28/7/12

Sayyed Nasralá:" Ellos tienen miedo a nuestra doctrina y tratan de destruirla. Cuando los valores se pierden, las armas y el equipo militar ya no importan"


El secretario general de Hezbolá, Sayyed Hassan Nasralá, dijo el miércoles que “nuestra región se enfrenta a una nueva guerra suave”.

Por Sayyed Nasralá, esta guerra tiene como objetivo “invadir nuestras mentes, nuestros pensamientos y, por lo tanto, destruir nuestros valores y nuestra doctrina intelectual”.

Las declaraciones de Sayyed Nasralá fueron pronunciadas con motivo de la ceremonia de la entrega de los títulos universitarios a los hijos e hijas de los mártires de la Resistencia Islámica, organizada por la Fundación del Mártir.

He aquí los puntos principales de su discurso:

Hoy nos enfrentamos a una guerra de otro tipo. Una guerra suave y dirigida por el gobierno de EEUU e Israel sólo en parte.

Los que dirigen esta guerra han buscado nuestros puntos fuertes. Sabiendo que no son capaces de invadir nuestra tierra han optado por invadir nuestras mentes, nuestros pensamientos y nuestra cultura para que no haya hombres como Ali y Ahmad Oneissi (un padre y un hijo de la Resistencia que lucharon contra la ocupación israelí y que cayeron como mártires en la Guerra de Julio de 2006).

Se oye ahora como los enemigos advierten en contra de la transferencia de armas químicas y otras a Hezbolá. ¿Por qué? ¿Es una cuestión de equipo militar?

Ellos tienen miedo, en realidad, de nuestra doctrina intelectual y tratan de destruirla. Cuando los valores se pierden, las armas y el equipo militar ya no importan.

La resistencia intelectual frente a la guerra en contra de nuestros valores


Hay canales por satélite y miles de sitios web financiados por nuestros enemigos que tratan de menospreciar, distorsionar e insultar nuestros valores y creencias. Ellos intentan hacer que menospreciemos los términos que honramos, tales como yihad, resistencia, martirio y otros.

Ellos actúan incluso para empobrecer a nuestras sociedades para que nuestro pueblo continúe todo el tiempo buscando el dinero para comida y alojamiento.

La propagación de las drogas y las películas pornográficas entre los jóvenes tampoco es una casualidad. Ellos quieren destruir nuestros valores para que llegue un día en que un padre que quiera luchar contra el enemigo no vaya a encontrar a su hijo a su lado como sucedió con Ali y Ahmad Oneissi.

De ahí la necesidad de otro tipo de resistencia. La resistencia intelectual y cultural que preserve nuestros valores y creencias, que son las verdaderas fuentes de nuestra fuerza y nuestra victoria.


Una de las características de (la tragedia) de Kerbala, es que encarna en pocas horas varios modelos de sacrificio: el martirio del padre, del hijo, del hermano o de varios hermanos juntos y la participación de la esposa e hijos.

Y hay entre los participantes en esta ceremonia familias cuyos hijos obraron de esta manera. Volviendo a la familia de Oneissi, hablamos de miembros de generaciones distintas en la Resistencia que lucharon una al lado de la otra, y que cayeron como mártires en el mismo lugar juntos.

En este sentido, nos preguntamos por qué estos mártires y sus compañeros siguieron esta ruta. En pocas palabras, es la creencia en Dios, en Sus Profetas, en el Juicio Final, y en la promesa de Dios de que el yihad y el martirio llevarán a la gloria eterna y a la dignidad en la vida de este mundo.

Estos mártires han cumplido con su deber de luchar contra el enemigo israelí que ocupó la tierra y agredió a inocentes. Y lo hicieron con honestidad, integridad y entusiasmo.

“Hezbolá está estancado”

Yo digo a los que dicen que Hezbolá se ha estancado que sus análisis son consistentes con sus propios criterios y pensamientos. La Resistencia se ha enfrentado, desde hace 30 años, a dificultades. Y la guerra de 2006 es una prueba.

Durante la guerra, algunos dijeron que la resistencia había expirado su último aliento, mientras nosotros estábamos hablando de una victoria.

La creencia en Dios es la fuente de nuestra fuerza y nuestra paciencia, cualesquiera que sean las dificultades y sacrificios.


Yusuf Fernandez-Al Manar