8/3/13

Lecciones de Islam XXXVI: La Mujer (III)


Lección 36: El Islam y la mujer  (Tercera parte).


Por Abdallah Yusuf de La Plata


La mujer ante la ley islámica.

  Otro punto que suele mencionarse en la propaganda contra el Islam es la posición de la mujer ante la Ley Islámica. El argumento que suele esgrimirse es el siguiente:

  "La legislación coránica desprecia a la mujer al considerarla como la mitad del valor del hombre. El Corán dice que la mujer tiene la mitad de la memoria que el hombre y en la herencia le otorga la mitad del derecho."

  Para investigar este punto, comenzaremos viendo cómo el Corán pone a la mujer en plano de igualdad con el hombre en varias aleyas:
  "Pero los creyentes y las creyentes son amigos unos de otros. Ordenan lo que está bien y prohíben lo que está mal. Hacen la oración, dan el azaque y obedecen a Dios y a Su Enviado. De esos se apiadará Dios. Dios es Poderoso, Sabio". (9:71)
  "Dios ha prometido a los creyentes y a las creyentes jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarán eternamente, y viviendas agradables en los jardines del edén. Pero la satisfacción de Dios será mejor aún. ¡Ése el éxito grandioso!"   (9:72)
  "Dios ha preparado perdón y magnífica recompensa para los musulmanes y las musulmanas, los creyentes y las creyentes, los devotos y las devotas, los sinceros y las sinceras, los pacientes y las pacientes, los humildes y las humildes, los caritativos y las caritativas, los ayunantes y las ayunantes, los castos y las castas, los que y las que recuerdan mucho a Dios."  (33:35)
  "Los que molestan a los creyentes y a las creyentes, sin haberlo éstos merecido, son culpables de infamia y de pecado manifiesto."    (33:58)
  "Para que Dios castigue a los hipócritas y a las hipócritas, a los asociadores y a las asociadoras, y para que Dios se vuelva a los creyentes y a las creyentes. Dios es Indulgente, Misericordioso."     (33:73)

  Una de las primeras normas establecidas por la legislación islámica desde el inicio de la revelación fue la prohibición de matar a las niñas mujeres, que era una costumbre de los árabes preislámicos. Dice el Corán :

"Cuando se pregunte a la niña enterrada viva qué crimen cometió para que la mataran"  (81:8 y 9)


  El Corán establece a la descendencia del Santo Profeta (BPD) en su noble hija Fátima (P) enalteciendo el valor de una hija, en tanto que las costumbres sociales (incluso hoy en día) consideran a la descendencia de un hombre a aquella rama proveniente de sus hijos varones. Se le reveló al Profeta (BPD) por el nacimiento de su hija Fátima (P) :

    En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso
 " Ciertamente te hemos otorgado la Abundancia.
  Entonces,  ¡reza a tu Señor y conságrate!
  Por cierto que tu enemigo es el privado de posteridad." (sura 106)

  Siendo ésta la sura más corta del Corán, constituye uno de los grandes signos milagrosos del Libro de Dios. Pues le anuncia al Profeta (BPD) una descendencia perdurable, en tanto anuncia que sus enemigos son los que no tienen posteridad ni descendencia. Pasaron 14 siglos de la revelación de esta sura y hoy vemos a la descendencia del Santo Profeta (BPD) prosperar abundantemente en el mundo islámico, en tanto que la de sus enemigos desapareció hace ya siglos. Y este milagro del Corán se reveló por una mujer: Fátima (P) la hija menor del Profeta Muhammad (BPD), a través de quien el Profeta (BPD) tuvo su descendencia.

  Pero veamos concretamente los dos puntos que siempre se critican de la legislación islámica:


      A.- ¿El Corán dice que la mujer tiene la mitad de la memoria que el hombre?
 
  Veamos qué dice en concreto la aleya en cuestión:

  " ¡Creyentes!. Si contraéis una deuda por un plazo determinado, ponedlo por escrito. Que un escribano tome fiel nota en vuestra presencia, sin rehusarse a escribir como Dios le dé a entender. Que escriba. Que el deudor dicte en el temor de Dios, su Señor, y que no deduzca nada. Y si el deudor fuera necio, débil o incapaz de dictar, que dicte su procurador con fidelidad. Llamad, para que sirvan de testigos, a dos de vuestros hombres; si no los hay, elegid a un hombre y a dos mujeres de entre quienes os plazcan como testigos, de tal modo que si una yerra, la otra subsane su error."   (2:282)

  Lo primero a considerar es que la aleya del Corán reconoce a la mujer la posibilidad de obrar como testigo de un acuerdo o pacto, lo cual es un gran avance en materia legislativa, sobre todo para aquella época. En un mundo donde a la mujer se le negaban los derechos más elementales como el mismo derecho a la vida, señalar que la mujer puede ser tomada como testigo válido de un acuerdo o pacto es un gran avance. Si miramos un poco las legislaciones occidentales, vemos que hasta muy poco tiempo atrás la mujer no podía votar en muchos países y recibía un trato muy discriminatorio de parte de las leyes. Por ejemplo: en materia de adulterio, en algunos países hasta hace poco tiempo era suficiente demostrar que la mujer tenía encuentros con otro hombre para acusarla de adúltera, mientras que para el hombre había que demostrar que mantenía a otra mujer, pues de lo contrario no era adúltero. En cambio en ese aspecto la legislación islámica es igualitaria tanto en las condiciones requeridas para la prueba como en el castigo del adulterio.
  Pero sigamos con esta aleya en cuestión. La misma menciona que pueden tomarse como testigos a dos hombres o a un hombre y dos mujeres, y aclara que si una olvida, la otra se lo recuerda. Es decir que, en definitiva, no le niega a la mujer capacidad de memoria, pues es la otra mujer la que se lo recuerda. La presencia de dos mujeres obedece a otras cuestiones y hay que recapacitar en todas las consideraciones del caso. Por ejemplo: si colocamos a una mujer frente a un hombre, es más probable que ella se sienta intimidada por el testimonio del hombre y se sienta inclinada a confirmarlo, mientras que al colocar dos mujeres, es menos probable de que ocurra alguna injusticia en el caso. Esta podría ser una explicación posible. En definitiva, la medida busca que haya justicia y que la verdad triunfe, y no se menciona ninguna incapacidad por parte de la mujer. Si leemos atentamente la aleya, vemos que en caso de olvido es la otra mujer quien le recuerda los detalles, por lo cual no se pone en tela de juicio la capacidad intelectual de la mujer en general. Uno puede cuestionar por qué no dos mujeres solas en lugar de un hombre y dos mujeres. Pero hay que pensar que difícilmente los distintos pueblos de diferentes culturas llegasen a aceptar a dos mujeres solas como testigos, sin la presencia de al menos un hombre. Debemos considerar el gran avance que significó 14 siglos atrás que se aceptara el testimonio de una mujer como válido.
  De cualquier manera, los hechos puntuales y objetivos son que el Corán no menosprecia a la mujer, ya que le otorga igualdad de posibilidades de desarrollo espiritual así como igualdad de responsabilidades espirituales que el hombre. Además, le ha brindado la posibilidad única en su tiempo de poder servir en caso de requerirse testigos.
  Finalmente, queremos reiterar que la citada aleya del Corán no expresa que la mujer tenga la mitad de la memoria del hombre. Esto es algo que infieren quienes leen las palabras del Corán con ánimo de malinterpretarlas, con el fin de desprestigiar al Islam.



      B.- ¿El Corán le otorga a la mujer la mitad de los derechos en cuestiones de herencia que al hombre?

  Veamos qué dice una legislación shiita al respecto. De la fatua del Ayatullah Sistani en el capítulo de herencia vemos lo siguiente:

Reglas acerca de la herencia.

Quienes reciben la herencia por el fallecimiento de un familiar son tres grupos:
{a}
El primer grupo lo forman el padre, la madre y los hijos del fallecido. Luego sus nietos y los descendientes de estos. Con la existencia de uno de este grupo, el segundo grupo no recibe herencia.
{b}
El segundo grupo lo forman el abuelo, la abuela, el hermano, la hermana y luego los hijos de los hermanos (es decir, los sobrinos). Con la existencia de un miembro de este grupo, el tercer grupo no recibe nada.
{c}
El tercer grupo lo forman los tíos paternos y maternos, los hijos de ellos y sus hijos. Pero los hijos no reciben herencia cuando los tíos viven. Si no hay de este grupo ninguno con vida, reciben los tíos paternos y maternos del padre del fallecido y luego de ellos, sus hijos. Luego, los tíos paternos y maternos del abuelo del fallecido y luego sus hijos. Sobre el marido y la esposa, hablamos luego.
***

La herencia del primer  grupo:

