21/9/13

La marihuana como factor de riesgo de enfermedades psiquiátricas. Confirman que la marihuana deteriora la capacidad cerebral

Diversos estudios arrojan que induce y potencia graves enfermedades psiquiátricas, como esquizofrenia y otros trastornos psicóticos. Además, pueden desencadenar o agravar trastornos del estado anímico, como la depresión. Un experto recorre los estudios sobre el tema. 



Según un informe presentado por el Royal College of Psychiatric (Gran Bretaña), la marihuana (Cannabis sativa) está considerada hoy ya no como una simple moda inofensiva, sino como un factor claro en la inducción y potenciación de graves enfermedades psiquiátricas, como la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos, trastornos del estado anímico, como la depresión. Además, genera daños en la cognición, entre otros efectos negativos a nivel psiquiátrico, y es factor de riesgo para otras enfermedades, como cáncer de pulmón. Además, según coinciden diversos estudios, cuanto más temprano comience su consumo, más daños y más intensos son los efectos.

Centrándonos exclusivamente en las enfermedades psiquiátricas, en el informe nombrado hacen eco a una duda que pocos hoy tienen, y que años atrás tenía más fuerza: ¿es la Cannabis la que causa los daños mentales o es debido a estos que la personas la consumen? Los autores consideran definitivamente demostrado que el uso continuo de esta droga multiplica el riesgo de desarrollo de varias enfermedades psiquiátricas.



Extensa biobliografía

A manera de una simple revisión de la bibliografía publicada, la cual es muy extensa, y escaparía al fin de este artículo, trato de resaltar algunos conceptos que hoy han alcanzado una gran relevancia científica, por ser constante en los resultados de las investigaciones.

Existen evidencias que indican que el uso frecuente y prolongado de la Cannabis eleva el riesgo de aparición de síntomas psicóticos en personas con predisposición, siendo mayor el efecto para los consumidores frecuentes, pero la sintomatología depresiva y de ansiedad sería menos frecuente, siendo las funciones cognitivo-conductuales más afectadas las atencionales y ejecutivas (S. Tizarki, Trastornos mentales y afectación neuropsicológica relacionados con el uso crónico de cannabis).

Algunos investigadores, en forma más contundente todavía, creen que hay suficiente evidencia para entender que la marihuana puede producir un rango muy amplio de síntomas positivos, negativos y cognitivos, semejantes a la esquizofrenia, en pacientes sanos, de la misma manera que queda claro que, en individuos con desórdenes psicóticos, la cannabis exacerba los síntomas, provoca recaídas y termina provocando consecuencias negativas durante el curso de la enfermedad (D'Souza, Sewell y Ranganathan Cannabis and psychosis/schizophrenia: human studies Eur Arch Psychiatry Clin Neurosci.).

En una investigación reciente, llevada a cabo por profesionales del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Yale, se ha concluido que el uso crónico de esta droga vegetal, concordantemente con previas investigaciones preclínicas en animales, altera la capacidad para generar oscilaciones neuronales (captadas por Electroencéfalograma), las cuales son importantes en el proceso normal de percepción y cognición (The effect of chronic cannabinoids on broadband EEG neural oscillations in humans. Skosnik PD, D'Souza DC, Steinmetz AB, Edwards CR, Vollmer JM, Hetrick WP, O'Donnell BF. Neuropsychopharmacology).

Torres y Fiestas (en Efectos de la marihuana en la cognición: una revisión desde la perspectiva neurobiológica, Rev Peru Med Exp Salud Publica vol.29 n.1 Lima Jan./Mar. 2012) concluyen lo siguiente: "El uso de esta sustancia ha sido asociado consistentemente con diversos problemas de salud, muchos de los cuales tienen en común una alteración en las manifestaciones cognitivas de la conducta, incluyendo la memoria, la atención, la emoción y la toma de decisiones. Se encontró evidencia que los cannabinoides, la sustancia activa de la marihuana, impactan negativamente en la memoria a corto plazo, memoria de trabajo y la toma de decisiones. Asimismo, los cannabinoides afectan la atención y la interacción entre los eventos cognitivos y la emoción."

Creo también importante citar los casos analizados por Hürlimann F, Kupferschmid S y Simon AE del University Hospital of Psychiatry, University of Bern, Bern, Switzerland, que no obstante no tener un gran valor estadístico por el pequeño número de casos analizados, tiene importancia por cuanto la investigación sobre asociación del Trastorno de despersonalización y el consumo de cannabis ha sido bastante abandonada, según los autores. Ellos informaron los casos clínicos de 6 pacientes que desarrollaron este trastorno en la adolescencia, después del uso de cannabis, evolucionando severamente en dos de estos casos. Los autores explican, luego de una revisión de otras investigaciones, que existe suficiente evidencia neurobiológica de los efectos de cannabis en personas jóvenes. (Cannabis-induced depersonalization disorder in adolescence. Neuropsychobiology).

Debe quedar en claro que no es sólo la Marihuana la droga de la psicosis/esquizofrenia. La mayor parte de las drogas de abuso están asociadas a estas alteraciones psiquiátricas. La cocaína, las anfetaminas, los alucinógenos (como el LSD), y otras drogas psicomiméticas, están asociadas también a trastornos psiquiátricos. Además, respecto a la Marihuana, y seguramente las otras drogas psicomiméticas, parece quedar en claro que la propensión a desarrollar psicosis estaría en función al grado de uso y dependencia a la misma. (Fiorentini A, Volonteri LS, Dragogna F, Rovera C, Maffini M, Mauri MC, Altamura CA Substance-induced psychoses: a critical review of the literature).



Fuente: Dr. Cristian Megyes, Farmacéutico y Bioquímico. Colegio de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal.

http://www.entremujeres.com/vida-sana/salud/marihuana-factor-riesgo-enfermedades-psiquiatricas_0_977902312.html

Confirman que la marihuana deteriora la capacidad cerebral

Uno de los estudios más amplios sobre los efectos en la salud del uso persistente de cannabis revela que deteroria el coeficiente intelectual y que afecta la memoria y otras funciones mentales. Los daños, aseguran los científicos, son irreversibles.  
 
gelustondo@clarin.com / t: @georginaelus

Se ha instalado y crecido al amparo de discursos que la aseguran inocua. Se dice, de la marihuana, que no genera adicción, que es menos tóxica que el tabaco y que hasta puede resultar beneficiosa en algunas circunstancias. Tres "mitos" que gozan de una controvertida aceptación social y que la ciencia médica refuta a rajatabla. "Nada más alejado de la realidad", enfatizaron desde la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) al difundir que uno de cada cuatro pacientes en tratamiento en centros dependientes del organismo esteban siendo rehabilitados por adicción a la marihuana. Pues bien: una flamante investigación, realizada en Nueva Zelanda, asegura que su uso persistente, sobre todo en adolescentes, deteriora significativamente y de forma irreversible las funciones cerebrales.
La investigación es una de las más amplias que se han llevado a cabo sobre los efectos de la marihuana en el cerebro. Los científicos siguieron durante más de 20 años a un grupo de 1.000 jóvenes y encontraron que los que habían comenzado a usar marihuana antes de cumplir los 18 años -cuando su cerebro estaba aún desarrollándose- mostraban una reducción "significativa" en su coeficiente intelectual.
Un equipo de investigadores, dirigido por la profesora Madeline Meier de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, Estados Unidos, analizó el impacto del uso de marihuana en varias funciones neuropsicológicas de 1.037 individuos nacidos entre 1972 y 1973. Los científicos siguieron a los participantes hasta que cumplieron 38 años, realiándoles entrevistas y estudios periódicos. Tomaron en cuenta factores como dependencia de alcohol y/o al tabaco, uso de otras drogas y nivel de educación.
Al evaluar todos los casos, encontraron que los participantes que habían usado persistentemente marihuana mostraban un "amplio deterioro" en varias áreas neuropsicológicas, como funcionamiento cognitivo, la atención y la memoria. Quienes habían usado la droga al menos cuatro veces a la semana, año tras año, durante su adolescencia, sus 20 años y, en algunos casos, sus 30 años, mostraron una reducción en su coeficiente intelectual. La relación, concluyel el estudio, es inapelable: cuanto más fumaba el individuo, mayor la pérdida en el CI.
Uno de los puntos mas importantes del estudio fue demostrar que el daño era irreversible. Al dejar de usarla o reducir su uso no lograron restaurar completamente su pérdida de CI. Es decir, los efectos neurotóxicos son clarísimos y el daño es permanente.
El estudio fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). Robin Murray, profesor de psiquiatría del King's College de Londres, explicó que el estudio es "una investigación extraordinaria. Es probablemente el grupo de individuos que ha sido más intensamente estudiado en el mundo y, por lo tanto, los datos son muy buenos. Hay muchos informes anecdóticos de que los usuarios de marihuana tienden a ser menos exitosos en sus logros educativos, matrimonios y ocupaciones. Este estudio ofrece una explicación de por qué puede ocurrir".

