19/1/13

Lecciones de Islam II:Las fuentes del Islam


Por Abdallah Yusuf de la Plata



El Profeta Muhammad (BPD) : el último de los Enviados de parte de Dios.

Como antes dijimos, históricamente podemos situar al Islam a partir del Profeta Muhammad (BPD) en la península arábiga hace 14 siglos. El Profeta Muhammad (BPD) es el Sello de los Profetas, el Ultimo Enviado de Dios para la Humanidad. Es decir que no ha traído una religión nueva, sino el mismo Mensaje de todos los Profetas anteriores, siendo él el último de ellos. Como tal, ha sido anunciado por todos los Mensajeros que lo precedieron, y tal mención figura en la Biblia, a pesar de que no existe una versión original del texto bíblico y lo que hoy tenemos a disposición es de poca confiabilidad.

Así como el cristianismo podría considerarse una continuación del judaísmo, el Islam es una continuación de estas dos religiones siendo la culminación y perfeccionamiento de ambas. Y más allá de las profundas diferencias doctrinales que separan estas religiones (en especial al Islam del cristianismo), podemos encontrar en la Biblia claras alusiones tanto a la llegada del Islam como al Profeta Muhammad (BPD). No obstante, los musulmanes no necesitamos ser confirmados por la Biblia o las religiones anteriores, pues el Islam las abroga y el Corán nos es suficiente como Libro de parte de Dios. Debido a ello, no nos extendemos ahora en este punto, aunque si Dios quiere veremos algo más adelante.


El Sagrado Corán: la principal fuente del Islam.

El Sagrado Corán es la Revelación que Dios Altísimo hiciera al Profeta Muhammad (BPD) a lo largo de los últimos 23 años de su noble vida, hace 14 siglos. Es uno de los Libros Celestiales, junto con la Torah, los Salmos y el Evangelio, con la particularidad de ser el último de ellos y, por consiguiente, el más cercano temporalmente a nuestra era actual. Fue registrado en la medida en que se iba revelando, durante la vida del Profeta mismo (BPD) quien personalmente supervisó toda la tarea a fin de que no sufriera alteraciones, modificaciones, omisiones ni agregados de ningún tipo. En la medida en que se iba revelando, el Profeta (BPD) hacía que sus escribas lo asentaran y que los musulmanes en general lo memorizaran. Y cada año durante el sagrado mes de ayuno de Ramadán, el Profeta (BPD) personalmente recitaba todo lo que se había revelado hasta el momento del Libro de Dios, a fin de que cada musulmán conociera cada frase, cada línea, cada palabra revelada. En consecuencia, el Libro que hoy tenemos en nuestras manos es, sin lugar a ningún tipo de duda, exactamente el mismo que transmitiera nuestro amado Profeta Muhammad (BPD) para la posteridad. No ha existido en toda la historia del Islam ninguna clase de asamblea, reunión o concilio para realizar ningún cambio en el texto del Libro, ni siquiera en una palabra. Nunca se le alteró una sola de sus frases diciendo que era para hacerlo más entendible o para adaptarlo a las circunstancias. Sí existen interpretaciones o exégesis del Corán, pero expuestas en forma independiente al Libro, no como una parte misma del texto. En el Islam nadie puede alegar una "inspiración del Espíritu Santo" para realizar alguna alteración o agregado al texto coránico. En estas cuestiones, el criterio de los musulmanes de todas las Escuelas Islámicas es unánime. Todos los musulmanes de todas las Escuelas y tendencias del Islam concuerdan unánimemente y sin ninguna clase de disenso en que el Corán que hoy tenemos es exactamente el mismo que nos transmitiera y dejara el Profeta Muhammad (BPD) hace 14 siglos. Y todos los musulmanes concuerdan en un mismo texto coránico original en árabe. Puede ser que existan miles de versiones diferentes del Corán en los distintos idiomas, pero sólo hay un único texto original en árabe, y es el mismo en cualquier país islámico, sea Arabia Saudita, Egipto, Líbano, Siria, Turquía, Irán, Irak o Afganistán. Hay un sólo y único Corán y cualquier musulmán sabe que si quiere consultar las palabras originales del Libro de Dios debe hacerlo en árabe. Y los millones de musulmanes de todo el mundo actualmente conocen al menos una parte del texto coránico en su idioma original, el árabe.

