4/10/12

¿Por qué Turquía bombardea Siria?

Obligado a partir de una incursión militar sustancial en Siria a causa del veto del presidente Barack Obama y la negativa de Arabia Saudita y Qatar para ayudar a pagarla, el gobierno de Turquía y el ejército han decidido conformarse con forjar una zona de separación de 10 kilómetros dentro de Siria mediante las continuas descargas de artillería. 
El jueves por la mañana a las 3:00 GMT, Ankara ordenó al ejército turco mantener su bombardeo transfronterizo sobre Siria después del primer bombardeo en la noche del miércoles en respuesta a la muerte de cinco civiles turcos y ocho heridos por proyectiles de mortero sirios que explotaron en su pueblo.

Fuentes militares de Debkafiles informan que a los escuadrones de artillería se les ha dicho que apunten principalmente a objetivos militares sirios dentro de esta banda, incluyendo bases, puestos avanzados y fuerzas sirias en movimiento.

Varias bases y puestos de avanzada sirios se han visto afectados hasta el momento y un gran número de soldados sirios han sido muertos o heridos. Ni Damasco ni Ankara están ofreciendo información sobre las víctimas. Han impuesto un apagón informativo sobre los acontecimientos a fin de mantenerlos bajo control y evitar el riesgo de desatar una guerra en toda regla.

Es la primera vez desde que comenzó el levantamiento sirio hace mas de 18 meses que Turquía habría organizado una acción militar contra Siria.

La primera ráfaga de artillería fue disparada por Turquía mientras los ministros de Exteriores de la OTAN se reunían en sesión de emergencia en Bruselas y el Consejo de Seguridad de la ONU condenaba en Nueva York a Siria.

La secretaria de Estado Hillary Clinton también condenó duramente el bombardeo sirio, pero no quiso comprometerse con cualquier acción contra Siria salvo para indicar que Washington respalda a Ankara.

Según nuestras fuentes, las manos del primer ministro turco Tayyip Erdogan están atadas. Cuando le preguntó a Washington en las últimas 48 horas si el ataque sirio serviría como pretexto para imponer una zona de exclusión aérea sobre el norte de Siria con la participación de la Fuerza Aérea de los EE.UU., el primer ministro turco se encontró con una rotunda negativa.

La administración le dijo que el presidente no iba a cambiar de opinión acerca de la intervención militar de EE.UU. en Siria - especialmente después de que la inteligencia de EE.UU. le informara la semana pasada de que, según su última evaluación, el presidente sirio Bashar Assad no aguantará más de seis meses. Es decir, hasta febrero-marzo de 2013 a más tardar.

Al mismo tiempo, fuentes de Debkafiles en Washington dicen que la Casa Blanca no descarta una operación limitada en la frontera con Turquía para forzar a las tropas sirias a salir de allí y dejar a los rebeldes sirios mayor libertad de movimiento para cruzar de un lado a otro para traer suministros de armas y tratamiento médico.

Se informó en septiembre que los oficiales turcos habían tomado el control y mando de dos brigadas rebeldes sirias, los Libertadores del Norte y la Brigada Tawhid, que operan principalmente en Alepo. Oficiales turcos orquestan sus operaciones sin cruzar ellos mismos a Siria.

Mediante el bombardeo de saturación de la franja de 10 kilómetros en el interior de Siria, Turquía tiene previsto empujar fuera a la presencia militar siria y permitir a las dos brigadas rebeldes entrar y empezar a establecer un corredor protegido de 50 kilómetros de largo desde Aleppo hasta la región de Killis al sur de Turquía.

La gran pregunta es cuánto tiempo el presidente sirio, Bashar Assad tolerará el control de la artillería turca de esta franja fronteriza sin pelear. Esta decisión no es sólo de Assad, sino también de Teherán y de Hezbolá, los cuales están desplegando fuerza militar a gran escala en Siria en su apoyo.


El Parlamento de Turquía se reunirá este jueves en sesión extraordinaria para debatir un proyecto de Ley que en la práctica haría posible una intervención militar en Siria, según han informado medios locales. Esta reunión llega horas después de que el Gobierno turco ordenara el bombardeo de posiciones sirias en represalia por la muerte de cinco turcos por el lanzamiento de un obús desde territorio sirio contra un pequeño pueblo cercano a la frontera otomana. La OTAN, a última hora de ayer miércoles, se posicionó al lado de su aliado y socio de la coalición atlántica condenando la "flagrante violación" de la ley internacional por parte de Siria.

Según los medios locales, el primer ministro Recep Tayyip Erdogan junto con el ministro de Exteriores, Ahmet Davutoglu, el jefe de Estado mayor del Ejército turco, Necdet Özel y el representante de la cartera de Justicia, Sadullah Ergin, estuvieron reunidos esta pasada noche durante cuatro horas para debatir el asunto.

Estos medios aseguran que el proyecto de Ley salió de dichas conversaciones y podría añadirse a las leyes que ya existen y que permiten "operaciones fuera de la frontera turca" en diversos casos.

Este tipo de leyes turcas posibilita al ejército llevar a cabo operaciones militares en el norte de Irak para ir en busca de kurdos extremistas.

Este proyecto de ley que han firmado todos los miembors del Consejo de ministros de Turquía, se ha enviado de madrugada al presidente del Parlamento por parte de Erdogan. Aún así afirma que se utilizará "sólo en caso necesario".

El texto subraya que "la crisis en Siria no sólo influye en forma negativa en la estabilidad de la región, sino también cada vez en mayor medida en nuestra seguridad nacional".

Las tensiones en la frontera entre Siria y Turquía han sufrido una escalada este miércoles, al producirse un ataque en territorio turco causado por un obús lanzado desde el otro lado de la frontera. En el ataque han muerto una madre y sus cuatro hijos. Pocas horas después, Turquía ordenó bombardear objetivos dentro de Siria.




Siria-Turquía: ¿Quién Viola el Derecho Internacional?



Las condolencias del gobierno de Siria a Turquía después de la muerte de cinco ciudadanos turcos ayer por un disparo de mortero de procedencia desconocida, no parecen haber sido suficientes. El jueves por la mañana, la artillería turca continuó disparando contra objetivos militares sirios en el sector de Rasm al-Gazal, escenario de combates entre militares y rebeldes sirios que se han desbordado aparentemente hacia la parte turca.

El Parlamento turco se reúne esta mañana para discutir el futuro de esta escalada. Erdogan busca permiso para llevar a cabo operaciones en territorio sirio en nombre de la “seguridad nacional”. Veremos lo que la oposición dice, tras manifestarse en contra de la política del gobierno en relación a Siria.



No vamos a perder demasiado tiempo en analizar la reacción de Turquía y la OTAN, ya que ésta está caracterizada por la misma hipocresía que ya se conoce: todo el mundo conoce el papel de base de retaguardia gigante de los terroristas sirios que está jugando la Turquía de Erdogan. Durante más de un año, Siria habría tenido todas las razones y pretextos para declarar la guerra a su vecino -que ampara, arma y financia a los terroristas sirios- si hubiera querido. La ONU ha mostrado una deshonestidad similar, a través de Ban Ki-moon, instando a Damasco a cumplir el Derecho Internacional, que ha sido deliberadamente burlado por Erdogan durante tanto tiempo.

Obviamente, no es del interés de Siria el iniciar una guerra con Turquía, a pesar de la provocación continua del gobierno de Erdogan. Por su parte, el primer ministro turco quiere dar una señal de fuerza, jugando con el sentimiento nacionalista y afirmando que no puede quedarse de brazos cruzados después de la muerte de sus nacionales. No es probable, sin embargo, que Erdogan vaya a lanzar una guerra contra Siria. Turquía ya está inmersa en un conflicto, aunque de intensidad relativamente modesta, con el PKK turco, que puede extenderse pronto al PYD sirio-kurdo.

Por su parte, los países occidentales no tienen deseos tampoco de provocar una guerra que engulliría toda la región y atizaría el extremismo contra el que ellos se sienten obligados a luchar todavía en otras partes. La OTAN tiene crecientes y serios problemas en Afganistán y podría afrontar otro conflicto en el Sahel africano, donde el extremismo ha continuado incrementándose en los pasados meses.

syrie info




Bagdad Quiere la Salida de las Tropas Turcas del Kurdistán Iraquí




Bagdad está decidido a que los soldados turcos estacionados en Kurdistán iraquí salgan del país en un momento en el que Ankara ha pedido a su Parlamento que dé luz verde a las incursiones contra posiciones rebeldes kurdas en Iraq.

En un nuevo capítulo en las conflictivas relaciones entre los dos países, el gobierno iraquí pidió hoy la derogación de los acuerdos que permiten la presencia de bases militares turcas en el norte de Iraq.

Poco conocidas, estas bases se encuentran en Dohuk, una de las cuatro provincias de la región autónoma del Kurdistán iraquí.

Su existencia fue posible gracias a un tratado firmado en 1995 por el entonces presidente iraquí Saddam Hussein. El texto “permite que el ejército turco mantenga una presencia en las regiones del norte de Iraq para perseguir al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK)”, dijo un funcionario iraquí bajo condición de anonimato.

El PKK dispone de posiciones en territorio iraquí que son regularmente bombardeadas por la fuerza aérea turca.

El gobierno de Recep Tayyip Erdogan, pidió el lunes a los diputados turcos que renueven por un año el permiso para llevar a cabo estos ataques. La aprobación se espera para el jueves.

El conflicto kurdo experimenta un aumento de la violencia en el sureste de Turquía desde el comienzo del verano, período éste que ha estado marcado por la proliferación de los ataques armados del PKK, las represalias militares y la represión del movimiento político kurdo por parte de las autoridades turcas.

“Violación de la soberanía iraquí”



El martes, el gobierno de Nuri al-Maliki calificó de “violación de la soberanía y la seguridad de Iraq,” la decisión de Ankara de buscar una prórroga de estas operaciones. En julio, Iraq había ordenado ya a su vecino para poner fin a las violaciones de su territorio y su espacio aéreo, cometidas por los aviones turcos que bombardearon posiciones del PKK en el Kurdistán.

Uniendo la acción a la palabra, el gobierno iraquí solicitó al Parlamento que derogue los tratados firmados en el pasado con países extranjeros que permiten la presencia de fuerzas y bases militares extranjeras en territorio iraquí, o el acceso de estas fuerzas al territorio nacional.

Según un responsable iraquí, esta decisión va dirigida implícitamente contra las bases militares turcas en el Kurdistán.

Ya tensas en los últimos meses, las relaciones entre Bagdad y Ankara se han deteriorado aún más este verano con la negativa de Turquía a extraditar al vicepresidente iraquí, Tariq al-Hashemi, quien fue sentenciado a muerte en rebeldía en Bagdad por haber dirigido escuadrones de la muerte.

Del mismo modo, Maliki condenó con firmeza la visita al Kurdistán iraquí y a la disputada ciudad de Kirkuk del ministro de Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, ya que éste no notificó previamente la visita a Bagdad ni pidió autorización para ella.

Otra manzana de la discordia han sido las exportaciones de petróleo a Turquía desde el Kurdistán iraquí. Bagdad considera estas exportaciones “ilegales” al haber sido realizadas sin su autorización.