30/11/13

Hezbollah: "El acuerdo EE.UU.-Irán ha logrado realmente evitar una nueva guerra en la región"

Sheij Naim Qassem: los estados árabes vendieron a Palestina hace mucho tiempo
Equipo del Sitio Web de Al Manar
El número dos de Hezbolá, Sheij Naim Qassem, ha estimado que los estados árabes vendieron hace mucho la causa palestina.
Durante un encuentro con el equipo de nuestro sitio, Al Manar, con ocasión de la jornada mundial de apoyo a la causa palestina, él dijo que creía que estos estados están dispuestos incluso a perder Palestina en su totalidad.
Sheij Qassem se pronunció igualmente sobre las diferencias que han estancado los vínculos entre Hezbolá y Hamas. Él señaló que Hamas continuará siendo la punta de lanza de la resistencia palestina. “Nosotros no permitiremos que nuestras diferencias de puntos de vista afecten a los principios sobre los que estamos de acuerdo, incluyendo el de la resistencia”, aseguró.
Según él, la resistencia seguirá siendo una vía de la liberación, incluso aunque suspenda en ocasiones sus operaciones por razones coyunturales.
Al ser preguntado sobre el acuerdo de Ginebra sobre el tema nuclear iraní, el vicesecretario general de Hezbolá lo ha calificado de éxito para todos porque “todo el mundo ha salido ganando” y porque ha permitido evitar una nueva guerra en la región.
Acuerdo de Ginebra: todo el mundo gana
P: Comencemos por el Acuerdo de Ginebra sobre el programa nuclear iraní. ¿Cómo ve Hezbolá este acuerdo?
R: El acuerdo de Ginebra sobre el tema nuclear iraní es un gran logro, no sólo para Irán, sino también para los árabes, los musulmanes y todas las personas libres del mundo.
Todo el mundo ha salido ganando. Me sorprende que algunos se consideren perjudicados por este acuerdo, como si quisieran que Irán fuera bombardeado por la única razón de que la influencia de ellos en la región sea dominante.
Si queréis conocer el valor real de este acuerdo, contemplad las reacciones israelíes, incluyendo la cólera del primer ministro, Benyamin Netanyahu, que había realizado enormes esfuerzos para implicar a los norteamericanos en una guerra contra Irán, que su ejército es incapaz de librar solo.
Este acuerdo ha logrado realmente evitar una nueva guerra en la región. Él ha permitido a la República Islámica de Irán entrar en el club de las naciones que disponen de un programa nuclear y ha colocado a ese país en el nivel de las grandes potencias, lo cual constituye un paso considerable en el proceso que vive todo el Oriente Medio. Las repercusiones de este acuerdo se harán sentir, pues, en toda la región, puesto que él abre la vía a otros acuerdos, provisionales o definitivos.
La conclusión del acuerdo pone de manifiesto el estado de debilidad de EEUU después de la serie de debacles que ha sufrido en la región. Esto ha llevado a los norteamericanos a buscar otras vías para hacer efectivos sus proyectos. El hecho de que EEUU haya reconocido los derechos nucleares iraníes como solución es porque esto es para ellos el menor de los males. La Administración estadounidense se ha encontrado ante dos opciones: una guerra cuyos resultados eran desconocidos o mantener una situación en la que las sanciones impuestas a los iraníes les ha llevado a buscar otras alternativas que han puesto de manifiesto su potencia.
Sin embargo, no hace falta enorgullecerse demasiado de este acuerdo. Cierra una página del conflicto, pero sin ponerle fin definitivamente y sin resolver algunas cuestiones que han quedado en suspenso, como la palestina.
Estamos ante un hecho incontestable: Irán ha triunfado gracias a su liderazgo y a su pueblo, y su potencia puede ser invertida ahora en el interés de la región y del mundo islámico.
Un acuerdo sólo sobre el tema nuclear
P: Este acuerdo, ¿es exclusivamente nuclear o comprende otros temas, como han afirmado algunos periódicos libaneses?
R: Este acuerdo se limita al campo nuclear. Washington intentó extender las discusiones a otros temas regionales sobre los que Teherán ejerce una cierta influencia. Sin embargo, las directrices del Líder Supremo, el Imam Jamenei, eran claras y oficiales: no se podían abordar cuestiones distintas a otros temas que no fueran el nuclear. No se podían hacer concesiones con respecto a las posturas claras y oficiales de la República Islámica de Irán, incluyendo la causa palestina o el apoyo a los movimientos de resistencia en la región.
Los palestinos no tienen ya nada que conceder
P: Justo en lo que se refiere a la causa palestina, ¿piensa que las negociaciones israelo-palestinas lograrán un acuerdo?
R : Si se trata de las negociaciones israelo-palestinas que se hayan en curso parece que hay una voluntad real por parte de EEUU de resolver este tema, pero sin querer imponer una solución a los israelíes. Los norteamericanos contemplan el interés de Israel desde una perspectiva diferente a la del actual gobierno israelí y creen que el caos que existe en la región y la situación explosiva en Palestina desestabilizan a la entidad sionista.
