18/4/13

Historia del Wahabismo






Entre política e ideología


Introducción: wahabismo (los anti-escuelas)[1] 

Después de haber explicado la importancia para un musulmán (Muqallid) de seguir una de las cuatro escuelas para preservar su religión y después de haber mostrado el peligro de la mala interpretación de los textos y definido las condiciones de la fatwa en Islam sunni, abordamos aquí la historia de las bases de un movimiento peligroso que conoce una expansión espectacular, sobre todo ante los jóvenes, aprovechando de una situación socio-económica degradada (del mundo musulmán) y de la falta de autoridad religiosa competente y reconocida al respecto.

Los wahabís, sostenidos desde su aparición por los americanos y los británicos, pudieron aprovechar del petrodólar para exportar su ideología en el mundo.


Escuela de los wahabís y circunstancias de su aparición

Los wahabís están en Meca desde solamente 1750. Antes, los territorios sagrados estaban bajo la autoridad religiosa de la descendencia del Profeta (Paz y Bendición con él) y bajo la autoridad política y administrativa de la Sublime Puerta (Imperio Otomano). Se practicaba todavía el Mawlid (celebración del nacimiento del Profeta) en la mezquita sagrada y se visitaba sin restricción la tumba del Profeta (Paz y Bendición con él)...

El « Kitâb al-Tawhîd » o " Tratado de la unicidad divina " de Muhammad Ibn ‘Abd Al Wahhâb An-nadjdî está considerado la obra de referencia de la teología wahabí.

El wahabismo hace parte de lo que algunos sabios sunni especialistas [2] llaman « As-salafiyya An-nassiyya[3] » ; o sea la «salafiyya » que se contenta estrictamente del texto [4] pues impone un tratamiento jurídico vertical a todo asunto, sin tomar en cuenta el tiempo ni el espacio (incluso para los asuntos sobre los cuales hay divergencias conocidas y los sujetos de actualidad). El Wahabismo se caracteriza, entre otras cosas, por los puntos doctrinales siguientes:

* Querer imponer Un aviso único, incluso para los sujetos de divergencias entre los sabios (es decir que no puede haber, según varios Wahabís, dos avisos o más que sean aceptables para una cuestión del Ijtihâd)

 (leer al respecto: La Divergencia de la Comunidad es una Misericordia )

* Una interpretación literal de los textos.

*Negar el hecho de que un musulmán Muqallid deba seguir una de las cuatro escuelas (madhâhib), 
(leer al respecto: Defensa de las Escuelas Jurídicas (madhhab) )

*Permitir a todo Muqallid acceder al esfuerzo jurídico (Ijtihâd) sin consideración de las normas y reglas emitidas por los sabios de las cuatro escuelas y otros (lo que es muy peligroso), 
(leer al respecto: Condiciones de la Fatwa y de la Interpretación)

*Extender la noción de innovación vituperable o desviada a muchas cosas nuevas, incluso lícitas (sin consideración de las reglas prescritas por los ancianos sabios de la sunna para distinguir los diferentes tipos de innovaciones [5]
(leer al respecto: Definición Sunni de la Innovación)

*Negar el tawassul (los sabios de la « salafiyya Fiqhiyya » relatan más de diecisiete pruebas sacadas del Coran y de la Sunna con respecto a los meritos de la suplicación de Dios por el favor del Mensajero o de los santos, vivos o muertos)[6]

(leer al respecto: at-tawassul) 

*Decir que son « el grupo salvado » y que todos los que no están de acuerdo con ellos están desviados o por lo menos que no están conformes a las « huellas de los salaf ». 

(leer al respecto: Lo que dijeron los Sabios con respecto al hadîth de las 73 sectas y de la Jamâ’ah)

*Y sobre todo acusar a los sufís, a los ash’ari y a muchos musulmanes de infidelidad (kufr) y de herejía. 

Los wahabís fueron sostenidos y utilizados por los británicos para controlar Arabia y debilitar el Imperio Otomano (que estaba apodado, en esa época, el hombre enfermo)... 

