19/8/13

Robert S. Ford, embajador del terrorismo

El recién nombrado Embajador de Estados Unidos en El Cairo es uno más de los personajes siniestros de la guerra sucia de Washington



Juana Carrasco Martín
juana@juventudrebelde.cu

¿Casualidad? No lo creo. Robert Stephen Ford, recién nombrado Embajador de Estados Unidos en El Cairo, forma parte de los personajes siniestros de la diplomacia de guerra sucia de Washington, con un récord donde deja rastros de sangre, de guerras fraticidas, de presencia de mercenarios y terroristas, y de países en caos o balcanizados.
Ford va a Egipto cuando las fuerzas del general Abdel Fatah al- Sisi reprimen con violencia mayor las manifestaciones de los seguidores de Mohamed Mursi, y de seguro no pronunciará el término «golpe de Estado» para definir la situación. Por el contrario, pondrá en práctica algunos de los conocimientos que permiten calificarlo como Embajador del terrorismo.
Fue asistente de Negroponte cuando este era embajador en Bagdad (2004-2006), y ha sido alumno aventajado de quien se cuenta entre los organizadores de la guerra sucia en Centroamérica en los lejanos años 80 del pasado siglo.
Ford llega a Egipto tras haberse desempeñado como Embajador en Siria, donde organizó la primera demostración contra el presidente Bashar al-Assad en 2011, y junto con el general David Petraeus, jefe de la CIA, puso en práctica la «Solución Nicaragüense» y luego la «Opción El Salvador»: miles de combatientes llegados desde cualquier lugar para intentar derrocar al régimen sirio y creación de los escuadrones de la muerte.
Ford recibió en 2012 el Premio al Coraje por su trabajo en Siria, por «las repetidas amenazas a su vida» cuando realizaba lo que fue caracterizado como «una gira por toda Siria para estimular y apoyar las protestas pacíficas, blanco de la brutalidad de Al-Assad». Por las informaciones y artículos de prensa de aquellos momentos, suponemos que la «amenaza a su vida» provino de los huevos y tomatazos que recibió en Damasco cuando acudió a una reunión con uno de los líderes de la oposición.
Ford fue responsable del reclutamiento de escuadrones de la muerte procedentes de los terroristas afiliados a Al-Qaeda en Afganistán, Yemen, Chechenia e Iraq para luchar contra las fuerzas armadas leales de Siria y su pueblo.
Antes, en Iraq, Negroponte le dio la tarea de implementar la «Opción El Salvador», usar a irregulares chiitas y fuerzas paramilitares kurdas para asesinar, secuestrar, torturar a la insurgencia iraquí que actuaba contra la invasión estadounidense a su país. El periodista Wayne Madsen en Opinion Maker, asegura que Ford proveyó también de asesoramiento a los rebeldes libios como escuadrones de la muerte.
Robert S. Ford, quien habla alemán, turco, francés y árabe, también fue Embajador en Argelia de 2006 a 2008.
Su designación al frente de la  Embajada de EE.UU. en El Cairo es una evidencia de lo que Washington pretende en el más poblado de los países árabes.

Juventud Rebelde

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