Por su parte, los israelíes no están dispuestos a hacer concesiones a los palestinos y creen que su poder y el apoyo internacional les permitirán extraer de los palestinos lo que quieran, lo cual parece diferir de la visión estadounidense.
En lo que se refiere a los palestinos, ellos ya no tienen nada que conceder. Ellos están en una situación que no les permite hacer más concesiones.
Los estados árabes vendieron a Palestina hace mucho tiempo
P : ¿Y los estados árabes?
R :  En cuanto a los estados árabes cabe decir que ellos vendieron hace mucho tiempo la causa palestina -desde hace décadas en realidad- y todas las conferencias que han sido organizadas lo fueron para dar una cobertura a un compromiso que favorezca a Israel, ya que ellos no buscan en modo alguno recuperar Palestina y están dispuestos incluso a perder la totalidad de la misma.
La continuación de las operaciones de la resistencia corresponde a los resistentes
P: Con respecto a la resistencia contra el enemigo sionista parece como si ella hubiera quedado relegada en la coyuntura regional actual...
R : La resistencia está siempre presente en Palestina, a través de Hamas, del Yihad Islámico y otras organizaciones. Todas ellas están convencidas de que la resistencia debe proseguir. Y nosotros estamos seguros de eso también. Sin embargo, hace falta hacer una distinción entre la perduración de la resistencia como principio y la continuación de las operaciones de resistencia o su suspensión. Lo que nos importa es preservar el principio de la resistencia mientras que la decisión de realizar las operaciones corresponde a los propios resistentes en función de la coyuntura.
Hamas es la punta de lanza de la resistencia palestina
P: En tanto que movimientos de resistencia, Hamas y Hezbolá, han mantenido estrechas relaciones. ¿No se han visto ellas perjudicadas por la diferencia de puntos de vista en lo que respecta a la crisis siria?
R: La liberación de Palestina no puede llevarse a cabo sin el fusil y la resistencia de los propios palestinos. Hamas es la punta de lanza de la resistencia en Palestina y uno de sus pilares.
Nuestras divergencias sobre la crisis siria no ha impedido la cooperación entre nosotros. La discusiones no tienen que ver con los principios sino con los detalles y algunas posturas políticas relativas a los acontecimientos regionales. El movimiento Hamas continuará siendo la vanguardia de la resistencia en Palestina. Nosotros en Hezbolá estamos totalmente comprometidos con la continuación de los vínculos con Hamas y con el apoyo al mismo debido al papel que juega en la resistencia palestina.
Hezbolá niega categóricamente que las divergencias relativas a algunos puntos de vista repercutan en su apoyo a la resistencia islámica palestina. Cabe decir que incluso la postura de Hezbolá sobre Siria emana de su convicción de que lo que pasa en ese país es un intento de apartarlo del eje de la resistencia y arrastrarlo al eje opuesto. Cuando analizamos la causa palestina y su historia, vemos bien quien ha apoyado a Palestina y quien le ha sido hostil. Resulta claro que aquellos que han estado siempre contra Palestina, son los que están hoy contra Siria.
Al Qaida ha ganado más fuerza de lo previsto en Siria
P: Con respecto a Siria, queremos pararnos en la cuestión de la presencia de los grupúsculos takfiris de Al Qaida en ese país, que sólo es posible gracias a la luz verde norteamericana. ¿Cuál es la relación que les une a EEUU?
R : La relación entre EEUU y ciertos países árabes, por un lado, y los grupos takfiris, por otro, es una relación de cruce de intereses. Esta corriente no está con nadie. Su llegada a Siria era necesaria porque la cohesión del Ejército sirio impuso a los países que conspiraban contra siria la necesidad de militarizar a la oposición, que era relativamente débil en el plano interno. Esto abrió la puerta a individuos de unos 80 países que querían ir a Siria.
Al mismo tiempo, los norteamericanos querían reunir a los miembros de Al Qaida en Siria con el propósito de acabar con ellos después de que hubieran cumplido su misión. Los combatientes de Al Qaida han ido así a Siria desde las cuatro esquinas del mundo, pero ellos se han vuelto más fuertes de lo que estaba previsto. EEUU sabe muy bien que Al Qaida no puede ser un proyecto político en sus manos y que es sólo útil en cuanto que proyecto destructor, que pueda crear el clima político deseado por los estadounidenses antes de que sea eliminada.
Justamente en Siria, esta presencia ha llevado a la exacerbación de los sentimientos comunitarios y de incitación sectaria que promueven ciertos líderes religiosos. La campaña para “confesionalizar” el conflicto está patrocinada por los círculos de poder estadounidenses, israelíes y árabes, a los que perjudicaría una solución que pueda servir a la nación, a su pueblo y a la causa palestina.
