16/12/13

Palestina: El golpe de Kerry, de mediador a antagonista

Nicola Nasser-Znet


Traducido para Rebelión por Germán Leyens


El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, debía iniciar su noveno viaje de diplomacia itinerante entre dirigentes palestinos e israelíes este 11 de diciembre. Sin embargo, los “arreglos de seguridad” transitorios que propuso menos de una semana antes de su último viaje, han tenido efectos contraproducentes y ahora se están convirtiendo rápidamente en una crisis importante con los negociadores palestinos que ven las “ideas” de Kerry como un golpe que hace que el máximo diplomático estadounidense pase a ser de mediador a antagonista.

Las “ideas” de Kerry han provocado una “verdadera crisis” y conducirán los esfuerzos de Kerry a un impasse y a un fracaso total”, dijo el 9 de diciembre el secretario general del Comité Ejecutivo de la Organización por la Liberación de Palestina (OLP) Yasir Abed Rabbo.

La reanudación de las conversaciones de paz y la participación de EE.UU. en las negociaciones se basaba en las demandas palestinas. Desilusionados ante las negociaciones bloqueadas y más por la manera en que Kerry decidió finalmente involucrar a su país, se espera ahora que la presidencia palestina lamente ambas demandas.

La diplomacia itinerante de Kerry durante su actual viaje parece orientarse más a controlar el daño que sus “ideas-propuesta” causaron que a facilitar las conversaciones bilaterales entre los palestinos y los israelíes.

El 6 de diciembre Kerry dijo que 160 especialistas en seguridad y diplomáticos estadounidenses dirigidos por el general Allen, excomandante de las fuerzas de EE.UU. en Afganistán, habían elaborado la “propuesta”, creyendo que “podemos contribuir ideas que podrían ayudar a que israelíes y palestinos lleguen a un acuerdo”.

Según filtraciones publicadas por los medios dominantes israelíes, incluyendo las noticias del Canal 10 israelí, Haaretz, Maariv, Yedioth Ahronoth y DEBKAfile, así como por el periódico oficial palestino Al-Ayyam, las “medidas de seguridad” propuestas por EE.UU. incluyen:

· Desmilitarizacion del futuro Estado de Palestina.

· Monitoreo de su desmilitarización por EE.UU.

· Que se coloquen los cruces fronterizos hacia Jordania bajo un control conjunto israelí-palestino.

· Que se mantenga una presencia militar israelí desplegada a lo largo del lado occidental del Río Jordán después del establecimiento de un Estado palestino.

· Instalación de estaciones de alerta temprana en las laderas en dirección al este de las tierras altas de Cisjordania.

· Postergación de los acuerdos del estatuto final de la Franja de Gaza, es decir separando la Franja del estatuto planificado por la propuesta de Kerry para Cisjordania.

· Todo lo mencionado se basa en el reconocimiento por parte de EE.UU. de un entendimiento de que los grandes asentamientos coloniales israelíes en Cisjordania se anexionen a Israel, según la carta enviada por el expresidente de EE.UU. George W. Bush al comatoso exprimer ministro israelí Ariel Sharon en abril de 2004, a la cual el actual Gobierno del presidente Barack Obama sigue comprometido.

Obviamente Kerry y su Gobierno han coordinado un golpe político al adoptar casi al pie de la letra las condiciones previas de Israel para reconocer un Estado palestino, poniendo cabeza abajo las prioridades palestinas y cambiando los términos de referencia para las negociaciones palestinas-israelíes, que Kerry logró reanudar y patrocinar a finales del pasado mes de julio.

Cuando anunció la reanudación de las conversaciones el 29 de julio, Kerry declaró que su objetivo sería ayudar a israelíes y palestinos a llegar a un “acuerdo de estatus final” dentro de nueve meses.

Ahora el presidente Barak Obama, en el Foro Saban de Brookings Institution de Washington, el sábado pasado, dijo que tendrá que haber un “proceso de transición” y que los palestinos no obtendrán “todo lo que quieren desde el primer día” bajo un acuerdo que inicialmente puede excluir Gaza y dejar a la espera el “Estado palestino erstable” que había prometido previamente. Ahora el objetivo de las negociaciones es alcanzar un “marco que no considere cada detalle”, agregó.

Y ahora Kerry, en la misma ocasión, habló de un “marco básico” y de establecer “líneas directrices” para “subsiguientes negociaciones” de un “tratado de paz completo”, es decir, en su juego de palabras, otra “hoja de ruta”.

Kerry dio a entender además que las negociaciones podrían tener que extenderse más allá de los nueve meses acordados, por lo tanto, desde una perspectiva palestina, planificando ganar más tiempo para que Israel cree más hechos coloniales en las tierras palestinas ocupadas.

Las “ideas” de Kerry alienaron al “campo de la paz” palestino y a los negociadores dirigidos por Fatah, que dirige la Autoridad Palestina (AP) y está al frente de la OLP, que se “jugó todo a la carta estadounidense” durante las últimas dos décadas, además de todas las demás facciones miembros de la OLP que se oponen a la reanudación de las negociaciones con Israel por razones pragmáticas, pero sobre todo porque no confían en el mediador estadounidense; Kerry acaba de vindicar sus peores temores.

Las organizaciones no miembros como Hamás y al-Yihad se oponen a las negociaciones por cuestión de principios.