Fuertemente adictiva
Según datos del Registro Continuo de Pacientes en Tratamiento de SEDRONAR, en 2005 la marihuana motivó el tratamiento del 25% de los 2.369 pacientes que estaban siendo rehabilitados en 53 centros de todo el país. "Este alto porcentaje desmiente los discursos habituales sobre la marihuana, que insisten en instalarla como una droga que no genera mayores daños sobre la salud. Es mucha la gente que no puede dejarla ni manejarla y que está padeciendo las consecuencias de su consumo", destacó Diego Alvarez, que estaba al frente del Observatorio de Drogas del organismo en ese momento.
"Es un mito que la marihuana no tiene toxicidad. Es una droga con sustancias psicoactivas muy potentes, que impactan sobre el sistema nervioso central y el aparato cardiovascular", agregó la toxicóloga Norma Vallejo. "El uso crónico genera pérdida de interés y del deseo, fatiga, alteraciones de humor, disminución de la capacidad de concentración y depresión del sistema inmunológico. Además, afecta la fertilidad y aumenta las probabilidades de sufrir cáncer, enfermedades pulmonares y psicosis", subrayó. "Muchos aseguran que el porro es menos dañino que el tabaco, y no es así. Su toxicidad es mayor porque se fuma distinto: se retiene más en las vías respiratorias y, en el proceso de fumado, desprende más monóxido de carbono que un cigarrillo".
Los daños que puede generar la marihuana son múltiples y difieren mucho según la persona: como dicen en la jerga, "a cada uno le pega distinto". Pero hay algo que afecta a todos los consumidores por igual: la adicción. "La marihuana genera dependencia física y, sobre todo, psicológica. Como otras drogas, excita y provoca un aparente estado de bienestar porque actúa sobre el sistema de recompensa del cerebro. El mismo, al ser estimulado, pide más", destacó la especialista.
En el caso de la marihuana la adicción no está asociada necesariamente a la frecuencia de consumo. Tiene que ver con las particularidades de cada persona. Para evaluar si hay dependencia se observa si el consumidor desarrolló tolerancia (si el organismo se habituó y debe fumar más para lograr el mismo efecto), si su cotidianidad sufrió cambios (rutinas, hábitos, manejo del tiempo) y si hay manifestaciones que indiquen síndrome de abstinencia: "Si no puede dejar de fumar, si se pone irritable, transpira frío o no puede socializarse ni disfrutar cuando no fuma", explican los expertos.

Los efectos menos conocidos del cannabis
Según diversos estudios de sociedades científicas de gran prestigio internacional, el uso persistente de marihuana provoca pérdida de memoria, reduce el rendimiento y altera las capacidades cognitivas. Puede producir depresión, ansiedad, psicosis y, en el peor de los casos, esquizofrenia
Los poderes psicotrópicos del cannabis son conocidos por el ser humano desde hace miles de años. Sus 'propiedades embriagadoras', como decía Herodoto en el siglo V, se deben fundamentalmente al delta-9-tetrahidrocanabinol (THC), el cannabinoide responsable de sus efectos en el cerebro. Cuando se inhala esta sustancia, el THC llega rápidamente al cerebro a través de la sangre. Sus efectos se sienten a los pocos minutos y pueden durar hasta dos o tres horas. 
Una de las consecuencias menos conocidas tienen que ver con los trastornos psiquiátricos. El consumo de porros multiplica por dos las probabilidades de sufrir brotes psicóticos (con más riesgo a mayor dosis). Varios estudios coinciden en que la marihuana podría actuar como desencadenante de estos ataques en personas con una cierta predisposición genética. El riesgo se acentúa cuando el consumo se inicia antes de los 15 años.
A su vez, un informe elaborado por expertos de la Oficina de Control de Drogas de la Casa Blanca (EEUU), advierte de que los adolescentes que fuman marihuana tienen hasta un 40% más de riesgo de sufrir depresión, ansiedad, psicosis (alucinaciones) o algún tipo de enfermedad mental; especialmente en el caso de las chicas. Y aunque no se ha demostrado de una manera estadísticamente significativa que pueda causar esquizofrenia, sí parece que empeora sus síntomas y agrava los ataques.
No es lo mismo usar una droga que ser adicto a ella. Muchos consumidores no se convierten en adictos. Pero vale medir y conocer las consecuencias. Según datos del 2007, en nuestro país más del 6 por ciento de la población consume habitualmente marihuana, una cifra que convierte a la Argentina en el país de mayor consumo de América latina. 

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