22/8/14

¿Por qué se radicalizan los jóvenes británicos?

El aparente acento del sur de Inglaterra del verdugo del periodista Jim Foley ha llevado al Reino Unido a preguntarse sobre las razones que empujan a sus ciudadanos a unirse a los combatientes yihadistas, sobre todo, en Siria y en Irak.

El terrorista, que se hace llamar John y se cree que puede ser londinense, es el jefe de un grupo de tres yihadistas británicos apodados los Beatles que custodian a los secuestrados extranjeros en Raqa, bastión del ISIS en Siria, según ha informado The Guardian.
El primer ministro David Cameron regresó de sus vacaciones al oeste de la isla ante la casi certeza de que el autor de la ejecución es británico. "Somos muy conscientes de que un importante número de nacionales están involucrados en crímenes terribles, haciendo la Yihad con IS y otras organizaciones extremistas", reconoció el ministro de Exteriores del Reino Unido, Philip Hammond.
Pero, ¿cuáles son los motivos que empujan a ciudadanos británicos a extremar su ideología de esta manera? Según explica Erin Marie Saltman, investigadora especializada en antiterrorismo del Think Thank Quilliam, "la joven generación británica encuentra dificultades para forjarse una identidad en una sociedad globalizada, donde las identidades se entremezclan". "Algunas personas se sienten más a gusto en un entorno cerrado y se convierten en presas vulnerables para estos grupos que les prometen morir como mártires y convertirse en una especie de superhéroes que salvan el mundo", argumenta.
Dentro de estos jóvenes atraídos por grupos extremistas, aparecen diferentes tipos de perfiles. "Hay un gran número de delincuentes y criminales que se han convertido y radicalizado en las cárceles", pero también existe "otro grupo de miembros de la comunidad musulmana marcados por los sucesos internacionales", asegura Afzal Ashraf, experto en ideología terrorista del Instituto londinense RUSI. "Los musulmanes se sienten oprimidos por los gobiernos occidentales", mantiene Ashraf.

Sin embargo, una vez que los desencantados musulmanes europeos llegan a Siria o Irak junto a los combatientes del Estado islámico (IS), se encuentran con un panorama muy distinto al que pensaban y se les asignan roles de segundo nivel como el de los "kamikazes o carceleros", según afirma Ashraf. "No confían en ellos porque no saben hablar árabe", insiste.Los británicos que deciden de unirse a los extremistas tienen una idea en la cabeza: "Colocarse en la vanguardia del conflicto y no ocupar un lugar en la puerta trasera", según señala Shiraz Maher, del Centro Internacional de Estudios sobre la Radicalización en el King's College de Londres.
Como botón de muestra de la situación, se encuentra el caso de Mohamed Hamidur Rahmna, de 25 años, ex empleado británico de la marca de ropa de bajo precio Primark, que perdió la vida este mes combatiendo para el Estado Islámico.

El caso del soldado Lee Rigby

El miedo a la amenaza islamista en suelo británico apareció con fuerza en mayo de 2013 cuando el soldado Lee Rigby fue abatido salvajemente en pleno día en una calle de Londres por dos británicos de origen nigeriano, convertidos al Islam.
En estos dos años, entre 400 y 500 británicos han viajado a Siria e Irak y en los últimos tiempos además publican sus logros en las redes sociales. Por ejemplo, Abdel-Majed Abdel Bary, originario del oeste de Londres, publicó una morbosa foto en la que posaba con una cabeza decapitada. La leyenda de la imagen reza así: "Relajarse con mi amigo o lo que queda de él".
Pero el reclutamiento no se hace sólo a través de las redes sociales, sino que los grupos radicales también atraen a los británicos en la vida real. "Hace un mes habría dicho que el número de combatientes del Reino Unido iba a disminuir pero la gente tiene ganas de adherirse a una causa ganadora. Desgracidamente, el Estado Islámico es percibido así", asevera Saltman.
Este año la Policía británica ha realizado un número récord de 69 detenciones de personas sospechosas de haber partido para luchar en Siria, según el recuento de la BBC, frente a las 24 de 2013.

http://www.elmundo.es/internacional/2014/08/21/53f5b975e2704e3c1f8b457c.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario