaneros en la Tierra ni corromper. El buen final es para quienes sean temerosos de Dios.
Quien venga con buenas obras obtendrá algo mejor que ellas y quien venga con malas acciones solo será retribuido por el mal que hacía.
En verdad, Quien ha hecho para ti obligatorio el Corán te hará volver al lugar de retorno.
Di: Mi Señor es Quien mejor sabe quien sigue la buena guía y quien está en un extravío evidente.
Tu no esperabas que te fuese entregada la Escritura. No fue sino una misericordia procedente de tu Señor. No respaldes pues, a quienes no tienen fe, y no les permitas que te aparten de las señales de Dios después de que te han sido hechas descender para ti. Convoca a las gentes hacia tu Señor y no seas de los adoran a otros como si fueran Dios. Y no invoquéis junta a Dios a otros dioses. No hay otro Dios más que Él. Todas las cosas perecen excepto Su rostro. A Él pertenece el juicio y hacia Él se os hará regresar.”
28:76-88

“Y de la misma manera, no hemos enviado antes de ti a ningún amonestador a pueblo alguno sin que los ricos del mismo dijeran: en verdad encontramos a nuestros padres siguiendo una creencia, y en verdad, seguimos sus huellas.
Di: ¿Y si os trajera una guía mejor que aquella en la que encontrasteis a vuestros padres? Dirán: en verdad, no creemos en aquello con lo que habeis sido enviado.”
43:23-24

“En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
¡Ay de todo difamador murmurador que acumula riqueza y la recuenta!
Cree que su riqueza le eternizará. ¡Pero no! Juro que será arrojado al Hutama.
¿Y que te hará entender lo que es el Hutama?
Es el fuego abrazador de Dios, que llega hasta el fondo del alma.”
104:1-7

“No son todos iguales. Entre la gente de la Escritura hay una comunidad recta que recita los versículos de Dios en mitad de la noche y humillan sus frentes hasta el suelo en adoración. Creen en Dios y en el Último Día y ordenan lo que está bien y prohíben el mal. Compiten con premura en la realización de buenas acciones y son de los justos. Y el bien que hacen no les será ignorado. Dios conoce bien a los que son temerosos.”
3:113-115

“…¡Ay de los defraudadores! Esos que cuando compran, exigen la medida exacta pero cuando ellos dan la medida o el peso a otros, defraudan.”
83:1-3

“Así pues, a quien de y sea temeroso de Dios y crea en la buena promesa, le facilitaremos las cosas. Pero a quien sea avaro y se crea autosuficiente y desmienta la buena promesa, le haremos difícil las cosas y no le beneficiará su riqueza cuando muera.”
92:5-11

“Si Dios incrementase la provisión para Sus siervos, estos se volverían injustos y opresores en la tierra, por eso hace que descienda en su medida aquello que Él quiere. En verdad, Él está bien informado y observa a sus siervos.”
42:27

“Por esa razón, dispusimos para los hijos de Israel que, quien matara a un ser humano sin que este hubiera cometido un crimen o hubiera corrompido en la tierra, fuese considerado como quien mata a toda la humanidad y quien le salvase, como quien salva a toda la humanidad.
Ciertamente, llegaron a ellos Nuestros Mensajeros con las pruebas con las pruebas claras, pero, tras ello y a pesar de ello, muchos de ellos cometieron excesos en la tierra.”
5:32

“¡Oh los que creéis! Ha sido decretada para vosotros la ley del talión en caso de asesinato: el libre por el libre, y el esclavo por el esclavo y la hembra por la hembra.
Pero si alguien rebaja a su hermano la condena, que no le presione en el pago de lo establecido y que este le compense bondadosamente por la sangre derramada.
Esto es un alivio procedente de vuestro Señor y una misericordia. Y quien, después de esto, viole la ley, recibirá un castigo doloroso.
En la ley del talión hay vida para vosotros. ¡Oh gente dotada de entendimiento! Quizás así seáis temerosos de Dios.”
2:178-179

“Hicimos descender para ti la Escritura que contiene la verdad y que confirma la Escritura (Torá y Evangelio) que ya tenían en sus manos y la protege.
Juzga pues entre ellos con lo que Dios hizo descender. Y no sigas sus deseos, contrariando la Verdad que ha venido a ti
A cada uno de vosotros (judíos, cristianos y musulmanes, en este caso) le hemos asignado un código legal y un camino de salvación y, si Dios hubiera querido, habría hecho que fueseis una sola comunidad, pero lo hace así para probar vuestra fe en lo que os ha dado.
¡Competid pues en buenas acciones!
El lugar de retorno de todos vosotros es Dios.
Él os aclarará aquello en lo que manteníais diferencias.”
5:48

“Y no matéis a quien Dios ha prohibido matar, excepto con derecho. Y si alguien es matado injustamente, daremos poder a su representante, pero que este no se exceda al matar, En verdad, él ha sido auxiliado.”
17:33

“…En verdad, Dios no cambia la situación de un pueblo mientras ellos no cambien lo que hay en sus almas…”
13:11

“Eso es porque Dios no cambia la bendición que ha otorgado a un pueblo mientras ellos no cambien lo que hay en sus almas, pues Dios todo lo oye, todo lo sabe.”
8:53

De las Tradiciones

Del Profeta Muhammad (PBD): Ordenen el bien y veden el mal, o Dios dará poder a los malvados entre vosotros sobre los buenos. Entonces los bondadosos implorarán, pero no se les responderá

Del Imam 'Alí(P): (Dios) tomó (pacto) de los sabios de que no permanecerían callados frente a la saciedad de los opresores y el hambre de los pobres .

