19/1/13

Lecciones de Islam I: Introducción al Islam


Por Abdallah Yusuf de la Plata


En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso


Lección 1: Introducción.

  En los últimos años mucha gente, especialmente en occidente, ha vuelto su mirada hacia el Islam por razones diversas y se ha interesado en conocerlo. La mayor parte de la información que recibimos del Islam los occidentales es tendenciosa y contraria a esta religión,  la cual pretenden mostrar como la costumbre ancestral de salvajes incivilizados, totalmente opuesta a los más elementales valores humanos y completamente alejada del pensamiento y la idiosincrasia de Occidente. Se asocia al Islam con el terrorismo, el fanatismo, la violencia, la esclavitud, la violación de los derechos humanos básicos, el desprecio a la vida, el desprecio a la mujer, etc. Se dice que su origen se dio a partir de un hábil comerciante árabe que se aprovechó de una viuda rica para tener una vida cómoda, que luego a partir de textos de la Biblia y enseñanzas cristianas que él tergiversó y adaptó a su conveniencia, creó una falsa religión que le permitiría saciar sus ansias de poder y dominación. Se dice que se expandió por la espada, dominando a los pueblos por la fuerza y obligándolos a adoptar el Islam como religión. Se dicen muchas cosas del Islam, pero ¿son ciertas? Si todo lo que los opositores al Islam  dicen es verdad, ¿cómo pudo sobrevivir 14 siglos y expandirse a todos los continentes del mundo tan ampliamente?  ¿Por qué hoy en día el Islam es la religión de mayor crecimiento de todas, con mayor número de seguidores? ¿Por qué cada vez más personas se acercan al Islam a pesar de toda la propaganda en su contra?

  Si Dios quiere, iremos desarrollando de a poco algunas explicaciones básicas que nos permitan conocer esta noble religión tan importante en el mundo actual, aunque sea para verla desde otro punto de vista.


¿Qué es el Islam?

   El Islam es la última de las religiones reveladas por Dios a la Humanidad. No es “la única religión revelada”, sino la última de todas, establecida por Dios como religión para toda la gente hasta el fin de los tiempos.

  Etimológicamente, “Islam” significa “Paz” y también “Sumisión” o “Sometimiento”. Sumisión o sometimiento a la Voluntad de Dios. El musulmán es quien acepta el Islam con sumisión a la Voluntad Divina, respetando Sus Mandatos y Leyes como un siervo de Dios. El musulmán reconoce a Dios como Unico Señor Absoluto, y al resto de las criaturas como sus semejantes, y se somete a Dios, no a las criaturas.

  Desde el punto de vista histórico, el Islam surge en la Meca (lo que hoy es Arabia Saudita) hace 14 siglos a partir del Profeta Muhammad (BPD), quien en occidente es conocido con el nombre de “Mahoma” por una derivación de la fonética turca “Mahomet”, pero que los musulmanes llamamos “Muhammad” por derivación de la fonética árabe, tal como era su nombre originalmente. La letra “h” se pronuncia como una jota suave y la doble “m” se pronuncian remarcando las mismas o haciendo una pequeña pausa entre ambas. De esta manera, la pronunciación sería “Mu-jam-mad”.

  Como decíamos, desde un punto de vista histórico, podemos considerar que el Islam surge a partir del Profeta Muhammad (BPD). No obstante, los musulmanes consideramos que el Islam es básicamente el mismo Mensaje que Dios envió a todos los pueblos a través de los diferentes Profetas y Mensajeros (P), el cual adoptó otros nombres como “Judaísmo” o “Cristianismo”, pero que en esencia no eran otra cosa que el Islam en sus orígenes. Si hoy vemos coincidencias entre el Islam y otras religiones, se deben a su origen común. Y si vemos diferencias y amplias divergencias en algunos aspectos de las religiones consideradas como auténticas en sus orígenes (como el Cristianismo), se deben a que tales religiones han perdido el Mensaje original y en algún momento de su historia lo han desvirtuado y alterado, distanciándose del Islam.

  En consecuencia, los musulmanes creemos en todos los Profetas (P), incluso los mencionados en la Biblia como Adán, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, José, Ismael, Moisés, David, Salomón, Elías, Isaías, Zacarías, Juan el Bautista y Jesús (P). Los musulmanes creemos en los Libros revelados como la Biblia, aunque consideramos que el único Libro que se ha mantenido intacto desde su Revelación es el Sagrado Corán, Libro Sagrado de los musulmanes que le fue revelado al Profeta Muhammad (BPD) por Dios a través del Arcángel Gabriel (P). Los musulmanes creemos en la autenticidad original de religiones como el Judaísmo y el Cristianismo, y no rivalizamos con ellas ni las consideramos “obras del demonio” ni “engaños de falsos Profetas” en absoluto. Pero consideramos que ellas fueron reveladas para un momento y lugar en particular, para un grupo limitado de personas, y que hoy su tiempo ha caducado y ellas han quedado abrogadas por el Islam, la última religión revelada por Dios para todo tiempo y lugar hasta el fin del mundo.  Luego si Dios quiere, veremos más a fondo las similitudes y diferencias con estas religiones anteriores al Islam. Pero en principio, quisiera remarcar este punto: el Islam no es "la única" religión verdadera ni pretendemos tener "el único" Mensaje de Dios para la Humanidad. La creencia básica de los musulmanes es que Dios envió Profetas a todos los pueblos sin excepciones en todo tiempo y lugar, haciendo llegar Su Mensaje a cada persona que ha estado en la Tierra sin discriminación de ningún pueblo ni de ningún grupo étnico sobre otro. Lo que decimos los musulmanes es que de todos esos Profetas, Muhammad (BPD) fue el último y el Corán es la última revelación de Dios para la Humanidad.



¿En qué consiste el Islam?

  El Islam es un “modo de vida”  (en árabe : “Din”), que es el concepto original de “religión”. Se trata de un conjunto de creencias y prácticas que el ser humano adopta para su vida cotidiana, a fin de establecer sus acciones en la rectitud y encaminarse hacia el bienestar y la felicidad auténticas, reales. Luego de comprender y aceptar las creencias libremente, el hombre pone en práctica determinadas acciones que van ordenando su vida cotidiana en la salud física, moral y espiritual, orientándose hacia Dios buscando Su Complacencia. De esta manera obtiene el bienestar completo, en este mundo y en el otro.

  El Islam contiene todo lo que el ser humano necesita para su vida, tanto individual como social. No se trata de un mero conjunto de rituales a ejercerse en un determinado templo a una determinada hora, sino de todo un conjunto de acciones a ponerse en práctica en la vida cotidiana. El Islam contiene indicaciones respecto a la comida, la bebida, la vestimenta, la conducta diaria del hombre, su relación con sus semejantes, etc. Hay indicaciones que van desde cómo debe el hombre ir al baño hasta cómo debe gobernar un país y establecer sus leyes, su economía, su política, etc. En el Islam no hay nada importante librado al azar ni dejado a la opinión y gusto de la gente, sino que sobre cada asunto vinculante para la vida humana existe un mandato, una norma, una indicación, un consejo, una obligación o una prohibición.



 Creencias del Islam.

¿El Islam tiene dogmas?

  No, el Islam no contiene dogmas en el sentido de creencias que deben adoptarse ciegamente, más allá del razonamiento y la deducción lógica. No hay dogmas de fe en el Islam. Las creencias no pueden ser seguidas por imitación, por costumbre o porque son mandatos religiosos. El musulmán debe alcanzar la comprensión de las creencias con su mente, a través de su razonamiento. No puede adoptarlas por el hecho de que sus padres son musulmanes ni porque el Corán lo dice y nada más, sino que tiene que alcanzar la creencia y la fe más allá de toda duda e incertidumbre, las cuales surgen naturalmente en cualquier persona que razone, piense y medite en los asuntos de la vida. Es decir que las creencias deben ser confirmadas por el intelecto.

  Es cierto que hay personas dogmáticas entre los musulmanes o grupos que no sepan explicar algún asunto del Islam sin recurrir a un dogma de fe. ES CIERTO, pero tengamos en cuenta que el Islam es perfecto, los musulmanes no lo somos. Que alguno no pueda explicar un asunto sin recurrir a una creencia dogmática, no significa que el Islam sea así. Cuando veamos asuntos criticables en los musulmanes, no se los achaquemos inmediatamente al Islam.



¿Cuáles son las Creencias fundamentales del Islam?

  Existen 3 Principios de Fe que definen al musulmán en forma general y básica :

  1.- el Monoteísmo (o la creencia en Un Dios Unico),
  2.- la Profecía (o la creencia en los Profetas y Libros revelados, sean los conocidos anteriores al Islam, y en especial en Muhammad –BPD- como Mensajero de Dios y el Corán como el Libro de Dios)
  3.-  la Resurrección en el Día del Juicio Final (donde se juzgarán las acciones de cada ser humano y se retribuirá el bien con el bien en el Paraíso, y el mal con el mal en el Infierno).

  Si acepta los 3 Principios y cree en ellos  libremente y sin compulsión, “de buena fe”, entonces básicamente está dentro de las creencias del Islam y puede ser musulmán si acepta poner en práctica el Islam para su vida. Si rechaza alguno de estos Principios, queda fuera del Islam aunque pretenda ser de los musulmanes.

  Aparte de esto, en el Islam existen ramas o Escuelas. Han habido varias a lo largo de la historia, cada una agregando un punto a lo antes dicho. Básicamente hoy subsisten sólo dos: la Escuela Sunnita y la Shiíta. Por ejemplo, para los shiítas hay un punto extra aparte de los anteriores que es el Imamato(la creencia en la necesidad del hombre de contar con un líder enviado por Dios en todos los tiempos), punto que los sunnitas rechazan. Aceptar o rechazar este punto no implica que la persona esté fuera o dentro del Islam, sino fuera o dentro de una rama del Islam que es el Shiísmo. Más adelante si Dios quiere veremos este asunto más en detalle.


Si no son dogmas, ¿cómo se alcanza la fe en los Principios mencionados?

  Se deben alcanzar a través del razonamiento, la deducción, la lógica. Es el intelecto del ser humano quien debe alcanzar los Principios de fe por sí mismo. El Corán y las Tradiciones que reúnen las palabras y consejos del Profeta Muhammad (BPD), así como las obras de los grandes sabios y maestros del Islam, le sirven al hombre de guía, orientando sus pensamientos hacia una reflexión positiva que le permita alcanzar la creencia. Pero el musulmán no es forzado a creer en algo que va contra la razón y la lógica ni a aceptar dogmas sin ningún cuestionamiento, lo que produce una fe ciega en algo que no resiste el menor análisis y es contrario a cualquier pensamiento razonable y moralmente válido. Por consiguiente, vemos que las definiciones de “fe” y “creyente”   en el Islam son distintas a la concepción que la gente comúnmente tiene en occidente sobre estos asuntos.

 ¿Qué es la fe?

  En el Islam, la fe no es la creencia ciega y dogmática en algo que no se puede comprobar ni siquiera razonar. En principio, para el musulmán “fe” es “conocimiento”, y el creyente es aquel que conoce la realidad, que tiene una visión más acabada y perfecta de la misma. En cambio, “incrédulo” es sinónimo de ignorante y ciego, pues desconoce la realidad y no puede percibirla (negándose a ello). Pues Dios es la mayor de las realidades, la más segura verdad de la cual hay pruebas delante de cualquier ser humano para que las pueda percibir con sus sentidos y analizar con su intelecto. Luego, aquel que ante la abrumadora cantidad de pruebas que confirman la existencia de Dios, se niega a aceptar la verdad y rechaza la realidad, no es otra cosa que un ignorante y ciego, por más que parezca ser inteligente y sano.


La fe y las obras.

  Dijimos que “en principio” la fe es sinónimo de conocimiento. Pero en realidad, la fe es algo más que mero conocimiento : la fe también es acción. El creyente es aquel que pone en práctica lo que conoce y obra en concordancia a lo que cree. Por lo tanto, el creyente se define no sólo por sus creencias, sino también por sus acciones. Es el conocimiento puesto en práctica lo que establece al ser humano en el sendero del bien, en el camino de la felicidad y la salvación. Una y otra vez, el Corán nos enseña que al Paraíso ingresan “los creyentes que practican el bien”. Así, la salvación no se obtiene sólo por la creencia (como alegan los cristianos), sino que el hombre debe reunir la fe con las acciones buenas que exhiban su fe.


El creyente.  

  Por lo expuesto es claro que el creyente lo es no sólo por lo que cree sino por lo que obra o actúa. No basta con decir “Creemos”, sino que es necesario demostrar la fe en las obras, realizando el bien en nuestras acciones. El Corán distingue al verdadero creyente de quien sólo dice serlo :

    “Los beduinos dicen : ‘¡ Creemos !’ Diles : ‘Todavía no creéis. Decid más bien : ‘Nos hemos islamizado’, porque la fe aún no ha entrado en vuestros corazones”.    (49 : 14 )

  Decir “cristiano” o “musulmán”  sólo consiste en utilizar un título con el cual la gente se identifica (la mayoría de las veces por costumbre o por seguir la tradición de los padres), pero que no define la verdadera fe de la persona, en tanto no actúe en concordancia con las enseñanzas originales del Cristianismo o el Islam. Son las obras las que definen lo que el hombre cree en la intimidad de su corazón, poniendo de manifiesto su verdadera fe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario