12/10/12

HARAMISMO Y PROGRESISMO en el Islam

No podemos jugar con el Islam. No podemos pretender ser líderes sin estar capacitados para ello. No podemos tomar decisiones sobre aquello que se encuentra lejos del alcance de nuestra comprehensión, pues un día, a cada uno de nosotros se nos pedirá cuentas sobre aquello de lo cual éramos responsables en nuestras vidas.

Por  Abdel-Karim Mullor

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim

Wa Allahumma sally ‘ala sayyidina Muhammad ‘abdiKa wa rasuliKa nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallimu taslima.

Con casi toda probabilidad, cada uno de nosotros hemos leído o escuchado el hadiz en el que Rasul (sobre él la Oración y la Paz) dice : « Allahu Yamil yuhibbu-l-Yamal », Allah es Bello y ama la belleza.

Evidentemente, la belleza, entendida en el sentido al cual el hadiz se refiere, no posee mucho en común con el concepto de belleza al cual estamos acostumbrados. No es bello aquello que consideramos o percibimos como tal, sino aquello considerado como hermoso por Allah. Y aunque en numerosos casos haya coincidencia, no existe garantía alguna de que nuestra percepción sea siempre certera.

Así pues, el Din es hermoso pues constituye el legado considerado por El como adecuado para el ser humano.

Amar el Din es una parte del amor a Allah y a Su Enviado. Como este es el legado más sagrado que nos ha dejado nuestro Señor, debemos, si no somos capaces de amarlo, respetarlo y acatarlo pues constituye Su mandato.

No obstante, quien lo ama estará consecuentemente mucho más capacitado para conocerlo y aplicarlo que aquél quien, por su « frialdad » o por el miedo al castigo, lo soporta y respeta solamente.

Y esto nos lleva al concepto de jerarquía espiritual expresado por el Qur’an y los haddices.

El Qur’an dice : « Os hemos estructurado en grados… ». Un haddiz explica como el Qur’an comporta siete niveles de comprehensión (Sahih Muslim).

La surat Waqi’a nos habla de tres grupos (los aproximados, los compañeros de la derecha y los compañeros de la izquierda)

Un haddiz de la colección Sahih Yami’a-s-sagir de Suyuti, expresa que en el mundo siempre habrá al menos cuarenta salihin cuyo corazón será como el de sayyidina Ibrahim (sobre él la Paz).

En esta misma colección de haddices encontramos otro donde está relatado el hecho que cada siglo tendrá un reformador para le religión.

Si consideramos el Din con un mínimo de comprehensión y lo queremos practicar con garantías de estar en el buen camino, es necesario tener muy en cuenta la extrema importancia de estos dos últimos haddices, pues ellos nos pueden dar la clave de la dirección a seguir.

Hermanos, nos encontramos en una situación donde los musulmanes rivalizan los unos con los otros en todo lo relativo al camino a seguir en el cumplimiento de la religión en nuestra época. Es más, las concepciones son tan variadas y dispares, que poco a poco estamos siendo presa fácil de enemigos, quienes hasta hace nada nos envidiaban por nuestra unión y claridad de miras.

Es evidente que toda esta situación nos muestra la existencia de desviaciones más o menos graves, es, no menos evidente, que dichas desviaciones vienen lideradas por personas con cierta influencia. No obstante, no queremos mencionar a dichas personas para así no darlas importancia alguna, antes bien, expresaremos los conceptos erróneos y las desviaciones más extremas que, cual lobo auyando a la luna, aparecen y turban las almas de cuantiosas víctimas en el universo musulmán. Nuestro amor a Allah y a Su Din, así como a Rasul, sus compañeros y familia, nos ha permitido, por lo necesario, el poner a punto ciertos conceptos para con ello acercarnos más a la comprehensión de este legado, el cual es un reflejo de la Belleza de Allah.

Cuando analizamos dichas manifestaciones de discrepancia en el Din, constatamos el hecho de que, en muchos de los casos, no se trata de « diferencias de opinión » o « corrientes de pensamiento ». No es ni tan siquiera el caso de alternativas de adoración ritual, como las cuatro escuelas de antaño. En muchos de los casos se trata de ataques, más o menos velados a la integridad del Islam y de los musulmanes, cuando no de elementos externos que vienen a inmiscuirse en el pensamiento cotidiano de los creyentes. Peor aún es la manifestación de la imperiosa necesidad experimentada por todos estos grupos en contar con un número de seguidores cada vez mayor, prueba indeleble de la inconsistencia de sus exposiciones.

Rasul (sobre él la Paz) dijo : « …caereis en el mismo error en el que cayeron vuestros predecesores (judíos y cristianos) de tal forma que si ellos entraran en el agujero del escorpión, vosotros les seguireis ».

Cuando leemos el Qur’an y encontramos como los judíos cayeron en el error de declarar prohibido lo que Allah declaró lícito, nos viene al espíritu la destructiva moda del « prohibitismo », es decir, el afán de interpretar el Din de una forma exclusivamente « legislativa » lógico-racionalista, lo cual es un reflejo de la filosofía cartesiana (de Descartes) aplicada al Islam, obviando así la comprehensión « molesta » de aquellos en quienes Allah ha establecido la posibilidad de gozar de una visión completa y profunda del Islam (los salihin). Este es uno de los más contagiosos errores en la actualidad. Se intenta convertir al hombre en un ser lógico-racional, obviando la espiritualidad (Ruh), y se intenta convertir el Din en una Chari’a desprovista de gran parte del Iman y de la totalidad del Ihsan.

Otro error, aparentemente contrario, es el de reducir todo a la espiritualidad en el mejor de los casos, cuando no es al capricho revisionista, dejando a un lado la Chari’a, a la cual se la considera como un « conocimiento de orden inferior ».

Ambos errores, aparentemente opuestos, se dan la mano, formando el núcleo de todas las otras desviaciones. Es por dicha razón que vamos a desgranar estas dos manifestaciones y, con la ayuda de Allah, Su Qur’an y el Haddiz, poner luz donde hay tinieblas.

Volviendo al haddiz de la belleza, acaso no es bello todo lo que une a los musulmanes en la verdad ?



EL MITO DE LO HARAM

Una corriente muy de moda en la actualidad en Europa, es el mito del haram. De qué se trata ? : Sencilla y llanamente de reducir la comprehensión de las palabras del Qur’an y de los haddices al aspecto lógico-racional propio de la filosofía cartesiana. Es una especie de intento de racionalización y estandarización de aquello que por su definición está por encima de la razón y de la lógica, es decir, la trascendencia.

Para estas gentes el Qur’an ya no tiene siete niveles de comprehensión como dijo Rasul (sobre él la Oración y la Paz), sino una sola « visión ». En el Din ya no hay Islam, Imam e Ihsan, sino solamente Chari’a.

Leemos en el Libro Sagrado como Allah maldice a los judíos por haberse prohibido a ellos mismos aquello que El había declarado lícito. Los seguidores del « Haramismo » siguen ese camino un paso después del otro. No sólo no comprenden el Libro sino que además lo interpretan de la manera más vulgar.

Así pues, todo lo que no se comprende, y por consecuencia no se tiene el arte de saber aplicar a los tiempos y a las circunstancias en las que vivimos, se vuelve Haram como por arte de magia. Si además no sigues los propósitos de dichas gentes te arriesgas a entrar en el infierno. Así pues, su argumento es el miedo. Tendremos que decirles : -« Dicho argumento no puede convencer sino a los ignorantes ».

Así podemos enunciar una lista tan extensa como interminable de Harams.

Sufismo = Haram

Falsafa = Haram

Poesía mística = Haram

Pedir un préstamo para comprarte una casa = Haram

Invocar con un tasbih = Haram

Invocar a Allah = Haram

Visitar las tumbas de los waliyyun = Haram

No tener barba = Casi haram

Celebrar el Maulid = Haram

Hablar con una mujer = Haram

Dicen estas mismas gentes, adornados algunos de ellos por cómicas, comerciales y estandarizadas barbas, que no podemos hacer nada que Rasul no hizo. Así pues de esta manera tan burda de interpretar, ellos se deben prohibir el tener auto, montar en un avión, hacer el Tarawih, pues fue sayyidina Omar quien lo instauró. Tampoco podemos trabajar en un país no islámico porque Rasul no lo hizo y un tan largo como divertido etc.

Hablan de las gentes de Allah insultándolas y maltratándolas con sus nerviosas palabras. Sin embargo, cuando se cruzan con alguien cuyo conocimiento es mayor que el suyo, huyen despavoridos, y cuando están lejos, hablan mal de él desaconsejando a los demás su compañía, todo esto por miedo a que sus obras sean descubiertas a la luz del Qur’an y de la Sunna.

No vamos a dejar pasar de largo algunos puntos de la lista que venimos de enumerar. Sabemos que pueden ser objeto de duda, y vamos a tratar de disipar dichas dudas con la ayuda de Allah.

El Chaij al-Alawy (que Allah esté satisfecho de él) en su Qawla-l-Maruf nos pone en guardia contra este tipo de gente. No vamos por tanto a tratar los temas magistralmente tratados por él en su libro, pues nunca lo haremos mejor. Sin embargo, si tocaremos los otros, como son la Salat en el lugar del trabajo y los préstamos hipotecarios, así como el trato con las mujeres. Gracias a Allah, y después de haber pasado dudas en nuestra juventud, y haberlas resuelto, ahora nos encontramos en disposición de dar una respuesta a estos puntos. Lo haremos un poco más adelante. Sigamos pues el hilo de los argumentos.

Y aquí nos encontramos de bruces con el asunto de la jerarquía espiritual, pues ello está en el origen de la comprehensión coránica y de la transmisión de conocimientos.

Se habla muy frecuentemente de los ‘ulama (sabios en la Chari’a) y de sus fatwas. Evidentemente se habla de un asunto tan pertinente como necesario. Sin embargo, en estos tiempos, como es bien sabido por todos, los ‘ulamas no se ponen de acuerdo entre ellos, es más, sus opiniones son radicalmente contrarias cuando no sensiblemente dispares. Este hecho imposibiliza el « consenso» (Iytima’a) en la actualidad. Situación nueva e inaudita esta ! Eso ocurre en teoría, aunque en la práctica podemos sentir y comprehender como las opiniones de algunos de ellos poseen una fuerte carga de intereses políticos más que expresar el resultado de un dictamen imparcial. Si queremos cerrar los ojos y decir : -« esto no es verdad »-, nos estamos haciendo un flaco favor a nosotros mismos y a nuestros hermanos. Cómo pues saber, habida cuenta de las evidentes contradicciones, que fatwas son acertadas y cuales no ? Ahí está el quid de la cuestión.

Vayamos antes a la jerarquía de conocimiento. Hemos hablado de los siete niveles de comprehensión en el Qur’an. Hemos hablado asimismo de los cuarenta puros cuyo corazón es como el del Jalil (sayyidina Ibrahim). Hemos hablado del renovador de cada siglo. Parece como si gran parte de los ‘ulamas y de la ‘Umma hubieran olvidado estos haddices tan importantes !!!.

Vayamos pues a otros haddices. Un haddiz qudsi dice : « Ni los cielos ni la tierra son capaces de contenerMe, pero el corazón del mu’min es capaz de contenerMe ».

Otro haddiz qudsi dice : …Mi servidor se acerca a Mí a través de obras suprerrogatorias hasta que Yo le amo, y cuando le amo, Yo soy la mano con la que toma, el ojo con el que mira y la boca con la que habla.

Aún otro haddiz qudsi : « A aquél que hace mal a uno de Mis walyyun, Yo le declararé la guerra ».

Puesto que existen musulmanes puros por cuya boca habla Allah, porqué los ulamas no los buscan para aprehender de ellos ? Es más, porqué los ‘ulamas no buscan al reformador de cada siglo cuando es su responsabilidad directa el hacerlo? Curioso cuanto menos que nadie hable de un tema de tan gran trascendencia. Es inaudito ! Han olvidado la mayoría de los ‘ulamas los haddices qudsi !? Seguramente no. Sin embargo, cual es la razón por la cual no hablan de ello ? Porqué obvian estos haddices salvo en el caso de alguna honrosa excepción?

Puede que la respuesta esté en el haddiz que dice : « Mi Umma será probada con el dinero ». ?

Vayamos pues a aprehender de la fuente, de los servidores puros de Allah, aquellos a quienes ni los bienes ni el negocio les apartan del recuerdo de Allah. Ellos son quienes tienen el derecho y el conocimiento para actuar como ‘ulamas de la Chari’a en esta época. Y deben tomar este lugar, porque gran parte de los susodichos ‘ulamas han perdido el norte en lo que se refiere al Din.

La moda del haramismo no proviene sino del interés y de la ignorancia ; del interés de aquellos que lo promulgan y de la ignorancia de aquellos que lo siguen.

El Qur’an dice : « Allah quiere para vosotros la facilidad »

Esto no significa que la facilidad esté en el Haram, sino antes bien que aparte de los mandatos y las prohibiciones que Allah nos ha dado, cuando existe una duda razonable debemos resolverla teniendo en cuenta este ayat.

En un haddiz alguien preguntó a Rasul sobre si esto o aquello estaba prohibido. Rasul respondió : «Lo que está prohibido es explícito, no hagas pues demasiadas preguntas sobre esto o aquello pues sino te vas a cargar con un fardo insoportable para tí».

Si volvemos a los siete niveles de comprehensión del Qur’an y ponemos un solo ejemplo de ello, veremos la diferencia. Si preguntas a alguien porqué nos dirigimos hacia la Ka’aba cuando rezamos, casi todo el mundo te dirá : -« Es un mandato de Allah, cuya finalidad es la de que todos los musulmanes recemos en la misma dirección. Además Allah la ha mencionado como Su Casa ». Este pues es un ejemplo de respuesta del primer nivel de comprehensión, accesible a todo el mundo. Sin embargo, alguien más perspicaz cuya comprehensión haya pasado de este primer nivel, te podrá responder esto : -«Existe un haddiz el cual dice que todas las cosas tienen un corazón, y el corazón del Qur’an es la surat Ya Sin. Así pues el corazón de la Tierra es la Ka’aba, la cual contiene la Saqina (Presencia de Allah).

Además, para completar su argumentación, te citará el haddiz que dice : « El corazón del mu’min es mejor que al- Kaaba. »

Allah ha establecido al hombre como Su jalifa en la tierra. En esta época se hace aún más evidente que el jalifato del cual acabamos de hablar no es el político, sino el real, es decir, la representación de Allah en la tierra, la representación para el Din.

Por esta razón un sabio aprende de otro. Por ello existe un legado espiritual, el cual viene de Rasul directamente y pasa de un salih a otro sin interrupción. Quién va atar las manos de Allah con sus palabras ?. Allah, huwa du-l-fadlu-l-‘azim.

Ahora no se adoctrina a la gente con el buen ejemplo, sino con los cassets, la televisión, el uno que dice al otro, y habida cuenta de que esto no es consistente, y los promovedores de este galimatías no las tienen todas consigo, han inventado las « escuelas de prohibición » (haramismo) para así intentar dar un poco de pompa a sus mentiras. Quién nos garantiza que esto no forma parte de un plan preconcebido para destruir lo que se pueda del ‘Islam ? En la surata-n-Nas podemos leer como los chayatins se encuentran entre los yins y los hombres. No es el principal trabajo del lapidado extraviar a los hombres del Camino de Allah ?

Y ahora vayamos de lleno el tema de las hipotecas.

Es necesario reconocer como en un principio todos hemos tenido dudas sobre el hecho de comprar una vivienda mediante una hipoteca.

Vayamos pues al Qur’an para tener una primera impresión con respecto a la riba. Leemos en el Libro de Allah : « A aquellos que comen de la riba, lo que comen no será sino fuego en sus vientres ». El Libro de Allah habla claramente de quien presta o vende con riba, no obstante, « ignora », voluntariamente por supuesto, a las víctimas de dicha práctica, es decir, a aquellos que obligados por la necesidad, la pagan.

Cuando analizamos el precio de una vivienda vemos claramente como solamente un mínimo de afortunados pueden comprarla al contado. Ya no existen los plazos como antaño, donde se podía comprar una vivienda mediante una entrada y pagar el resto en plazos de varios años. Quién come pues la riba ? La respuesta es clara : el banco, de esto no existe duda alguna.

Cuando escudriñamos los haddices, constatamos como no existe haddiz alguno en el que se hable de aquél o aquellos quienes obligados por la necesidad paguen la riba.

Veamos pues, qué es la riba. La riba en el comercio, es el pedir por un artículo un precio desproporcionado e indecente. La riba del dinero son los intereses. No obstante, la definición general de riba es la de incremento ilegal de una venta o un préstamo.

Algunos de los defensores del haramismo han editado un libro, donde entre otras fantásticas invenciones, cuentan como Rasul dijo que quien pagaba la riba cometía el haram. En dicho libro no hacen referencia de ninguna colección de haddiz, por una simple razón, porque dicho hadiz no existe.

Rasul dijo: « Aquel quien me otorga palabras o hechos que yo no he dicho o no he hecho, su recompensa es el fuego ».

Otros defensores del haramismo interpretan que aquel que presta del banco está ayudando a la propagación del haram. Este argumento se derrumba por su propio peso, cuando podemos razonar de la misma manera que trabajar en nuestra sociedad, laica, está prohibido porque ayudamos a la difusión de sus principios y otros etcéteras por el estilo.

Otros dicen que debemos vivir de alquiler. Siguiendo la lógica de pensamiento utilizada por ellos en el punto anterior, estamos pagando a la gente sus vicios pagando un alquiler.

Alquilar es dar el producto de nuestro trabajo, el cual es sagrado, a otro quien se aprovecha de nosotros para agrandar su fortuna. Además, el precio exigido por un alquiler es riba pura y simple desde el momento en el cual el precio de mercado de un bien a alquilar es indecente.

Nuestra opinión es la de que aquel quien deba comprar una casa no debe dudar en pedir una hipoteca aunque le repugne tratar con un banco. De esta manera tendrá un bien y podrá legarlo a su descendencia.

Hablemos un poco sobre el tiempo del Salat y las condiciones en el trabajo.

El salat es obligatorio, es más, es obligatorio hacerlo en los tiempos prefijados. Qué ocurre cuando estamos en el trabajo o en el trayecto de este a la casa ? Pues la solucción es muy simple. Si tenemos un lugar donde hacer las ablucciones, una sala para rezar y el permiso de la empresa, es obligatorio el rezar en los tiempos prefijados durante el horario de trabajo. Sin embargo, sino llegamos a disponer de dichas condiciones, podemos retardar el salat hasta el momento de llegar a casa. Rezar en la calle en una sociedad como la nuestra es impensable, pues todos conocemos como son nuestros conciudadanos. Si respetamos el salat, debemos hacerlo en casa, en la intimidad, donde nadie nos pueda interrumpir y donde nadie pueda cometer estupideces contra nosotros y el Din. No creo que debamos decir nada más al respecto pues la lógica habla por si sola.

Qué ocurre y debe ocurrir en el trato con las mujeres ?

La mayoría de nosotros tenemos a mujeres como compañeras de trabajo. El trato con ellas se ha vuelto tan normal que nadie se hecha las manos a la cabeza cuando trata con una mujer. No vivimos en una sociedad islámica donde existe una separación de funciones con respecto a uno y otro sexo. Estamos pues obligados a hacerlas parte de nuestro entorno en lo tocante a la vida social.

Pero qué ocurre o debe ocurrir en el trato entre los musulmanes y las musulmanas?

Vemos como la obligación del velo se impuso porque en Medina había hombres cuyos ojos y corazones enfermaban cuando miraban a una mujer. Las mujeres de Medina fueron a quejarse a Rasul relatándole como algunos hombres las acosaban con la mirada cuando iban en el camino de la mezquita. Es a raiz de esto que descendió el ayat.

El Qur’an dice : « Los hombres y las mujeres tienen los mismos derechos, pero los hombres tienen prioridad en razón de lo que gastan en su manutención »

Qué ocurre cuando obligados por las circunstancias trabajan los dos esposos ?

Es evidente, el hombre y la mujer son diferentes en su forma de pensar y actuar, así como en sus capacidades.

Una mala comprehensión del rol de la mujer en el mundo árabe las ha relegado en muchos casos al analfabetismo. Y aún peor, la mayoría de ellas han aceptado este rol como siendo el suyo.

Cuando miramos al Din, vemos como una mujer no puede, por ejemplo, dirigir la plegaria ni ser Qadi. Lo primero por razones físicas evidentes, lo segundo porque generalmente la capacidad del hombre para ser imparcial es mayor, así como para comprender un asunto cuando se trata de analizarlo en su integralidad.

Sin embargo en el Din las mujeres tienen otras excelentes cualidades. En la surat Mariam podemos leer como Allah responde al enfado de la mujer de Imran cuando dió a luz una niña, diciendo : « Nos sabemos mejor lo que escojemos para nuestra adoración ».

Recordemos a Rabi’a-l-adawiya quien daba consejos de estado a Harun a-r-Rashid. Cuando un pretendiente al conocimiento la pedía que lo guiara, ella decía : « Va a Sufian a-t-Tsawri o a Hassan al Basri, pues yo soy una mujer y no te puedo guiar »Sin embargo, ella misma era consultada por Sufyan a-t-Tsauri el cual reconocía el conocimiento de Rabbi’a de las cosas de Allah como siendo mayor al suyo.

He aquí la Hikmah de Allah. Una mujer no puede ser Imam pero puede ser waliya, puede ser mejor que su esposo o puede no serlo. La mujer es el depósito de nuestra intimidad, es nuestro amigo fiel, el cómplice de nuestras aspiraciones.

Rasul dijo : « El mejor de vosotros es aquél quien se comporta mejor con su esposa ».

Si musulmanes y musulmanas se encuentran para tratar de cosas del Din, para trabajar juntos en el Din, no hay razón por la cual no puedan estar juntos, no hay razón para impedir el trato, siempre y cuando este se encuentre adornado de la suficiente sensibilidad y decencia impuestas por dicho contacto.

Cubrir a una mujer con un manto largo o burka en una sociedad como la nuestra es el camino más recto para conseguir lo contrario de lo que las mujeres de Medina buscaban cuando fueron a encontrar a Rasul, es decir, es el camino directo para atraer las miradas de las gentes.

« Allah no os considera por vuestra apariencia, sino por aquello que hay en vuestros corazones ».

Este es pues un pequeño resumen de lo que podemos decir sobre este asunto. El hecho de que estos grupos sean más o menos numerosos no debe impresionar a nadie, en absoluto, nosotros somos responsables de nuestros actos y ellos de los suyos.

Seamos pues de aquellos que caminan por el sendero de la Luz, rechazemos la morbosidad de las tinieblas, seamos testimonios del Islam en nuestras vidas y pensamientos.



LA MODA DEL PROGRESISMO

Otra corriente, en apariencia, y sólo en apariencia, contraria a la anterior es la del « progresismo ». Según algunos grupos, el Islam se « debe adaptar » a los tiempos en los que vivimos. Estamos de acuerdo con esta afirmación, mientras ello represente una concretización de orden práctico de los principios inviolables, es más, Rasul habla del reformador de cada siglo. Sin embargo, ellos van lejos, muy muy muy lejos.

Para ellos, adaptar, no es aplicar los principios inquebrantables del Islam a la época en la que vivimos. Lo que entienden por ello es la revisión personalista, interesada y escaparatista de toda la chari’a para « contruir » un nuevo « din » decorado con cólores árabes, fragancias exóticas, un poco de historia y progresismo perfumado con aromas del zoco.

Estos pillos intentan crearse un nuevo hueco político, el cual no ha sido llenado hasta hoy, y para ello presentan el « din », su « din », a demanda del cliente, de una manera tal que a los ojos de aquellos considerados por ellos como social o políticamente influyentes, aparezca como un producto « aceptable » por lo « progre » de su exposición. De esta manera se complace a los « poderosos », se obtiene dinero y se lo pasa uno « en grande ». Es más, para que nuestros contemporáneos vean como somos unos tíos « modernos y enchufados» ponemos un sitio web donde contamos y aplaudimos como una mujer dirige el « salat » de los hombres o como se ha editado el primer diccionario conjunto de las « tres » religion « es » y obligamos a escribir el nombre de la « presi » de la organización cuando invitamos a contactar con nosotros, y así rebajamos los « humos » de esos musulmanes « carcas » que no están en « nuestra onda ».

Dichas organizaciones, a falta del suficiente espíritu de imaginación creativa de sus miembros, adoptan la misma estructura de cualquier asociación de vecinos de no importa que bloque de pisos de cualquier localidad de nuestro país. Y además de eso se tiene la falta total de pudor de pretender representar al Islam ! Por Allah ! Lo único susceptible de ser representado de esta manera es una triste parodia de teatro de fiestas populares.

No se necesita ser médico para diagnosticar aquí la existencia de una enfermedad. Lo peor de todo es que la dicha enfermedad hace al enfermo orgulloso de padecerla, y la impunidad con la cual actua le hace aún más esclavo de sus propios errores.

Vamos a enumerar cuales son las características comunes del pensamiento de estos grupos :

a/ La Chari’a es flexible cuando no un conocimiento de orden « inferior ».

b/ Las organizaciones son dirigidas por gentes a quienes les gusta controlar de forma obsesiva aunque deseen dar apariencia de « progres ».

c/Los jefes son ignorantes y a la vez intocables y manipuladores.

d/ Gusto irreflenable por la innovación destructiva.

e/ Deseo ávido y constante de bienes materiales y de fama social.

f/ Se utiliza y malinterpreta el sufismo para intentar dar cobertura al extravío.

g/ Se tiene un miedo inmenso a los políticos, pero no Temor de Allah.

h/ Reconocimiento del cristianismo y el judaismo como religiones « válidas ».

i/ Se utiliza artera y maliciosamente la figura de Rasul para avalar el extravío.

Podríamos seguir así hasta terminar el alfabeto, sin embargo, el fin de nuestra exposición no es precisamente gramatical, aunque a fé que no nos falta materia para ello.

No necesitamos nombrar a dichos grupos para saber localizarlos. Pero hermanos, que nadie entienda que aquí se trata de personalismos, por Allah, sino de poner la verdad encima de la mesa y denunciar cuanto es denunciable y dañino para la supervivencia de nuestra religión en nuestra bendita tierra « Al-andalus ».

No debemos desear todos la unidad de los musulmanes en la verdad ?

No debemos desear todos el mismo objetivo?

No caigamos en el error histórico de Muhammad ibn ‘Abu ‘Amir (al-Mansur), cuando cegado por sus intereses personales, dió al traste con la unidad Omeya para acabar en el hazmereir de los reinos de Taifa.

No seamos pues nosotros los musulmanes de al-Andalus, el hazmereir de todo el mundo, no propiciemos las taifas intelectuales, sino el abandono de los intereses personales por la unidad en la verdad.

Nos preguntareis : -« En torno a quién o quienes nos debemos unir ? ».

La respuesta a esta simple y a la vez difícil pregunta es la siguiente :

Habida cuenta de cuanto pillastre se considera a sí mismo detentor de la verdad, el camino que debe ser seguido es el del estudio profundo de los haddices y el Qur’an. Dememos tener en cuenta el hecho de que aunque sigamos a alguien, este alguien no es responsable de nuestros actos, antes bien todos y cada uno de nosotros somos responsables de aquello que decidimos. Si decidimos seguir a un mentiroso, es nuestra responsabilidad el hecho de no conocer la verdad suficientemente como para no abandonarle con sus mentiras. Dónde están pues los verídicos ? Si pedimos la guía de Allah, y hacemos de ello la principal dedicación de nuestra vida, alguno tiene dudas que recibirá Su guía ? « No desespera del Favor de Allah sino el pueblo incrédulo ».

Pero el dinero puede, hermanos, esta es la desastrosa y verdadera situación en la actualidad.

Quién tiene interés en esto en la actualidad sino una honrosa minoría ?!

El pasado siglo el Chayj al-Alawy nos decía en su Diwan : « Ana qutbu-l-Miladi » « Yo soy el hombre de mi tiempo », es decir, el reformador del siglo. Muchos ‘ulemas bebieron de su sabiduría y algunos se convirtieron en sus discípulos. Inaguró la gran mezquita de París, fué conocido en todo el mundo islámico y más allá de sus fronteras. Algunos europeos se convirtieron al Islam gracias a él, es decir, estuvo donde, cuando y como había que estar.

Debemos reconocer el sufismo como el Islam completo (Islam, Iman e Ihsan), el maestro sufi en consecuencia está capacitado para emitir fatwas pues conoce los siete niveles de comprehensión del Qur’an, el colofón de los cuales es llamado « Kachf », es decir, la vision directa de las realidades de las que habla el Libro de Allah. Su visión y conocimiento es más aguda que la de los ángeles. No en vano estos debieron prosternarse ante Adam « el Jalifa ».

