4/2/14

El plan de siete fases de Al Qaida

En ciertos círculos salafi-yihadistas ha estado circulando un así llamado “plan estratégico de Al Qaida” que la organización intentaría implementar en un período de 20 años. Dicho plan comenzó en 2000 y pretende estar terminado hacia el año 2020.


La creencia más extendida es que las actividades terroristas de Al Qaida son aleatorias y no están gobernadas por una clara estrategia. Sin embargo, esto es un error.

Una agencia de seguridad, casi un año después del inicio del conflicto en Siria, pudo interceptar una correspondencia entre el líder del Frente al Nusra, Abu Mohammed al Yulani, y una prominente figura de Al Qaida en el Líbano, en la que se detallaban los planes del grupo yihadista para después de la caída del régimen de Siria y la toma del poder en ese país, que incluían el reclutamiento de expertos en medicina, química y telecomunicaciones, y la expansión al Líbano en preparación de otras operaciones.

Documentos obtenidos por la agencia de seguridad revelan que la estrategia de Al Qaida en el Líbano y la región incluye objetivos específicos, tanto en lo que respecta a la lucha sobre el terreno como al nivel del reclutamiento y movilización.

Algunas de las características del plan fueron mencionadas en un libro publicado en 2005 por el periodista jordano, Fuad Hussein, y titulado “Zarqawi, la Segunda Generación de Al Qaida”, Hussein entrevistó a Sheij Abu Mohammed al Maqdisi, un prominente ideólogo de Al Qaida, y a Abu Musab al Zarqawi, en la prisión de Suaqa, en Jordania.

Otro libro que circula en los foros yihadistas y titulado “Así es como vemos y queremos el yihad”, arroja luz sobre los objetivos, planes y fases a través de las cuales Al Qaida quiere tomar el poder. El plan llama a expandir las actividades yihadistas para cubrir todo el mundo “y ampliar la fuerza de la nación y aterrorizar a sus enemigos”. El plan está dividido en siete fases y cubre dos décadas, de 2000 a 2010, el año en que “la victoria final” debería ser alcanzada.

La primera fase, desde 2000 a 2003, es calificada como “la fase del despertar”. Esta fase se está concentrada en “el despertar de la nación” “mediante el asestamiento de un poderoso golpe a la cabeza de la serpiente en Nueva York”. El objetivo es empujar a EEUU a reaccionar de tal forma que “corone a Al Qaida como el líder de la nación”. Esto impulsaría lo que Al Qaida denomina “cruzada contra el Islam”, que incluiría la invasión de Iraq y Afganistán y que, según Al Qaida, convertiría a los norteamericanos en una presa fácil” y ayudaría a extender la organización, tal como como sucede hoy en día. Esta fase terminó con la ocupación de Iraq en 2003.

La segunda fase, de 2003 a 2006 es la fase de “abrir los ojos”. En esta fase, el plan de Al Qaida era combatir al enemigo de forma continua, mientras desarrollaba las capacidades del “yihad electrónico”, en preparación de la tercera fase.

En paralelo, Al Qaida buscaría expandirse tranquilamente en algunas partes estratégicas del mundo árabe e islámico, mientras usaba a Iraq como base para desplegarse luego en los estados vecinos al inicio de la tercera fase. Además, serían realizados esfuerzos para recaudar fondos a través de las organizaciones caritativas.

En la tercera fase, de 2007 a 2010, que es calificada como “el ascenso y la permanencia de pie”, importantes cambios tendrían lugar en la región que rodea Iraq.

En primer lugar, el foco será dirigido al Sham (Gran Siria). En su libro, el periodista jordano afirma que la idea de crear una rama de la organización en la Gran Siria, que sería conocida como el Yund al Sham, fue propuesta en los días de la ocupación soviética de Afganistán, aunque la idea no pudo ponerse en práctica antes debido a la invasión de Afganistán por parte de EEUU.

Hussein explica que los abogados de esta idea volvieron a Siria, el Líbano e Iraq en 2005 para prepararse para cualquier oportunidad que se les presentara allí. Al final de esta fase, Al Qaida habría iniciado, en teoría, los preparativos para iniciar operaciones directas en Palestina y en la frontera con Israel para “establecer a Al Qaida como el legítimo líder de la nación”.

La cuarta fase, desde 2010 a 2013, es llamada “la recuperación” y ha coincidido con la ola de levantamientos de la Primavera Árabe y la crisis en Siria. En esta fase, Al Qaida dirigirá su atención hacia el derribo de los regímenes árabes mediante la participación directa en una insurgencia contra ellos.

El plan de Al Qaida, según los documentos, sería el de “desacreditar a los regímenes a los ojos de la población mediante la exposición de su colaboración con la política estadounidense”. Esto, según el plan de al Qaida, iría parejo con el crecimiento del poder de la organización y el agotamiento del poder estadounidense a través de los combates directos, pero también con “ataques electrónicos contra la economía norteamericana y contra instalaciones petrolíferas árabes con el fin de dañar a los regímenes árabes y a sus protectores occidentales”.

La quinta fase, de 2013 a 2016, sería “la declaración del califato o del estado islámico”, que es el último objetivo de la organización. Esta fase vería muchas transformaciones internacionales, que comenzarían con el declive del eje anglosajón y la emergencia de nuevos poderes mundiales contra los que los musulmanes no tienen un antagonismo, como India y China, en tandem con el crecimiento de Al Qaida.

La sexta fase, de 2016 a 2020, es la fase de la “guerra total”. Los ideólogos de Al Qaida estiman que el inicio de 2016 sería “el comienzo de la confrontación entre la fe y la no creencia, que empezaría poco después del establecimiento del califato islámico”, lo cual viene recogido en varios discursos de Osama bin Laden.

La última fase o fase final tendría lugar sobre el año 2020. Por entonces, según los planes de Al Qaida, “la capacidad del estado islámico se incrementará cuando los musulmanes superen el número de 1.500 millones”.

Los documentos que subrayan esta estrategia fueron publicados en 2005. Comparando su contenido con la realidad, uno comprende que muchos de los objetivos han sido alcanzados: los ataques de Nueva York en 2001; la utilización de Afganistán e Iraq para la creación de “un ejército yihadista” y la subsiguiente expansión a Siria y la creación del Estado Islámico de Iraq y Siria (EIIS) en 2013. La pregunta es: ¿seguirá Al Qaida creciendo en fuerza hasta lograr la victoria en 2020?.

Hezbolá a los ojos de Al Qaida

Los sitios y páginas web yihadistas han hecho también circular un libro llamado “Hezbolá y la diseminación de la secta shií” en la que se habla de la ideología del Partido de la Resistencia libanés desde la perspectiva de Al Qaida. El libro fue publicado en primer lugar por el sitio web Minbar al Tauhid wal Yihad, que está dirigido a promover las ideas del ideólogo de Al Qaida Sheij Abu Mohammed al Maqdisi, el mentor de Abu Musab al Zarqawi.

El libro resume la percepción yihadista sobre Hezbolá y advierte a los sunníes, en especial a los palestinos, en contra de “caer presa del partido shií libanés”. “Hezbolá es la puerta mayor del gran complot internacional shií. Hezbolá utiliza el tema de Palestina para expandir el shiísmo por el mundo”, afirma.

El autor del libro, Sheij Abdul Munim Halimeh, se ha aliado con el Frente Islámico contra el EIIS en Siria. También cabe mencionar que el libro fue publicado en 2002, casi una década antes de la intervención de Hezbolá en el conflicto sirio.

Al Manar

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