20/2/13

Lecciones de Islam XXIII: La importancia de la oración en el Islam


Hermosa lección preparada por Abdallah Yusuf de La Plata. Recomendamos leer y reflexionar las enseñanzas que se desarrollan en las siguientes narraciones.-Islam en Mar del Plata




Lección 23: La importancia de la oración en el Islam.

La oración es la mejor acción de la religión, y si ella es aceptada por Dios, todas las demás acciones (devocionales) serán aceptadas, mientras que si no fuese aceptada, ningún otro acto será aceptado.

Dijo el Mensajero de Dios (BPD): “La primera cosa que Dios Ha hecho obligatoria sobre mi comunidad son las cinco oraciones (diarias). La primera obra que se eleva son las cinco oraciones (diarias). Y la primera cosa sobre la cual se les preguntará (el Día del Juicio) es sobre las cinco oraciones (diarias).” (De Kanzul Ummal tomo VII, dicho 18.859)

Si bien el Profeta (BPD) y los musulmanes rezaban desde el comienzo del Islam, las oraciones obligatorias diarias fueron establecidas por Dios durante el viaje nocturno del Mensajero de Dios (BPD) a los cielos (“miray”)  y fue la primera norma obligatoria para la comunidad. Luego se fueron estableciendo las otras normas en forma progresiva. Siendo la primera de las obligaciones, es la más importante de todas pues el pilar entorno al cual se construye la comunidad creyente.

Dijo el Imam Baquir (P): 

“La oración es el pilar de la religión. Su ejemplo es como el pilar de una tienda: cuando el mismo es estable, las estacas de las cuerdas son estables; pero si el pilar se curva y se quiebra, no queda estable ni las estacas ni las cuerdas (y toda la tienda se cae).”  (De Al Bihar, tomo LXXXII, pag. 234)

Como dijimos antes, lo primero que se estableció para la comunidad musulmana fue la oración. El resto de las normas se fueron estableciendo progresivamente entorno a este pilar básico. Y va construyendo todo el movimiento de la comunidad, todo su modo de vida y conducta. Así para las oraciones hay horarios y los mismos van estableciendo los horarios en los que se mueve la comunidad. Para rezar hay que realizar una purificación previa, para lo cual hay que establecer fuentes y disponer de agua. Y se va imponiendo en la gente una conducta de higiene y limpieza. Para la oración, hay que recitar el Corán, por lo que se va imponiendo en todos los musulmanes el estudio mínimo del Libro Sagrado en su idioma original, el árabe. Así cada musulmán va aprendiendo algo del Corán en árabe, va aprendiendo algo de este idioma aunque viva muy lejos de los países árabes, y va preservando el texto original del Corán que sobrevivió 14 siglos en manos de su destinatario: el pueblo creyente. También, si bien uno puede rezar en cualquier sitio, las comunidades van construyendo mezquitas donde los fieles se congreguen a rezar. Y las mezquitas van siendo centros de unión de los musulmanes, lugares de estudio, centros donde la comunidad se puede informar y debatir sobre sus asuntos. Así vemos que toda la comunidad se organiza en torno a esta norma obligatoria que es la oración.

Dijo el Mensajero de Dios (BPD): “Quien preserva las cinco oraciones tendrá luz, argumento (a su favor) y salvación el Día del Juicio Final.”  (De Kanzul Ummal tomo VII, dicho 18.862)

Y dijo (BPD): “La oración del hombre es una luz en su corazón. Entonces, cualquiera de vosotros que pueda, debe iluminar su corazón.” (De Kanzul Ummal, tomo VII, dicho 18.973)

  La oración ilumina el interior de la persona, trae paz a su vida, trae armonía espiritual. Cuando la persona le dedica 5 momentos al día para adorar a su Señor, para pararse ante Dios, y esto se torna un hábito en su conducta, el resto de sus asuntos se facilitan y aligeran. Pues el hombre pudo al menos en estos cinco momentos muy breves, desconectarse del ritmo de vida agobiante al que lo lleva la corriente del mundo, lo cual termina siendo una caricia para su alma y sin duda una luz en su corazón.

  El Día del Juicio cada persona deberá rendir cuentas de sus acciones y se le preguntará por sus obras. La oración será lo primero de lo cual deberá rendir cuentas ya que es la primera responsabilidad del ser humano como siervo que es. Luego, ¿cómo cumple el hombre con esa responsabilidad? ¿Adora a Dios o se inclina hacia otro que Él?  Si el siervo preserva este primer mandato, tendrá una facilidad muy grande el Día de la cuenta a partir de la cual se le aligerará el resto. Si falla en este asunto, se le dificultará el resto y fracasará sin dudas en su rendición de cuentas y su juicio.

Dijo el Imam Sadiq (P): “La primera cosa sobre la cual se le pedirá cuentas al siervo es la oración. Entonces, si ella es aceptada, el resto de sus obras son aceptadas. Pero si es rechazada, sus otras obras serán rechazadas.”  (De Al Uasail tomo III, pag. 22)

Del Profeta (BPD) quien dijo : "Lo primero que Dios hizo obligatorio es la oración y lo último que queda ante la muerte es la oración. Ella es la primer cosa por lo que se pide cuentas en el Día del Juicio Final . Luego, a quien pueda responder las preguntas sobre ella le resultará fácil lo demás y a quien no pueda responder le resultará extremadamente difícil todo lo demás." (De Yamiul Ajbar)

  La oración tiene varias condiciones que el creyente debe investigar y cumplir, tanto en sus aspectos externos como los internos. Si los cumple y la oración es aceptada, el resto de las obras presentan condiciones más simples y son aceptadas con mayor facilidad. Si falla en la cuenta sobre la oración, entonces lo más probable es que fracase en el resto de sus obras y terminará siendo de los perdedores.

Dijo el Mensajero de Dios (BPD): “La oración es la bandera del Islam. Luego, quien deja libre su corazón para ella preservándola con su forma, su tiempo y su conducta (su tradición o método: su “sunnat”), es un creyente.”  (De Kanzul Ummal, tomo VII, dicho 18.780)

 Aquí el Profeta (BPD) nos dice que el creyente debe preservar la oración con sus aspectos internos y externos, su forma, sus tiempos, su conducta, etc.  Quien no le da importancia a la oración, en realidad no es un verdadero creyente.

  La oración es  lo más distintivo del Islam. En cualquier lugar que se quiere hablar del Islam o mostrar algo representativo del Islam, se pone una parte del sonido del llamado a la oración (“adhan”) y se muestra a los musulmanes rezando (en general, realizando la prosternación). Es algo que la gente común identifica con el Islam, aunque no sepa nada de esta religión.  Y es una ventaja por la cual la comunidad musulmana supera al resto de comunidades religiosas del mundo. Pensemos un poco en lo siguiente: hay 5 momentos de oración al día orquestados de acuerdo a las horas del día y el movimiento del sol. El movimiento del sol es permanente, por lo que en toda hora hay una parte del mundo donde es el alba. Y allí hay musulmanes rezando. Y en otra parte del mundo es mediodía, y también hay musulmanes rezando. Lo mismo para la tarde, el ocaso y la noche. En todo momento hay en el mundo, musulmanes rezando una de estas oraciones. Y hay en el mundo más de 1.500 millones de musulmanes, por lo que tenemos millones en cada momento rezando en alguna parte del planeta. ¿Acaso alguna otra religión puede presentar algo así?

Dijo el Profeta (BPD): "Para cada cosa hay un adorno, y el adorno del Islam es la oración. Para cada cosa hay un pilar, y el pilar del creyente es la oración. Cada cosa tiene una luz, y la luz del corazón del creyente son las cinco oraciones. Cada cosa tiene un precio, y el precio del Paraíso son las cinco oraciones. Para cada cosa hay una exención, y la exención del fuego para el creyente son las cinco oraciones. El bien de este mundo y del otro está en la oración. Con ella se distingue al impío del creyente, al sincero del hipócrita. Ella es la columna de la religión, el refugio para el cuerpo, el adorno del Islam, la confidencia del amante al Amado, el cubrimiento de las necesidades, el arrepentimiento del arrepentido, el recuerdo de la muerte, la bendición para la hacienda, la ampliación del sustento, la luz de la cara (o el resplandecimiento del rostro ), la gloria del creyente, lo que hace descender la Misericordia, la alegría del creyente, la expiación de los pecados, una fortaleza para los bienes, la aceptación del testimonio, el cuidado del mantenimiento de las mezquitas, el adorno de la nación, la humildad ante Dios, el rechazo de la soberbia, lo que incrementa los palacios, la plantación de los árboles, el prestigio contra los inmorales y la dispensa de la Misericordia de parte de Dios."  (De Yamiul ajbar)




¿Cómo debe observarse la oración?

  Dijo el Imam Sadiq (P): “Cuando estés observando la oración obligatoria, entonces hazla en su tiempo y hazla como si se tratase de una oración de despedida (la última oración que realices), con miedo de no poder volver a observarla nuevamente.”   (De Mahayyatul Baida tomo I, pag. 350)

  Si el creyente logra ese estado, su oración será más intensa y profunda, de mayor alcance y perfección. Pues si el hombre tuviera la certeza de estar viviendo el último de sus días, prestaría mayor atención a cada segundo y viviría su momento con Dios con mayor ansiedad. Lamentablemente solemos caer en el olvido y la negligencia, por lo cual estas palabras del Imam (P) deberían ser leídas siempre, antes de cada oración, para recordarlas y tenerlas presente.

Aishah narró: “A menudo el Mensajero de Dios (BPD) se encontraba hablando con nosotros (con sus compañeros) y cuando llegaba el tiempo de la oración, por su preocupación ante la Grandeza de Dios (ante Quien iba a pararse para rezar), cambiaba de tal manera que era como si no nos conociera ni nosotros a él.”  (De Mahayyatul Beida, tomo I, pag. 350)

  Si uno de nosotros tuviera una audiencia con una personalidad muy importante, por ejemplo con el presidente de una nación, naturalmente se pone nervioso ante la expectativa de ese momento y esto lo afecta internamente tanto que eso se refleja en su exterior. Sin embargo, nos dirigimos a la audiencia con Dios Altísimo, Quien está por encima de todas las cosas, como si nada, sin tomar consciencia de lo que significa ese momento y ante Quien nos estamos parando. El Profeta (BPD) como ocurre con los amigos y allegados de Dios, tiene consciencia de esa realidad y cuando llega el momento del encuentro, su estado interior se afecta como su exterior. Pensemos en esto la próxima vez que nos dirijamos a la oración.


Dijo el Mensajero de Dios (BPD): “Quien abandona la oración y pierde su momento sin excusa, ha hecho que su obra se pierda en vano.”  Luego agregó (BPD): “La distancia entre el siervo y la incredulidad es el abandono de su oración.”  (De Al Bihar, tomo LXXXII, pag. 202)

  La persona que abandona la oración, abandona su fe. De hecho es un incrédulo. Si tuviera un poco de fe, si creyera en Dios y en el otro mundo, entendería la importancia de la oración y se esforzaría por realizarla sea como fuese. Luego, quien desatiende y abandona esto en realidad no cree que tenga ningún efecto ni valor.

Como dijimos, abandonar la oración es abandonar la fe. Y la consecuencia de esto es el Castigo, el apartarse de la Misericordia y la Complacencia de Dios en este mundo y el otro...

  Vemos la insistencia del Mensajero de Dios (BPD) en la observancia de la oración. Teniendo en cuenta que la oración se estableció durante el viaje nocturno del Profeta (BPD) a los cielos (“miray”), ocurrido poco antes de la Emigración a Medina (Hégira), la oración es casi el preámbulo del establecimiento de la sociedad musulmana, el eje en torno al cual la comunidad se va estableciendo y edificando. De ahí que el Profeta (BPD) insiste mucho en este asunto fundamental en la construcción de una comunidad sana, para una sociedad justa que pueda vivir en bienestar y felicidad. Del mismo modo, el musulmán debe organizar su vida alrededor de la oración.

  Las cinco oraciones diarias que establece el Islam como norma obligatoria para los musulmanes borran los pecados del hombre, tal como el agua borra la suciedad del cuerpo al ser lavado cinco veces con el agua de un río. Es conveniente que el hombre rece en el primer momento del tiempo de la oración. Quien considere insignificante a la oración es como quien no reza.

  El Profeta (BPD) ha dicho: "Quien no le da importancia a la oración y la considera insignificante es merecedor del castigo el Día del Juicio Final."

  Un día el Profeta (BPD) estaba en la mezquita y un hombre entró y comenzó a rezar, pero no realizó correctamente sus inclinaciones ("Ruku'") y prosternaciones ("Suyud"). Entonces, el Profeta (BPD) expresó: "Si este hombre muriese en este estado, no sería de mi comunidad."

   Por consiguiente, el hombre debe orar guardando cuidadosamente sus movimientos y no realizarlos apurados. Debe estar en un estado de recuerdo de Dios, con humildad, y considerarse insignificante ante Quien está hablando, siendo conciente de la grandeza de Dios y Su presencia. Pues el orante se encuentra de pie ante su Señor brindando con humildad una muestra de su adoración, devoción y obediencia.

  El orante debe arrepentirse de sus pecados, pedir el perdón a Dios y abstenerse de cometer actos que impidan que sus oraciones sean aceptadas por Dios, tales como ser envidioso o soberbio, chismear, comer lo que es ilícito ("Harám", como el cerdo, o comer cosas robadas o adquiridas con dinero ilícito), beber bebidas alcohólicas, no pagar la caridad obligatoria ("Zakát" que luego veremos si Dios quiere) y debe abstenerse de cometer todo tipo de pecados. También debe abstenerse de acciones que reducen el valor de la oración, tales como rezar estando adormilado o con ganas de ir al baño o mirar al cielo. Es recomendable que el devoto realice cosas que incrementen el valor de la oración, tales como usar ropas limpias, usar perfumes, cepillarse los dientes y peinarse el cabello, acciones que muestran que él le da importancia a ese acto. Así como cuando uno tiene una cita con una persona muy importante, se arregla para esto, también debe arreglarse para su cita con su Señor.

  Dijo el Mensajero de Dios (BPD):

 “Mi comunidad tiene 4 grupos: un grupo que observa la oración pero rezan distraídamente. El ‘Guay’ es para ellos, y el ‘Guay’ es uno de los pisos inferiores del Infierno. (Dice el Corán) ‘¡Guay, pues, de los que oran, quienes en sus oraciones son negligentes!’ (107:4 y 5). Otro grupo a veces observan la oración y a veces no. Ellos tendrán el ‘Gaii’, otro de los pisos del Infierno. Dice Dios (en el Corán): ‘Pero sus sucesores (los que les siguieron) abandonaron la oración, siguieron sus pasiones. ¡Pronto van a ver el extravío!‘ (19:59). Otro grupo jamás observa la oración. Ellos tendrán el ‘Saqar’ (como morada), que es otro piso del Infierno. Dice Dios (en el Corán): ‘(Se les dirá) ¿Qué os ha conducido al Saqar? Dirán: No éramos de los que observaban la oración.’ (74:42) Y un grupo que siempre observa la oración y son humildes en ella. Dios dice (en el Corán): ‘¡Bienaventurados los creyentes, que son humildes en sus oraciones!’ (23:1 y 2)

  La belleza de este dicho es que el Profeta (BPD) aprovecha las aleyas del Sagrado Corán para mostrarnos cada grupo de nuestra comunidad. ¡Esperamos que Dios nos considere parte de este cuarto grupo!

  Para esto, debemos tener constancia y paciencia en la oración, ya que es una práctica cotidiana. Y es en la reiteración diaria de esta acción donde reside su mayor valor.

Del Mensajero de Dios (BPD) quien dijo - según lo que transmitió Anas ibn Malik - "Una oración de una persona en forma colectiva es mejor que 40 años de oración en la casa." Se le preguntó: "¡Oh, Mensajero de Dios! ¿Te refieres a un día de oración?" Contestó (BPD): "No. (Me refiero a ) una oración." Luego agregó (BPD): "Cuando el siervo se coloca atrás del imam, Dios anota para él miles y miles de recompensas y grados." (De Yamiul ajbar)


Del Mensajero de Dios (BPD) quien dijo : "Las filas de mi comunidad son iguales a las filas de ángeles en el Cielo. Así, la inclinación en forma colectiva equivale a 24 inclinaciones cada una de las cuales es más apreciable ante Dios que 40 años de adoración." (De Yamiul ajbar)