Nunca un sufi que se precie de serlo ha menospreciado la Chari’a, jamás ha emitido una innovación reprehensible la cual haya hecho daño a la Umma. Hombres de luz, corazones generosos, temerosos de Allah, siempre han sido los primeros en cumplir la Chari’a y los paladines de las obras « nafila ».

Hombres de luz

Que a los hombres

Alma de hombres

Nos dieran

Rasul decía sus jutbas en la gran mezquita de Madina para todos los musulmanes, y paralelamente enseñaba a sus sahaba en el Dar al Arkam. Las enseñanzas para los sahaba eran más profundas y completas que aquellas administradas al resto de los creyentes. Este es el aval (dalil) de los sufies y de sus zawiyas.

Sin embargo, en este tiempo, muchas tariqats antiguas han perdido a un verdadero chayj, pues los discípulos, presa de sus aspiraciones mundanales, no han sido capaces de ser dignos herederos. Muchas tariqats han quedado como estructuras sin contenido, pues el hombre que ocupaba ese vacío ha desaparecido y no ha podido ser reemplazado. Así pues, dichas estructuras son « aprovechadas » por gente sin escrúpulo, quienes haciéndose pasar por ‘Arif (conociente de las cosas de Allah) hacen el agosto a costa de sus seguidores.

Es comunmente en algunos de estos grupos donde se producen innovaciones de orden reprehensible.

Hemos sido testigos presenciales de como un tan pretendido como famoso « chayj » ordenaba decir 70.000 veces astagfiru-l-Lah cada día a sus nuevos discípulos, cuando Rasul hacía esto un número muchísimo menor de veces (70 o 100, cada mañana y cada tarde).

Hemos leído un escrito de otro impostor donde decía que los ángeles tenían un conocimiento completo, cuando el gayb no lo conoce en su plenitud sino Allah.

Hemos visto fumar a un « chayj », y a sus discípulos beber cerveza y « rezar » con cristianos y buddhistas.

Hemos visto a un grupo de « discípulos » seguir a un maestro muerto.

Hemos hablado con las víctimas de un manipulador quien ordenaba divorcios y matrimonios cuando el haddiz dice : « Es el gran chaytan quien separa al hombre de la mujer ».

Hemos leido cuentos de Nasru-d-Din relatados por gente que utiliza una de estas estructuras como covertura para la iniciación satánica.

Podemos decir más ?

Hermanos : « El faqir es extricta Chari’a y pura Haqiqa », no otra cosa.

Quiere esto decir que el sufismo verdadero ha desaparecido ? No !!! en absoluto, pero sí significa que en la mayor parte de los casos las estructuras visibles han cambiado.

Es típico encontrar la pareja maestro discípulo sin haber una estructura de tariqa-zawyya a su alrededor.

No obstante, no es nuestro fin en este momento hablar del sufismo actual, pues para ello haría falta escribir un libro más o menos extenso.

Hablemos pues de las innovaciones y de su origen.

Las fuentes del Islam son el Libro y la Sunnah. La Sunnah se encuentra dividida en cuatro ramas. La principal es la Sunnah de Rasul, más adelante tenemos la Sunna de los Sahaba, en tercer lugar se nos presenta el consenso de los Ulema y en cuarto lugar las innovaciones loables que los waliyyun y el reformador de cada siglo pueden instaurar.

Un ejemplo de la sunna de los sahaba es el Tarawih del mes del Ramadan, instaurado por sayyidina Umar.

Un ejemplo de la Sunna de los waliyyin es la celebración del Mawlid de Rasul. Fueron los maestros sufis quienes lo instauraron, y es sabido que Abu Hanifa no sólo lo aprobaba, sino que además participaba en las veladas de « dikr » organizadas al efecto.

La Chari’a es el conjunto de obligaciones y prohibiciones que deben contemplar todos los musulmanes. La Chari’a son los cimientos del Din. No se puede construir nada sino hay cimientos. Es más, si analizamos un poco más profundamente, comprobamos como ella constituye la prueba de la sumisión a las órdenes de Allah.

Hablemos entonces del papel de las mujeres en el Islam, de las relaciones con las otras religiones y con el medio político.

La Chari’a islámica no coarta la libertad de las mujeres, antes bien las libera, así como al hombre, de su condición mundanal, de su nafs. La propone además la búsqueda de la sabiduría. Asimismo la hikma contenida en la Chari’a la da su lugar, así como al hombre se le dá el lugar correspondiente. Querer alterar dicho orden para así complacer a los representantes de lo que se ha dado por llamar, « la cultura occidental » es una barbaridad así como una bajeza servil.

No vamos a tomar en consideración la circunstancia de que una mujer estudie o trabaje, lo cual por suerte o por desgracia se ha vuelto común en este tiempo, sino del hecho de que se la conmine a realizar actos contra natura y contra el Din. Y cuando decimos esto nos viene al espíritu la macabra escena de una mujer dirigiendo la « plegaria » de los hombres.

En todo momento leemos en la Sunnah como la salat mixta o la de hombres solos, únicamente puede ser dirigida por un hombre. La mujer puede dirigir una salat de mujeres sin adelantarse al grupo. Las cuatro escuelas coinciden en esto. Además Rasul jamás hizo algo semejante. Parece como si esta gente nos quisiera dar el mensaje de que a Rasul se le hubiera olvidado algo, cuando una de las últimas palabras que dirigió a Allah en el día de su muerte, fué :

Ya Rabbi, he transmitido bien mi mensaje ?.

Cómo se puede ni tan siquiera sospechar que Rasul partió sin dejar completo el rito de la salat, cuando él mismo decía : « En el salat se encuentra el frescor de mis ojos » ?

En el Qur’an podemos leer : En este Libro y en la Sunna del Enviado teneis una respuesta para cada cosa.

Si miramos a la jerarquía del Islam, vemos como la función de Imam o alfaqi no representa una gran cosa. Ambos conocen el Qur’an de memoria, dirigen la plegaria y nada más. Rasul dijo que la plegaria era válida se rezara detrás del bueno, del malo o del munafiq (hipócrita).