=1=
Si hay un heredero de este grupo, recibe toda la herencia. Si el fallecido tiene hijas, se reparte entre ellas en partes iguales. Si tiene hijos varones, también. Pero si tiene un hijo y una hija, dos tercios es para el hijo y un tercio para la hija; y si son más, los varones reciben el doble que las mujeres.
=2=
Si los herederos son el padre y la madre, el padre recibe dos partes y la madre una. Si el fallecido tiene varios hermanos nacidos del mismo padre que él, aunque sean de diferentes madres, siendo ellos musulmanes..., si bien ellos no reciben herencia (estando los padres vivos, ya que los hermanos son del segundo grupo), le impiden a la madre recibir un tercio de la herencia, pasando a recibir un sexto. No se cuentan para este caso los hijos aún no nacidos.
=3=
Si el fallecido tiene padre, madre y un hijo, una parte es para el padre, una para la madre y cuatro para el hijo. Si son más de un hijo, se dividen estas cuatro partes entre ellos como lo dicho en el punto número 1.
=4=
Si el fallecido tiene uno de los padres, sea el padre o la madre, y uno o varios hijos, el padre recibe una parte y cinco son para los hijos, que en caso de ser varios se dividen estas cinco partes como en el punto número 1.
=5=
Si el fallecido tiene un padre o la madre y una o más hijas, el padre recibe una parte y las hijas tres partes, que si son varias se las dividen entre sí como está especificado en el punto número 1.
=6=
Si el fallecido sólo tiene nietos, su nieta por parte de hijo recibe dos veces más que el nieto nacido de su hija. Si tiene dos nietos, uno de una hija y otro de un hijo, el nacido del hijo recibe el doble que el nacido de la hija.
***

La herencia del segundo grupo:

[I]
Si el fallecido tiene sólo un hermano o una hermana, recibe toda la herencia. Si son varios varones nacido del mismo padre y madre, cada uno recibe la misma parte. Si son varones y mujeres nacidos del mismo padre y madre, los hombres reciben el doble que las mujeres. En este caso, si además hay otros hermanos y hermanas nacidos de otra madre, ellos no reciben nada. Si no tiene hermanos nacidos del mismo padre y madre, entonces se consideran los hermanos que sean de otra madre, pero del mismo padre. Como en otros casos, acá también los varones reciben el doble que las mujeres. Igualmente se consideran los hermanos nacidos de la misma madre, pero distintos padres y siempre los varones reciben el doble que las mujeres.
[II]
En caso de que el fallecido tenga un hermano y una hermana  del mismo padre y madre, y además un hermano y una hermana del mismo padre y un hermano o una hermana de la misma madre, los del mismo padre solamente no reciben nada, el de la misma madre recibe una parte y los que tienen el mismo padre y madre que el fallecido reciben cinco partes, dividiéndolas cono en otros casos (cada varón lleva al doble que una mujer).
[III]
Si el fallecido tiene un hermano y una hermana del mismo padre y uno de la misma madre, en este caso el de la misma madre recibe una parte y los del mismo padre reciben cinco partes, que se la reparten como en otros casos.
[IV]
Si tiene un hermano y una hermana de la misma madre y varios hermanos y hermanas del mismo padre, en este caso los de la madre reciben una parte dividiendo equitativamente entre ellos y los del padre reciben dos partes, repartiéndolos como en otros casos.
[V]
Si una mujer muere y tiene marido, un hermano y una hermana, el marido recibe la mitad y el resto se lo dividen otros como en otros casos.
[VI]
Si   el   fallecido  no   tiene    hermanos   ni hermanas, los hijos de ellos reciben la herencia.
[VII]
Si el fallecido tiene un abuelo o abuela materno o paterno, reciben toda la herencia, mientras que los bisabuelos, existiendo los abuelos, no reciben nada. Si son paternos, el abuelo recibe el doble que la abuela, y si son maternos reciben la misma cantidad.
[VIII]
Si el fallecido tiene un abuelo o abuela paterno y otro materno, el paterno recibe dos partes y el materno sólo una.
***

La herencia del tercer grupo:

{i}
Si el fallecido sólo tiene tío o tía paternos que compartan el mismo padre y madre o sólo comparten uno de ellos, reciben la herencia. Como en otros casos, los varones reciben el doble que las mujeres.
{ii}
Si los tíos paternos comparten entre sí la misma madre, se reparte como en otros casos, pero según precaución, es mejor que lleguen a un acuerdo sobre lo que recibe de más el varón respecto a la mujer.
{iii}
En el caso de tener tíos maternos solamente, se considera igual que lo anterior.
{iv}
Si existen tíos paternos y maternos, los paternos reciben dos partes y los maternos sólo una. Y si no tiene ningún tío, se consideran entonces los hijos de ellos.
***

La herencia del esposo y la esposa.

