9/2/13

Marcos Aguinis ataca a los musulmanes con mentiras


Por Ricardo Elias


AIN.- El miércoles 30 de enero de 2013, en la sección Opinión del diario La Nación, página 19, se publicó un artículo del columnista Marcos Aguinis titulado “Angustia cristiana en Medio Oriente”.

Una vez más, Marcos Aguinis apelando a la técnica del “miente, miente que algo queda”, aprovecha para demonizar al Mundo Árabe en general y al Islámico en particular acusándolo de ser anticristiano.

Y así, luego de intentar demostrar que los cristianos son perseguidos desde Egipto a Irak, pasando por Líbano y Siria, trata de convencer al lector incauto y desinformado de que “El único lugar de Medio Oriente donde los cristianos están verdaderamente seguros es Israel”.

Sus argucias de nada sirven salvo confundir a ingenuos y desconocedores. Los hechos históricos y las investigaciones académicas hacen que sus argumentos partidistas no resistan el menor análisis. Además, no hay una sola de sus afirmaciones que esté amparadas por una nota aclaratoria. Nosotros, por el contrario, acompañaremos con fuentes y certificaciones a nuestros argumentos de que los ataques contra iglesias y monasterios Israel no solo son múltiples y periódicos, sino que este es el país donde los cristianos se sienten más inseguros en Medio Oriente.

Por ejemplo, el 21 de febrero de 2012 el diario israelí Haaretz informa que el día anterior se produjo un atentado contra la Congregación Bautista de la calle Narquís de Jerusalén con pintadas realizadas por colonos israelíes donde enfatizaban que “Muerte a los cristianos”, “Jesús está muerto” y “María es una prostituta”.

El representante del Vaticano y Custodio de los Lugares Sagrados en Tierra Santa, el franciscano Pierbattista Pizzaballa, condenó la agresión y pidió protección al gobierno israelí que no respondió a la solicitud.

Asimismo, el 5 de septiembre de 2012 se registraron una gran cantidad de ataques a templos cristianos y musulmanes en Cisjordania (Palestina ocupada por Israel).

El monasterio de monjes trapenses de Latrún, ubicado a 15 kilómetros de Jerusalén, sufrió un severo ataque en el que la puerta principal del inmueble quedó calcinada; los perpetradores pintaron en los muros mensajes de violencia como “Jesucristo es un mono”.

Los individuos que ejecutaron el ataque escribieron en las paredes de la abadía cristiana, el nombre de Migrón. Ramat Migrón es un asentamiento de colonos sionistas ilegal, el más grande y antiguo de Cisjordania.

Entre los escritos en la pared figuraban las palabras “precio a pagar”, nombre con el que los colonos radicales designan a una política que consiste en: “Vengarse atacando aldeas palestinas y lugares de culto musulmán y cristiano”.

“Este último ataque aporta una nueva confirmación de la cultura del odio y el racismo que practican los colonos que gozan de plena inmunidad; lo que les da la seguridad necesaria para atacar mezquitas, iglesias, árboles, coches, casas, así como a nuestra propia gente sin que haya consecuencias para ellos”, consideró el jefe negociador palestino, Saeb Erekat.

Erekat culpó además al gobierno israelí por alentar a los colonos a asentarse en territorio palestino, contando hasta 57 ataques perpetrados por colonos durante agosto de 2012.

De acuerdo con la agencia France Presse, obispos católicos de Tierra Santa pidieron al Gobierno israelí que “actúe para poner fin a esta violencia absurda y garantizar la enseñanza del respeto en las escuelas”.

En su edición digital del 5 de septiembre, el diario israelí Yedioth Ahronoth recordó que el suceso de Latrún es precedido por varios ataques sucedidos en los últimos tres meses: Neve Shalom, Kafr Yaba y Yalazún, son los nombres de localidades en los que se han producido sucesos similares y que no han derivado “ni en detenciones ni en acusaciones judiciales”.

La iglesia Católica condenó el ataque al Monasterio Trapense de Latrún. La cadena Aurora de Israel , reprodujo ese mismo día una declaración del Patriarca Latino de Jerusalén, monseñor Fuad Twal, la máxima autoridad de la Iglesia Católica en Tierra Santa, quien se preguntaba: “¿Por qué los cristianos están de nuevo en el punto de mira?”, y denunció la “cultura de desprecio hacia los cristianos”.

“Lo que ha ocurrido en Latrún es la continuación de una larga serie de ataques contra los cristianos y sus lugares de culto. ¿Qué pasa en la sociedad israelí de hoy para que los cristianos sean los chivos expiatorios y los objetivos de tales actos de violencia?”, refiere el documento de la Iglesia.

El comunicado también fue rubricado por el Presidente de la Asamblea de Ordinarios, Giorgio Lingua y el Nuncio Apostólico de Jordania y ex patriarca latino Michel Sabbah, entre otros.

Igualmente, el representante del Vaticano Fray Pierbattista Pizzaballa condenó la intolerancia contra los cristianos que existe en Israel y manifestó que el gobierno israelí no emitió respuesta alguna a sus reclamos.

Esta política de los colonos israelíes contra mezquitas e iglesias fue calificada por el historiador israelí Zeev Sternhell como una forma de terrorismo de baja intensidad.

Sternhell, nacido en 1935, una de las mayores autoridades mundiales sobre el tema del fascismo, ha sufrido en carne propia esta violencia fanática.

Sternhell dice: “Nadie que defienda el Estado de derecho puede aprobar que jóvenes colonos incendien coches, arranquen olivares, hostiguen a la población, ataquen a los transeúntes o prendan fuego las mezquitas y las iglesias cristianas.”

En septiembre de 2008, Sternhell fue objeto de un atentado perpetrado por colonos israelíes, por causa de su postura contraria a la ocupación de los territorios palestinos.

El 2 de octubre de 2012, los colonos israelíes volvieron atacar esta vez al monasterio franciscano de Monte Sión en Jerusalén escribiendo frases ofensivas en su portón de entrada.

Finalmente, el diario israelí Haaretz de Tel Aviv publicó una nota el 12 de diciembre de 2012 donde habla del incremento de los ataques de los colonos contra instituciones cristianas y menciona el atentado contra el monasterio griego ortodoxo de la Santa Cruz en Jerusalén donde se escribieron graffiti agraviantes y cargados de odio en sus paredes y sobre el auto del archimandrita Claudio como “Muerte a la cristiandad” y “Jesús es el hijo de una prostituta” .

También los colonos israelíes atacaron el cementerio armenio de la ciudad santa.

Según el diario israelí Jerusalem Post, entre las pintadas había una que decía “Feliz Janucá, los Macabeos triunfarán.”

En la realidad, la “Angustia cristiana en Medio Oriente” es la que padecen periódicamente las iglesias, monasterios e instituciones cristianas que se encuentran bajo la administración israelí que no hace nada para evitar los periódicos atentados cuyos autores son los colonos fanatizados.

La verdad es profunda, sólida y pesada, en cambio la mentira es superficial y ligera como la espuma y la escoria.

En el capítulo trece, versículo diecisiete del Sagrado Corán, leemos: «Así presenta Dios una parábola para mostrar la verdad y la falsedad. Así que, en cuanto a la espuma, desaparece como también lo hace toda la escoria, pero lo que es útil para la gente permanece en la Tierra. De esta manera Dios establece parábolas.»

Señor Aguinis es inútil tratar de engañar a la gente. Recuerde el dicho del presidente estadounidense que dice “Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.”

Y, por sobre todo, tenga presente el noveno mandamiento del Decálogo del Profeta Moisés que dice: “No prestarás falsos testimonios ni mentirás.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario