10/9/12

Los siete paraísos del Islam

Dār al-salām, Dār al-yalāl, Yannat al-ma’wá, Yannat al-khuld, Yannat al-‘adn, Yannat al-Firdaws, Yannat al-na‘īm[1], son los nombres de los siete Paraísos que se encuentran registrados en nuestros textos narrativos y de interpretación.
 

Aquí, beneficiándonos de las aleyas y narraciones así como de los puntos de vista de los exegetas, presentamos a cada uno de estos Paraísos:

1. Dār al-salām (Morada de la paz):

Dios Sublime en el Generoso Corán dice: “Y Dios invita a la morada de la paz”.[2]

Algunos sostienen que el vocablo “salām” aquí es el mismo Dios Sublime, puesto que Dios invita hacia Su morada, y la morada de Dios es el mismo Paraíso.[3]

Otros dijeron que el propósito de Dār al-salām es el lugar en el que sus habitantes se encuentran seguros de cualquier daño. Se transmitió de Yabâ’in que: “El Paraíso fue nombrado así porque sus habitantes se encuentran seguros y en paz entre sí mismos. Los ángeles los saludan, Dios les envía saludos, en ese lugar no se escucha otra cosa más que salām. Así también no ven otra cosa más que paz y salud. Esta opinión es confirmada por las palabras de Dios Sublime ahí donde dice: “…y entre ellos se saludarán: «¡Paz!»”[4]-[5] Así también se transmitió de Ibn ‘Abbâs: “Dār al-salām es el mismo Paraíso, sus habitantes se encuentran protegidos de cualquier calamidad, daño, defecto, enfermedad y dolor. Los habitantes de Dār al-salām se encuentran inmunes y protegidos de la vejez, la muerte, de cualquier cambio y transformación física. Ellos son aquellos que en ese lugar son honrados y nunca serán insultados. Ellos son siempre queridos y nunca se volverán viles ni miserables. Los habitantes de Dār al-salām siempre son ricos y nunca se volverán pobres. Ellos son los que llegaron a la felicidad y nunca serán infelices… Viven en palacios de perlas y corales que sus puertas se abren hacia el Empíreo de la Clemencia. Ahí los ángeles se les acercan desde todas partes y les dicen “salām para vosotros por todo lo que tolerasteis, entonces ¡qué afortunados sois por este destino!”[6]

El gran sabio Tabâtabaî en su valiosa obra de exegesis Al-Mizân, en la interpretación de las palabras de Dios Sublime ahí donde dice: "لهم دار السلام" –“Para ellos será la Morada de la Paz” (6:127) escribió: “El propósito de salām es su significado lingüístico que se deduce de lo aparente del contexto de la aleya, es encontrarse seguro de las calamidades y los daños externos e internos. Dār al-salām es ese mismo lugar en donde no existe ningún daño tal y como la muerte, la vejez, la enfermedad, la pobreza, la melancolía, la tristeza y otros, y es ese mismo Paraíso Prometido”.[7]

Así también se dijo que el Paraíso fue llamado Dār al-salām ya que ahí es la Casa de Dios que es esa misma salud.[8]

2. Dār al-yalāl (Jardín de la Gloria):

El nombre del segundo Paraíso es Dār al-yalāl. En las narraciones del Profeta de Dios (s.a.w.) se transmitió que este honorable dijo: “Aquel que en el sendero de Dios recite en voz alta: "لا اله الاّ الله" –“No existe dios fuera de Al.lah”, Dios prefija para él Su satisfacción. Y aquel que llegue al grado de la Satisfacción Divina, Dios lo hace compañero del Profeta Abraham (a.s.) y del Profeta Muhammad (s.a.w.) en Dār al-yalāl. Preguntaron al Profeta (s.a.w.): “¡Oh, Mensajero de Dios! ¿Dónde se encuentra Dār al-yalāl?” Respondió: “Es un Paraíso que Dios Sublime lo llamó con Su nombre. En ese lugar sus habitantes cada mañana y noche observan a Dios poseedor de la Gloria y la Generosidad.[9]

3. Yannat al-ma’wá (Jardines de la morada):

El Yannat al-ma’wá es el Paraíso a donde se dirigen las almas de los mártires.[10]

Se transmitió del gran Profeta (s.a.w.) respecto a las virtudes del mes Santo de Ramadán dijo: “Dios (a los ayunantes) les otorga en el Yannat al-ma’wá mil palacios construidos de oro”.[11]

4. Yannat al-khuld (Jardines eternos):

El Jardín eterno es ese mismo Paraíso que el Mensajero de Dios (s.a.w.) en su descripción dijo: “Aquel que desee que su vida sea como mi vida y desee morar en el Yannat al-khuld que me prometió Dios –ese Paraíso que Dios mismo construyó sus pilares y columnas–, deberá haber aceptado la tutoría de ‘Alî (a.s.)”.[12]

5. Yannat al-‘adn (Jardines de la dicha eterna):

El gran sabio Hilly dijo: “El Yannat al-‘adn fue llamado ‘adn puesto que ahí es el lugar en donde se vivirá para siempre y eternamente.[13] En una narración del Profeta (s.a.w.) indica que este honorable dijo: “Yo soy el árbol del cuál Fátima es su rama, ‘Alî es el fertilizador, Hasan y Husayn son sus frutos y mis shi’itas y aquellos que nos quieren son las hojas verdes de ese árbol. Ese árbol se encuentra en el Yannat al-‘adn”.[14] Kâshif Al-Gitâ’ dijo: “Yannat al-‘adn se encuentra en la mitad del Paraíso”.[15]

