29/11/13

El rabino Bergman se fue sin dejar una ley

El rabino, que encabezó la lista de legisladores del PRO en 2011, abandonó el parlamento porteño, en el que no tuvo trascendencia, para asumir como diputado nacional. Roberto Quattromano, la Gran Bestia PRO, se quedará con su despacho y con la máquina de hacer copos de nieve.
Legislatura: El rabino Bergman se fue sin dejar una ley pero donó la pochoclera y una cascada para meditar


El rabino Sergio Bergman será recordado en la Legislatura porteña no por su desempeño parlamentario sino por la pochoclera y la máquina de hacer copos de nieve que instaló en su despacho.

Bergman renunció en la sesión de hoy a su banca porteña, que obtuvo en 2011 tras encabezar la lista de legisladores del PRO, para marcharse al Congreso. A partir del 10 de diciembre, el rabino ocupará una banca de diputado nacional, tras volver a encabezar la lista del PRO este año.

Bergman esperó hasta último momento, estando notificado por la Junta Electoral Nacional desde el 19 de noviembre que ya era diputado nacional, y se resistió hasta hoy a abandonar su despacho hasta jurar en el Congreso.

LPO tuvo acceso a los documentos de la Junta Electoral Nacional con que fueron notificados todos los senadores y diputados electos de que debían recibir el diploma esta mañana a las 11.30. 

Pero el camporista Juan Cabandié y el lilito Fernando Sánchez, de todos modos, siguen ocupando sus bancas y hoy participaron de la sesión en la que el PRO llevó el Presupuesto 2014. 

El PRO hizo renunciar al rabino por las dudas (fue reemplazado por Cristian “Chuequito” Bauab, que responde a Federico Pinedo), y como argumento esgrimieron que necesitaban el voto de Bauab si llegara a concertarse una sesión el sábado, a la que Bergman no podría haber acudido ya que los sábados está en shabbat. 

Pero lo cierto es que el sábado no habrá sesión y en el PRO querían evitar complicaciones judiciales: en el bloque del PRO temían que la oposición fuera a la Justicia si Bergman votaba leyes en la Legislatura ya habiendo jurado como diputado nacional, tal como harían la semana que viene Cabandié y Sánchez.

En sus dos años como legislador, Bergman no logró que le aprobaran ninguna ley de relevancia, pero donará la pochoclera, una cascada en la sala de meditaciones y una máquina de hacer copos de nieve.

Todo ese inventario quedará en manos de la Gran Bestia PRO, el legislador Roberto Quattromano, que se quedará con el despacho del rabino.

LPO

No hay comentarios:

Publicar un comentario