Las circunstancias de su aparición están relacionadas con la necesidad de una reforma social y religiosa de una sociedad marcada, en esa época, por las supersticiones y la ignorancia… Pues intentaron basarse sobre sus propios esfuerzos jurídicos para construir una doctrina puritana que va hasta negar las cuatro escuelas reconocidas por el conjunto de la Umma (comunidad). 
Fueron favorecidos sobre todo por las tendencias del nacionalismo árabe (una identidad árabe contra el Imperio Otomano) [7] . 

 
Geopolítica y wahabismo: desde la formación hasta la « contaminación » peligrosa del mundo musulmán.

El Profeta del Islam (Paz y Bendiciones con él) había dicho después de haber bendecido todas las regiones excepto la meseta del Nadjd: « Del Nadjd se levantará la cuerna del Satán » [8] 
El Profeta (Paz y Bendición con él) dijo, en el sentido: saldrá del Nadjd gente que entienden del Coran solamente lo exterior, el sentido del Coran no alcanza sus corazones… Eso refiriéndose a los Khawârij [9].

A la base del wahabismo se encuentra Muhammad Ibn ‘Abd al Whahhâb, teólogo que se pretendió sunni, fijado en Arabia en 1739 donde se hace conocer con una predicación marcada por el puritanismo, la intolerancia y una interpretación literal del Coran. Sus propósitos están reunidos en un tratado intitulado "Tratado de la unicidad divina"(Kitâb Al-Tawhîd), en el cual rechaza a la vez las prácticas y la espiritualidad chií y todo compromiso con la modernidad social. De hecho, tal pensamiento no puede provocar sino la hostilidad de las populaciones, quienes por la mayoría eran chiíes.

‘Abd al Whahhâb encuentra donde esconderse junto a un jefe local, llamado Muhammad Al-Saúd, que convirtió a sus ideas teológicas y políticas. La descendencia de este personaje está durablemente adquirida al wahabismo: se pone como programa el establecimiento de una teocracia dicha sunni, lo que vuelve a construir la ciudad de Dios descrita por el teólogo, y pasa de la teoría a la práctica después de haber fundado el Reino de Arabia Saudí.

El wahabismo impuso sus principios arcaicos y vacíos de toda espiritualidad en la mayoría de Arabia (desde Meca hasta Omán), empezando al comienzo del siglo 19. Pero al comienzo del siglo 20, su influencia se restringió de poco a poco a la pequeña republica del Nadjd cuya capital es Riyad. Es esa pequeña republica que se volverá después el Reino de Arabia Saudí (por fusión del Nadjd y del Hedjaz). En Islam, los ‘ulamâ': « doctores de la Ley divina (sharî ‘atun) y de la escuela (madhhab) » eran consultados por los « qâdi » (agentes de la autoridad legal). Anotemos, al respecto, que los avisos emitidos por los « doctores de la Ley divina » no tenían valor coactivo hasta el siglo 10 de la era Cristiana. Es en esa época que los Turcos seldjukides conquistaron Bagdad y forzaron al califa ‘abasí a atribuirles el título de Sultán. Los  « doctores de la Ley divina » aprovecharon para reclamar (y obtener) el derecho de ser los únicos depositarios de la ley. Los otomanos reorganizaron el conjunto de las autoridades religiosas sobre esta base, estableciendo una jerarquía de « muftíes », juristas a quienes se les pedían avisos y que promulgaban las « fatwa » después de haber consultado los « doctores ». Esta estructura jurídico-religiosa fue abolida en 1924 (caída del imperio Otomano).
El fundador de la dinastía de los Saúd fue Muhammad ibn Saúd (nacido en 1705, muerto en 1785). Simple jefe local (de la ciudad de Dâriya), fue influenciado por Ibn ‘Abd Al-Wahhâb cuyo difundió la doctrina integrista y belicosa. Fue a la vez el yerno y el jefe de guerra de los Âl ‘Abd Al-Wahhâb. Después de su muerte, el wahabismo se replegó sobre sí mismo y no se habló más de él hasta 1902, cuando el Wahhâb Abd-al-Aziz Ibn Saúd decretó la lucha para la protección del wahabismo y contra la influencia turca. Ibn Saúd consiguió extender su influencia sobre las otras regiones de la península arabica. Conquistó Meca en octubre 1924 y expulsó el rey Hussein del reino del Hedjaz (con el apoyo de los británicos). Luego, forzó al rey ‘Ali, sucesor de Husayn, cederle Djedda, la única ciudad que controlaba todavía. ‘Abd-al-‘Azîz (Abdul ‘Azîz) Ibn Saúd fue coronado rey de Arabia en Meca en 1926.