En otra narración dice: “El Yannat al-‘adn fue el Paraíso que Dios mismo creó y hasta hoy nadie lo ha visto”.[16]

Así también en otra narración leemos: “Dios Sublime, Él mismo creó el Yannat al-‘adn y plantó sus árboles, construyó sus palacios y alcázares, hizo fluir sus ríos, después dijo: “En verdad que los creyentes se han salvado”.[17]

Así también en otra narración dijo: “Las paredes del Yannat al-‘adn están construidas de rubís rojos y sus llaves de perlas”.[18]

6. Yannat al-Firdaws:

El Yannat al-Firdaws es ese Paraíso que Dios Sublime creó de oro y plata. Entre sus capas colocó almizcle y ámbar. En una narración leemos: “Dios creó el Paraíso de almizcle y ámbar. En ese Paraíso plantó de las mejores frutas y de las mejores flores perfumadas”.[19] El Yannat al-Firdaws ocupa el grado más elevado del Paraíso.[20] Este es ese mismo Paraíso que la honorable Fátima Zahra (s.) cuando lloraba por la separación de su padre –el gran Profeta del Islam s.a.w.– decía: “¡Oh, padre! Tú aceptaste la invitación de tu Creador, cuando te llamó. ¡Oh, padre! En el Yannat al-Firdaws está tu lugar”. Por lo tanto Firdaws es el nombre del Paraíso en el que se encuentra el Profeta del Islam (s.a.w.).[21]

El techo de ese Paraíso (Firdaws) es el Empíreo de Dios y en él fueron construidos dos palacios de perlas, verdes y blancas. El palacio de perlas blancas tiene 70 mil alcobas y está habitado por el Profeta (s.a.w.) y su familia (a.s.). El palacio de perlas verdes también tiene 70 mil alcobas y está habitado por el Profeta Abraham (a.s.) y su familia (a.s.)”. [22]

En otra narración dice: “Las paredes del Yannat al-Firdaws son de luz y sus habitaciones están iluminadas con la luz de Dios”. [23]

7. Yannat al-na‘īm (Jardines del placer):

Respecto a la recompensa y a las virtudes del mes Santo de Ramadán dice: “Cuando llega el séptimo día de ayuno del mes Santo de Ramadán, Dios en el Yannat al-na‘īm te otorgará la recompensa de 40 mil mártires y la recompensa de 40 mil veraces”.[24] Este es ese mismo Paraíso que Abraham (a.s.) en su súplica dijo al describirlo: “Y ponme entre los herederos del Jardín de las Delicias”.[25]

El gran sabio Tabâtabaî en su obra de exegesis Al-Mîzân dijo: “El Yannat al-na‘īm es ese mismo Paraíso wilâîat (tutoría)”.[26] Así también dijo: “Repetidas veces se dijo que na‘īm significawilâîat (tutoría) y el Yannat al-na‘īm es ese mismo Paraíso wilâîat (turoría)”. [27]

Es necesario mencionar que algunos de los exegetas sostienen que todos estos siete Paraísos en realidad son uno solo, y todos estos nombres se refieren a un mismo Paraíso, puesto que el Paraíso ya que es un lugar para permanecer eternamente es llamado Yannat al-‘adn, y ya que es lugar de salud y seguridad y sus habitantes se encuentran protegidos de cualquier melancolía y tristeza es llamado Dār al-salām”. [28]

En conclusión, el Paraíso en realidad es uno y tiene diversos grados y niveles que en proporción a estos grados y niveles tienen un nombre especial y determinado.


Notas:

[1]– I’ânat Al-Talibîn, t.4, p.385.


[2]– Iūnus [10:25].


[3]– Esta opinión fue transmitida por Hasan y Qatâdah.


[4]– Iūnus [10:10].


[5]– Ba’di mâ wa radafi Al-Dunia wa Al-Ajirah, p.32.


[6]– Bihâr Al-Anwâr, t.8, p.194.


[7]– Tabâtabaî Sayyid Muhammad Husayn, Al-Mizân, t.7, p.345.


[8]– Ídem, t.10, p.39.


[9]– Baqîat Al-Mabâhiz, p.196.


[10]– Tâÿ Al-'Arus, t.10, p.26.


[11]– Shaij Saduq, Fadâil Al-Shahr Al-Ashar Al-Zalâzah, p.85.


[12]– Manâqib Amir Al-Mu’miin, t.1, p.426.


[13]– Mutahâ Al-Matlab, t.1, p.544.


[14]– El primer mártir, Dikrî, p.6.


[15]– Kâsif Al-Gitâ’, Kâsif Al-Gitâ’, t.2, p.302.


[16]– Wasâ'il Al-Shi'ah.


[17]– Mahâsin Barqî, t.1, p.155.


[18]– Min la Iahdar Al-Faqîh, t.1, p.296.


[19]– Ardibili, Zubdat Al-Bayân, p.55.


[20]– Kâsif Al-Gitâ’, p.19.


[21]– Shukânî, Naîl Al-Utâr, t.4, p.161.


[22]– Masâ’il ‘Alî Ibn Ÿa’far, p.345.


[23]– Min la Iahdar Al-Faqîh, t.1, p.296.


[24]– Shaîj Saduq, Amâlî, p.104.


[25]– Aš-Šu‘arā’ [26:87].


[26]– Tabâtabaî Sayyid Muhammad Husayn, Al-Mîzân, t.11, p.369.


[27]– Ídem, t.19, p.121.


[28]– I’ânat Al-Talibîn, t.4, p.385.