En cuanto a nosotros, hacemos lo que tenemos que hacer. No cesaremos de llamar a la unidad islámica. Nos corresponde preguntar a los otros qué es lo que ellos han hecho por la causa palestina y para favorecer la independencia de los países árabes y musulmanes.
En el Líbano hay un ambiente que alienta a los terroristas
P : Se ha producido recientemente el doble atentado sangriento contra la Embajada de Irán en Beirut
R: Cuando Hezbolá decidió ayudar al Ejército sirio, dijo que su acción era preventiva y buscaba evitar las repercusiones de los sucesos en Siria sobre el Líbano. Lo que vemos hoy es parte de un proyecto dirigido contra el eje de la resistencia, incluyendo Hezbolá. Quiero decir francamente que nosotros disponemos desde 2006 de informaciones sobre ciertas partes que se preparan para atacarnos y hubo ciertos atentados que fueron descubiertos y neutralizados.
Hoy en día, la crisis siria se ha extendido. El Líbano está hoy más al descubierto que nunca en razón de la presencia de los refugiados sirios y de la presencia también de una voluntad política que se manifiesta en el discurso de incitación de algunos. Esto ha creado un ambiente favorable a este tipo de acciones. El Líbano atraviesa un caos político y de seguridad. Se protege incluso a los criminales. Algunas regiones se han transformado en feudos terroristas donde los terroristas encuentran una cobertura y una libertad de acción y desplazamiento.
Lo que pasó cerca de la Embajada de Irán es el fruto de los acontecimientos políticos y militares de la región y una respuesta a la firmeza del eje de la resistencia y sus éxitos. Nosotros hemos actuado coordinadamente con los servicios de seguridad para intentar hacer frente a este tipo de actos y crear un clima político que reduzca las tensiones, pero no ha habido una respuesta de la otra parte porque hay una decisión regional que promueve estos actos.
Siria: el Ejército tiene ventaja
P: ¿Cómo se presenta el equilibrio de fuerzas sobre el terreno en la actualidad en Siria?
R: En Siria, es el Ejército sirio el que tiene la ventaja y la prueba son los recientes logros conseguidos sobre el terreno. Ésta es la razón que ha llevado a los norteamericanos a apoyar la Conferencia de Ginebra-2. Además, el Ejército sirio mantiene una cohesión, a diferencia de la oposición que está muy dividida y cuyos grupos luchan unos contra otros en algunas regiones. Esto es otra causa que ha llevado a los estadounidenses a aceptar la realización de la Conferencia de Ginebra-2.
Esta postura es contraria a la de los dirigentes del Golfo que se niegan a todo compromiso que pueda favorecer al régimen, que ellos quieren destruir a toda costa. Ellos han pedido tiempo a los estadounidenses para poder cambiar la situación sobre el terreno, pero hasta el presente han fracasado. Según nuestras informaciones, ellos pidieron un segundo plazo de dos meses y, de éstos, ya no queda más que uno. Ellos apuesta no sólo por un cambio militar sobre el terreno, sino también por una incapacidad de Siria de salir adelante económicamente. Sin embargo, ellos descubrirán en el transcurso del segundo mes que ambos cálculos han demostrado ser equivocados.
Uno de los puntos débiles de la oposición es que son los grupos takfiris los más poderosos sobre el terreno y los más extendidos. Sin embargo, ellos no estarán presentes en Ginebra-2, lo que quiere decir que los que se presenten en la conferencia no podrán poner en práctica aquello a lo que se comprometan.
Una de las razones por las que el ESL y el EIIS se matan entre sí es debido a la promesa de un país del Golfo a los estadounidenses de reforzar el poder del ESL en contra del EIIS antes de la conferencia.
Una Conferencia de Ginebra debilitada
P: ¿Cree Vd. que la Conferencia de Ginebra tendrá lugar?
R: Pensamos que la Conferencia de Ginebra-2 será retrasada y que cuando se celebre, estará debilitada. Sus organizadores han puesto en acento en la forma, pero ella está vacía de contenido. Sin embargo, Occidente tiene necesidad de ella como un tren que pueda transportar un arreglo incluso aunque esté vacío y carezca de los dispositivos suficientes.
Los norteamericanos hasta el presente no tienen nada que perder. Es el pueblo sirio el que paga el precio de lo que sucede y son los países del Golfo los que financian el conflicto. Ellos no se sienten amenazados de que llegue el día de las elecciones presidenciales en Siria, porque ellos saben ya que finalmente tendrán que restablecer sus relaciones con el presidente sirio, Bashar al Assad, sin poder dudar de su legitimidad.
En todo caso, aunque ellos continúan aferrándose a su rechazo a esta legitimidad, hemos visto como la reconocieron indirectamente durante el acuerdo sobre las armas químicas sirias. Esto supuso un reconocimiento de la legitimidad de Bashar al Assad, que es el que detenta el poder en Siria. Además, la impotencia de la oposición ha llevado a los estadounidenses a un impasse, puesto que ellos saben que aquella es incapaz de unirse.

Al Manar

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