28/3/13

La Oración (salat) en el Islam (I)

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso
Primera parte : La importancia de la oración

Por Fundación Imam Alí (p)


1.—  La oración se encuentra en todas las religiones celestiales.


Antes del surgimiento del  Profeta  Muhammad (BPD),  la religión de Jesús (P) tenía a la oración corno uno de sus ritos, tal corno expresa el  Corán :
        “...Y me ha  ordenado la oración ...”         ( 19 : 31 )

Y antes de él (P)  también estaba en la religión de Moisés (P) cuando Dios le ordena :
         “...Y observa la oración para recordarme.   ( 20 : 14 )


También estaba antes de él (P) en la religión de su suegro Shuayb   (Jetro –P- ), como figura en el   Corán :


“Han dicho ¡ Oh, Shuayb ! ¿Acaso tu oración te ordena que  dejemos ...”  ( 11 87)

Y antes de ellos, Abraham (P) le pide a Dios para sí mismo y para sus descendientes el éxito para observar la oración :


“¡  Señor ! ¡ Haz que observe la oración y también mi des­cendencia !...”  ( 14  : 40 )


También  vemos que Luqman le dice a su hijo :


“ ¡ Oh,  hijo mío ! Observa la oración, exhorta al bien y veda el mal.” ( 31 : 17 )


Es interesante mencionar que si bien en muchas aleyas del  Corán  junto a la recomendación de rezar figura la de pagar el “zakat”, en esta aleya en su lugar  está la exhortación al bien y la prohibición del mal. Esto se debe a que las palabras están dirigidas a un joven, y los jóvenes generalmente carecen de bienes como para pagar el  zakat y están eximidos del mismo. Por eso se lo ha reemplazado por esta recomendación.



2.—La oración es la devoción más extendida de todas.


A lo largo del día los musulmanes tenemos cinco oraciones obli­gatorias. Para cada una de ellas esta recomendado realizar el “adhan” ( llamado a la oración ) y el “Iqamat” (establecimiento de la oración ), con lo cual estarnos diciendo ‘Venid a la oración”  20 veces en el día, “Venid a la prosperidad” otras  20  veces,  y  “venid a la mejor acción”  10  veces y “Queda estableci­da la oración”  otras l0 veces diarias.  Sabemos que el sentido de “prosperidad” y de “mejor acción” alude a la oración misma.  En consecuencia, cada musu1mán se sugiere a sí mismo y a otros que lo escuchan 70 veces en el día que observe la oración con buena predisposición y ánimo, con alegría y empeño. En ninguna otra devoción se ha recomendado tener tanto ánimo como en la oración.

En cuanto al  “Adhan” ( el llamado a la oración ),  se ha recomen­dado su recitación en voz alta y con una bella entonación, para lo cual hay que esforzarse con mucho esmero. Así, se mencionan en las narraciones una abundante recompensa para el “Adhan”.  El “Adhan” es una tarea completa en sí misma que sirve para mostrar la ideología. y el pensamiento islámico de una manera eficiente. Es un himno religioso con frases cortas y muy profundas ; es una adverten­cia para los desatentos y un signo claro de la vida espiritual  que se eleva a diario junto a la oración.


3.-  La oración es la cabeza de todas las devociones.


La oración es la primera de todas las devociones y además encabeza cada una de ellas. No existe ninguna jornada especial o santa que no tenga una oración especial para ella.  Por ejemplo, la noche  del  Decreto (. Lailatul qadr ), las festividades principales  (la fiesta del desayuno y la del sacrificio ), los días viernes y las noches de los jueves, la noche de la Misi6n Profética, la  noche del nacimiento del Profeta (BPD), etc... No se puede encon­trar un día santo que no tenga un programa particular de oración.





4.-  La oración es una devoción con mucha diversidad.


Si bien otras devociones como la Peregrinación, la ablución, el baño completo, la caridad, etc. poseen varias diferentes clases y formas de realizarlas, la oración es aún mucho más variada, con cientos de clases diferentes, cada una con un nombre especial, como figura en Mafatihul Yinan (Colección de súplicas de la Escuela Shiita). Por ejemplo, cada uno de los Imames Infalibles (P) tenía una oración especial, distinta de la de los otros. Así, la oración del  Imam Mahdi (P)es distinta de la del Imam Alí (P).


  5.—La oración y la emigración.


 En el Corán figura que Abraham dijo  (P) :.

 “ ¡ Oh, Señor nuestro !  En  verdad que he establecido a mi descendencia en un valle desértico... ¡ Oh, Señor nuestro ! Para que observen la oración...”  ( 14  : 37 )


Vemos que resulta provechoso que los orantes viajen y emigren a diferentes partes del mundo, en especial a las zonas más alejadas y menos habitadas, que poseen un grado de cultura inferior,  para que se difunda la enseñanza islámica y se establezca la oración en todo el mundo, incluso en dichas zonas.


