22/10/12

Deja Vu en el Líbano

Denuncian Manipulación Política del Asesinato de Hassan


En respuesta a las acusaciones contra Siria, el ministro de Información sirio, Omrane Zoebi, ha negado que su país haya participado en el atentado contra Wissam al Hassan recordando que otras acusaciones infundadas se lanzaron contra Siria después del asesinato de Rafiq Hariri en 2005. El periódico pro-gubernamental Al Zaura ha escrito que no se puede permitir que se continúe acusando constantemente a Siria.

En Líbano, y pese a los llamamientos dirigidos a su dimisión, el primer ministro, Nayib Mikati, ha optado por permanecer en su puesto en “interés nacional” y para evitar un “vacío político” que podría sumergir al país en el caos.

El líder político libanés, Michel Aún, (que encabeza el mayor grupo parlamentario cristiano) advirtió en contra de aquellos que quieren beneficiarse de este asesinato.

“Vamos a permanecer vigilantes para asegurar que no se produce una incitación a la violencia por parte de algunos que utilizan este crimen que costó la vida a libaneses en una batalla política,” dijo a los periodistas refiriéndose a la oposición anti-siria. En 2005, miles de milicianos se encontraban entre los manifestantes en la Plaza de los Mártires.
“No vamos a permitir que se repita lo que sucedió en 2005” dijo, por su parte, el líder de Maradas, Franyiyeh Suleiman, que era en ese año el ministro del Interior. Él aseguró que Mikati, del que dijo que está “más cerca del bloque del 14 de Marzo que del 8 de Marzo”, es la única garantía de estabilidad en el Líbano. Él acusó a las fuerzas del 14 de Marzo de querer tomar el poder a través de la sangre de un general de policía.

En cuanto a diputado de Hezbolá, Hassan Fadlalá, él dijo que el gobierno actual es una “necesidad nacional”, y señaló que el partido de la Resistencia estaba afectado por la muerte de Al-Hassan. “En caso de renuncia del gobierno, será difícil formar uno nuevo”, advirtió.



Fuerzas del 14 de Marzo Atacan la Sede del Gobierno Libanés

Las Fuerzas del 14 de Marzo han explotado hasta el último aliento los funerales el domingo del jefe de los Servicios de Información de las Fuerzas de Seguridad Interna (FSI), Wissam al-Hassan, asesinado el viernes por un atentado con coche bomba en el barrio de Ashrafieh (Beirut).


El difunto estaba siendo enterrado en la Mezquita Muhammad al-Amin de la Plaza de los Mártires, cuando los partidarios del Futuro, de las Fuerzas Libanesas de Samir Geagea y algunos grupos salafistas recibieron la orden de tomar al asalto el Serrallo, la sede del gobierno libanés.

El ex primer ministro libanés, Fuad Siniora, jefe del bloque parlamentario de oposición, liderado por el ex primer ministro Saad Hariri, exacerbó a los manifestantes que se reunieron en la Plaza de los Mártires.

“El gobierno es responsable del delito que causó la muerte a Wissam y sus compañeros. Por lo tanto, tiene que irse,” dijo a la multitud. “No habrá ningún diálogo con el gobierno”, también dijo Siniora.

La toma de Serrallo

Al final del discurso de Siniora, uno de los periodistas del Futuro, Nadim Kuteich, tomó el micrófono y arengó a los manifestantes para que tomaran el Serrallo.

Cientos de personas se reunieron en Riad el-Solh, forzando las barreras de hierro colocadas en frente del Serrallo.

Ellos lanzaron piedras y palos a los cuerpos de seguridad encargados de proteger la Oficina del Primer Ministro.
Las fuerzas de seguridad respondieron lanzando gases lacrimógenos y disparando ráfagas de armas automáticas para dispersarlos.
 


“Más de 15 soldados resultaron heridos en los ataques contra las fuerzas de seguridad delante del Serrallo”, dijo la Oficina del Primer Ministro en un comunicado.

La oficina de Nayib Mikati consideró “responsables del ataque al Serrallo y el deterioro (de la situación) a los que han provocado (la violencia) con sus consignas y sus acciones.”



El Bloque del 14 de Marzo se Manifiesta en el Funeral de Wissam al-Hassan

Todo hace pensar que las Fuerzas 14 de Marzo en el Líbano preparan un escenario similar al que se produjo a raíz del asesinato del ex primer ministro Rafik Hariri en 2005.

Tras el asesinato del jefe de la Oficina de Inteligencia de las Fuerzas de Seguridad Interna en el Líbano, general Wissam al-Hassan, una campaña frenética está siendo llevada a cabo por sus respectivos líderes y medios de comunicación, que lanzan acusaciones contra la actual mayoría en el poder, encabezada por el primer ministro Nayib Mikati, contra Hezbolá y contra Siria e Irán.

El viernes pasado, tres personas, entre ellas el general y su chófer, fueron asesinadas y 126 resultaron heridas en un atentado con un coche bomba en Beirut, según una evaluación final.

Desde entonces, se han hecho llamamientos para unos funerales populares el domingo en el centro de Beirut. Según AFP, miles de personas se concentraron en la Plaza de los Mártires, el mismo lugar donde cientos de miles de libaneses se reunieron después del martirio del ex primer ministro exigiendo la salida del ejército sirio.

El domingo, carteles gigantes del general al-Hassan, estaban cubiertas con estas palabras: “El mártir de la justicia y la verdad.”

Al mediodía, cientos de jóvenes se habían reunido ya con banderas libanesas y cintas azules del Movimiento del Futuro de Saad Hariri, líder de la oposición, y el retrato de su difunto padre. Algunos llevaban pancartas que exigían la dimisión del primer ministro Nayib Mikati. “¡Fuera Mikati!” estaba escrito en uno de ellos. Otros llevaban banderas rojas del Partido Socialista Progresista del líder druso, Walid Yumblatt, blancas de las milicias de las Fuerzas Libanesas de Samir Geagea y otras de los rebeldes sirios.

“Una revolución en dos estados”, proclamaba una pancarta en referencia a Siria y el Líbano. “Vete Najib”o “Bashar fuera del Serrallo”, la sede del jefe de gobierno libanés.

“Vamos a decir adiós a Wissam al-Hassan, pero queremos continuar lo que comenzamos en 2005. Durante este período, los sirios salieron de Líbano. Ahora queremos impedir definitivamente que vuelvan y hacer salir a Irán”, dijo a la AFP Ahmad Fatfat, miembro del bloque del ex primer ministro Saad Hariri.

Acusó al gobierno actual, incluida Hezbolá, de querer “devolver el Líbano (al presidente sirio) Bashar al-Assad”.

Fatfat fue ministro del Interior durante la guerra de Israel contra el Líbano en 2006. Él dijo haber autorizado a militares del cuartel de Marjeyun, en el Sur del Líbano, para que dieran una bienvenida a los soldados israelíes y les ofrecieran té.

 AL MAnar

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