Qué ha llevado a esta banda de locos a actuar de una forma semejante ? Hay dos explicaciones posibles. Una el quedar bien con los poderosos para poder sacar de ellos dinero y poder. Otra explicación aparte de la de una enfermedad mental no se nos llega a ocurrir. Nos inclinamos por la primera y estamos convencido de ello. Es más, la mujer que ha hecho esto ha demostrado poseer una inteligencia muy corta desde el momento en el cual se ha dejado embaucar por dicha gente.

Quieren encumbrar a la mujer y la arrastran por el lodo. La convierten en un objeto para llamar la atención, como si de un spot publicitario se tratara. Además, nos dan otro mensaje, no tienen respeto alguno por el Din, no tienen temor de Allah y desprecian a Rasul.

Pongamos a la mujer en su lugar. La compañera íntima del hombre en el camino de ambos hacia Allah. La noble criatura a la cual un hombre debe amar más cuando se trata de su madre. La esposa, quien debe ser amada, respetada, y obedecida cuando se encuentra asistida por la razón. La que es digna para llevar a la criatura antes de nacer. La defensora de los intereses de la familia. Aquella quien no duda en sacrificarse y salir a trabajar cuando la familia lo necesita. La expresión pura de la bondad cuando se conforma al Din. La buena consejera en momentos de obscuridad. La luz cuando el hombre está en la tiniebla.Y tantas otras cosas más.

Rasul dijo : -« Uno de los signos de los últimos tiempos es el que habrán mujeres que parecerán hombres y hombres que parecerán mujeres ».

Dejémosla dar el haddiz cuando es sabia, dar consejos cuando está capacitada, dejémosla subir hasta las más altas cimas del conocimiento, pero no la rebajemos a dirigir el salat de los hombres. No la ahoguemos en el océano de la ambición.

Si queremos poner a la mujer en su sitio y considerarla como debe ser, contemplemos el ejemplo de las cuatro mejores mujeres de la humanidad. Asía (la esposa de Faraón y madre adoptiva de sayyidina Musa, Mariam (madre de Jesús), Jadiya (primera esposa de Rasul) y Fatima Sahra (hija de Rasul y Jadiya). Mujeres musulmanas seguid esos ejemplos.

Ahora hablemos de las otras « religiones ». Existe la moda, dentro de algunos grupos, de considerar a los cristianos, judíos y buddhistas como seguidores de caminos válidos para llegar a Allah.

Nuestra respuesta a esto es: Eso es completamente falso. Nuestros argumentos : El Libro y la Sunnah.

El Libro de Allah dice : « El Día del Juicio no será aceptada otra religión que el Islam ».

En otro ayat dice cuando rasul discutía sobre religión con una delegación enviada por Heraclio, emperador de Bizancio, la revelación conmina al profeta (sobre él la Oración y la Paz) a presentar as u famila y a las de los cristianos e implorar la maldición sobre los mentirosos. Invitados los cristianos a ello no fueron capaces de cumplir dicha exigencia y partieron.

El Qur ‘an habla de « las gentes del Libro », no obstante aborrece la doctrina de la trinidad y maldice a los judíos por no haber seguido a Muhammad.

Rasul dijo : « Cada profeta antes de mí, ha sido enviado para un pueblo o una nación, solamente yo he sido enviado para toda la humanidad. »

Esto nos déjà lo suficientemente claro como aquellos quienes siguieron el judaismo y el cristianismo unitario antes de la venida del Islam, cuentan como musulmanes a los Ojos de Allah, no obstante, después de la venida de Rasul y el Santo Qur’an, el único Islam susceptible de ser practicado es aquel que nos hace volvernos hacia la Ka’aba cinco veces cada día.

El Islam, no solamente vino para sustituir al cristianismo unitario y arriano, sino para dar a su fin con él, ya que el profeta debía ser seguido para así seguir la Voluntad de Allah.

Algunos « astutos » dicen : « Cuando el libro habla del Islam habla de la religión primordial de la que el Din del Islam es una expresión ».

Esto se cae de bruces contra la definición de Islam dada por Rasul en presencia de sayyidinaYibril y sus sahaba en el haddiz universalmente conocido, donde se explican los Cinco Pilares, el Iman y el Ihsan. Eso es el Islam, no el batiburrillo mental inventado por ellos.

Aquellos que dicen de Dios que tiene tres personas están en el buen camino hacia Allah ? Aquellos que siguen la Torah y no el Qur’an, están en el buen camino hacia Allah ? Quien responda afirmativamente a ello es uno de ellos, como dice el Libro de Allah : « Aquél que haga amistad con judíos o cristianos se le considera uno de ellos ».

Lo más descarado es que algunos de los que dicen esto, habiendo saltado el muro del pudor y de la más elemental verguenza, se quieran hacer pasar por representantes de los musulmanes, quieran ocupar posiciones políticas como sus representantes. Todo vale para esta gente sin principios. Afortunadamente Allah tiene a Sus representantes y a los de los musulmanes en seguridad, fuera del alcance de estos mercenarios. Esperamos que el hombre de este siglo desenmascare a dichas gentes y las ponga en su lugar cuando Allah así lo decida. Amin

Qué ocurre cuando los musulmanes están en política ?.

Hace unos años, en Córdoba, conocí a un musulman quien no comprendía porque los musulmanes no entran en el mundo de la política. Yo le contesté : « El Islam es limpio y la política es sucia ». Dicha respuesta fue únicamente para él, en consonancia con la manera de expresar su pregunta.

No estamos en contra de que un musulman entre en política como principio, si lo estamos en el hecho de que ponga la política por encima del Din.

Verdad que es totalmente ilógico encontrar a un musulman en un partido opusdeista? Sin embargo, si alguien entra en un partido para ayudar a los musulmanes y al resto de los ciudadanos, y además de esto no rebaja en nada su Din, ni ante los demás ni ante si mismo, no existe ningún problema.

