23/3/13

Venezuela: riesgo geopolítico


Por Simón Vargas Aguilar*


El 9 de marzo de 2013, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, aseguró que después de la muerte de Hugo Chávez, el gobierno ruso quiere mantener sus relaciones con Venezuela; pero destacó que podrían deteriorarse en caso de que no se respeten los contratos militares firmados por el ex presidente Chávez. Y es que, de acuerdo con el diplomático ruso, los lazos entre Rusia y Venezuela se construyeron por un vínculo de amistad entre dos países que comparten tensas relaciones con Estados Unidos.

En este sentido, el presidente ruso Vladimir Putin declaró que Hugo Chávez fue un gran amigo de Rusia, y no cabe duda que él fue un puente entre Moscú y América Latina, ya que en su mandato realizó nueve viajes a Rusia.

Lavrov señaló que el interés de Venezuela hacia Rusia se vincula con la creación de una alianza estratégica disuasiva hacia Estados Unidos, principalmente en el ámbito tecnológico-militar. Esto a raíz del embargo militar impuesto por Estados Unidos a Venezuela, en 2005.

Entre 2005 y 2007, Venezuela compró 24 aviones de combate Su-30MK2, 50 helicópteros Mi-17B, Mi-35M y Mi-26T, 12 sistemas de misiles antiaéreos Top-M1 y 100 mil fusiles AK-47. Estos últimos impulsaron la construcción de una fábrica de municiones para completar el proceso logístico. Cabe mencionar que la cartera de pedidos de Venezuela a Rusia en 2012, se valuó entre 6 mil y 7 mil millones de dólares (sin contar con el crédito emitido anteriormente por 4 mil 400 millones de dólares).

Asimismo, Rusia es el segundo exportador de armamento del mundo después de Estados Unidos, tanto que en 2011 vendió 11 mil millones de dólares en armas a través de su exportadora estatal, Rosoboronexport.

En septiembre de 2012, el director del Centro de Análisis del Comercio Internacional de Armas, Ígor Korotchenko, proyectó que en los próximos años India, Venezuela y Vietnam se convertirán en los principales países importadores de armas rusas, y precisó que en el periodo entre 2012 y 2015 el país que ocupa el primer lugar en volumen de exportación militar rusa es de nuevo India, con un volumen de 14 mil 300 millones de dólares. En segundo lugar, Venezuela supera a Argelia, con 3 mil 200 millones de dólares, seguidos de Vietnam con 2 mil 430 millones de dólares.

Con la llegada de Putin al Kremlin, la política exterior rusa experimentó un cambio radical que significó la búsqueda de hegemonía e influencia en el panorama internacional a través de las inversiones en petróleo y gas. Es por esto que desde 2010, la compañía petrolera estatal venezolana PDVSA y el Consorcio Nacional Petrolero de Rusia –conformado por Gazprom, Rosneft, Lukoil, TNK-BP y Surgutneftegaz– firmaron un contrato por 20 mil millones de dólares para el desarrollo del Bloque Junín-6, ubicado en la cuenca del Río Orinoco, la faja petrolífera con mayor acumulación de petróleo en el mundo.

Por esto, el director adjunto del Instituto de Latinoamérica de la Academia Rusa de Ciencias, Vladimir Sudarev, expuso que: Venezuela abrió las puertas de Latinoamérica a Rusia, mediante sus compras masivas de armamento y a través de la participación de compañías rusas en la extracción de petróleo y gas.

Conviene destacar que al funeral de Chávez asistieron el presidente de la petrolera Rosneft, Igor Seshin; el director de Rostechnology (Tecnologías de Rusia) y anteriormente, jefe de Rosoboronexport, Serguei Shemezov; el secretario de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, y el ministro de comercio, Denis Manturov, quien declaró: “Hemos firmado contratos con el Estado venezolano, por lo que existen obligaciones federales de nuestros socios… Esperamos, en caso de un cambio de gobierno, seguir manteniendo relaciones cálidas y constructivas”.

Sin embargo, el director del Fondo Nacional de Seguridad Energética, Konstantín Simónov, ha declarado que los únicos dos escenarios en los que Rusia podrá seguir participando en los proyectos venezolanos es que gane un político cercano a Chávez o que los militares lleguen al poder. De ganar la oposición, las compañías rusas tendrían que abandonar Venezuela. Y recuerda que “Chávez expulsó a las compañías estadunidenses sin pagarles una compensación, por lo que si gana la oposición, ‘adiós al dinero ruso’. Será una repetición del caso Libia, donde la amistad con Kadafi llevó a que se detuvieran los proyectos rusos”.

Esta elección, sin duda, pone en riesgo la geopolítica regional.



*Presidente de Educación y Formación con Valores AC, y analista en temas de seguridad, educación y justicia

Twitter: @simonvargasa

Facebook: @simonvargasa

simon.9@prodigy.net.mx


La Jornada

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