18/9/12

Eugene Rogan: “La ira contra EE.UU. no es un subproducto de la Primavera Árabe”

El historiador norteamericano Eugene Rogan es considerado uno de los mayores expertos del mundo árabe. Su libro “Los árabes. Del imperio otomano a la actualidad”, de 2009, fue seleccionado como uno de los mejores de ese año por The Economist y Financial Times. Profesor desde 1991 en la Universidad de Oxford, Rogan también dirige el Centro de Medio Oriente de esa casa de estudios británica.

Algunos analistas dicen que los ataques a las embajadas de EE.UU. fueron planeados.

La película que ha provocado estas manifestaciones fue un claro intento de grupos estadounidenses hostiles al islam para ofender sensibilidades musulmanas y provocar una reacción violenta. La historia reciente -las caricaturas danesas satirizando al profeta Muhammad, las protestas contra soldados estadounidenses botando y quemando coranes en Afganistán- ha demostrado cómo las ofensas contra el Islam provocan manifestaciones violentas. Creo que los creadores de esta película pretendían provocar tal reacción. El hecho de que una traducción al árabe del clip de la película fuera recientemente subida a YouTube, después de que la versión en inglés fuera publicada hace dos meses y no tuviera un efecto, confirma la tesis de que la película es un acto deliberado de provocación. El hecho de que los estadounidenses y los europeos sean relativamente tolerantes hacia tales discursos de incitación al odio hacia el Islam y tan intolerantes del antisemitismo y la negación del Holocausto es un doble estándar que provoca profunda indignación en el mundo árabe y musulmán. Por lo tanto, Al Qaeda no es necesaria para explicar las airadas manifestaciones. El ataque armado contra el consulado de EE.UU. en Bengasi y el asesinato del embajador norteamericano en Libia es otra cosa, y el gobierno de EE.UU. tiene toda la razón para estar examinando la posibilidad de que grupos organizados estuvieran detrás de ese ataque en particular. El ataque de aviones no tripulados en Yemen, que recientemente mató al presunto líder de Al Qaeda Al-Libi, y la coincidencia de fechas con el 11 de septiembre, podría dar crédito a que un ataque de venganza de Al Qaeda se celebraría bajo la cubierta de manifestaciones populares en contra de una película.

¿El ataque en Bengasi representa un fracaso del gobierno libio?

Libia es un país peligroso desde la caída de Gaddafi, con milicias armadas que compiten con el gobierno por el poder y el control sobre las diferentes regiones. Es digno de atención que los votantes en Libia eligieron a nacionalistas laicos, en lugar de islamistas, para encabezar el gobierno, a diferencia de los votantes en Túnez y Egipto. Esto sugeriría que el pueblo libio no simpatiza con grupos islamistas radicales. Sin embargo, el gobierno enfrentará un desafío de grupos violentos hasta que se restablezca un Ejército nacional e imponga su control sobre la seguridad del país.

¿Cómo afectan los ataques a las relaciones El Cairo-Washington?

Después de décadas de hostilidad hacia la Hermandad Musulmana, EE.UU. está teniendo que llegar a un acuerdo con el hecho de que ahora ellos dominan el gobierno de Egipto. A diferencia del régimen de Mubarak, con el cual podía contar para defender los intereses estadounidenses en la región, la administración de Morsi es independiente e impredecible. La decisión de Morsi de asistir a la cumbre de los países no alineados en Teherán contra los deseos de Estados Unidos es un buen ejemplo. Morsi no se considera un aliado de EE.UU., sino como un pragmático que reconoce que necesita la buena voluntad de Washington para hacer frente a los acuciantes problemas económicos de Egipto. Así que aunque no es un aliado, Morsi está lejos de ser un enemigo. El punto es que Morsi fue elegido por los votantes egipcios, a diferencia de los anteriores presidentes egipcios, por lo que debe tomar en serio la opinión pública. Si EE.UU. espera tener una buena relación con el gobierno de Egipto, también tendrá que tomar en serio la opinión pública egipcia. Las protestas en Egipto deberían ser vistas en esta línea. Los manifestantes son egipcios promedio, no radicales islamistas.

¿Esta crisis beneficia a los opositores de la revolución árabe?

La ira contra EE.UU. no es un subproducto de las revoluciones de la Primavera Arabe, sino del uso continuo de Washington de los ataques con aviones no tripulados en Pakistán y Yemen, una forma de ejecución extrajudicial que cobra la vida tanto a inocentes como a gente que EE.UU. acusa de ser miembros de Al Qaeda, y de insensibilidad hacia el Islam. Si la Primavera Arabe ha sustituido a los gobiernos autocráticos con los que son elegidos por el voto popular, todos los estados tendrán que tomar en serio la opinión pública en sus relaciones con estos nuevos gobiernos, que ahora son responsables ante el electorado.

Las tensiones con EE.UU. son muy altas, ya que su implicación en el mundo musulmán ha sido dominada por los militares más que por los diplomáticos, a través de la guerra contra el terrorismo, las guerras en Afganistán, Irak y Libia, la amplia presencia militar de EE.UU. en el Golfo Pérsico. Esto significa que cuando EE.UU. es asociado con un insulto al Islam, como es el caso de esta película, todas las tensiones subyacentes a la dominación militar de EE.UU. en el mundo musulmán son llevadas a la superficie y provocan la ira generalizada. Es una situación muy volátil que sólo puede ser desactivada por una cuidadosa diplomacia, el respeto de los valores musulmanes y la independencia de los estados árabes.

Director del Centro de M. Oriente de la U. de Oxford