6.—  La oración tiene prioridad  incluso sobre las reuniones importantes.


L05 sabeos son una de las religiones que se mencionan en el Corán. Son  seguidores del Profeta Juan el Bautista (P). Ellos consi­deran que las estrellas tienen mucha influencia sobre las cosas cotidianas y tienen un programa especial de rezos y devociones. Actualmente existen como un grupo minoritario en la provincia de Judistán, en Irán.

En la época del Imam Rida (P) había un sabio muy eminente que era líder de este grupo y con frecuencia solía reunirse a conver­sar y debatir con el Imam (P). En una oportunidad, el  Imam  (P) le planteó un argumento que este hombre aceptó diciendo “Ahora mi corazón está satisfecho ( libre de dudas ) y puedo aceptar el  Islam”. Pero cuando el sabio estaba dispuesto a islamizarse, se oyó el llamado a la oración y el Imam Rida (P) abandonó la reunión para observar el rezo.  La gente le planteó que tenía que aprove­char la ocasión para que esta persona se islamizara, pues estaba lista para eso, y no abandonar la reunión. El  Imam contestó (P)  : “La oración es primero.” El hombre al ver esta actitud del  Imam  (P) quedó aún más satisfecho y luego de la oración se islamizó.


7.-   La oración debe observarse en su primer momento durante la guerra.

Ibn Abbas narró que durante un combate vió que Alí (P) en medio de la lucha miraba al cielo de vez en cuando. Entonces se le acer­có y le preguntó por esto, y él le contestó (P) : “Es para no perder el comienzo del tiempo de la oración.”   Ibn Abbas lo planteó : “Pero ahora tú estás en combate.” Y él le dijo (P) : “No se debe ser desatento al inicio del tiempo de la oración.”


8 — Es  preferible descansar lo suficiente para respetar la oración.


Un día el Profeta (BPD) fue a realizar la oración del alba en comunidad y vio que Alí (P) no se había presentado a la mezquita. Entonces fue y golpeó la puerta de su casa preguntando por qué no se había presentado a la oración colectiva, y  Fátimah (P) le ex­plicó “Anoche Alí  (P)  permaneció ocupado en confidencia ( con Dios ) hasta el alba, y como estaba muy fatigado rezó en la casa.” Entonces el Profeta (BPD) le dijo : “Dile ( a Alí  ) que duran­te la noche en vez de suplicar tanto, duerma un poco para no per­der la oración colectiva. El sueño que sirve como introducción a la oración colectiva es mejor que la confidencia que lleva a per­der el ánimo cara participar del rezo comunitario.»



9.— Es preferible observar la oración en lugares públicos.


El Imam   Husein  (P) ingresó en Karbala el día 2 de Muharram y resultó martirizado el día 10. -Por consiguiente, él se hallaba en condición de viajero, por lo que acortaba las oraciones de 4 ciclos a 2.  Y como la situación era de peligro, la oración debe realizase en forma más rápida. Por eso, sus oraciones eran breves y él (P) podía realizarlas en su tienda. No obstante las llevaba a cabo en el centro del campo de batalla, a la vista de todos. Es preferible poner en práctica las leyes religiosas y manifestar las órdenes  Divinas en lugares públicos e importantes, para que muchos puedan verlo, pues de esta manera disminuye el grado de corrupción y los corazones se inclinan más a la devoción.
  (NOTA : Debemos tener en cuenta que aquí el Imam –P- estaba dando una lección y un claro mensaje a sus espectadores, quienes eran musulmanes como él. Al aplicar este concepto debemos considerar las circunstancias).


l0.- Aquellos que construyen y trabajan en una mezquita   (arquitectos, ingenieros, obreros, etc. ) deben ser orantes.



En la aleya 9 : 18 del Corán figura lo siguiente :

“Que sólo cuide del mantenimiento de las mezquitas de Dios quien crea en Dios y en el Ultimo  Día y observe la oración...”

 Una mezquita es una casa santa, y por eso no se puede encargar su construcción y mantenimiento a quienes no son merecedores de dicha tarea.  En las Tradiciones figura que si un opresor desea realizar este trabajo, no se lo debe ayudar.


11.— La prohibición del vino y de los juegos de azar se debe a que ambos separan de la oración al hombre.


Aunque el vino y 1os juegos de azar tienen daños y perjuicios corporales, espirituales y sociales, el  Corán expresa que la pro­hibición se debe a que “crea entre vosotros el odio y la hosti­lidad y os impide recordar a Dios y observar la oración...” ( 5 :  91 ) 
Aquí se mencionan fundamentalmente dos clases de daños :  los sociales, que son el odio la hostilidad entre la gen te, y los espirituales, que evitan el recuerdo de Dios y la oración.



12.— La primera tarea luego de llegar al gobierno es observar la oración.


Dice el Sagrado Corán :


“A quienes si le diéramos poder sobre la tierra, observarían la oración...” ( 22 : 41 )


Luego de obtener el poder del gobierno y el dominio, lo primero a lo que los musulmanes le dan importancia y referencia es a la observancia de la oración en todos los ámbitos y todas las insti­tuciones.


 13.- La oración debe ser observada en todos los estados y con­diciones.


Para todos los mandatos del  Islam existen causas que en determinados momentos eximen a la persona de su cumplimiento.  Por ejemplo, los ciegos e inválidos no van al combate, los enfermos no ayunan, los pobres están eximidos de pagar jums” y “zakat” así como de la Peregrinación.  La oración es una devoción que el hombre debe realizar en todos los estados y condiciones hasta su muerte. Sólo la mujer en determinadas circunstancias  ( menstruación, posparto ) tienen reglas excepcionales al respecto.


14.- La oración debe acompañarse de una buena conducta con 1a gente.
Dice el  Sagrado  Corán :


          “Hablad bien con la gente y observad la. oración...” ( 2 : 83 )





El orante debe tener un buen comportamiento con la gente. Debe hablarles bien, pues con un lenguaje adecuado se puede practicar la difusión de la oración y su extensión.  Los que se han islami­zado por la conecta del  Profeta (BPD) han sido más que los que lo hicieron por los argumentos intelectuales y científicos. Cuando vayamos a debatir y polemizar con no musulmanes. debemos hacerlo de una buena forma, con una manera bella y adecuada.  Primero debemos escuchar sus opiniones, analizarlas y luego exponer las nuestras de un modo en que seamos comprendidos.


         15.- La primera obligación luego de creer en Dios y en Día del juicio es la oración.


   Dice el Sagrado  Corán :

“Que creen en lo oculto y observan la oración.” ( 2 : 3 )


Al comienzo de la segunda sura del Corán se menciona la oración luego de creer en lo oculto, que abarca la creencia en Dios, en la Resurrección y en los ángeles. Es la principal obra elogiada y destacada después de la creencia.


16.— Dios elogia a quien da preferencia a la oración sobre las demás obras.


Dice el Sagrado Corán :


“Hombres a quienes ni los negocios ni el comercio los distraen del recuerdo de Dios (de la oración)...”  ( 24 : 37 )




Esto tiene especial referencia a la oración del viernes, como declara en otra sura. :



“¡Oh, creyentes ! Cuando se llame para observar la oración el viernes, corred a recordar a Dios y dejad el comercio...”   ( 62 : 9 )




17.— Dios  critica a quienes abandonan la oración o la pasan por alto.


Hay personas que no creen ni observan la oración, tal como figu­ra en el Corán


 “...No creyó ni oró...: ( 75 : 31 )

El Corán nos informa sobre el lamento de estas personas en el otro mundo. Además, existen otros que impiden que la gente rece

      “¿Acaso has visto a quien le prohíbe a un siervo rezar?”   ( 96 : 9 y 10)
           


En el  Tafsir Al Maymaul Bayan figura que Abu Yahl había tomado la decisión de romperle el cuello al  Profeta (BPD) con su pie cuan­do él estuviese prosternado en la oración. Entonces caminó hacia él (BPD) y se detuvo sin hacerlo. Cuando regresó, la gente le pre­guntó por qué no lo había hecho, y dijo “Es que ví una fosa de fuego encendido delante de mí.”
 Otros se burlan del rezo, como figura en el  Sagrado Corán


Cuando llamáis a la oración, la toman a burla...” ( 5 : 58 )

Otros rezan, pero sin ánimo :

“Los hipócritas, cuando observan la oración, lo hacen perezosamente, sólo para ser vistos por los hombres y no recuer­dan a  Dios excepto muy poco.”  ( 4 : 142 )

Algunos rezan unas veces y otras no lo hacen :
         “¡ Ay de los orantes que son negligentes en sus oracio­nes !”  ( l07 : 4 y 5 )

  Es decir, que a veces no observan la oración y la olvidan, no dándole importancia a ella ni a sus reglas y condiciones,  postergándola de su momento. Ellos no consideran que en la oración hay una recompensa ni que en su abandono hay un castigo.
  Pero si tenemos en cuenta que para quienes son negligentes en la oración el  Corán declara   “¡Ay!”, ¿ qué resulta, entonces, de su abandono definitivo ?
  Hay otras personas observan la oración y le dan importancia cuando obtienen algo mundanal ; de lo contrario, la dejan  :

            “ Cuando ven un negocio o una distracción, se dispersan co­rriendo a ella y te dejan sólo de pie...”   ( 62 : 11 )

  Esta aleya alude a un hecho que ocurrió una vez cuando el  Profeta (BPD) estaba disertando un día viernes en la oración comunitaria y un grupo de personas que querían realizar un comercio comen­zaron a llamar a los demás golpeando un tambor. La mayoría de los presentes se dirigieron hacia ellos, dejando al  Profeta (BPD) sólo con 12 musulmanes que se quedaron a escucharlo.

       18.— El esfuerzo y dedicación para observar la oración.

  Algunos creyentes soportan las dificultades de la emigración y el estar lejos de su casa y de su familia por la oración, tal co­mo es el caso de Abraham (P). Dice  el Sagrado Corán :
          
         “¡ Señor ! He establecido a parte de mi descendencia en un valle sin cultivar, junto a Tu Casa Sagrada (en la Meca), ¡ Señor !, para que observen la oración...”    (14 : 37)

Algunos suplican para si mismos y para su descendencia la de­dicación respecto de observar y cumplir la oración, como también nos cuenta el Corán respecto de Abraham  (P)

           “¡ Señor ! ¡ Haz que sea observante de la oración y también mi descendencia ! ¡Señor! Y acepta mi invocación.”    (14 : 40)


Algunos se esfuerzan mucho para que sus familias sean de los orantes. Dice el Sagrado Corán
Prescribe a tu familia la oración y persevera en ella...
            ( 20 : 132 )

El hombre es responsable de su familia y debe esforzarse para que ellos también observen la oración.

Algunos le dan suma importancia a la oración, dedicándole a ella  sus mejores momentos. El Imam Alí (P)  le escribió a Malik ibn Al Ashtar

“Dedica tus mejores momentos a la oración.”

  Y también le dijo (P) :


Todas tus obras dependen y se relacionan con tu oración.”  ( Nahyul Balagha , carta 53 )

Algunos dan ánimo a otros para rezar.  Dice el Sagrado Corán :


“...Se recomiendan mutuamente la verdad  ( la oración )...” (103  :. 3)


     19 .— Abandonar la oración es caer en el Infierno.


 El  Día del Juicio habrá frecuentes conversaciones entre la gente del Paraíso y la del Infierno. El Sagrado  Corán ha expues­to algunos de estos diálogos, como el que figura en la sura 74 :

 “(Le preguntarán ) ‘¿Qué fue lo que os condujo al  Tártaro (al  Infierno )?’  Dirán : ‘No nos contábamos entre los orantes.’”        ( 74 : 42 y 43)



20.- La oración es la llave para la aceptación de todas las demás obras.


En las tradiciones figura que si la oración es aceptada, todas las demás devociones también lo son, y si es rechazada, todas las demás también lo son. Por ejemplo, cuando una persona conduce un auto , si no tiene la licencia para conducir no le permiten ha­cerlo aunque los demás papeles del coche estén en regla.  Podemos considerar que la oración tiene este tipo de rol respecto de las demás devociones.


21.— La oración es la primera recomendación y la última delegación.


En algunas Tradiciones leemos que la oración es la primera reco­mendación de todos los Profetas y lo último que ellos han delega­do a la posteridad. En  la biografía del Imam Sadiq (P) se mencio­na que en los últimos momentos de su vida, cuando agonizaba, abrió sus ojos y dijo : “Llamad a toda la familia y los parientes.”  Y cuando ellos se reunieron, les dijo :

“Nuestra intercesión no abarca a quienes pasan por alto la oración y la consideran insignificante.”


22.— La oración es un instrumento para examinarse a uno mismo.


 En una Tradición figura que si alguien desea saber cuál os su grado y jerarquía ante Dios debe ver qué grado tiene Dios ante él.  Si respeta la llamada a la oración, entonces uno tiene respeto ante Dios ;  en cambio, si es indiferente a Su Orden, entonces no tiene valor ante  El. También figura  :


“Si la oración te hace evitar la corrupción y las maldades, entonces es un signo de su aceptación y su influencia.”  (Al Bahar , tomo LXXV, pag. 199)



                23.— Lo primero sobre lo cual se preguntará el Día del Juicio es sobre la oración.


Figura en una Tradición :

“La primer cosa que en el Día del Juicio se preguntará y se le pedirá cuenta por ella es sobre la oración.”   (Al Bahar , tomo VII, pag. 267)

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