Del Imam Husein(P): Luego, por cierto que ustedes saben que el Mensajero de Dios(BPD) ha dicho durante su vida: 'Quien ve a un sultán opresor que hace lícito lo prohibido por Dios violando el Pacto de Dios, oponiéndose a la tradición del Mensajero de Dios, obrando entre la gente con pecado y opresión, y entonces no se le opone de palabra ni de hecho, Dios lo debe exponer a la misma humillación que aquel (que el sultán), introduciéndolo en el mismo grado del Infierno que él.
 
Del Imam Rida (P): Las cosas prohibidas no sólo no son necesarias para la vida de los siervos sino que además corrompen y producen la destrucción y la aniquilación.  

Del Profeta Muhammad (PBD): A quien humille a un creyente o una creyente o lo menosprecie por su pobreza y por tener escasos recursos, en el Día de la Resurrección Dios lo expondrá en público y luego sacará a la luz sus faltas.

Del Imam Alí (P): No critiques a un hombre que busca su provisión ni a quien pierde su sustento e incrementan sus errores. ¡Oh, hijo mío! El pobre (en este mundo) es insignificante (menospreciado). Su palabra no es escuchada ni su categoría es reconocida. Si el pobre es veraz, lo llaman mentiroso, y si es desapegado (y no le da importancia a los asuntos materiales), lo llaman ignorante.
  ¡Oh, hijo mío! Quien es afligido por la pobreza, resulta afectado por cuatro defectos: la debilidad de su certeza, la imperfección de su intelecto, la flojera de su religión y el escaso pudor en su rostro. Entonces, ¡nos refugiamos en Dios de la pobreza!”

Del Profeta Muhammad (PBD): A quien humille a un creyente o una creyente o lo menosprecie por su pobreza y por tener escasos recursos, en el Día de la Resurrección Dios lo expondrá en público y luego sacará a la luz sus faltas.

Del Imam Rida (P): Quien encuentra a un musulmán pobre y lo saluda en forma diferente a un rico, encontrará a Dios el Día de la Resurrección mientras haya incurrido en Su Ira.

Del Profeta Muhammad (PBD): Todos vosotros sois pastores y todos vosotros sois responsables del rebaño.

Del Profeta Muhammad (PBD): “La fe es una purificación de la asociación. La oración es para alejarnos de la soberbia. El zakat (caridad obligatoria o diezmo) es el origen del sustento. El ayuno es una prueba para la sinceridad del carácter. La Peregrinación es para fortalecer la religión. El yihad (guerra santa) es la gloria y el poder del Islam. Ordenar el bien es un beneficio para la gente. Vedar el mal es un rechazo de los tontos. Mantener los lazos de sangre es para incrementar el número (de la Humanidad). La ley de Talión es para proteger la sangre (evita el derramamiento de sangre). La práctica de las leyes islámicas (“Hudud”) es para darle importancia a las cosas prohibidas (y respetar las prohibiciones). Abandonar la ingesta de vino (y bebidas alcohólicas en general) es para fortalecer el intelecto. Alejarse de robar es para favorecer la honestidad. Abandonar la fornicación (toda clase de relaciones extramatrimoniales) es para reforzar el linaje (ya que impide que luego se relacionen personas que son parientes cercanos sin saberlo). Abandonar la sodomía es para incrementar la generación. Dar testimonio (de fe en público) es para superar la apostasía. Abandonar la mentira es para respetar (y darle importancia) a la veracidad. El saludo es para asegurar (a la gente) contra los sustos. El depósito (entregarle algo en confianza a alguien para que lo guarde) es un sistema para la comunidad. Y la obediencia es una exaltación para el Imamato (el liderazgo justo de la comunidad).”

Del Profeta Muhammad (PBD): El asesinato de un creyente es más grave para Dios que la desaparición del mundo entero.

Del Profeta Muhammad (PBD): Aquel que camine junto a un opresor para ayudarlo sabiendo que es opresor, sale de su Islam.

Del Imam Baquir (P): Aquel que ejerce una injusticia, el que lo auxilia y el que se conforma con ello, los tres son socios (están asociados en el acto).

Del Imam ‘Alî (P): Las lágrimas no se secan sino por la dureza de los corazones,  y los corazones no se endurecen sino por la abundancia de pecados.

Del Profeta Muhammad (PBD): Quien quita la propiedad de un creyente usurpándola sin ningún derecho, Dios permanece disconforme con él, desdeñando las acciones justas y benévolas que  realiza, y no las registra entre sus actos buenos hasta que se arrepiente y devuelve a su dueño la propiedad de la que se hizo.

Del Profeta Muhammad (PBD): Si mi comunidad se vuelve indiferente al hecho de ordenar lo bueno y prohibir lo malo, que sepa que se ha puesto en guerra contra Dios, Elevado Sea.

Del Imam Al-Bâqir (P): Por cierto que ordenar lo bueno y prohibir lo malo es el sendero de los profetas y la práctica de los virtuosos; es una gran prescripción mediante la cual se establece el resto de las prescripciones, se salvaguardan las creencias, se hacen lícitas las transacciones y trabajos, se repelen los actos de opresión y se edifica la Tierra.

Del Profeta Muhammad (PBD): Quien observe un acto execrable que lo rechace con su mano si es que puede hacerlo; si no puede así que lo rechace con su lengua; y si tampoco puede de esta manera que lo rechace con su corazón.














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