13/5/13

La perspectiva hedonista que Occidente tiene sobre la mujer representa una gran amenaza


El Ayatolá Jamenei, Líder Supremo de la Revolución Islámica, se reunió la mañana del sábado —en la víspera del mes bendito de Rayab—con cientos de mujeres destacadas del ámbito académico —universidades y seminarios teológicos—, las organizaciones relacionadas con los asuntos de la familia, organismos ejecutivos y medios de comunicación.




Durante el encuentro, su Eminencia expresó: «Las  mujeres activas y competentes, deben tener una mayor presencia y ser más dinámicas en el frente de la defensa de la Revolución Islámica. Es necesario elaborar un discurso sobre la mujer a nivel internacional, fortificar la familia y el respeto a la mujer en el entorno familiar.»



El Líder Supremo —en esta reunión que duró dos horas y media—refiriéndose a los retrasos y lagunas que existen en la trasmisión en el plano internacional de los principios ideológicos del Islam sobre las mujeres, dijo: «La República Islámica ha hecho un buen trabajo en el área de presentación de los conceptos del Islam sobre la mujer a nivel internacional, pero aún se necesita de mayores esfuerzos y de la creación de un frente de acción inexpugnable.»



«¿Por qué debemos adoptar una actitud pasiva frente al discurso occidental sobre la cuestión de las mujeres a pesar del discurso convincente y perfecto del Islam sobre este tema?», cuestionó el Ayatolá Jamenei.



«El discurso occidental es un discurso calculado y político, que hoy parece estar en su punto más alto, aunque en realidad es una pendiente resbaladiza que conducirá a Occidente a su caída, a la desgracia y a un colapso vergonzoso», reiteró.



Su Eminencia dijo que hacer que las mujeres se comporten como hombres y la explotación sexual de las mujeres, son los dos aspectos principales del discurso occidental sobre la mujer, y agregó: «Los occidentales están buscando una manera de hacer que las mujeres realicen trabajos que sean compatibles con las características físicas, intelectuales y espirituales de los hombres y de los cuales además deban sentirse orgullosas y considerarlos una ventaja y un privilegio».



El Líder Supremo de la Revolución Islámica afirmó que la presencia de las mujeres en las diferentes ocupaciones y actividades sociales no es un problema, y explicó: «No está mal que las mujeres ocupen puestos ejecutivos, lo que está mal es sentirse orgullosos de tener un gran número de mujeres en puestos directivos, porque esto está en consonancia con el discurso occidental.»



«Por el contrario, de lo que debemos estar orgullosos es de tener un gran número de mujeres intelectuales y combatiente activas el campo político y cultural», reiteró.



Asimismo, el Ayatolá Jamenei manifestó: «Dios le ha dado ciertas características a ambos sexos en su creación —y eso es algo que el Islam toma muy en cuenta— pero en términos de derechos humanos y sociales, de valores espirituales y la posibilidad de progreso espiritual, el Islam no establece distinción alguna entre hombres y mujeres.



El Ayatolá Jamenei dijo que una perspectiva justa sobre la mujer es aquella que le reconoce en el marco de su género y los valores que representa y explicando que algunos estudiosos occidentales se han dado cuenta de que la perspectiva hedonista que Occidente tiene sobre la mujer representa una gran amenaza, dijo: «Esta misma perspectiva ha dado origen a cuestiones como la homosexualidad, lo que sin duda contribuirá a la caída de la civilización occidental.»



El Líder Supremo dijo que en la República Islámica de Irán debido a normas como el uso del velo islámico, se es inmune a tales peligros, y agregó: «Pese a ello, se deben hacer esfuerzos en la aplicación de estas y otras normas como por ejemplo, las relaciones entre hombres y mujeres en la sociedad.»



«Bajo ninguna circunstancia debemos adoptar un papel pasivo frente al discurso de Occidente sobre la mujer, al contrario, debemos presentar y destacar el discurso del Islam sobre la cuestión de las mujeres de una manera valiente y determinante», reiteró.



El Ayatolá Jamenei dijo que la dignidad, el amor y la delicadeza natural de las mujeres constituyen las principales características de la mujer que Dios ha creado para aquellas áreas relacionadas con los sentimientos, la educación y la administración del hogar, lo cual requiere de la agudeza psicológica de las mujeres.



Su Eminencia enfatizó que el fortalecimiento de la familia y el respeto a la mujer en el hogar son cuestiones esenciales e importantes de la sociedad, y agregó: «Debemos asegurarnos de que las mujeres no sean víctimas de ningún tipo de injusticia. Todos los miembros de la familia deben comportarse siempre de una manera respetuosa hacia las mujeres. El entorno familiar debe ser tal que los niños besen con devoción las manos de su madre.»



«Si la cultura de respeto a las mujeres es establecida firmemente, serán resueltos muchos de los problemas de nuestra sociedad y las mujeres no serán oprimidas», reiteró.



El Líder Supremo señaló además que el matrimonio, la vestimenta, las relaciones sociales, los derechos de la mujer y el empleo, son temas a los que se les debe prestar una mayor atención.



Por otra parte, el Ayatolá Jamenei propuso crear un potente centro que se encargue de estas cuestiones y organice a largo plazo una completa base de datos.



Refiriéndose a la importancia del papel de las mujeres en las diferentes etapas de la Revolución, su Eminencia dijo que las mujeres activas,  eruditas, escritoras, científicas y artistas deben tener una mayor y más prominente participación en los escenarios sociales.

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