3/6/12

Los enemigos del Imam Ali (P)

Por Mahmud Husein

En Tafsír Al-'Aiiáshi, de parte de un seguidor del Imam Yá'far Al-Sádiq (P), se narra: “Pregunté a Abu `Abdallah [el Imam Al-Sádiq], con él sea la Paz, sobre y temed una prueba que no sólo alcanzará sin duda a los injustos de entre vosotros especialmente... [8:25]
Respondió: Anoticia sobre que ellos son la gente [de la batalla] del camello” (T, IX, p. 62). “La batalla del camello” fue la que iniciaron dos de los compañeros del Profeta (BPDyC), Tálhah y Al-Zubáir, contra el califa y la autoridad legítima del Islam de ese momento, el Emir de los Creyentes Alí Ibn Abi Tálib (P). En esa batalla que constituyó un conflicto interno intervino también la esposa del Profeta (BPDyC), `Aisha, de parte de los sublevados, la que luego de la derrota de estos fue conducida a su domicilio por los dos hijos de `Alí, Al-Hásan y Al-Husain (P). El nombre de la batalla le fue dado porque `Aisha iba montada sobre un camello, alentando a los rebeldes contra `Alí (P). 

            En Tafsír Al-Qúmmi, sobre el mismo versículo se explica: “Fue revelado respecto de Tálhah y Al-Zubáir cuando ambos combatieron contra el Emir de los Creyentes [Alí], con él sea la Paz, y lo desacataron” (id.).

            En Al-Máyma’, se registra de parte de dos tradicionistas reconocidos por los sunnitas, Qatádah e Ibn Al-Musáiiab, una tradición que se remonta a Ibn Abbás, quien transmitió: “Cuando fue revelado este versículo y temed una prueba... [8:25] expresó el Profeta (BPDyC): ‘El que cometa desacato contra `Alí, quien asumirá mi posición después de mi fallecimiento, es como si hubiese denegado mi misión profética y la misión de los Profetas anteriores a mí” (T, IX, p. 62).

            En la fuente Perlas esparcidas, que compila las tradiciones de las principales obras sunnitas, de parte de Al-Zubáir se narra que dijo: “Nosotros habíamos recitado [el Sagrado Corán] durante mucho tiempo sin percatarnos que éramos los destinatarios de ese [versículo], y he aquí que nosotros éramos los mencionados en él: y temed una prueba que no sólo alcanzará sin duda a los injustos de entre vosotros especialmente... [8:25]” (T, IX, p. 63).  

            En la misma fuente, de parte de otros tradicionistas, se registra que afirmaron: “Este [versículo] fue revelado respecto de la gente de [la batalla de] Badr en especial, quienes sufrieron el ‘día [de la batalla] del camello’ en que se enfrentaron entre sí, y de los muertos fueron Tálhah y Al-Zubáir [los dos jefes de los sublevados contra `Alí], siendo ambos de la gente de Badr” (id.).

            En la misma fuente sunnita, de parte de varios tradicionistas, de parte de un compañero del Profeta (BPDyC) se registra que este narró: “Dijimos a Al-Zubáir: ‘¡Padre de Abdallah! Habéis extraviado al califa [Uzmán] hasta que lo mataron, ¿y luego venís a exigir por su sangre [venganza]!’ Respondió Al-Zubáir, la Complacencia de Allah se a con él: ‘Nosotros por cierto recitábamos en épocas del Mensajero de Allah (BPDyC), de Abu Bákir, de Omar y de Uzmán [los tres primeros califas], que la Complacencia de Allah sea con ellos: Y temed una prueba que no sólo alcanzará sin duda a los injustos de entre vosotros especialmente... [8:25] sin contar para nada que nosotros éramos los de ese [versículo] hasta que sobrevenido en nosotros lo que aconteció [el cisma y la batalla del camello]’” (T, IX, p. 63).

            De la misma fuente, Perlas esparcidas, de parte de Qatádah se cuenta que explicó sobre el mismo versículo: “¡Por Allah!, Él enseñó a los de intelecto de los compañeros de Muhámmad (BPDyC) que habría de haber cismas” (id.).

Comentario: Sobre el Imam Alí y la batalla del camello

Alí (P) fue el primero de los Doce Imames Impecables. Entre sus numerosos apodos se lo conoce como Amir Al-Mu'minín, Príncipe de los creyentes, como lo designara el mismo Profeta Muhámmad (BPDyC). Algunos de sus otros apodos de nobleza exclusiva son Abu Turáb (padre de tierra), Abu –l-Hásan (padre del Hásan, su primer hijo), Abu –l-Hasanain (padre de los dos Hásan, sus hijos Al-Hásan y Al-Husain, con ellos sea la Paz).

            Alí fue primo del Profeta (BPDyC), hijo de su tío paterno llamado Abu Tálib, quien era hermano de Abdallah, el padre de Muhámmad (BPDyC). Abu Tálib fue el protector del Profeta (BPDyC) durante los primeros años de su misión en Meca, por ser el jefe por entonces del clan hashimita, al que el Profeta pertenecía. Más aún, al quedar huérfano de padres, Muhámmad fue criado de pequeño por Abu Tálib y su esposa Fátima Bint Asad, en el mismo hogar familiar de Alí Ibn Abi Tálib (P), aunque treinta años antes de su nacimiento. Este hecho se vería compensado porque el Profeta (BPDyC) también se hizo cargo de `Alí (P) de pequeño, dado que Abu Tálib por entonces pasaba por penurias económicas y tenía a cargo una numerosa familia.

            El nacimiento de Alí, así como el de Muhámmad (BPDyC) también fue extraordinario, pues Alí nació dentro de la Sagrada Ká`bah, el Templo erigido por Abraham y su hijo Ismael (P) en Meca, el primero de los templos de adoración al Dios Único. Fue un viernes 23 del mes de Ráyab (séptimo del calendario lunar islámico), y su nombre, así como el lugar de su nacimiento, fue una designación divina, como también lo fue el nombre de Muhámmad (BPDyC). Alí significa “altísimo”, “elevado”, “sublime”, es también uno de los Nombres divinos revelados en el Sagrado Corán. Tanto de Muhámmad como de Alí, con ambos sea la Paz, se dice que sus nombres no habían sido asignados antes por los árabes a ningún mortal.

            Alí y el Profeta (BPDyC) conformaron desde el principio una unidad tanto espiritual como social, y la vida de Alí (P) es como el reflejo en espejo de la vida de Muhámmad (BPDyC). El Profeta (BPDyC) tuvo a su cargo la educación de Alí, quien seguía sus pasos y lo imitaba en su proceder desde muy pequeño. A esto alude el Emir de los creyentes, con él sea la Paz, cuando dirigiéndose a los musulmanes les recuerda: "Conocéis mi puesto ante el Mensajero de Allah (BPDyC) en cuanto a mi proximidad íntima [o parentesco estrecho] y en cuanto a mi categoría [espiritual exclusiva ante él]. Me estableció en su cuarto cuando todavía yo era un niño, me estrechaba contra su pecho, me hacía dormir en su lecho, olía mi cuerpo y yo percibía su perfume; probaba algo y luego me lo daba de su boca; nunca encontró en mí ninguna mentira ni indecencia en mis acciones". Y en otra disertación expresó 'Alí (P): "... y lo seguía [al Profeta] como el vástago de camello sigue las huellas de su madre. Me daba cada día una lección de su carácter y me ordenaba imitarlo. Todos los años se recluía en la gruta de Hirá, y yo lo veía [porque estaba con él] y nadie más le veía. Entonces no hubo musulmanes ni una sola casa del Islam más que tres, el Mensajero de Allah, Jadiyat, y yo: contemplaba la luz de la Revelación y del Mensaje, y olía el perfume de la Profecía..."[1]
        
    En el mismo sentido debe interpretarse que el Mensajero Muhámmad (BPDyC) se hermanó en dos oportunidades con Alí (P), cuando pidió a los musulmanes que se hermanaran entre sí. Una vez en Medina, donde se lo ordenó a los emigrados y a los ansár o defensores del Profeta (BPDyC) de esa ciudad, luego en Al-Hudaibíah, en ocasión de la marcha pacífica de los musulmanes hacia Meca, cuando se firmó un convenio entre el Profeta (BPDyC) y sus enemigos de aquella ciudad.
            Esta identidad espiritual del Profeta con Alí (BPDyC) se destaca en el rol que asumió este último junto al Profeta, siendo sin duda el paradigma de la práctica de Muhámmad (BPDyC), el arquetipo de su Súnnah. De allí que el mismo Profeta lo denominara “Emir de los creyente”, es decir el mejor ejemplo de ser humano que Muhámmad vino a concretar en el mundo, el hombre perfecto, Al-Insánu –l-Kámil

            Fue debido también a esta identidad espiritual y a la hermandad social que los unió, que el Profeta (BPDyC) nombró a Alí como su sucesor en la jefatura espiritual y en el gobierno político de la comunidad del Islam. Pero lo sorprendente es que la designación de Alí como albacea y sucesor del Profeta (BPDyC) no se remonta a los últimos días de la santa vida de este, sino que al mismo principio de su misión. En cierta ocasión Profeta (BPDyC) invitó a sus familiares a una comida que constituyó el primer anuncio público de su misión. Entonces los convocó a seguirlo, a adherir al Islam y ser sus compañeros fieles, por cuanto eran sus parientes inmediatos, de su clan y de su tribu. Su invitación fue rechazada por todos, quienes se rieron de ella. Pero un pequeño niño de apenas ocho años, quien había servido también como mensajero del Profeta (BPDyC) para invitar a la reunión, y que había seguido las indicaciones de su educador y Profeta al preparar para los invitados un agasajo, fue el único que se levantó aceptando la invitación al Islam y la misión de Muhámmad (BPDyC). Entonces, en un momento tan temprano de la prédica, el Profeta (BPDyC) designó a Alí su hermano, albacea y sucesor. Esto demuestra que esa designación era por determinación divina, y no el resultado de los hechos históricos, sino que los antecedía en el tiempo.

            Y en el otro extremo de su misión, cuando estaba por desaparecer del mundo, el Profeta (BPDyC) designó a Alí como su califa o sucesor en el paraje llamado Gadír Jum, y levantando el brazo de Alí hasta que vieron las axilas de ambos expresó: “Del que yo sea su señor (maestro o protector) Alí es su señor. ¡Allahúmma, protege al que lo proteja, enemístate con el que sea su enemigo, frustra a quien quiera frustrarlo, y da el triunfo a quien haga por su victoria!”. Esta tradición está registrada por sunnitas e imamitas, por vía de cientos de compañeros del Profeta (BPDyC).

            Cuando se produjo la emigración a Medina del Profeta, en medio de un complot para darle muerte y un cerco de sus enemigos, fue Alí quien tomó el lugar en la cama del Profeta, exponiéndose a sus enemigos para que Muhámmad (BPDyC) pudiera partir y estar a salvo. Cuando en Medina se hermanaron los ansár (auxiliares de la nueva ciudad que recibieron al Profeta) y los muháyirún (los emigrados de Meca que habían dejado atrás sus casas y bienes), el Profeta eligió a Alí para hermanarse. Lo casó además con su hija menor, Fátima (P), la más amada por él, a quien destacó en varias tradiciones como de las mujeres de mayor categoría espiritual de la humanidad, que por su jerarquía y por mandato divino Alí y Fátima (P) eran inexorablemente el uno para el otro.

            Alí participó en todas las batallas del Islam en las cuales intervino el Profeta (BPDyC), salvo en Tabuk en que le fue ordenado permanecer en Medina en el lugar del Mensajero de Allah (BPDyC). Jamás desobedeció al Profeta (BPDyC) ni se apartó de la verdad, al punto que el Mensajero (BPDyC) dijo: “Alí jamás se separará de la Verdad ni la Verdad de Alí”. Su coraje es proverbial en el Islam; jamás retrocedió en la lucha, y se narran de él portentos en el combate por la Causa de Allah, como el acontecido en el asalto a la ciudadela de Jáibar, o al derribar a los grandes ídolos de la Meca con fuerza sobrehumana.

            Al fallecer el Profeta (BPDyC) Alí contaba 33 años, y no obstante todos los signos sobre su capacidad y sabiduría, y su designación reiterada por parte de Muhámmad (BPDyC), fue desplazado de la sucesión profética con el pretexto de su escasa edad, y de la enemistad que pudiera persistir entre los ex-idólatras por la sangre que de los parientes de ellos derramó en las batallas del Islam. Durante los 25 años de la función de los primeros tres califas del Islam Alí se retiró de la función pública, y se dedicó a la formación de varios discípulos, aunque los primeros tres califas, especialmente Abu Bakir y Omar, lo consultaban asiduamente sobre todos los asuntos importantes.

            Cuando el tercer califa (Uzmán) fue asesinado los musulmanes insistieron ante Alí para que se hiciera cargo del califato, a lo que éste accedió luego de varios requerimientos. Su califato duró cuatro años y nueve meses hasta su martirio, y fue un período en que debió enfrentar numerosas revueltas y sediciones provocadas por los que, ahora desde dentro del Islam, querían desviar el Mensaje divino en interés propio, oponiéndose a la rectitud e integridad del Príncipe de los creyentes. El asesinato de Uzmán fue tomado como excusa, aun cuando se reconoce que Alí lo protegió, involucrando incluso a sus propios hijos en ello.

            Durante su califato Alí debió combatir primero contra un grupo que dirigían dos compañeros del Profeta (BPDyC), Tálhah y Zubáir, al cual se sumó una de las esposas del Profeta, ‘Aishah, en la llamada “batalla del camello”. Luego debió enfrentarse a Mu‘áuiah Ibn Abu Sufián, gobernador de Siria, del clan omeya, que vio la oportunidad de asumir el califato. Alí lo enfrentó en la batalla de Siffín, y estaba a punto de derrotarlo cuando se produjo la separación de los jariyitas, a los que luego también debió enfrentar en la batalla de Nahrauán. Un jariyita asesinó finalmente a Alí, y Mu‘áuiah iniciaría así el oscuro período de la dinastía omeya.


[1] De la obra Náhyu –l-Balágah (El Sendero de la sabia Elocuencia), recopilación de los dichos, discursos, cartas y hechos relativos al Emir de los Creyentes Alí Ibn Abi Tálib, con él sea la Paz.