4/9/14

EL ANALISTA INTERNACIONAL ARON LUND HABLA DEL ESTADO ISLAMICO

“Más agresivo que Al Qaida”

Con su estrategia de extrema violencia, la organización radical jihadista puso en jaque a fuerzas regionales y a la política exterior de Estados Unidos en Medio Oriente por igual, dice el experto sueco tras su viaje a Irak.

El Estado Islámico es el grupo jihadista que mejor capitalizó el conflicto armado en Siria para financiarse y perseguir su objetivo de crear un califato sin fronteras. Con su estrategia de extrema violencia, la organización radical puso en jaque a fuerzas regionales y a la política exterior de Estados Unidos en Medio Oriente por igual. “Muchos países vieron el peligro y lo advirtieron, pero tuvieron poca influencia sobre los acontecimientos en la región”, explicó sobre el avance del EI Aron Lund, especialista sueco en jihadismo del Fondo Carnegie para la Paz Internacional (Carnegie Endowment for International Peace), la ONG estadounidense que editó hasta 2008 la revista bimestral Foreign Policy.
Recién llegado de Irak, habló desde Estocolmo con Página/12 sobre el crecimiento del grupo liderado por el autoproclamado califa Abu Bakr al Baghdadi. Según Lund, el surgimiento del EI se debe principalmente a la división religiosa entre musulmanes sunnitas y chiítas alentada por el gobierno iraquí formado tras la ocupación estadounidense de 2003. “No creo que ninguna de las monarquías del Golfo –sunnitas– esté patrocinando al EI. Dicho esto, algunas de sus políticas han contribuido indirectamente a pavimentar el camino para tales facciones jihadistas”, subrayó el autor de los libros Sueño de Damasco y Siria arde: Cómo la revolución contra Assad se convirtió en una guerra civil.
–¿Cómo está la situación en Irak?
–Acabo de regresar hace unos días. Visité las principales ciudades de la región del Kurdistán, que parecían bastante tranquilas y que funcionaban bien, aunque la guerra es evidente en ciertos aspectos, especialmente por el gran número de refugiados. Más al sur, las líneas del frente parecen haberse estabilizado y los kurdos han recuperado algunos territorios, porque la intervención extranjera comenzó entre principios y mediados de agosto. Estados Unidos atacó desde el aire y el PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán) por tierra. La mayoría de las personas con las que hablé parecía confiada y decía que con este apoyo la región del Kurdistán podía mantener a raya al Estado Islámico y recuperar la mayor parte de lo que se perdió, a pesar de que esto podría llevar un tiempo. Pero algunos piensan que si el conflicto se prolonga, se podría deteriorar la economía kurda y la sociedad se desestabilizaría de diferentes maneras.
–¿Por qué el EI obtuvo tanto poder y creció más que otros grupos?
–El EI tiene una larga presencia en Irak, después de haber crecido a partir de la insurgencia contra Estados Unidos en 2003. Cuando Estados Unidos se retiró en 2011, el EI estaba debilitado pero aún permanecía activo. Desde entonces, empezó a crecer junto con las tensiones entre sunnitas y chiítas en el país, producto de múltiples fallas estructurales y socioeconómicas. Una razón clave fue la estrategia política del ex primer ministro Nuri al Maliki –musulmán chiíta–, que excluyó incluso a aquellos políticos y combatientes sunnitas que se habían reconciliado previamente con el gobierno central bajo la presión de Estados Unidos. En el período 2011-2014, muchos de estos combatientes a la deriva pasaron de nuevo a la rebelión y fueron absorbidos por el EI o movimientos similares. Otra razón fundamental es la guerra en Siria, a la que el EI se unió a mediados de 2011, aunque no declaró su participación hasta dos años más tarde. En este tiempo fue capaz de extraer enormes cantidades de combatientes, recursos, armas y equipamiento de la guerra civil siria, que utiliza tanto en Siria como en Irak. Sin embargo, el éxito del EI está en la debilidad de sus enemigos, que se agobian con problemas, divisiones internas, y no trabajan bien juntos. Esto es válido para Irak y Siria.
–¿Cuál es la diferencia entre el EI y otras organizaciones jihadistas como Al Qaida?
–El EI es un grupo escindido que tiene sus raíces en la antigua rama de Al Qaida en Irak. No había una gran diferencia entre estos grupos, siempre y cuando se mantuvieran juntos, a pesar de ciertos matices ideológicos que ya eran visibles. Pero después de la división en 2013 la brecha ideológica se amplió. El EI sigue una estrategia mucho más agresiva y excluye a aliados potenciales, mientras que Al Qaida se pronunció a favor de la moderación táctica y de la colaboración con facciones islamistas locales más moderadas.
–¿Definiría al EI como una organización terrorista?
–El terrorismo es una táctica, no una ideología. Creo que es más fructífero definir al EI como un grupo jihadista extremista que emplea tácticas terroristas de diverso tipo. No está asociado con muchos ataques internacionales, pero estoy seguro de que esto va a cambiar con el tiempo. Al menos lo intentará.
–¿Cree que sería una buena estrategia para Estados Unidos efectuar un ataque directo en Siria? ¿Es una alternativa viable?
–Estados Unidos está simplemente tratando de llegar a un acuerdo en base a la nueva situación, y Barack Obama, hasta el momento, define los objetivos de su intervención como limitada a la reestabilización de Irak y para obligar a retroceder al Estado Islámico allí. Obviamente, intervenir directamente en Siria sería muy útil para atacar al EI, pero traería toda una serie de nuevos problemas políticos y requeriría recursos adicionales. Obama se ve limitado por la falta de apoyo popular y político en Estados Unidos para una participación militar a largo plazo en el Medio Oriente y, además, por la falta de opciones claras. En Irak tiene alianzas consolidadas con los kurdos y con el gobierno de Bagdad, pero no hay socios igualmente fuertes y estables en Siria. También tendría que considerar el impacto en el gobierno del presidente Bashar al Assad. Es una situación difícil.
Entrevista: Patricio Porta
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-254491-2014-09-04.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario