5/3/13

Nuestra despedida


En el Nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso

Querido comandante Chávez, te has retirado a la Morada Eterna. Nicolás Maduro te definió como el Libertador de este siglo. Llegó el momento de encontrarte con el Creador, comandante, son días tristes para nuestras tierras, porque la lucha continúa sin uno de sus mejores hombres.









No hay palabras hermano, no sabes como duele ya tu partida. 

Mi querido comandante, que Dios, que hoy te lleva a Su Morada, nos envíe miles como vos.

Tu bandera y tu causa la abrazamos muchos anónimos que caminan con la espada de Bolívar. Tu corazón lleno de amor, se queda con nosotros, así como tu mensaje. Serás la bandera que conduce a la victoria, como la compañera Eva, Evita para el pueblo. Como ella, nuestra jefa espiritual, estás acá con nosotros, con cada uno que lucha, que sufre, que se apiada del oprimido.

Tu vida es un ejemplo a seguir. Estabas destruido, enfermo, y saliste a jugarte en las ultimas elecciones.
Sí, como nuestra Evita, sin fuerzas ya, haciendo el último esfuerzo por su patria. 

Cuánto sufre el alma hermano. Nuestros ojos, cargados de lágrimas, le agradecen al Altísimo tu valentía, tu pasión, tu ternura, tu vida entera. Distancia extraña la tuya, de estar hoy tan lejos, y sin embargo, más cerca que nunca.

A esos que dicen, otra vez, "viva el cáncer", les decimos que están muertos por dentro, que la justicia de los hombres y de Dios está siempre cerca, pase lo que pase, caiga quien caiga.

En la despedida, Maduro nos regaló una enseñanza de Alí Primera, que hacemos nuestra:
"los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos"

Gracias Dios por este hombre, gracias pueblo de Venezuela, que entre lágrimas y sangre, se siembra la Patria Grande... con su Hombre Nuevo. 

Kamel Gomez


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