13/3/13

El guión del Occidente contra Hezbolá


 El subjefe de Hezbolá, El jeque Naim Kassem, declaró que los estadounidenses habían exigido dialogar con Hezbolá, pero Hezbolá rechazó este dialogo y confirmó “el principio de resistencia”.


El guión del Occidente contra Hezbolá

Asia Occidental (Oriente Medio) sigue siendo uno de los principales centros de cambios mundiales, y aquí podemos indicar el punto importante en la región que es el papel de Hezbolá en El Líbano. Muchos analistas y teóricos políticos y militares hacen hincapié en que son imposibles las ecuaciones regionales sin tomar en cuenta y admitir el papel de Hezbolá.

Occidente y el sionismo por un lado reconocen la situación regional y mundial de Hezbolá a través de sus círculos políticos y medios de comunicación; por otro lado, impulsan las nuevas acciones con el objetivo de ejercer presión y enfrentarse con el creciente poder de la resistencia. En este terreno, mostramos algunos planes occidentales que terminaron en fracaso:

- La táctica de derrocar al Gobierno libanés a fin de presionar a Hezbolá.
- El plan de involucrar a Hezbolá en la Guerra en Siria.
- El plan de acusar a Hezbolá en el proceso de Tribunal Internacional para El Líbano -a cargo de investigar el magnicidio del ex primer ministro, Rafiq Hariri.

Considerando estos fracasos, los enemigos de la resistencia han planteado los nuevos escenarios que en la actualidad los están ejecutando.


Primero: imponer sanciones mediante lista negra

En las últimas semanas, los estadounidenses han puesto a Hezbolá en la lista negra y han impuesto extensas sanciones en su contra. Ellos creen que Hezbolá es una amenaza para la seguridad internacional; entonces, se debe hacer frente a la organización libanesa. Asimismo, ha continuado la presión de EE.UU. y el sionismo a la UE para intensificar la ejecución de una política estadounidense acerca de Hezbolá, pese a que los europeos se oponen a este proceso y lo califican de contrario a sus intereses. Los países occidentales imponen las sanciones contra Hezbolá a fin de asestar “un golpe económico” y destruir su imagen mundial. De este modo, el Occidente intenta justificar sus medidas hostiles en el futuro contra Hezbolá.

Segundo: lanzar acusaciones falsas

Una de las acusaciones del Occidente contra Hezbolá es el caso de la explosión en Bulgaria. Las autoridades búlgaras tienen una relación estrecha con EE.UU. y los sionistas, entonces han repetido los reclamos falsos del occidente respecto al papel de Hezbolá en la explosión del bus de turistas sionistas en Bulgaria. El objetivo del occidente, en este caso, es involucrar a Hezbolá en los conflictos exteriores con el fin de preparar el ambiente para la reapertura del caso de Rafiq Hariri en las Naciones Unidas. El occidente que no pudo aprobar sus acusaciones contra Hezbolá respecto a Hariri, ahora intenta crear un nuevo caso en la UNO con el que pueden acusar Hezbolá, otra vez, y repetir sus reclamos contra este grupo.

Tercero: crear disturbios internos

El arma de resistencia que siempre ha utilizado contra los enemigos del Líbano especialmente contra las Sionistas. Gracias al apoyo del pueblo libanés, Hezbolá ha aumentado su eficiencia con el reforzamiento de su poder militar. La resistencia, el ejército y el pueblo forman los tres lados del triángulo estratégico defensiva del Líbano para derrotar a sus enemigos.

Los enemigos de la resistencia no pueden hacer frente a Hezbolá, así que ahora en lugar de desarmar este grupo tienen la intención de crear una guerra civil con el fin de reducir el poder militar de Hezbolá.
Existen algunos procesos para realizar dicho plan, como la activación de grupos salafistas, el conjunto de los disturbios en Trípoli y la formación de nuevos grupos como los paramilitares de Al-nusra de Siria que han matado miles de sirios inocentes y ahora han empezado a operar en El Líbano. Se pueden ver más amplios aspectos de este plan en los disturbios creados en el campo de los refugiados palestinos en El Líbano.
Según este plan, se pone uno contra el otro las tres bases de la estrategia defensiva libanés; es decir, el ejército, el pueblo y la resistencia. Cuando los disturbios se extienden en El Líbano, estas tres bases van a debilitarse una a la otra.

En el caso de la realización de dicho plan, los enemigos del Líbano no necesitarán desarmar Hezbolá ya que prácticamente debilitarán a la resistencia y a Hezbolá.

Por supuesto estas medidas han enfrentado un gran desafío. Actualmente Hezbolá está consciente de este plan y no entra en los conflictos internos del Líbano, de modo que, además de avisar a la gente respecto a las intrigas diseñadas contra la unidad del pueblo libanés, exigió el apoyo del ejército para establecer la seguridad y demandó a la gente a que resistan contra las intrigas.

A pesar de que los disturbios todavía no han terminado en El Líbano, las medidas de Hasan Nasrulah, el secretario general de Hezbolá, han causado el fracaso del plan de diseñar una guerra civil con el fin de crear un enfrentamiento entre el pueblo, el ejército y la resistencia.

En conclusión, se puede decir que ahora los enemigos del Líbano tienen la intención de destruir no sólo a Hezbolá sino que a todas las medidas defensivas de este país. También intentan crear un ambiente lleno de caos para convertir El Líbano en una ruina y un blanco fácil para las sionistas y sus objetivos de invasión. Un proceso fracasado gracias a los intentos de Hezbolá por mantener la unidad del ejército, el pueblo y la resistencia.

http://www.asipress.ir/vdcb8sb5.rhbgzpequr.html

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