Príncipe de la dinastía wahabí de Riyad, ‘Abd-al-‘Azîz Ibn Saúd vivió su juventud en el exilio en la corte de Kuwait, siendo que su familia había sido expulsada por un linaje vasallo. En 1902, con sus 22 años, el joven jefe, que había tomado las armas contra los « usurpadores », conquistó la capital de Riyad, luego de que se proclamó rey del Nedjd e Imâm de los Wahabís (1904).
Con sus guerreros siguió la lucha y conquistó un acceso al mar, en la región de Basora, a costa de los Turcos. Durante la Primera Guerra mundial, se puso del lado de los ingleses, que financiaron sus expediciones. Vencedores de los Hachemís, conquistó Meca en 1924 y expulsó el sherif Husayn.


Es la descubierta de inmensas reservas de petróleo en Arabia que permitirá a la nuevita dinastía de los Saúd fortalecer su poder absolutista y teocrático. También permitió a los Saúd financiar la propaganda a favor del wahabismo, doctrina oficial del régimen. El objetivo admitido de los Saúd es, de hecho, de imponer el wahabismo al conjunto de las naciones musulmanas y hasta al mundo entero. Belicoso y conquistador, el wahabismo es una doctrina ultraconservadora que apunta mantener las masas populares en la ignorancia de las realidades científicas y filosóficas. Se estima que los wahabís son, hoy en día, del orden de 8 a 10 millones, lo que representa muy poco ante el conjunto de los musulmanes (menos de 1%). Pero disponen de recursos financiaros considerables, sin duda igual o superior a los de los otros movimientos islámicos. Además, todos los movimientos islámicos están más o menos « colmados » por la doctrina wahabí, gracia a la difusión generosa de sus libros (contra los sufíes, contra la santidad en Islam, contra la intercesión (tawassul))

Contra los sufíes, los ash’aries y los chiíes.

La legitimidad de los Al-Saúd está fundada sobre la expansión de la doctrina wahabí por la predicación (da‘wa), bajo el control de la familia de los Âl-Shaykh, descendientes de Ibn ‘Abd al-Wahhâb. Ese proselitismo militante lleva progresivamente a la unificación político-religiosa de Arabia central. En 1801, galvanizados por los doctores de la Ley (ulemas) wahabíes, los beduinos destrozan Kerbala, la santa ciudad del chiismo, situada al sur de Mesopotamia. Dos años después, conquistaron Meca, bajo el mando de Saúd (1803-1814), nieto del emir fundador de la dinastía, que sucede a ‘Abdul-‘Azîz en el mismo año. Cuando entra en la Gran Mezquita, el mismo Saúd destroza las estatuas erigidas por los sheriff, tratados de “idólatras”, unas decenas de gremios fueron prohibidos porque consideradas herejías… Frente a este levantamiento contra la autoridad temporal y espiritual del califato Otomano, la Sublime Puerta ordenó a las diferentes autoridades locales que hagan todo lo posible para detener la expansión wahabí y recuperar los Santos Lugares del Islam.  Pero nada no parece ser capaz de pararle al que está por volverse Saúd el Grande. En 1808, su reino comprende la península arábica casi entera, desde el Mar Rojo al Golfo Pérsico. Solamente el sultanato ibadí de Mascate, situado al sur-este de la península, escapa a su control.

Los puntos importantes 

Muhammad Ibn ‘Abd Al Wahhâb nació en 1703 cerca de Riyad. Teólogo formado en la escuela hanbali, empezó a predicar en los años 1740 un Islam particularmente intransigente, basado sobre una interpretación literal del Coran y de la Sunna(tradición del Profeta) como fuentes del derecho. El Kitâb al-Tawhîd o " Tratado de la unicidad divina " de Ibn ‘Abd Al Wahhâb puede así ser considerado la obra de referencia de la teología wahabí. Confrontándose con las costumbres contemporáneas (culto de los santos, ...) así como con los musulmanes chiíes, Ibn ‘Abd Al Wahhâb tuvo que exiliarse. Encontró refugio al lado de un emir local, Muhammad Al Saúd, que adoptó poco después su doctrina. En 1744, la familia ‘Abd Al Wahhâb y la familia Al Saúd concluyen un pacto político-religioso sellado por un casamiento, que constituye el zócalo ideológico y político del actual reino de Arabia Saudí.
El movimiento wahabí se vuelve muy potente, al punto que sus discípulos logran conquistar las ciudades de Nadjaf y Kerbala en Irak, de Damascos en Siria, de Meca y de Medina en el Hedjaz. Sin embargo fueron vencidos en 1818 por el ejercito Egipciano-Otomano de Muhammad ‘Ali, o sea la Sublime Puerta. Así, las ciudades volvieron bajo el control de Estambul.
Mientras tanto, la dinastía de los Saúd y el movimiento wahabí habían conquistado los territorios del interior de Arabia. Brevemente alejados del poder y exiliados por una familia rival, los Râshidi, volvieron en fuerza en 1901 bajo la dirección de ‘Abd Al-Azîz Ibn ‘Abd Ar-rahmân, dicho Ibn Saúd, y conquistaron nuevamente el Nedjd y las Ciudades Santas de Meca y Medina (que controlaron los Hachemís hasta 1926). Luego de que crearon el Reino de Arabia Saudita, en 1932.

La escuela hambali (reformada, o actualizada!) conservó su estatuto de escuela jurídica oficial del reino de Arabia Saudita y el wahabismo conservó su lugar de Iftâ (emisión de los avisos jurídicos) y el control de los asuntos religiosos.
Lo que hay que señalar es que los Muftíes Wahabíes contradijeron la escuela de Ibn Hambal en varios asuntos…


La exportaci
ón del Wahabismo [10]

Desde los años sesenta, la familia real saudita y sus aliados wahabíes se emplean a una política activa de proselitismo internacional, difundiendo la concepción wahabí más allá de las fronteras del reino.  Gracia a los importantes recursos financiaros cuyos dispone, Arabia Saud
í favorece la ideologización, según el concepto wahabí, de Estados tales como Pakistán y Sudán. Así financió, directamente o no, la creación y el desarrollo de movimientos islámicos radicales, llevando paralelamente algunos otros movimientos islamistas a una radicalización dogmática y/o política. Desde Daguestán hasta Argelia, pasando por Afganistán, numerosos grupos islamistas beneficiaron de las generosidades sauditas, lo que no quiere decir que todos los grupos que recibieron financiamiento del reino saudí se valen de la tendencia wahabí, ni que los que efectivamente adoptaron los preceptos del wahabismo son movimientos importantes o influentes en las esferas políticas y religiosas de los Estados musulmanes.


.......
Notas: 

[1] Estudio sacado de varias referencias históricas: « Fiqh Ahmad Ibn As-siddîq Al-ghumârî » (estudio comparativo): autor: Abî Muhammad Al-hasan Ibn ‘Ali Al-kattânî Al-atharî: edición: Muhammad ‘Ali Bîdûn, Dâr Al-kutub al-‘ilmiyya : Beyrouth Liban : p : 25-28. Amîn Ar-rayhânî « Târîkhu Najd » : (tercera edición: dâr arrayhânî : Beyrouth, 1964) ; Mustafa Talâs : « ath-thawra al-‘arabiyya Al-kubrâ (cuarta edición, dâr talâs, Damas, 1986) ; Mahmoud Shâkir : « at-târîkh al-islâmî »: (primera edición: al-maktab al-islâmî, tome 8 : Beyrouth). Abdel ‘Azîz a-shenâwî : « A-ddawlatu al-‘uthmâniyya dawlatun Muftarâ ‘alayhâ » (primera edición: maktabatu Al-anjilou al-misriyya, tomo II : Le Caire 1984).