La política está para servir a las gentes y a una buena causa. Podríamos estar en contra de una figura relevante como Blas Infante ? Nunca.

El problema radica en que los musulmanes quienes hasta ahora han entrado en el mundo de la política no lo han hecho por el bien público, sino por el de su propio bolsillo. Y para esto tenemos los tristes ejemplos que acabamos de comentar, cuando hablábamos del tema de la « mujer imam ».

Si entrar en política es para ensuciar la religión es mejor dedicarse a otra cosa.

No toda la gente es capaz de emprender un camino político con ideas claras. Es más, siendo muy claro que en determinadas ocasiones será conminado astutamente a decantarse por asuntos que tocan la integridad de la religión, y, por supuesto, en la mayoría de las ocasiones esto ocurrirá en el seno de su propio partido. Es pues necesario ser íntegro y responder con sinceridad a dichas cuestiones. Además de esto es absolutamente necesario que sus compañeros de partido respeten su parecer, aunque no lo compartan. Esto es harto difícil en la situación actual, pero no imposible. No imposible por la sencilla razón de que si se trata de una persona en la que Allah haya puesto un carisma especial, una sinceridad sin límites, desprendimiento del dinero y una determinación y resolución inquebrantabes, en este, y sólo en este caso, un musulman puede entrar en política e intentar ayudar tanto a los musulmanes como al resto de los ciudadanos.

Hasta este momento no conocemos caso alguno, pero Allah sabe más.

Este “progresismo” disfrazado de Islam, abusa del “atractivo colorido” de la mezcla de mentiras y verdades engañando de una manera relativamente fácil a los principiantes. Como dijo nuestro bien amado Rasul (sobre él la plegaria y la paz de Allah) : « Aquello que más le gusta al lapidado es el mezclar la mentira con la verdad ». Debemos dejarlos en evidencia, no para nuestra satisfacción personal, sino para erradicar un mal el cual puede convertirse en devastador si no lo ha hecho ya.



SOLUCCIONES

Un análisis de esta naturaleza no sabría ser completo sin una propuesta de posibles solucciones para poder atajar las enfermedades que afectan nuestra ‘Ummah.

Desdichadamente no existe una rápida resolución a la situación actual, ni tan siquiera somos capaces de atisbar algo en el horizonte. No obstante, como no desespera del Favor de Allah sino el pueblo incrédulo, tenemos confianza de que en un futuro más o menos próximo todo puede dar un giro inesperado hacia la luz.

Somos los herederos de aquellos que musulmanes que poblaron nuestras tierras y por ello tenemos una gran responsabilidad. Debemos aprender de los errores del pasado, de los cuales el principal fué el de la desunión. Debemos estudiar el Qur’an y los Hadices más que nadie, debemos desconfiar de las promesas y las palabras para saber apreciar a aquellos quienes obran de corazón.

Un muslim no puede poner la bota encima de la cabeza de otro. No se debe hablar mal de los hermanos sino para corregirlos y evitar un mal por venir.

El Islam es la Comunidad de la Luz, el Faro del mundo, no podemos vivir en las tinieblas de la ignorancia.



No podemos jugar con el Islam. No podemos pretender ser líderes sin estar capacitados para ello. No podemos tomar decisiones sobre aquello que se encuentra lejos del alcance de nuestra comprehensión, pues un día, a cada uno de nosotros se nos pedirá cuentas sobre aquello de lo cual éramos responsables en nuestras vidas.

No obstante, existe un haddiz el cual dice : « Una comunidad donde no existe un dirigente es una comunidad maldita ». Cómo conciliar pues ambas cosas ?.

La Comunidad musulmana en España hace ya tiempo que experimenta una sed insaciable de unidad. Los pequeños grupúsculos en los cuales se encuentra fragmentada no ayudan en nada a paliar dicha necesidad. La bicefalia experimentada por sus « representantes » después de alguna década y el conocimiento de cerca de esta división, nos dá la autoridad moral suficiente para decir que ninguno de los reputados como « líderes » están a la altura de esta gesta, pues sus intereses personales (nafs) se encuentran en su primera línea de mira, nos han dado prueba fehaciente de ello durante algunos años. Es más, dicha « representación » no existe de hecho desde el momento en el cual no tiene soporte alguno, ni en la base, es decir, en los musulmanes, ni en lo doctrinal, pues su forma de actuación no se corresponde en absoluto a los principios fundamentales del Islam. Simplemente han aprovechado una ocasión la cual se han creado ellos mismos, pues los demás estábamos ocupados en aprender nuestro Din. Tampoco lo están, y esto lo conocemos de cerca, las personas quienes intentando aprovecharse de dicha estructura evanescente se encuentran acechando a la espera para así un día « heredar » dicha posición. Podríamos hablar más claro, dar más detalles, pero esto entraría en el ámbito de dar respuestas a preguntas puntuales, y a fé que podríamos darlas si fuéramos preguntados por ello.

Honestamente nuestra opinión es que deberíamos replantearnos todo desde el principio, mejor dicho, desde los principios de nuestro Din.

La Comunidad musulmana española necesita un grupo de hermanos sabios, sinceros, aguerridos en el combate intelectual, desinteresados, apasionados con el Islam. El trabajo debe comenzar de cero. El ideal debe estar siempre presente. Poco a poco, esta pequeña comunidad debe ir ganando adeptos, integrando en ella, uno a uno a todos los grupos los cuales tengan presente que el fin a conseguir es el de la unidad en una sola Ummah. Si se trabaja de una manera conveniente ello debe dar sus frutos. Se tardarán años, décadas, pero este trabajo dará sus frutos. No tengamos duda alguna, tenemos esta responsabilidad.



Que Allah nos haga salir de las tinieblas a la Luz, que ilumine nuestros corazones en la Verdad.

«La galiba illa-l-Lah»


http://musulmanesandaluces.org/

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