24/5/12

El Pueblo de Bahrein Está Determinado a Lograr su Libertad

En el mundo árabe existe una creciente contrarrevolución que intenta frenar los cambios políticos. Esta represión empleó primero medidas como fuego real, gases tóxicos, matones etc. Como esto no funcionó entonces intentó jugar la carta religiosa: cristianos contra musulmanes, salafíes contra sufíes, sunníes contra shiíes, etc... con el fin de dar la impresión de que las protestas están motivadas por el sectarismo y no por justas demandas de libertad y democracia.

Por Diana Rojas




Saeed Shehabi es el Líder del Movimiento por la Libertad de Bahrein.



¿Cómo ha discurrido la situación en Bahrein en este último año?

En este último año no ha habido cambios apreciables en la situación política en Bahrein. El régimen sigue desafiando la voluntad popular, expresada en las protestas y manifestaciones que se suceden diariamente. El número de muertos por la represión se ha incrementado debido a los disparos o la utilización de gases tóxicos por parte de las fuerzas de seguridad. También han continuado los casos de tortura así como los ataques a centros religiosos shiíes. Sin embargo, pese a la represión, el régimen no ha logrado consolidar su posición y sigue siendo extremadamente débil.

Por otro lado, la situación internacional ha cambiado ligeramente para mejor. Los sucesos en Bahrein reciben ahora una cobertura un poco mayor en los medios internacionales y la opinión pública internacional parece hoy más inclinada a apoyar la lucha del pueblo de Bahrein a favor de la libertad y a la democracia.

¿Cómo valora la celebración del Gran Premio de Fórmula 1 en Bahrein?


Bueno, en realidad el pueblo de Bahrein no quería que se celebrara el Gran Premio de Fórmula 1 en el país. No queríamos que la opinión pública internacional pensara que existe una situación de normalidad en Bahrein cuando lo que sucede es que el pueblo está bajo una fuerte dictadura que emplea todos los medios de represión imaginables para intentar aplastar las protestas en nuestro país.

El régimen, por su parte, quería justamente lo contrario y no escatimó esfuerzos, incluyendo el pago de dinero a determinadas entidades y personalidades internacionales para asegurar que el evento se celebrara. Sin embargo, algunas marcas como Porsche se negaron a participar, hecho éste que les honra.

Al conocer que el Gran Premio iba a tener lugar, decidimos aprovechar el evento para dar a conocer a la opinión pública internacional la verdad de lo que pasa en nuestro país. Las protestas se multiplicaron y ganaron en intensidad y los opositores trabajaron duro con los medios internacionales ante la consternación del régimen, que no pudo así evitar que la imagen de su aislamiento y sus violaciones de los derechos humanos se proyectaran claramente al mundo.

Como balance, puedo decir al final que el Gran Premio de Fórmula 1 no benefició para nada al régimen, sino que sirvió para dar a conocer mejor al mundo lo que sucede en Bahrein. Incluso algunas medidas que el régimen tomó, como la prohibición de entrada de activistas pro-derechos humanos en el país, se volvieron contra él.

El régimen de Bahrein y algunos medios internacionales afirman que Irán está detrás de las protestas en Bahrein. ¿Qué opina de tales alegaciones?


Bueno, casi todos los regímenes árabes cuando se ven asediados culpan a fuerzas extranjeras de lo que pasa en sus países. Sin embargo, lo que hay que preguntarse aquí es si la situación en estos países es satisfactoria o no para la mayoría de la población y si existen causas que puedan llevar a esta última a querer movilizarse en favor de un cambio. En el caso de Bahrein la respuesta a estas preguntas es claramente afirmativa.

Irán no está detrás de las protestas. Nosotros preguntamos: ¿dónde está el apoyo iraní? ¿Acaso han sido descubiertos soldados o armas iraníes?. Si el régimen tuviera la más mínima evidencia de un apoyo tal ya lo hubiera hecho público ante el mundo, pero la realidad es que carece de cualquier prueba en tal sentido.

Quiero recordar también que las protestas en Bahrein en contra del régimen son muy antiguas. De hecho, las primeras datan de 1965, una fecha muy anterior a la Revolución Islámica de Irán de 1979.

¿Y que opina de las acusaciones que hablan de que la de Bahrein es una “revolución shií”?

Hoy, en el mundo árabe existe una creciente contrarrevolución que intenta frenar los cambios políticos. Esta represión empleó primero medidas como fuego real, gases tóxicos, matones etc. Como esto no funcionó entonces intentó jugar la carta religiosa: cristianos contra musulmanes, salafíes contra sufíes, sunníes contra shiíes etc con el fin de dar la impresión de que las protestas están motivadas por el sectarismo y no por justas demandas de libertad y democracia.

En Bahrein, la mayoría de la población, tanto shiíes como sunníes, apoyan la lucha por la libertad. De hecho, varios líderes de la oposición son sunníes.

¿Y el anunciado proyecto de unión entre Arabia Saudí y Bahrein?


Es pretendida unión es una cortina de uno. No se trata de unir a dos pueblos sino de que un régimen apoye a otro régimen; en este caso, el saudí apoya al de Bahrein. La unión y cooperación que promueven ambos regímenes es una cooperación en temas militares y de seguridad. En realidad, no se trataría de una unión, sino de una anexión de Bahrein a Arabia Saudí. La población de Bahrein se opone con fuerza a este paso y es por ello que yo creo que tal intento fracasará.

Arabia Saudí ha enviado, de hecho, tropas a ocupar Bahrein, y ellas cooperan en la represión contra la población bahreiní, que ha pedido la inmediata salida de estas tropas. Dicha ocupación viola, de hecho, la Carta del Consejo de Cooperación del Golfo, porque la cooperación militar entre los países miembros sólo puede darse en caso del ataque de un país no miembro, pero nada permite que un régimen envíe tropas a cooperar en la represión de la población de otro estado.

Ahmad al Saadun, presidente del Parlamento de Kuwait, ha subrayado que todos los países del CCG deberían tener “regímenes similares abiertos a sus pueblos, especialmente en lo que se refiere al respeto a los derechos humanos y las libertades”, y que no se pueden unir regímenes democráticos con otros dictatoriales que reprimen a la población. Por lo tanto, los regímenes dictatoriales deberían democratizarse antes de hablar de una posible unión entre los países del Golfo.

EEUU ha anunciado la venta de armas a Bahrein…

EEUU ha adoptado la postura de oponerse, en algunos casos, a las revoluciones de la Primavera Árabe, mientras que, al mismo tiempo, apoyan el derrocamiento algún otro régimen árabe. Esto es claramente un ejemplo de doble rasero. EEUU debería mantener una postura sistemática y coherente. No entendemos, por ejemplo, como puede suministrar armas a un régimen dictatorial como el de Bahrein, que las utiliza contra su propio pueblo. Además, la continuación de la represión va a generar cada vez más inestabilidad en Bahrein y en toda la región del Golfo Pérsico. Y esto no beneficia a los intereses de nadie, incluyendo los de EEUU.

¿Es optimista en lo que respecta al cambio político en Bahrein?


Soy optimista por varias razones:

1 – La opresión contra el pueblo de Bahrein no puede continuar y está llevando a una situación insostenible. El régimen no puede ocultar su debilidad y aislamiento actual.
2 – Los pueblos que se levantan contra las dictaduras al final siempre prevalecen.
3 – La resolución del pueblo de Bahrein es muy clara y éste no va a detener sus movilizaciones hasta que sus demandas en pro de libertad y democracia sean satisfechas.
4 – El pueblo tiene claro que tendrá que realizar muchos sacrificios para obtener su libertad, pero éstos siempre serán menos que si el régimen continúa existiendo.
4 – La actitud de la opinión pública internacional hacia el conflicto en Bahrein está cambiando y son cada día más las voces de apoyo a las demandas de libertad y democracia de la población.