17/2/13

El Líder Supremo de Irán no confía en EE.UU. para iniciar negociaciones


El Líder Supremo: «Si Irán se hubiese querido rendir desde el principio, no habría llevado a cabo nunca su Revolución»



 Durante la audiencia concedida a miles de habitantes de la provincia de Azerbaiyán, en ocasión del aniversario del levantamiento de la gente de Tabriz —el 17 de febrero de 1978— contra el régimen opresor del Sah,  el Ayatolá Jamenei, Líder Supremo Revolución Islámica honró la memoria de los mártires de dicho levantamiento, y se refirió a la fe y la religión como criterios importantes que desempeñaron roles trascendentales  en la Revolución de la nación iraní.



«Un ejemplo notable de la materialización de esta realidad es la lucha de la gente de la provincia de Azerbaiyán a lo largo de los últimos 150 años, lucha apoyada por la fe religiosa y la firme determinación», agregó.



Su Eminencia dijo que la principal causa de la resistencia de la nación iraní ante las presiones ejercidas por las potencias mundiales —una de las cuales ha consistido en imponer embargos económicos— ha sido la fe y la religión del pueblo iraní, y agregó: «Los enemigos hablaron hace algunos meses sobre bloqueos económicos que calificaron de ‘paralizantes’ y unos días antes del 22 de Bahman anunciaron  nuevos bloqueos para hacer tambalear la voluntad de la gente, sin embargo,  la respuesta del pueblo iraní durante las marchas multitudinarias del 22 de Bahman (10 de febrero) fue más entusiasta y más contundente que en años anteriores.



«Las marchas de este año se han desarrollado en todo el país con la participación masiva de la población sonriente y entusiasmada,  y esta presencia ha mostrado una vez más el verdadero rostro del pueblo iraní y el apoyo a su Revolución», agregó.

El Líder Supremo de la Revolución Islámica señalando que año tras año las marchas del 22 de Bahman  son un duro golpe en la cabeza de los enemigos,  enfatizó: «Este año la manifestación ha tenido la misma característica y ha sido como una avalancha que ha caído sobre los enemigos de la nación iraní.»



El Ayatolá Jamenei analizando las circunstancias actuales, indicó: «Como a los enemigos no les queda más que guardar silencio ante la fe, determinación, perspicacia, valor, paciencia y resistencia del pueblo iraní, suelen reaccionar de manera ilógica.»



En otra parte de su discurso, su Eminencia señaló las contradicciones que caracterizan —después de 34 años— la política de la Casa Blanca frente a Irán. El Líder Supremo explicó el comportamiento irracional de los gobernantes estadounidenses y de sus aliados, y los tachó de «hombres irracionales cuyas palabras no concuerdan con sus actos».



«Por ejemplo, ellos pretenden estar comprometidos con los derechos humanos, al punto que se consideran abanderados de los derechos humanos en el mundo, pero, en la práctica ellos los han violado constantemente, y con los trágicos casos de Guantánamo,  Abu Ghraïb y la masacre de los pueblos paquistaní y afgano, han proferido el peor de los insultos a los derechos humanos», agregó el Ayatolá Jamenei.



Su Eminencia dijo que otro ejemplo de las incoherencias de los norteamericanos  es su argumento de estar en contra de la proliferación de armamento nuclear, sin embargo han atacado durante 11 años con armamento prohibido a Irak, además de apoyar al perverso régimen sionista que posee armamento nuclear y amenaza con él a otros países.



EL Líder Supremo de la Revolución Islámica dijo que la pretensión de propagar la democracia en el mundo es otra de las contradicciones de las autoridades norteamericanas, pues «por una parte, presumen de ser los abogados de la democracia en el mundo, y por otra, están en constante oposición a Irán, que goza de la democracia más transparente de la región.»

 

«Ellos apoyan a gobiernos en la región, que nunca han sentido ni siquiera el olor de la democracia y ni conocen las urnas de votación», agregó.



Posteriormente, el Ayatolá Jamenei, señaló que otra contradicción de las  autoridades norteamericanas, se manifiesta en el hecho de que declaran que están preparados para dialogar con Irán, para disipar las discrepancias entre ambos países, y «mientras tanto sostienen posturas y discursos deshonestos e irracionales contra la República Islámica de Irán y recurren a sanciones y presiones.»



De acuerdo a su Eminencia, el ofrecimiento de diálogo directo hecho por los norteamericanos  no son más que parte de las señales contradictorias que Irán recibe de Estados Unidos.



El  Líder Supremo recriminó a los norteamericanos  cinco puntos importantes concernientes a su ofrecimiento de negociaciones: «La actitud irracional de Estados Unidos y las contradicciones existentes entre las palabras y actos de sus dirigentes, considerar la rendición de los iraníes como el principal objetivo de su diálogo, el sentido viciado del diálogo desde la perspectiva de las potencias hegemónicas, las mentiras y el engaño de que levantarán las sanciones en contra de Irán, el rechazo estadounidense de aceptar la actitud racional de la nación y del gobierno de Irán.»



«Como he dicho, el ofrecimiento de levantar el embargo económico no pasa de ser un engaño, pues lo que ellos verdaderamente desean es que la nación iraní se dé por vencida. Sin embargo, si Irán se hubiese querido rendir desde el principio ante Estados Unidos, no habría llevado a cabo nunca su Revolución », reiteró el Ayatolá Jamenei.



Por otra parte, su Eminencia se refirió a los milagrosos avances de la República Islámica de Irán respecto  de a otros países de la región que se han sometido a Estados Unidos.



«Es cierto que los bloqueos económicos fastidian  a la gente, pero antes las potencias hegemónicas no hay más que dos opciones: rendirse ante los tiranos del mundo —como lo suelen hacer las naciones débiles— o activar los recursos y el poderío interno —como lo ha hecho la nación iraní— y superar así,  con dignidad, los límites del peligro», agregó su Eminencia.



El Líder Supremo enfatizó que Irán se decidió por la segunda opción y que «con el permiso de Dios transformará el embargo económico —que le ha sido impuesto— en una etapa de evolución y florecimiento.»



«Respetar los derechos de los pueblos, poner fin a su hegemonía, a su  injerencia en los asuntos internos de Irán —que quedó en evidencia con su apoyo a la sedición del año 2009— y abstenerse de sembrar el caos en la región, serían buenas señales de los estadounidenses, y prueba de su buena voluntad.  Si así sucediese y si los norteamericanos demostrasen que sus palabras y actos no son ilógicos, ellos verían que la República Islámica y el pueblo iraní son benevolentes, y aspiran a la reciprocidad y cooperación, en un clima impregnado de sensatez», afirmó el Ayatolá Jamenei.



«Contrariamente a los gobernantes estadounidenses, la República Islámica de Irán  es una nación que actúa lógicamente. De este modo, si las autoridades norteamericanas se comportasen racionalmente, recibirían una respuesta adecuada», agregó.



Al principio de este encuentro, el representante del Líder y guía de la oración colectiva del viernes en Tabriz, rindió también un homenaje a los mártires del histórico levantamiento que acaeciera en dicha ciudad, el 17 de febrero de 1978.


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