Para comprender mejor el movimiento Wahabí, referirse útilmente a: « As-sawâ‘iq Al-ilâhiyya fî ar-radi ‘alâ al-wahhâbiyya wa man kaffara al-muslimîna wa hakama bi riddatihim bi ghayri wajhi haqqin» (Los truenos divinos para responder a los wahab
 
íes y los que tratan los musulmanes de infieles (apostatas) y de innovadores) del Sheykh Sulaymân Ibn ‘Abdelwahhâb (el propio hermano de Muhammad Ibn ‘Abdelwahhâb): edición del instituto Al-Azhar: Maktabatu At-tahdhîb, le Caire .
Ver también: As-salafiyya: marhalatun zamaniyyatun mubârakatun lâ madhhabun islâmî: el salafismo es un periodo bendecido (que hace alusión a los piadosos ancestros) y no una doctrina del islam: un buen estudio de la historia del salafismo moderno y su ideología. Autor: el Sheykh Sirio Muhammad Saïd Ramadâne Al-bûti :(en árabe y en francés).


[2] Ver « Ihtîfâl bi al-mawlid An-nabawî » del profesor Al-Bashîr Al-mahmudî : ed. : Al-matba‘atu wa al-warrâqatu Al-wataniyya : Marrakech, 2006 : páginas 36--39.


[3] Encontramos también bajo esta categoría la « salafiyya at-taymiyya » y la « salafiyya hanbaliyya » que son moderadas y toman en consideración los argumentos de los compañeros y de los sabios ancianos: reconocen el sufismo y la escuela teológica Ash’ari. La segunda categoría de salafismo es la  « salafiyya fiqhiyya » que representa la continuidad y la concordancia con la lógica y los instrumentos jurídicos de las cuatro escuelas: pues para ella, hay un tratamiento horizontal y vertical de los asuntos (que toma en consideración las variables del tiempo y del espacio, quedando vinculado con el texto tradicional y su finalidad: usando las reglas prescritas por los compañeros y por las cuatro escuelas para el Ijtihâd)… Misma referencia, página 40.

[4] Su escuela está basada sobre su interpretación personal del Coran y de la Sunna. El wahabismo se considera un movimiento y no una escuela, pero la realidad y el impacto de sus fatwas hacen que no puede ser clasificado siendo otra cosa que una escuela, o hasta una ideología peligrosa.

[5] Ver la definición de la innovación en el Islam (no traducido todavía).

[6] Al respecto, aconsejamos una referencia muy útil: un pequeño tratado del gran sabio y Imâm Imâm Abdellah Ibn As-seddîq Al-ghumârî: « Ithâf Al-athkiyâ fî jawâz At-tawwassul bi al-anbiyâ wa al-awliyâ ».

[7] El imperio Otomano representaba (aunque era turco y no árabe, pues no era qurayshi) la Khilâfa islámica para los sabios sunni de la época.

[8] Relatado en el Sahîh al-Bukhârî: Hadîth 558 (p 108) el libro de la oración para obtener la lluvia en  « el índice del sahih al-bukhârî » Tomo I, por el Imam Zein Ed-Dine Ahmed ibn Abdul-Latif A-Zubaidi.

[9] Relatado por Al- Bukhârî en su capítulo sobre las sectas extraviadas. Los Khawârij aparecieron después del discrepo entre ‘Ali y Mu‘âwiya (que Dios esté complacido con ellos) ... Decidieron matarles a  ‘Ali y Mu‘âwiya. Los Khawârij fueron calificados por el Profeta (Paz y Bendición sobre él) de gente que hacían muchos actos del culto –hasta mucho más que los mismos compañeros-, pero que debido al hecho de que interpretaban el Coran al primer grado, sus corazones eran cerrados y el Coran no alcanzaba sus corazones: ‘Ali (que Dios esté complacido con él) les combatió durante todo el periodo de su Khilâfa dado que representaban una verdadera amenaza para la fe y su interpretación de los textos era superficial y muy peligrosa… Eran los responsables del asesinato y de la mutilación de varios grandes compañeros: los Khawârij consideraban los que no estaban de acuerdo con ellos infieles…
[10] Los libros del wahabismo están difundidos en el mundo entero (autores como Abû bakr Al-jazâirî o Al-albânî, que hasta refutaron algunos hadîth del Sahîh Al-bukhârî…) Algunas obras wahabíes de referencia están frecuentemente distribuidas en las mezquitas, gratuitamente. Los programas escolares de la educación islámica en varios países musulmanes desde los años 80 comportan las bases de la doctrina wahabí, enseñada a los alumnos.


Fuente: www.doctrine-malikite.fr

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