Una de las ventajas que ha tenido el Corán sobre otros textos sagrados es haber estado siempre en manos de su destinatario: el pueblo. Desde su revelación, los musulmanes se esforzaron siempre por memorizar las palabras del Corán y preservar intacto su mensaje. El Libro de Dios siempre fue "moneda común" entre los musulmanes, quienes lo recitan en las mezquitas, en las calles, en las casas, en cada acontecimiento especial y durante varios momentos del día (al menos durante las 5 oraciones diarias obligatorias : antes del amanecer, pasado el mediodía, en la tarde, pasado el ocaso y en la noche). Cualquier persona que haya podido viajar hoy a algún país islámico ha podido escuchar el Corán en los autos, en los negocios, en las calles, en las mezquitas, por la radio, por la televisión, etc. Las palabras del Corán laten en el ambiente islámico, vibran en los pechos de los creyentes y deambulan amplia y libremente entre los pueblos musulmanes desde hace 14 siglos.

Esta continua presencia del texto coránico ante la gente ha garantizado su conservación en su estado original. Y esta permanencia del Corán es parte también de su condición milagrosa.

El Sagrado Corán es la Palabra de Dios Altísimo y como tal resulta incomparable con cualquier palabra humana, del mismo modo en que cualquier objeto de la Creación Divina (desde los átomos y las células hasta el mismo ser humano y el cosmos en general ) es inimitable, sin que nada en absoluto de lo que el hombre pueda hacer pueda asemejársele. En definitiva el Sagrado Corán es un milagro.


El “Hadiz” o “Tradición islámica” : la segunda fuente del Islam.

La primera fuente de consulta para el estudio y conocimiento del Islam es sin duda alguna el Sagrado Corán. En lo posible, debe ser estudiado en su lengua original, el árabe, y/o consultando con las exégesis que se puedan conseguir.

La segunda fuente es el “Hadiz” o “Tradición islámica”, que reúne los dichos, sentencias, discursos y enseñanzas del Profeta Muhammad (BPD) que explican, interpretan o complementan los diversos aspectos del Corán , brindando así la respuesta y solución a absolutamente todas las cuestiones que se le presenten al ser humano hasta el fin de los tiempos.

La principal diferencia con el Corán es que mientras el Corán fue puesto por escrito en la medida que fue revelado, los "Hadices" (palabra que en realidad no existe, porque el plural de "Hadiz" es "Ahadiz" y no "Hadices", pero la uso porque se entiende mejor) fueron transmitidos oralmente y puestos por escrito entre 100 y 300 años después.

El Hadiz no es la Palabra directa de Dios como lo es el Corán. Es la palabra del Profeta Muhammad (BPD)

Existen miles de “Hadices” reunidos en numerosas colecciones, con diferencias entre sunnitas y shiítas  (dos escuelas o corrientes del Islam). Las más conocidas son los “Sahih” de Buhari y Muslim entre los sunnitas (aunque hay 4 más consideradas también fuentes, como la Muwatta del Imam Malik), y Al Kafi entre los shiitas (aunque hay 3 obras más para los shiítas: "Man la yahduruhu al faquih", "al Tahdhib" y "al Istibsar").

Existen muchas otras obras de gran prestigio, como el “Nahyul Balagha” que reúne los dichos, cartas y discursos del Imam ‘Alí (P), el “Sahifatus Sayyadiiah” que reúne las súplicas del Imam Zain Al Abidin (P), y cientos de obras que pueden ser consultadas.

El “Hadiz” no se encuentra incluido en el texto del Corán. Es aparte del Corán. No fue puesto por escrito en vida del Profeta (BPD) sino que pasó un tiempo de transmisión oral, razón por la cual tiene un grado de confiabilidad menor que el Libro de Dios. Esto no implica que el “Hadiz” deba ser rechazado y descartado como fuente de conocimiento. Pero debe ser sometido a un estudio para confirmar su autenticidad, estudio que varía según lo diversos sabio y las distinta Escuelas del Islam.

Hay 2 fuentes más: el intelecto y el consenso de los sabios. Pero vamos a dejar por ahora como concepto básico que el Islam lo tomamos de esas dos fuentes primeras: el Corán (la Palabra revelada de Dios) y el Hadiz (los dichos del Profeta -BPD-).


En cuanto a lo que se llama "sunnat" es la conducta del Profeta (BPD) que se extrae del Hadiz.

Si bien hay un único Corán, pues se puso por escrito en vida del Profeta (BPD), y tenemos un único Profeta (BPD), las fuentes de Hadiz son varias, pues se pusieron por escrito entre 100 y 300 años después del Profeta (BPD), cuando ya había diferentes grupos entre los musulmanes. Y las diferencias entre las Escuelas subyace en las fuentes que toma cada uno como Hadiz. Porque todos consideramos que estamos siguiendo la conducta del Profeta (BPD), su ejemplo y sus enseñanzas. Pero al haber distintas fuentes, hay distintas versiones con leves diferencias entre sí. Y de ahí las diferencias.

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