25/7/13

Imam Jameneí: siete realidades de la Revolución Islámica de Irán

"Debe tenerse en cuenta que la República Islámica se enfrenta a un gran bando de enemigos y adversarios. Los elementos reaccionarios, los poderes arrogantes y algunos dirigentes occidentales y ciertas autoridades débiles de los gobiernos de la región han creado un amplio frente para oponerse a la nación iraní, un frente que no ha sido creado contra ningún otro país hasta la fecha"





El Ayatolá Jamenei, Líder Supremo de la Revolución Islámica se reunió la noche del domingo con funcionarios del Gobierno de la República Islámica de Irán. Durante su intervención, su Eminencia dijo que el cambio de autoridades del poder ejecutivo constituye una oportunidad bendita para que la Revolución siga su rumbo de acuerdo a las orientaciones del Imam Jomeini en los diferentes asuntos del país. En referencia a la realidad actual e histórica del país, enfatizó: «La economía y continuar nuestros avances científicos debería ser la prioridad de todos los funcionarios del gobierno.»



El Líder Supremo agradeció a Dios, el Altísimo, por poder beneficiarse de las bendiciones de un mes de Ramadán más, y agregó: «Una de las obligaciones de un ser humano es incrementar sus oraciones, humildad y la confianza en Dios después de presenciar los diversos ejemplos de ayuda y gracia divinas».



El Ayatolá Jamenei se refirió a los casos sucesivos de ayuda divina para la nación iraní, y reiteró: «El último de los ejemplos de la gracia divina fue que Dios —Altísimo— ayudó a nuestra nación a crear la epopeya política de las elecciones presidenciales, cuyos resultados aparecerán gradualmente en las diferentes áreas».



Su Eminencia dijo que el hecho de que este gran movimiento político de la nación iraní coincida con el mes sagrado del Ramadán es otra bendición, y agregó: «El mes sagrado del Ramadán, que es el mes de la misericordia, el perdón divino y el mes de arrepentimiento, prepara el terreno —con todas sus bendiciones, rituales y súplicas— para incrementar la atención a Dios —el Altísimo— y la solemnidad en la oración. Todos debemos aprovechar al máximo esta gran oportunidad y excepcional tiempo».



El Líder Supremo dijo que recordar a Dios garantiza el progreso para la humanidad y reiteró: «Esta atención a Dios y esta confianza en Él debe dar lugar a la práctica, en cuyo caso no habrá estancamiento, desesperanza ni retroceso».



El Ayatolá Jamenei señaló que se debe tener paciencia y confianza en Dios, y enfatizó: «'Paciencia' significa rectitud, perseverancia, resistencia, y no perder de vista el objetivo, y la confianza en Dios significa actuar y confiar en Dios —el Altísimo— para producir resultados».



Refiriéndose al papel de la paciencia y la confianza en Dios en asuntos personales, así como en materia de gestión del país, su Eminencia señaló que hay algunos factores esenciales en este sentido, y agregó: «El primer factor es la elección de la dirección correcta y cuidar y avanzar en esa dirección.»



«Si se elige el camino equivocado, intensificar los esfuerzos no solo no nos ayudará a lograr resultados, sino que también nos alejará de nuestros objetivos», agregó.



El Líder Supremo de la Revolución Islámica recordó las palabras de su sermón en el aniversario del fallecimiento del Imam Jomeini, y agregó: «Tal como afirmé en ese día, las orientaciones correctas de la Revolución y del país sobre la base de la lectura autoritativa del Imam Jomeini, son claras en todas las áreas y no hay necesidad de revisar estas orientaciones».



El Ayatolá Jamenei se refirió al Imam Jomeini como un sabio jurista experimentado y erudito consciente, y agregó: «La interpretación del Imam está perfectamente clara —en sus declaraciones, escritos y obras, sobre todo en su testamento— y es aceptada como una norma por nuestras personalidades destacadas, expertos, funcionarios gubernamentales y nuestro pueblo. Por supuesto, a veces hay interpretaciones equivocadas sobre la opinión del Imam, lo cual es algo malo y peligroso».



«Las orientaciones correctas que el Imam especificó deben desempeñar un papel destacado y esencial —en gran y pequeña escala— en las políticas administrativas del país», agregó.



En otra parte de sus declaraciones, su Eminencia enfatizó la necesidad de establecer prioridades y utilizar todos los instrumentos de que se dispone con el fin de administrar el país. El Líder Supremo dijo que la transición del poder de un gobierno a otro constituye una etapa buena y auspiciosa en la República Islámica, y agregó: «La introducción de nuevos elementos, opiniones, innovaciones y tendencias en el ámbito de la transición del poder crea una gran oportunidad y hay que sacar el máximo provecho de todo ello.»



El Ayatolá Jamenei enfatizó que los elementos y grupos que entran en el ámbito de nuevas ideas e innovaciones deben basarse en el trabajo que se ha hecho y fortalecer el país.



El Líder Supremo de la Revolución Islámica dijo que la actual administración ha ejecutado numerosos proyectos destacados, y agregó: «Cada grupo debe desarrollar una actitud positiva hacia el grupo que ha sustituido y es muy valioso si la próxima administración trabaja tan duro como el gobierno de turno o incluso más duro.»



El Ayatolá Jamenei dijo que «para tener una perspectiva general de la Revolución Islámica deben considerarse siete realidades del país:



(1) La excelente ubicación geográfica de Irán.



(2) La gloriosa historia y antigua civilización.



(3) las riquezas y recursos naturales y humanos excepcionales.



(4) Tener en cuenta que en los últimos dos o tres siglos, Irán se ha visto seriamente perjudicado por la autocracia interna, así como por la invasión e influencia de la cultura y política extranjera.



Todo esto debe tenerse en cuenta en cualquier análisis a gran escala sobre las condiciones existentes.



(5) El despertar nacional comprende tres etapas: el Movimiento Constitucional, la nacionalización del petróleo y la Revolución islámica de Irán, y estas son otras realidades que deben tenerse en cuenta.



Nuestros levantamientos nacionales no produjeron los resultados durante el Movimiento Constitucional y la nacionalización de la industria petrolera. Sin embargo, la victoria de la Revolución Islámica y el establecimiento de la República Islámica fueron respuestas decisivas a los golpes que Irán había recibido de la invasión extranjera.



(6) Las victorias en los distintos ámbitos políticos, económicos, científicos y culturales también deben tenerse en cuenta en la presentación de una evaluación a gran escala de las condiciones del país.



Nuestros avances científicos asombrosos, nuestra influencia innegable en los asuntos regionales e internacionales importantes, nuestros sorprendentes avances en el desarrollo del país y el giro de 180 grados en el ámbito cultural en relación a la época del despotismo del Sah, se encuentran entre los signos de nuestro movimiento victorioso en los últimos 30 años.



La democracia religiosa y democracia saludable se encuentran entre los mayores logros de la política interna. Una transición sana y genuina del poder ejecutivo y el poder legislativo, sin los trucos y tácticas que se emplean comúnmente en Occidente, es un paradigma novedoso y valioso que la nación iraní y la República Islámica han presentado al mundo.



(7) Debe tenerse en cuenta que la República Islámica se enfrenta a un gran bando de enemigos y adversarios. Los elementos reaccionarios, los poderes arrogantes y algunos dirigentes occidentales y ciertas autoridades débiles de los gobiernos de la región han creado un amplio frente para oponerse a la nación iraní, un frente que no ha sido creado contra ningún otro país hasta la fecha.»



El Líder Supremo de la Revolución Islámica enfatizó: «Estas siete realidades que he mencionado muestran que la década actual puede convertirse realmente en una década de progreso y justicia. En este sentido, las innovaciones y actividades de nuestros gobernantes y autoridades son una oportunidad y una bendición divina.»



«Con el fin de seguir avanzando y continuar el camino hacia nuestras elevados objetivos, tenemos que fortalecernos internamente a través de la paciencia, la confianza en Dios y la resistencia contra el frente de los enemigos», agregó.



El Ayatolá Jamenei se refirió a las prioridades actuales del país y enfatizó: «Nuestras autoridades gubernamentales, legisladores y demás funcionarios del gobierno deben centrarse en las dos prioridades principales,  sobre la economía y el desarrollo científico.»



Su Eminencia dijo que la ''epopeya económica'' es una parte de la consigna del corriente año, y agregó: «Esperamos que los esfuerzos de los funcionarios del gobierno den origen a la «epopeya económica», al igual que el pueblo dio origen a la «epopeya política».



«Por supuesto, la ''epopeya económica'' no es un esfuerzo a corto plazo, pero es necesario empezar a trabajar para conseguirla», reiteró.



El Líder Supremo de la Revolución Islámica refiriéndose a la otra prioridad nacional, a saber, el desarrollo científico, dijo: «El ritmo de nuestro avance científico ha sido muy bueno en los últimos diez años y es necesario que mantengamos este ritmo, a fin de alcanzar el nivel deseado y estar en las primeras filas del conocimiento a nivel mundial».



Al final de sus declaraciones, el Ayatolá Jamenei se refirió a la cuestión de la interacción con el mundo, y agregó: «Siempre hemos creído y seguiremos creyendo en la interacción con el mundo, pero lo importante a este respecto es conocer a la otra parte y entender sus objetivos y estrategias, porque si no somos capaces de desarrollar una comprensión adecuada de la otra parte, vamos a tropezar».



«En nuestra interacción con el mundo, no debemos ignorar las acciones pasadas de nuestros enemigos, a pesar de que podríamos tener que dejar de recordarlas, debido a ciertas consideraciones», reiteró.



Su Eminencia se refirió además a las recientes declaraciones de funcionarios estadounidenses sobre su deseo de dialogar con Irán, y agregó: «A principios de este año, dije que no soy optimista en lo que respecta  a un diálogo con Estados Unidos, aunque en los últimos años no he manifestado estar en contra de las negociaciones en el caso de ciertos temas como la cuestión de Irak.»



El Líder Supremo de la Revolución Islámica enfatizó: «Los estadounidenses son poco fiables e ilógicos y no son honestos en sus tratos.»



«Las posturas adoptadas por los funcionarios estadounidenses en los últimos meses confirman una vez más que es necesario evitar ser optimistas acerca de ellos», reiteró.



El Ayatolá Jamenei explicó: «En tu interacción con el mundo, el arte consiste en ser capaz de continuar tu camino sin que la parte contraria pueda detenerte y si la interacción con el mundo resulta en la desviación de tu camino, entonces es una verdadera pérdida.»



Previo al discurso del Líder Supremo de la Revolución Islámica, el Dr. Ahmadineyad, presidente de la República rindió un informe completo sobre las obras realizadas durante su gestión de ocho años.

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