8/3/13

Lecciones de Islam XXXII: La vida espiritual en el Islam


Lección 32:  La vida espiritual en el Islam.


  En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso


El misticismo islámico : Gnosis o “Irfán”.

    Definición.

Vamos a tratar de exponer el concepto de Gnosis islámica o “Irfán” para entender lo que sigue. Se trata del desarrollo del conocimiento y las prácticas del Islam a su máximo esplendor, lo cual hace que el hombre se adentre en el campo de la perfección humana remontando el sendero dentro de sus posibilidades. Es, entonces, el Islam en pleno, comprendido en todos sus aspectos, puesto en práctica en todos sus detalles, captado en su esencial real.
  Utilizamos las palabras “misticismo” y “Gnosis” en realidad para dar a entender el concepto. Pero el “Irfán” va más allá del aspecto meramente espiritual del Islam. No se trata de un conjunto de secretos reservados para los selectos y prohibidos para los profanos en este camino, ni tampoco un conjunto de rituales que supuestamente abrirán nuestra conciencia a un estado superior con lo cual adquirimos una categoría espiritual elevada. No se trata de una espiritualidad extrema que se opone al ritualismo externo, sino que es un sendero que abarca ambos aspectos de la vida, interno y externo, y los desarrolla al máximo de su potencial. Así, el máximo exponente en la Gnosis islámica y el mejor maestro a seguir es el mismo Profeta Muhammad (BPD), seguido por los Imames de Ahlul Bait (P). Ellos son la cumbre más elevada que puede alcanzar un ser humano desarrollando al máximo toda su capacidad en todos los aspectos del Islam (cumbre que en realidad es inalcanzable, pero que es la meta a la cual todo musulmán debe aspirar). En consecuencia, el “Irfán” es el Islam completo y el gnóstico o “’arif” es el musulmán perfecto.

    Sufismo e ‘Irfán.

  En occidente se conoce principalmente el término “Sufismo” para relacionarlo con el misticismo islámico o la vida espiritual profunda dentro del Islam. Si bien presenta algunas coincidencias con el “Irfán” shiita en determinadas cuestiones (al punto tal que algunos investigadores afirman que todo lo que contiene el Sufismo de conocimiento islámico proviene del Shiismo), el Sufismo es muy distinto al “Irfán”.

  Para empezar, el Sufismo es el desarrollo de una vida espiritual complementaria al Islam sunnita. Los sufis siguen externamente todas las prácticas y creencias sunnitas y desarrollan además otras prácticas como complemento de los ritos sunnitas a través de las cuales esperan alcanzar un grado de conciencia o espiritualidad que no obtienen con la aplicación externa de las prácticas siguiendo las normas sunnitas. Lo más común en cuanto a prácticas sufís es la rueda de Dhikr, donde se sientan en el suelo formando un círculo y realizan algunas recitaciones y la repetición de algunas frases que antes vimos en la lección 27.

Así, el Sufismo surgió dentro del mundo sunnita a los fines de llenar lo que para ellos era un vacío en la espiritualidad de esta Escuela del Islam. El “Irfán” en cambio se ha desarrollado en la Escuela Shiita siguiendo el camino de los Imames de Ahlul Bait (P), como una exposición máxima de todos los aspectos de dicha Escuela.

  Así tenemos que mientras los sufis se reúnen en grupos (“tariqas”) liderados por un maestro sufi y mantienen sus prácticas y hasta algunas de sus creencias reservadas para los miembros del grupo, los gnósticos (“urafas”) no necesariamente presentan este esquema, sino que cada uno desarrolla su propio camino poniendo en práctica lo que conoce y siguiendo el ejemplo del Profeta Muhammad (BPD) y los Imames de la Gente de su Casa (su “Ahlul Bait” –P-). Por esto, el “‘arif” no requiere de la bendición especial de un maestro sufi para alcanzar un grado espiritual elevado, así como no requiere de un conjunto de prácticas ni de enseñanzas más allá de lo que figura en el Corán y la Sunnat. El “‘arif”  toma toda la espiritualidad, todas las enseñanzas, todas las prácticas, todo lo que necesita para el desarrollo profundo de su vida y su camino del Corán y el Hadiz. Y si recurre a veces a los sabios es para que ellos le expliquen el correcto sentido de aquello que figura en el Corán y el Hadiz, para que le brinden una correcta interpretación de este conocimiento.


    El camino del ‘Irfán.

  No expondremos el camino del Sufismo, pues como ya mencionamos muchas de sus enseñanzas y prácticas quedan reservadas a los discípulos que ingresan en su grupo o “tariqah”. Básicamente, el camino del sufi consiste en ponerse bajo la enseñanza de un maestro sufi.

  El camino del ‘Irfán no es así. En el Shiismo, la espiritualidad se une a las prácticas comunes del Islam. Quien desea profundizar su vida espiritual sólo debe poner en práctica todo cuanto se encuentre en las indicaciones y consejos del Sagrado Corán, del Profeta (BPD) y los Imames (P). Debe buscar la ciencia en el Corán y el Hadiz, y acrecentar sus acciones mediante las prácticas meritorias de la religión, tales como las oraciones meritorias, los ayunos meritorios, la lectura del Corán, las caridades meritorias, la confraternidad con los hermanos en la religión, la ayuda a la gente, las visitas a las tumbas, las súplicas meritorias, etc. Todas estas acciones se encuentran mencionadas en los libros shiitas de religión y son practicadas por el común de la gente, por lo que el gnóstico no posee para sí un conocimiento ni una práctica aparte del común de los musulmanes. El tiene una conciencia y una visión particular de la realidad, por lo cual dichas prácticas comunes tienen un sentido y un efecto especial en su ser. Por esto, el gnóstico no se diferencia externamente del musulmán shiita promedio. La diferencia es interna.

Abdallah Yusuf de La Plata – Argentina.

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