24/1/13

Lecciones de Islam VI: Promover el razonamiento intelectual lógico y combatir la ignorancia


Por Abdallah Yusuf de La Plata


En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

Lección 6: Promover el razonamiento intelectual lógico y combatir la ignorancia
  Con las primeras definiciones ya expuestas del Islam podemos apreciar que esta noble religión presenta características que escapan al concepto común que se tiene en Occidente sobre una religión. El Islam incentiva la búsqueda del conocimiento y el desarrollo de la ciencia. El creyente en el Islam no es una persona ingenua, fanática e ignorante, cerrada, aferrada a dogmas ciegos irracionales. No, porque esto no es válido como “fe” en el Islam. Vimos que “Fe” es conocimiento y acción concomitante. No es el seguimiento de dogmas, el sostenimiento de fábulas ni el aferrarse a costumbres y tradiciones familiares ancestrales. No: el Islam busca el desarrollo intelectual del ser humano, considerando que el intelecto es lo que distingue al hombre de los animales, en tanto que su activación y desarrollo es la razón de ser de la existencia humana.

  El Islam en las aleyas del Corán y las palabras de los Hadices, permanentemente motiva al hombre a razonar con lógica, a combatir la ignorancia, a activar su intelecto. Veamos un poco esto:

  Dice el Sagrado Corán:

1) "Por cierto que en la creación de los Cielos y la Tierra y en la sucesión del día y la noche, en las naves que surcan el mar para beneficio del hombre, en el agua que Dios hace bajar del cielo, con la cual vivifica la tierra después de haber sido muerta, diseminando por ella toda clase de animales en la variación de los vientos, en las nubes sometidas entre el cielo y la tierra existen signos (de la Esencia de Dios y Su Unidad) para aquellos que razonan.”  (2:164)

2) "Dirán: 'Si hubiéramos oído o razonado, no estaríamos entre los compañeros del Fuego.'"  (67:10)

3) "Entre Sus Signos se encuentran el hacernos ver el relámpago, motivo de temor y anhelo y el hacer bajar agua del cielo, vivificando con ella la tierra después de muerta. Ciertamente en esto hay signos para la gente que razona." (30:24)

4) "Y os sometió la noche y el día; el sol y la luna;  y las estrellas están sometidas a sus órdenes. Ciertamente, hay en ello signos para gente que razona.”  (16:12)

5) "En la creación de los cielos y de la tierra, y en la sucesión de la noche y el día, hay signos para los dotados de intelecto. Aquellos que recuerdan a Dios parados, sentados y acostados, y reflexionan (profundamente) acerca de (los secretos de) la creación de los cielos y de la tierra (diciendo): '¡Señor nuestro! No has creado esto en vano. ¡Glorificado seas! ¡Presérvanos del castigo del Fuego!"   (3:190-191)

6) "Además Ha sujetado a vuestro servicio todo cuanto hay en los cielos y la tierra. Todo procede de El. Ciertamente en esto hay signos para la gente que reflexiona."  (45:13)

7) "El es Quien os Ha hecho bajar agua del cielo. De ella bebéis y de ellas (se nutren) las praderas en las cuales apacentáis. Con ella Hace crecer para vosotros el sembrado, el olivo, la palmera, la vid y toda clase de frutos. Por cierto que en esto existen señales para las personas que meditan." (16:10-11)

8) "...Este es el ejemplo de la gente que desmiente Nuestros signos. Relátales las historias. Quizás así reflexionen."  (7:176)

9) No seáis como aquellos que sostienen '¡Escuchamos!, mientras que no oyen. En verdad, las peores bestias ante Dios son las sordas y mudas, aquellas que no razonan."   (8:21 y 22)

10) Entre la gente hay quien discute acerca de Dios sin ciencia, siguiendo a todo demonio rebelde. Y existe entre la gente quien disputa sobre Dios sin conocimiento, ni guía, ni una Escritura luminosa."    (22:3 y 8)


Figura en la Tradición Islámica (“Hadiz”, de fuentes shiítas):

  1.- Del Profeta (BPD) : "Sólo se comprende todo el bien con el intelecto. No hay modo de vida (o religión verdadera) para quien no tiene intelecto."  (De Tuhaful Uqul pag. 44)
2.- Del Profeta (BPD) : "Dios no reparte entre los siervos nada mejor que el intelecto. Entonces, el sueño del juicioso es superior a la vigilia del ignorante, el desayuno del juicioso es mejor que el ayuno del ignorante, y la detención del juicioso es preferible a la marcha del ignorante." (De Al Bahar, tomo I, pag. 91)

3.- Del Imam Alí (P) : "Si confirmo que alguien posee una de las buenas cualidades, yo acepto esto de él y le perdono la ausencia de las demás. Pero no dispenso la falta de intelecto y de religión. Porque separarse de la religión es apartarse de la seguridad, y la vida no se disfruta con el miedo. Y la falta de intelecto es como la ausencia de la vida, lo cual sólo puede compararse con los muertos." (Al Kafi, tomo I, pag. 27 )