"a"
Si una mujer muere y no tiene hijos, su marido recibe la mitad de la herencia y el resto es para los demás herederos. Pero si tiene hijos, sean del actual esposo o del anterior, entonces el marido recibe una parte y tres partes es para los herederos (los hijos). En caso de que muera el hombre sin dejar hijos, la mujer recibe una parte y tres son para los demás herederos. Pero si tiene hijos ya sea con ella o con otras mujeres, entonces la mujer recibe una parte y siete partes son para los herederos. La mujer no puede recibir como herencia el terreno de la casa, un jardín o un campo ni sus valores o lo que ellos tengan (como una edificación, plantas, etc.), aunque puede recibir el valor de la venta de estas últimas cosas (la casa, una cosecha, etc.). Si se dispone que ella recibe directamente el edificio en lugar del valor, ella puede aceptarlo.
"b"
Si la mujer desea disponer de las cosas que no recibe como herencia, debe pedir el permiso de los herederos.
"c"
Si el fallecido tiene varias esposas y además hijos, las mujeres reciben una parte que se la dividen entre sí y los hijos reciben siete partes. Si no tiene hijos, ellas reciben una parte y tres es para los demás herederos
"d"
En caso de que el hombre y la mujer estuvieran haciendo un divorcio revocable, si la muerte de uno de ellos se produce durante el período de espera, el otro recibe la herencia en forma normal.

(Fin del texto. Extraído de "Leyes prácticas del Islam" de Ayatullah Sistani)


  Hemos expuesto todo el fragmento del texto sin omisiones para que pudiera ser evaluado en plenitud. En primer lugar, vemos que se reconoce a la mujer el derecho a la herencia. En segundo lugar, que hay mujeres en los tres grupos de herencia y no se las coloca en el último grupo, delante de todos los varones. Finalmente, es absolutamente cierto que el hombre recibe una parte mayor que la mujer, cuando ambos se encuentran en el mismo grupo de herederos. Pero, ¿a qué puede deberse esto?
  En la legislación islámica, el hombre tiene la obligación de mantener a la familia, mientras que dicha obligación no recae en la mujer. Entonces, si hay un hombre y una mujer como herederos, es posible que el hombre necesite de su parte de la herencia para su familia, en tanto que la mujer es libre de gastarla en ella misma. En caso de que el hombre no esté casado, esta herencia puede facilitarle los asuntos para contraer matrimonio, mientras que la mujer no necesita de esto, ya que los gastos le corresponden al hombre. Incluso la mujer si se casa, recibe una dote de parte de su esposo.
  Vemos que la legislación islámica es integral y atiende a todas las consideraciones. Es muy fácil decir que en honor de la igualdad se le otorguen partes iguales a hombres y mujeres. Pero se caería en injusticia si consideramos que las responsabilidades no son iguales, pues la responsabilidad del hombre es mayor. Entonces se podría igualar también estas responsabilidades y decir que hombres y mujeres deberían tener iguales derechos y obligaciones (toda una bandera y un eslogan actual). En tal caso se estaría siendo injusto con la mujer, la cual por deber llevar el embarazo y lactancia de los hijos no se encuentra en igualdad de posibilidades y oportunidades que el hombre para mantener el hogar.
  Es cierto que la situación actualmente se ha invertido y hoy existen muchos hogares mantenidos por las mujeres, pues los hombres se encuentran desocupados. Incluso si tienen trabajos, la mujer comparte los gastos del hogar, pues para la manutención de la mayoría de las familias se necesitan más de un sueldo. Por esto, tanto hombres como mujeres deben trabajar casi como una necesidad para su subsistencia.  Pero, ¿acaso éstas son situaciones normales, ideales, deseables, o es una realidad cruel y aberrante producto de un sistema capitalista salvaje que ha llevado a las sociedades a tales condiciones?
  Si recapacitamos un poco en todo lo expuesto, veremos que no existe en la legislación islámica menosprecio de los derechos sino todo lo contrario: se toman en cuenta absolutamente todos los derechos de cada sector y sus implicancias. La Legislación islámica es un conjunto integral de leyes y normas donde cada derecho se encuentra ligado a determinadas responsabilidades, y todos los asuntos deben ser establecidos en su medida justa. Es fácil apresurarse a criticar una legislación sin tener en cuenta los diversos factores que la motivan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario