6/1/15

Islam: La revolución de los valores que necesita la Argentina (I)

Islam

La revolución de los valores que necesita la Argentina

Por  Imad Husein Mariano Pi

EN EL NOMBRE DE DIOS, EL CLEMENTE, EL MISERICORDIOSO

Agradecimientos

En primer lugar, este material hubiera sido imposible sin el gran amor de mi familia, que aguantó durante el tiempo de su elaboración, la “ausencia” de quien esto escribe en sus únicos momentos de descanso, tras cumplir como todo argentino “privilegiado”, su digna jornada laboral.

En segundo lugar mi eterno agradecimiento a quien quizás sea uno de los intelectos más brillantes y completos con los que podamos contar los musulmanes argentinos, Kamel Gomez El Cheij, al que por su trabajo incansable en el camino de Dios debemos nuestro conocimiento de la tradición islámica y al que no podríamos inculpar de todas nuestras falencias sino cometiendo una injusticia irreparable.

Por último agradecer al Imam Mahdi, la paz sea con Él, y al corazón sincero de sus seguidores, por sostener la llama de la esperanza y la luz del Islam para todas las naciones en estos tiempos de verdadera oscuridad en que vivimos.

A los valientes, perseverantes, piadosos y brillantes héroes de la revolución y la resistencia islámicas, cuyo ejemplo ha sido un faro para mí, en momentos de desorientación y desesperanza.
Sus penas serán siempre mis penas y sus alegrías mis alegrías.

El autor

“Di: ¡Oh pueblo mío! Obrad conforme a vuestra capacidad que yo también actuaré
y pronto sabréis quien tendrá un buen final. En verdad, los opresores no triunfarán.”
Sagrado Corán 6:135


Introducción

Los que realizamos este trabajo somos musulmanes argentinos, es decir, argentinos que profesamos la religión islámica.
Mucho se habla de los musulmanes y del Islam en los medios de comunicación controlados por los dueños del poder en nuestro país, que generalmente repiten como loros el libreto de las potencias imperiales que le han declarado la guerra al Islam y a los musulmanes allí donde estén, tratándolos como extranjeros indeseables en su propia tierra o relacionando al Islam con la barbarie, el atraso y la violencia, entre otras cosas.  De esto se desprende algo lógico: del Islam se habla mucho, se sabe poco y lo que se pretende saber, casi nada tiene que ver con las verdades manifiestas y sutiles de nuestra Tradición.
Esta propaganda maliciosa tiene como trasfondo una burda confesión: las potencias arrogantes de Occidente apuntan sus cañones contra el Islam, la religión más grande y de mayor crecimiento en el mundo actual en todos los continentes, porque tiemblan ante la posibilidad de que se propague su mensaje de justicia y verdad, de paz con dignidad, para este mundo y para el otro.
El Islam es la última religión revelada por Dios a la humanidad. Su mensaje fue transmitido por el ángel Gabriel al profeta Muhammad (PBD) desde el año 610 al 632 después de Cristo.
Durante estos 23 años, la palabra de Dios fue registrada en forma de capítulos y versículos reunidos en el Corán (en árabe “recitación”), escritura sagrada de los musulmanes. El Sagrado Corán es el único de los libros celestiales que hasta la actualidad se mantiene a salvo de alteraciones, conservándose en el mismo idioma en el que fue revelado.
Junto al libro sagrado, sus familiares, compañeros y seguidores, compilaron una gran cantidad de dichos, explicaciones y enseñanzas del Santo Profeta (PBD) y sus sucesores (Imames), a las que en conjunto denominamos Tradición y que constituyen la segunda fuente de conocimiento del Islam.
Como el Islam establece una relación directa entre el hombre y Dios, no posee una estructura clerical jerárquica, aunque los musulmanes están convocados a seguir los consejos y enseñanzas de los sabios de entre su comunidad, aquellos quienes dedican su vida al estudio del Corán, las Tradiciones y sus implicancias en el mundo actual. Estos sabios constituyen (después del Corán y las tradiciones) la tercera fuente de conocimiento en el Islam, y son sus custodios hasta la aparición del Salvador Esperado.
Por último, Dios dispuso a la humanidad de una capacidad potente, el intelecto. Con él contamos a lo largo de nuestra existencia y nos permite diferenciar lo bueno de lo malo, lo justo de lo injusto y lo verdadero de lo falso. No hay forma de acercarse a Dios si no es mediante el intelecto. Este constituye la cuarta fuente de la que nos valemos para el conocimiento del Islam.
En base a estas cuatro fuentes (el Corán, las Tradiciones, la opinión de los sabios, y nuestro intelecto) es que como musulmanes argentinos comprometidos con nuestra patria, ofrecemos a ustedes nuestra posición respecto de los principales problemas y dificultades por los que atraviesa nuestra sociedad, en particular, los pobres y oprimidos de la Argentina.
Para dar fe de ello, utilizaremos versículos del Sagrado Corán y tradiciones del Profeta y sus sucesores como apoyo doctrinal de nuestras opiniones y demostrar su correspondencia con el espíritu general del Islam.
La letra P entre paréntesis a continuación del nombre o referencia de los profetas de Dios y los santos e infalibles de entre sus seguidores, significa “la paz sea sobre el”, y las letras PBD tras la mención de Muhammad, el profeta del Islam, significan “la paz y las bendiciones sean sobre el y su purificada descendencia” como fórmula de respeto y signo de honorabilidad usual en la literatura islámica.
Respecto de las características de este trabajo, es posible que su estilo resulte por momentos chocante a quienes no estén acostumbrados al debate de ideas en el terreno de los principios. Generalmente, este tipo de polémicas entre diversas escuelas de pensamiento adquieren estas características para establecer con claridad las diferentes visiones de fondo y la naturaleza esencial de cada una de las corrientes de pensamiento.
Sin embargo, en la práctica concreta estas diferencias suelen ser relativamente amortiguadas por un conjunto de condiciones propias de la realidad en la que se desenvuelven. A pesar de las grandes diferencias de principio entre algunas corrientes, puede haber entre ellas una sincera intención de aunar esfuerzos en función de lograr el éxito en ciertos objetivos comunes; así como también suele darse que en determinados momentos, sectores que en la práctica parecen más cercanos entre sí, pueden llegar a enfrentarse incluso hasta violentamente cuando consideran en peligro sus principios y valores más sagrados e innegociables.
Por eso elegimos exponer a lo largo de todo este material nuestras opiniones con toda crudeza y honestidad buscando llegar al fondo del asunto: como vemos los problemas sociales de la Argentina desde el punto de vista del Islam y cual creemos es el mejor camino para solucionarlos de forma determinante y duradera. Quedando en claro esto, dedicaremos el último capítulo a las tareas que consideramos más urgentes para los musulmanes y nuestros amigos en la actualidad, así como la promoción de un “nuevo” método de trabajo para el cumplimiento de nuestras responsabilidades religiosas en los campos de la difusión y la vida social, iniciando una larga marcha por la conquista de la felicidad y la justicia para todos los argentinos.
Al final de cada capítulo ilustraremos nuestra exposición con un conjunto de versículos coránicos y tradiciones, que funcionen como punto de apoyo doctrinal a nuestras opiniones sobre los temas correspondientes.
Como se verá a lo largo de este trabajo, ellos son por lejos mucho mas importantes que nuestras propias opiniones, y a pesar de su sencilla y trasparente claridad, queremos recordarles que no fueron expresadas hace 20, 50 o 200 años sino reveladas hace mas de 1400, operando como demostración suficiente de su origen divino y su vigencia imperecedera. Con justa razón entonces se ha caracterizado al Islam como “la revolución y mística de los tiempos”.
Quiera Dios perdonar la insuficiencia de nuestra preparación en la comprensión y difusión de Su Palabra.
Hemos hecho lo posible para que en nuestras apremiantes condiciones podamos presentar a ustedes este trabajo intentado expresar nuestros aportes con toda fidelidad al espíritu general del Islam.

[Aquí el libro completo]

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