  4.- Del Imam Alí (P) : "El hombre es intelecto y cuerpo. Quien pasa por alto el intelecto y se apega al cuerpo, nunca será perfecto. Es como una persona que no tiene alma." (Al Bahar, tomo LXXVIII, pag. 7 )

  5.-Del Imam Alí (P) que le dijo a su hijo Al Hasan (P) : "Oh, hijo mío ! En verdad, la más opulenta de las riquezas es el intelecto y la pobreza más intensa es la estupidez..."  (Nahyul Balagha, pag. 1104)

6.- Del Imam Alí (P) : "Analicen profundamente la información cuando la escuchen y no en forma superficial. Porque muchos son los narradores de la ciencia y pocos sus investigadores." (Nahyul Balagha, pag. 1130)

7.- Del Profeta (BPD): "Una hora de reflexión es mejor que un año de devoción."  (De "Al Bahar", tomo LXI, pag. 326)

8.- Del Imam Al Askari (P): "La abundancia de ayuno y de oración no constituyen devoción. La adoración solamente es la abundante reflexión de los asuntos de Dios." (De "Tuhaful ´Uqul", pag. 362)

9.- Del Profeta (BPD): "Oh, Abu Dharr" Dos ciclos (de oración) moderados con reflexión son mejores que permanecer de pie durante la noche mientras el corazón está desatento." (De "Makarimul Ajlaq", pag. 547)

 10.- Del Profeta (BPD): "La ciencia es la cabeza de todo bien, mientras que la ignorancia es la cabeza de todo mal."    (De "Al Bahar", tomo LXXVII, pag. 175)


  En la naturaleza que nos rodea y en nosotros mismos existen una infinidad muy variada de signos de la existencia innegable de Dios Altísimo, de Su Poder y Sabiduría. Los signos extraordinarios están a nuestro alrededor: sólo hay que saber verlos a través del intelecto.  Los ciclos de rotación del día y la noche, las estaciones del año, los ciclos del agua, etc., son signos maravillosos y extraordinarios que asombran  a cualquier observador perspicaz. Si no los consideramos como un magnífico milagro es porque estamos acostumbrados a verlos cotidianamente al punto tal que los pasamos por alto, no les prestamos atención. El Corán llama a la activación del intelecto que todos tenemos (con pequeñas diferencias de grado que son consideradas por Dios) a través de todos estos maravillosos signos que nos rodean a todos por igual. Y es a través del intelecto activado que el ser humano se distinguirá de los animales y cumplirá con el objetivo de su existencia, superando la prueba de este mundo.

  Sin la activación del intelecto no hay ningún bien en el hombre. No hay búsqueda de conocimiento, por lo que no hay para él religión, ni devoción, ni hay éxito alguno en sus esfuerzos. Porque por más que la persona realice acciones que supuestamente son buenas, sin intelecto es más lo que echará a perder y corromperá que lo que produzca de bien. Entonces, debe comenzar por activar su intelecto y movilizarlo hacia la reflexión. El sentido de la existencia misma radica en este asunto.

  El ser humano es una creación que se encuentra en una status intermedio entre los animales y los ángeles, pues tiene instintos y deseos físicos como los animales e intelecto como los ángeles. Luego, si con la activación de su intelecto, la autoamonestación, la reflexión, etc., se encamina en la búsqueda del conocimiento y se esfuerza en la purificación de su alma superando sus instintos y deseos, alcanza un grado superior al de los ángeles. De lo contrario, cae por debajo del grado de los animales al dejarse dominar por sus pasiones carnales sobre su intelecto. En esto, juegan un papel fundamental la ignorancia y la necedad o terquedad (es decir, empecinarse en la ignorancia). Este último estado es peor que la ignorancia simple (el estado de la persona que simplemente desconoce algo). Pues quien es simplemente ignorante, busca y se esfuerza por salir de tal estado estudiando, preguntando, conociendo. En última instancia, todos nacemos ignorando y luego aprendemos con el tiempo. Pero el necio se complace de su situación autoengañándose y se perpetúa en tal estado.

  La persona ignorante y necia no se amonesta a sí misma ni toma conciencia de su realidad. Por consiguiente, no entra en crisis espiritual ni se moviliza por buscar un camino de aprendizaje y purificación. Se alimenta de su ignorancia y preserva sus vicios perseverando en la corrupción.

  Contrariamente a lo que suele decirse sobre la religión, a la que se la acusa de promotora de la ignorancia y el fanatismo, el Islam nos muestra que la auténtica religión revelada combate fuertemente la ignorancia, considerándola “la cabeza de todo mal”. Nos muestra a la ignorancia como lo que es: un mal perjudicial y dañino, oscuridad y muerte para el individuo.  Es un mal que el creyente debe combatir con todas sus energías, con toda la capacidad de su intelecto. Salir de tal estado dependerá del grado de sinceridad y conciencia que se tenga del mismo.

Abdallah Yusuf de La Plata – Argentina.

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