7/9/13

Los ataques aéreos de EE.UU. también tendrán como objetivos las Fuerzas Aéreas de Siria, misiles balísticos y defensas anti-aéreas

Fuentes militares de Debkafile dicen que no pueden ser destruidas mediante ataques aéreos, sólo por fuerzas terrestres, algo que el presidente de EE.UU. ha descartado de antemano.


Los informes que salen de Washington en las últimas 24 horas indican que el presidente de EE.UU. Barack Obama ha decidido no sólo degradar las capacidades químicas de Siria, sino también acabar con la fuerza aérea de Bashar Assad, destruir sus bases aéreas y noquear sus misiles balísticos tierra-tierra, con gigantescos bombarderos B-52 y bombarderos invisibles B-2. Algunos de los bombarderos volarán a Siria directamente desde los EE.UU., mientras que otros lo harán desde la base de Al-Udeid en Qatar. Cazabombarderos F-22 Raptor también están programados para participar en la ofensiva aérea de EE.UU..

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Estos ataques aéreos, además, podrían llevarse a cabo desde la distancia y sin aviones americanos que estuvieran dentro del rango de las baterías de defensa aérea sirias.

La operación de EE.UU. también se dirigirá a la 4ª División del ejército sirio y a la Guardia Republicana, los protectores de la presidencia de Assad y del régimen, que son los responsables de la utilización de armas químicas, pero no contra las propias armas.


Fue esa conclusión la que llevó a Washington a considerar los ataques aéreos para destruir los misiles balísticos, que pueden ser utilizados como vehículos para el lanzamiento de gases venenosos, tanto dentro de Siria como más allá de sus fronteras.

Este inventario ampliado de objetivos presagia una operación de mayor alcance que el primer plan de Obama, que fue diseñado sólo para advertir al gobernante sirio del peligro de la participación en la guerra química. Las extensiones de este plan irían mucho más allá de una advertencia disuasoria y rebajarían seriamente sus capacidades militares y estratégicas.

Rusia e Irán ya están posicionándose para reponer por aire y mar las pérdidas que la ofensiva aérea y de EE.UU. se espera que infligirá al ejército sirio.

El Secretario de Estado, John Kerry, y el embajador ante la ONU, Samantha Power hicieron hincapié en las últimas horas en que los EE.UU. se sentían plenamente justificados para ir contra el uso de armas químicas por parte de Siria sin un mandato de las Naciones Unidas y, de hecho, indicaron, que el presidente consideraría la acción como "lo que hay que hacer", incluso si el Congreso de EE.UU. retuviera su apoyo.

Por ahora, Obama va a pasar todo su tiempo tratando de ganar a los congresistas para que apoyen el ataque contra Siria, mientras que Kerry busca socios europeos y árabes para la operación, además de Francia, que ya la ha apoyado.

Fuente: Debkafile-lpg

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