El 8 de diciembre, el presidente palestino Mahmud Abas, según The Times of Israel tres días después, se reunió con el cónsul general estadounidense en Jerusalén Michael Ratney y rechazó formalmente la propuesta diciendo que la posición palestina es “inequívoca”: ninguna presencia israelí, aunque los palestinos tolerarían una presencia militar de una tercera parte.

Ese mismo día con ocasión de la primera Intifada palestina de 1987 contra la ocupación militar israelí en 1967 de los territorios palestinos, el Comité Ejecutivo de la OLP dijo en una declaración que el pueblo palestino no aceptará el plan propuesto por Kerry, que el secretario general del comité, Abed Rabbo, describió como “extremadamente vago” e “indefinido”.

Ese mismo día en Catar, el negociador jefe de la OLP, Saeb Erakat, comentando las propuestas de Kerry, dijo que la dirigencia palestina “tal vez” cometió un “error estratégico” al acordar la reanudación de negociaciones con Israel en lugar de buscar primero la calidad de miembro de organizaciones internacionales sobre la base del reconocimiento el año pasado por la Asamblea General de las Naciones Unidas de Palestina como Estado no miembro.

El antiguo segundo jefe del equipo de negociación de Erakat, Mohammad Shtayyeh, quien renunció recientemente a su misión porque no existía ningún “partícipe israelí serio”, llamó a reemplazar el patrocinio estadounidense de las negociaciones por uno internacional, siguiendo las líneas de las conferencias de Ginebra para Irán y Siria, porque el patrocinio de EE.UU. es “desequilibrado”.

El antiguo negociador Hassan Asfour escribió que el plan de Kerry, que describió como una “conspiración”, “liquidaría la cuestión palestina y acabaría cualquier esperanza de un Estado palestino”, agregando que su rechazo es una “necesidad y un deber nacional”, porque “viola las líneas rojas nacionales”,

El miembro del comité ejecutivo de la OLP y exnegociador jefe palestino, Ahmad Qurei’, dijo que el plan de Kerry reemplaza la fórmula de tierra por paz por otra de seguridad por paz como base para las conversaciones palestino-israelíes.

Abed Rabbo dijo la semana pasada en Ramala que si EE.UU. acepta que las fronteras finales se fijen según lo que Israel determine que son sus necesidades de seguridad se “producirá una situación caótica”.

Parecería que Kerry, quien en su octavo viaje advirtió a los israelíes de una tercera Intifada palestina, estuviera preparando el terreno para que así sea. Sus “ideas” chocan cara a cara con el repetido y directo rechazo palestino de arreglos interinos o transnacionales a largo o corto plazo basados solamente en la seguridad de Israel.

Parece obsesionado por la seguridad de Israel como la “máxima prioridad” de Washington, tanto en las conversaciones nucleares con Irán como en las conversaciones de paz con los palestinos. En su contacto con la prensa en el Aeropuerto Internacional Ben Gurion el 6 de diciembre utilizó la palabra “seguridad” y “seguro” veinte veces en relación con Israel, pero ni una palabra en absoluto sobre la “ocupación” y los “asentamientos coloniales” israelíes.

El compromiso estadounidense con la seguridad de Israel es “blindado”, “abarca décadas”, es “permanente”, “supremo” y un “tema central” en el trabajo de EE.UU. por acuerdos finales con Irán y los palestinos, dijo. El presidente Obama dijo el sábado pasado que ese compromiso es “sacrosanto”.

George Friedman, de Stratfor, dijo el 3 de diciembre que “la situación estratégica actual de Israel es excelente” y “no enfrenta ninguna amenaza existencial”. Sobre “la posibilidad de que Irán desarrolle un arma nuclear”, Friedman escribió: “Un motivo por el cual Israel no ha intentado un ataque aéreo, y uno de los motivos por los cuales EE.UU. se ha negado a considerarlo, es que las perspectivas iraníes de desarrollar un arma nuclear son todavía remotas”.

A pesar de las objeciones a las “medidas de seguridad” de Kerry por parte de los ministros de Defensa y Exteriores israelíes, Moshe Ya’alon y Avigdor Lieberman, la negociadora jefe israelí y ministra de justicia Tzipi Livni admitió que el marco de seguridad propuesto por EE.UU. encara una gran parte de las necesidades de seguridad de Israel.

La obsesión por “la seguridad de Israel” no podría ser interpretada como un simple compromiso ingenuo de buena fe por un viejo veterano de la política exterior como Kerry.

Es más probable que Kerry esté imponiendo y presionando a la presidencia palestina la única opción de “aceptar” su propuesta o “dejarla”, para ser condenada de todas maneras, sea por su pueblo o por donantes a la AP dirigidos por EE.UU. Con amigos como Kerry, es seguro que el palestino Abbas no necesita enemigos.

Irónicamente, las “ideas” de Kerry crean una base política sólida para un consenso palestino que representaría una base objetiva para acabar con la división palestina y reanimar la unidad nacional entre la OLP en Cisjordania y Hamás en la Franja de Gaza como requisito previo para poder enfrentar el “golpe” de Kerry.

Un desarrollo semejante depende, sin embargo, de una decisión del presidente Abas quien sigue nadando contra la corriente nacional porque ha hecho del logro de la paz mediante negociaciones el único objetivo de su vida y su carrera política.

Nicola Nasser es un veterano periodista árabe que vive en Birzeit, en Cisjordania, en los territorios palestinos ocupados por Israel. nassernicola@ymail.com




Fuente: http://www.zcommunications.org/kerry-s-coup-from-mediator-to-antagonist-by-nicola-nasser.html

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