22/11/13

Un ejemplo de la política desde la ética islámica

Una historia para aprender...

El Imam Ali (P) es visitado por su hermano 'Aqil...


En una ocasión durante el califato de Amir Al Mu’minin ‘Alí (P), su hermano Aquil fue a visitarlo a la ciudad de Kufa (donde en ese momento se hallaba la capital del imperio islámico). Al verlo, ‘Alí (P) le indicó a su hijo mayor Hasan (P) que le regalara ropa a su tío. El Imam Hasan (P) le regaló una camisa y una capa de su propiedad.Llegó la noche y hacía calor. ‘Ali y Aquil estaban sentados en la terraza del palacio de gobierno hablando. Cuando llegó el momento de la cena, Aquil que se miraba a sí mismo como invitado de califa, naturalmente esperaba un mantel colmado de manjares. Pero al contrario de lo que esperaba, les trajeron una comida simple y sencilla. Aquil con mucho asombro preguntó : “¿Acaso esto es toda la comida?” ‘Alí (P) le contestó: “¿Acaso esto no es parte de las Mercedes abundantes de Dios? Entonces yo agradezco y alabo mucho a Dios por estas abundancias.” Aquil le dijo : “Entonces permíteme plantearte mi necesidad más pronto, así me puedo ir. Tengo una deuda y no puedo saldarla. Por favor, otórgame lo necesario para saldar mi deuda lo más pronto posible, así puedo volver a mi casa y no molestarte más.” ‘Alí (P) le preguntó : “¿De cuánto es tu deuda?” Aquil le dijo: “De cien mil dirhames.” ‘Ali (P) exclamó : “¡Cien mil dirhames es demasiado! Querido hermano : lamentablemente no tengo tanto dinero para saldar tu deuda. Pero espera hasta el momento en que cobremos los salarios y te voy a dar de mi sueldo, repartiéndolo en partes iguales contigo. Si mi familia no tuviera gastos, yo te daría toda mi ganancia y no dejaría nada para mi mismo”. Aquil contestó: “¡Cómo! ¡¿Debo esperar a que llegue el momento de cobrar los sueldos?! El Tesoro Público y las riquezas del país están en tu poder, ¿¡y me dices que espere hasta el momento de cobrar los sueldos, y vas a darme una parte de mi salario!? Tú puedes tomar lo que quieras del Tesoro. ¿Por qué me haces esperar hasta el momento de cobrar los sueldos? Y además, ¿de cuántos es tu salario? Si me lo dieras todo, ¿de qué me serviría? ¿Cómo puedo resolver mi problema con esto?” ‘Ali (P) le dijo: “Me asombra tu proposición. Si el Tesoro del gobierno tiene dinero o no, ¿qué tenemos que ver tú o yo con eso? Cada uno de nosotros, tú y yo, somos como todos los musulmanes al respecto del Tesoro Público. Es cierto que tú eres mi hermano y yo estoy obligado a ayudarte en lo que pueda, dentro de la posibilidad de mi riqueza. Pero no de Tesoro de los musulmanes”.En el lugar donde ambos estaban sentados, había una saliente que daba hacia el mercado de Kufa y desde allí se veían las cajas donde los comerciantes guardaban sus mercaderías. Como Aquil insistía en que necesitaba mucho el dinero, ‘Alí (P) le dijo: “Si no aceptas lo que te propongo, entonces puedes hacer algo que te puede ayudar a saldar tu deuda completamente e incluso obtener algo de más.” Aquil dijo: “¿Qué debo hacer?” ‘Alí (P) le señaló las cajas del mercado y le dijo: “Aguarda hasta que no quede nadie en el lugar. Entonces bajas desde aquí, rompes algunas cajas y tomas lo que encuentres.” Aquil preguntó : “¿A quién pertenecen esas cajas?” ‘Alí (P) contestó : “Son de los mercaderes. Ellos las utilizan para guardar sus dineros”. Aquil dijo: “ ¿Me sugieres que rompa las cajas y me lleve el dinero de la gente simple, que lo ha ganado con mucho trabajo y esfuerzo?” ‘Alí (P) contestó: “¿Y tú me propones que abra la caja de los musulmanes para ti? ¿A quién pertenece esta riqueza? ¿Acaso no le pertenece también a la gente que ahora está descansado en sus casas tranquilamente? Pero si esto no te gusta, tengo otra propuesta para ti: Toma tu espada y yo tomaré la mía. Iremos al antiguo barrio de Hireh, cerca de la ciudad de Kufa, donde viven los grandes comerciantes y la gente muy rica. Entonces los atacamos en medio de la noche y así podemos obtener mucho dinero...” Aquil exclamó: “¡¿Acaso he venido a robar, para que me hables así?! Lo único que te he pedido es que me dieras del Tesoro Público que está bajo tu poder lo necesario para saldar mi deuda, nada más.” ‘Alí (P) le dijo: “Robar la riqueza de una persona es mejor que robar lo que pertenece a todos los musulmanes, lo cual implica robarle a ciento de miles de personas. Porque si sacarle la riqueza de una persona con espada es robar, ¿acaso tomar del Tesoro Público no lo es? Tú piensas que robar es exclusivamente atacar a una persona y tomar lo que tiene con fuerza. Sin embargo, la forma más común de robar es lo que tú ahora me propones...”

Fuente: Facebook "La Shia Responde"

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