  Del Profeta (BPD)- según lo transmitido por Abi Salmah de Abi Said Al Judri quien narra que (el Profeta -BPD-) dijo: "Gabriel (P) se presentó ante mí con 70.000 ángeles después de la oración del mediodía y me dijo: '¡Oh, Muhammad! Dios, Cuya Majestuosidad es Grande, te manda saludos y envía hacia tí dos regalos que no entregó a los Profetas anteriores.' Yo le dije '¡ Oh, Gabriel! ¿Cuáles son estos dos regalos ?' Contesto : 'Las cinco oraciones y su realización de manera colectiva.' Le pregunté: '¡ Oh, Gabriel! ¿Cuál es la recompensa para mi comunidad por esto (por rezar en forma comunitaria )?'  Respondió : '¡Oh Muhammad! Cuando son dos (los que rezan juntos), Dios Altísimo le inscribe a cada uno de ellos por cada ciclo 150 oraciones. Cuando son tres, Dios Altísimo les inscribe a cada uno de ellos por cada ciclo 250 oraciones. Cuando son cuatro, Dios Altísimo les inscribe a cada uno de ellos por cada ciclo 1.200 oraciones. Cuando son cinco, Dios Altísimo les inscribe a cada uno de ellos por cada ciclo 1.300 oraciones. Cuando son seis, Dios Altísimo les inscribe a cada uno de ellos por cada ciclo 2.400 oraciones. Cuando son siete, Dios Altísimo les inscribe a cada uno de ellos por cada ciclo 4.800 oraciones. Cuando son ocho, Dios Altísimo les inscribe a cada uno de ellos 9.600 oraciones. Cuando son nueve, Dios Altísimo les inscribe a cada uno de ellos 19.000 oraciones por cada ciclo que realizan juntos. Cuando son diez, Dios Altísimo les inscribe por cada ciclo 72.800 oraciones. Y cuando son más de diez, la recompensa por un ciclo que realicen juntos no podría nunca llegar a escribirse, aunque toda el agua del cielo y de la tierra se convierta en tinta, todos los árboles en lápices y todos los hombres, genios y ángeles que escriban se reunieren a hacerlo. ¡Oh, Muhammad! Cuando el creyente realiza el "takbir" ( dando inicio a la oración ) con un "imam" (alguien que dirige la oración), esto es mejor para él que 70 Peregrinaciones mayores y 100 menores, excepto las obligatorias. ¡Oh, Muhammad! Un ciclo que el creyente reza con un "imam" es mejor que un año de devoción y que liberar 200 esclavos por la Causa de Dios. Aquel que perece aplicando la tradición y rezando en forma colectiva no padecerá del castigo de la tumba ni de las dificultades del Día del Juicio Final. ¡Oh, Muhammad! A quien ama rezar en forma colectiva, Dios y todos los ángeles lo aman.'" (De Yamiul ajbar)


  Como vemos en estos dichos y muchos otros más, es preferible rezar en comunidad, juntarse para la oración, rezar en grupo.


Del Mensajero de Dios (BPD) quien dijo: "Es posible que un hombre rece en forma colectiva y no obtenga nada, que otro lo haga y obtenga sólo una oración y nada del rezo comunitario (como si hubiese rezado solo ), que otro obtenga 24 oraciones, otro 50 oraciones, otro 70 oraciones, otro 200 oraciones y otro 500 oraciones." Entonces Yabir ibn Abdullah Al Ansari se levantó y le dijo : "¡Oh, Mensajero de Dios! Explica esto para nosotros." Entonces el Mensajero de Dios (BPD) dijo : "Si un hombre levanta su cabeza antes que el imam y la inclina antes que él, no tiene ninguna oración ( como si no hubiese rezado ) ; si inclina su cabeza y la levanta junto al imam, tiene una oración pero sin participación de la oración colectiva ; si se inclina y levanta su cabeza después del imam tiene 24 oraciones ; si un hombre ingresa a la mezquita y ve que las filas de orantes son estrechas (y no tiene lugar para ubicarse ), colocándose solo detrás de las filas y otro sale de su fila, camina hacia atrás y reza junto él a su lado, entonces ambos obtienen 50 oraciones ; si alguien reza habiendo antes usado el cepillo de dientes, obtiene 70 oraciones ; si es el muezín que hace el llamado en los momentos de la oración, obtiene 200 oraciones ; y si es el imam ( de la plegaria ) y observa la oración cumpliendo el derecho del liderazgo (como imam), entonces obtiene 500 oraciones." (De Yamiul ajbar)

  Vamos a concluir esta lección con 2 interesantes dichos sobre la oración, tomados de Yamiul Ajbar.


Del Profeta (BPD): Le preguntaron cuál era la sabiduría oculta en establecer el "Adhan' (llamado a la oración) y el "Iqamat" (congregación para dar inicio a la oración) para la oración mientras que otras devociones no tienen esto, y dijo (BPD):

"Porque la oración se asemeja al estado del Día del Juicio Final. Así, el adhan es como el primer soplido para la muerte de las creaciones, y el Iqamat es como el segundo soplido. Tal como dice Dios : 'Y escucha (o aguarda con atención) el Día que el pregonero llame desde un lugar cercano'. (50 : 41) Levantarse para observar la oración es como el levantamiento de las criaturas, tal como dice Dios Altísimo 'Día en que comparezca la gente ante el Señor del universo (85:6) Alzar las manos en el momento de pronunciar el primer takbirah es como levantar las manos para tomar el libro (del registro de las acciones ) en el Día del Juicio Final. La recitación en la oración es como la lectura del libro ( de las acciones ) ante el Señor del Universo, tal como dice Dios Altísimo : '¡Lee tu escritura! Hoy sólo bastas tú para ajustarte cuentas. (17:14) La inclinación es como la humillación de las criaturas ante el Señor del universo, tal como dice: 'Los rostros se humillarán ante el Viviente, el Subsistente.' (20 : 111) La prosternación es como la que se hará ante el Señor del Universo, tal cómo dice: 'El Día en que se agraven las circunstancias y sean invitados a prosternarse...' (68 : 42 ) El "tashahhud" ( el testimonio que se da estando sentado en la oración ) es parecido al estado de sentado sobre los talones ante el Señor del Universo, tal como dice: '...Unos estarán en el Jardín y otros en el Infierno.' (42 : 7)'  (Es decir, el estado final de la oración es como el estado último del ser humano ante Dios luego de la rendición de cuentas.)


Del Imam Ali (P) quien dijo: "Un judío le preguntó al Profeta (BPD) : ¡Oh, Muhammad! ¿Por qué las cinco oraciones fueron asignadas para tu comunidad en cinco momentos de las horas del día y de la noche?'

 El Profeta (BPD) contestó: 'Cuando el sol llega al mediodía, tiene un círculo en el cual entra en ese momento y comienza a declinar. Entonces, todo lo que existe por debajo del Trono glorifica a Dios, su Señor. En ese momento, mi Señor me bendice a mí. Así, Dios Altísimo ha obligado tanto a mí como a mi comunidad la oración diciendo 'Observa la oración desde pasado el mediodía...' (17 : 78) Esta es la hora en que traerán al Infierno en el Día del Juicio. A todos los creyentes que en ese momento se encuentran prosternados, inclinados o parados (rezando), Dios hará ilícito sus cuerpos para el Fuego.

  En cuanto a la oración de la tarde, su hora fue el momento en que Adán (P) comió del árbol y Dios lo expulsó del Paraíso. Entonces Dios le ordenó a su descendencia rezar esta oración hasta el Día del Juicio Final. Dios la eligió como obligatoria para mi comunidad, siendo ella la más apreciable de las oraciones ante Dios, Poderoso y Majestuoso, y me ha legado que la guarde entre las oraciones ( dándole más importancia que a otras ).

  En cuanto a la oración del ocaso, su hora es el momento en que Dios aceptó el arrepentimiento de Adán (P). El lapso entre el momento en que comió del árbol (prohibido) y la aceptación del arrepentimiento fue de 300 años de los tiempos de este mundo, ya que un día del otro mundo equivale a mil años  {de este mundo). Esta oración se ubica entre la tarde y la noche. Adán (P) rezó tres ciclos : uno por su error, otro por el error de Eva y otro por el arrepentimiento. Así Dios hizo obligatorios estos tres ciclos para mi comunidad. En esta hora se responde a la súplica. Esta es la oración que mi Señor me ordenó diciéndome : 'Glorifica a Dios al anochecer y al amanecer'. ( 50 : 17 )

  En cuanto a la oración de la noche, por cierto que la tumba es oscura y en el Día del Juicio habrá tinieblas ; entonces mi Señor, Poderoso y Majestuoso, me ordenó a mí y a mi comunidad esta oración en este momento con el objeto de iluminar las tumbas y brindarnos a mí y a mi comunidad una luz sobre el Sirat. A cada uno que marche hacia la oración de la noche, Dios hace que su cuerpo sea ilícito para el fuego. Esta es la oración que Dios ha elegido para los mensajeros anteriores a mí.

  En cuanto a la oración del alba, cuando sale el sol lo hace entre los dos cuernos del demonio ; por eso Dios Altísimo me ordenó rezar antes de la salida del sol ; así, antes de que el incrédulo se prosterne ante él (ante el sol, adorándolo ), mi comunidad se prosterna ante Dios, Poderoso y Majestuoso. Marchar apresurado hacia ella es muy apreciable. Ella es la oración en la que son testigos los ángeles de la noche y del día.' (Entonces el  judío) le dijo : 'Has dicho la verdad, ¡oh, Muhammad!'"

  Existen innumerables dichos acerca de la oración. Sólo hemos citado algunos a manera de muestra en esta lección.

Abdallah Yusuf de La Plata – Argentina.

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