16/3/13

Lecciones de Islam XXXVIII: La Pena de Muerte


Lección 38:  Pena de muerte en el Islam


    ¿Debe existir pena de muerte en las sociedades?

  El Islam es un sistema integral que contempla todas las necesidades del ser humano y legisla absolutamente en todos los casos, sin dejar nada al azar. Legisla en cuestiones que en occidente ni siquiera se han planteado. Y legisla aplicando aquello que Dios ha ordenado en la Revelación. Por eso cuando se aplica una pena de muerte, es Dios quien ha ordenado que en determinados casos se aplique pena de muerte. Por ejemplo: en homicidios intencionales, en violaciones, en pedofilia. ¿Acaso en estos casos no corresponde una pena de muerte?

  Si (Dios nunca lo permita) una persona secuestra a una niña de 5 años, la viola y luego la asesina, y se lo encuentra culpable más allá de cualquier duda razonable, e incluso la persona admite y confiesa sin compulsión su delito, ¿acaso no merece la pena de muerte? ¿Es suficiente con la cárcel para esa persona, sabiendo que finalmente en 15 o 20 años puede quedar libre?

  ¿Quién tiene el derecho de decir estas cosas?: LAS VICTIMAS. Por eso el Islam en caso de homicidio deja el indulto del asesino en manos de los parientes cercanos de la víctima. Si ellos quieren indultarlo y que no se le aplique la pena de muerte, pueden hacerlo. Este sistema establece la justicia plena, pues el indulto no queda en manos de un juez o un político, sino de quienes realmente tienen derecho a indultar: los parientes de la víctima asesinada.

 Entonces en el caso que uno por una cuestión de conciencia rechace la pena de muerte, si vive en una sociedad islámica bajo la ley islámica y fuera víctima de un delito cuyo culpable tiene pena de muerte, puede indultarlo y hacer valer su ideología en contra de la pena de muerte. Pero el Islam establece el derecho general, y es comprensible que otras personas vean afectadas sus vidas de tal modo al ver morir con crueldad a un hijo o sus padres o su cónyuge, y desee ser compensado con la ejecución del culpable.  Claro que la pena de muerte no se aplica en casos circunstanciales o dudosos, sino que tiene que haber testigos presenciales o confesión del culpable.

  En cuanto a la pena de muerte para adúlteros (que incluye a los violadores), en primer lugar habría que preguntar a la víctima qué opina. Si alguien ha sido víctimas de un adulterio o una violación, pueden cuestionarlo diciendo que de corazón perdona a sus victimarios. Si no ha sido víctima, opinar desde la distancia, desde donde es muy fácil teorizar, es algo sencillo. En última instancia, si en la sociedad islámica uno es víctima del adulterio de su pareja, para acusarla tiene que tener los 4 testigos o no puede presentar cargos. Y si no quiere que su pareja que lo ha traicionado sufra un castigo, puede no presentar los cargos aún con los testigos a su favor.

  ¿Quién establece estas leyes?

  ¿Quién tiene autoridad o derecho para decir qué leyes deben aplicarse y cuales no? Estas leyes se encuentran incluidas en las normas religiosas reveladas por Dios al Profeta (BPD). Un Profeta las recibe de Dios y las transmite al pueblo. ¿Entonces cualquier iluminado puede alegar ser Profeta y dar una ley para que el pueblo la tome como de parte de Dios? No es así, no es simple en absoluto. Una persona debe dar PRUEBAS CONTUNDENTES de su calidad de Profeta y luego, cuando no queden dudas al respecto, transmite de parte de Dios el Mensaje que contiene indicaciones, normas, leyes, etc. Cuando la mayor parte de la población de un lugar acepta esta religión y acepta regirse bajo estas normas, entonces se establece un gobierno que cumpla tales leyes. Esto es algo más democrático que el modo como se imponen las leyes en occidente, donde nadie le pregunta a la gente común si quiere tener estas leyes o no, y cuando preguntan, muchas veces hacen caso omiso a lo que se responde.

¿Debe el estado imponer las leyes?

  En efecto: el estado debe establecer el orden y garantizar la seguridad de los individuos, y debe imponer las leyes que la mayoría por consenso acepta. Luego, las minorías deben adaptarse a la voluntad de las mayorías, como ocurre en cualquier parte del mundo. Los musulmanes quisiéramos tener leyes islámicas en occidente, pero somos minoría y tenemos que aceptar las leyes occidentales.


  El Islam contempla todas las consideraciones de los casos particulares de tal modo que aplica la justicia. Por eso, como antes dijimos, la pena de muerte no se aplica con evidencias circunstanciales, sino cuando hay varios testigos presenciales, lo cual prácticamente elimina la posibilidad de ejecutar a un inocente. Además, establece una posibilidad de indulto en determinados casos. Por ejemplo, para homicidios intencionales que conlleven la pena capital, los parientes de la víctima pueden indultar al asesino y eximirlo de la ejecución. Este derecho al indulto recae en los parientes de la víctima, que son en realidad los únicos que pueden decir que un asesino no debe ser ejecutado.
  La pena de muerte para determinados delitos es una necesidad de la sociedad. Si bien Dios ordena no matar, ordena también aplicar la pena de muerte en determinados casos. Esto se debe a que su aplicación implica un bien mayor para la sociedad en su conjunto, mientras que su abandono trae perjuicios para el ser humano. Este es un punto en que es necesario reflexionar atentamente antes de criticar o censurar una disposición Divina. "No matar" significa no cometer homicidio o asesinato. No significa no ejecutar a alguien que es merecedor de la pena capital. Son asuntos diferentes.

Por Abdallah Yusuf de La Plata

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