17/8/12

Palestina y el Islam

Por Kamel Gomez

Estamos ya en el último viernes del mes de Ramadán. Desde el triunfo de la Revolución Islámica de Irán, su fundador, el Imam Jomeini, ha establecido a todos los musulmanes del mundo realizar manifestaciones y actividades en pro de la causa Palestina.


Que todos los musulmanes sean convocados a una causa política en plena actividad religiosa deja perplejo a muchos. Sucede que el Islam no tiene distinción entre vida espiritual y vida social, o mejor, no establece los fundamentos de su religión solamente para cuestiones personales o privadas. Ese es el lugar que el Occidente secular, en el mejor de los casos, concede como espacio de práctica a una religión. En el Islam, nuestra política y religión van de la mano, se desarrollan conjuntamente, se nutren, y si somos más profundos, no se distinguen en el quehacer del musulmán.

El Imam Jomeini fue ejemplo de lo que decimos. Su reclamo a los lideres musulmanes a implicarse en los asuntos políticos, económicos y sociales de la umma (comunidad) siempre estuvieron presentes. Y que el Imam también haya vinculado al epicentro político del mundo islámico (la resistencia contra el proyecto anglo-americano-sionista) con una de las practicas más importantes que desarrolla el creyente en su vida, es señal del lugar de Palestina en el corazón y la conciencia de los revolucionarios musulmanes.

Que este llamamiento se renueve todos los años, ahora de la mano del Seied Ali Jameneí, es un ejercicio de actualización doctrinal y política esencial. Decimos doctrinal, porque los musulmanes no pueden alejarse del mundo y sus problemas, pues la lucha contra la opresión es característica de los practicantes del Islam; y agregamos política, porque nadie puede negar lo que representa la entidad sionista anclada en el centro del mundo islámico, como proyecto de avanzada colonialista occidental, que define los principales acontecimientos de los últimos 100 años en la región.

¿Quiere decir esto que los musulmanes luchan por un "estado confesional"? La verdad, los musulmanes luchan y resisten por un estado palestino, sin concesiones, con la verdad y la justicia como argumentos. Eso implica, efectivamente, desmantelar la estructura racista y genocida que representa Israel en la región y en el mundo. Sudáfrica pudo, Alemania también. Y para ese objetivo, es importante señalar y condenar la ideología  totalitaria que mantiene un gran campo de concentración en Gaza y crea un nuevo apartheid en Cisjordania: el sionismo. Luego, que decidan los palestinos su futuro.

Hoy se vuelve a mencionar una nueva partición del mundo árabe-islámico. Se nos recuerdan las identidades étnicas o religiosas para atomizar al conjunto de países que resiste el proyecto sionista-norteamericano. Por eso es interesante destacar las enseñanzas de Nasral-lah, lider del Hezbol-lah libanés, cuando dice que lo importante no es si el estado es laico o confesional, sino la definición política en torno a tres ejes: 1) Israel; 2) EE.UU; y 3) El enemigo interno: la linea contra-revolucionaria del Islam, conocida como salafi-wahabi o takfiri.

Musulmanes, cristianos, judíos, ateos del mundo, son aliados o no en base a las actitudes que se toman en relación a los tres puntos mencionados. Por eso la Revolución Bolivariana de nuestro Comandante Hugo Chávez tiene una "alianza estratégica" con la Revolución Islámica (así se expresó el Comandante luego de la última visita de Ahmadineyad a Venezuela). Y obviamente, hay gobiernos -nunca los pueblos- de países latinos y musulmanes que son enemigos de la causa palestina, y de todos los pueblos oprimidos del mundo.

Siria hoy no es un estado confesional, pero en relación a los ejes anteriormente mencionados, tiene una linea revolucionaria; como Irán, que sí es un estado que, por lo menos a los ojos de los occidentales, es confesional. Es por al apoyo de los sirios al Eje de la Resistencia (Hamas, Hezbol-lah, Irán) que se ataca a ese país con mercenarios, se realizan atentados terroristas y se intenta desestabilizar al gobierno. La discusión sobre la "minoría alauita" o la "democracia y libertad" sirve para ocultar el meollo de la cuestión: Palestina o Israel.

Lo mismo se puede decir del desarrollo nuclear iraní, y las amenazas de guerra por parte de Israel y EE.UU.  Que nadie se confunda, acá no es lo principal si Irán tiene o no armamento nuclear-prohibido por la legislación islámica-; lo que sí interesa es que Irán es una Revolución Islámica, que renueva su pacto con los oprimidos de Palestina, día tras día, año tras año. Leamos las palabras del Seied Al Jameneí en estos días:

"El asunto del Qods no es una cuestión táctica para nosotros, pues tiene profundas raíces en nuestras creencias y consideramos la liberación de la tierra islámica de las garras de los sionistas usurpadores, un deber religioso; y las otras naciones y gobiernos islámicos también deben observar la cuestión Palestina como nosotros".