15/5/12

Anexión de Bahrein: Crece la Tensión entre Arabia Saudí e Irán

Los líderes de las seis monarquías del Golfo fracasaron el lunes a la hora de aprobar un proyecto de unión. De hecho, varios miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (integrado por Kuwait, Bahrein, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Omán y Arabia Saudí) temen que la unión potencie el papel de Arabia Saudí (el miembro más grande del CCG), a expensas de otros.

Los ministros de Asuntos Exteriores de CCG decidieron al final de una cumbre en Riad para continuar con el estudio del proyecto, que contempla la integración de Arabia Saudí y Bahrein.

Ellos deben “presentar sus recomendaciones a una cumbre extraordinaria del CCG en Riad”, dijo el ministro del Exterior saudí, Saud Al Faisal, sin mencionar la fecha de esta cumbre.

Faisal advirtió a Teherán



Al Faisal, advirtió a Teherán que no se interfiera en las relaciones entre Arabia Saudita y Bahrein. “Irán no tiene nada que ver con lo que sucede entre los dos países, incluso si ambos evolucionan hacia una unión”, afirmó.

Por su parte, el rey de Bahrein, Hamad bin Isa Al-Khalifa, dijo poco antes de la apertura de la cumbre que esta unión es “la respuesta a los cambios y desafíos que enfrentamos a nivel regional e internacional”.

La idea de una unión entre Arabia Saudí y Bahrein ha provocado un malestar en Irán y el propio Bahrein, donde el Sheij Ali Salman, el jefe del Wefaq, el principal grupo de oposición, exigió que el proyecto se presente a referéndum.

En Irán, la mayoría de los miembros del Parlamento “condenaron” el proyecto. “Los líderes de Bahrein Arabia Saudí deben saber que esto fortalecerá la unidad del pueblo de Bahrein en contra de las fuerzas de ocupación” saudíes, dijeron los diputados en una declaración.

“No se puede reprimir a las naciones a través de la presión política”, dijeron los parlamentarios dirigiéndose a los líderes de Arabia Saudí.

Lariyani: la anexión de Bahrein no es tan simple


La anexión de Bahrein a Arabia Saudí sembrará la discordia en la región dijo, por su parte, el lunes el presidente del Parlamento iraní.

Para Ali Lariyani, el proceso de anexión de Bahrein a Arabia Saudí “no será tan simple como los líderes de Arabia Saudí y Bahrein creen”.

Al Manar


Los países del Golfo advierten a Irán de que no se inmiscuya en Bahréin






Los planes de unión de las seis monarquías de la península Arábiga van para largo. “Llevará tiempo establecer los detalles”, ha reconocido el ministro saudí de Exteriores, el príncipe Saud al Faisal, al concluir la 14ª cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) en Riad. No obstante, el veterano ministro advirtió a Irán de que no se inmiscuya en las relaciones de su país con Bahréin, cuyo rey ha mostrado especial interés en una mayor integración entre ambos para protegerse de la revuelta popular que amenaza su poder.

“Irán no tiene nada que ver con lo que sucede entre los dos países, incluso si evoluciona hacia una unión”, ha declarado el príncipe Saud en una conferencia de prensa transmitida por la televisión local.

Con anterioridad el Parlamento iraní había difundido un comunicado criticando los planes de unión entre Arabia Saudí y Bahréin expresados por varios portavoces de esa pequeña isla-Estado.

“Arabia Saudí y el dirigente de Bahréin saben sin ninguna duda que esas medidas imprudentes harán que el pueblo bahreiní se una aún más contra los ocupantes”, afirma el texto firmado por 190 de los 290 diputados iraníes. Teherán ha criticado repetidamente el envío de fuerzas saudíes a Bahréin el año pasado para respaldar a la monarquía suní de los Al Khalifa frente a las protestas de la comunidad chií (que suma dos tercios de la población). Los medios iraníes nunca han informado sin embargo de que esas tropas se retiraron tres meses después.

Riad y Manama, por su parte, acusan a Irán, el gran faro de los chiíes desde la revolución de 1979, de alentar las protestas de esa comunidad tanto en Bahréin como en la Provincia Oriental de Arabia Saudí. Esa preocupación ha añadido urgencia a la tradicional rivalidad entre las dos grandes potencias regionales. Además, el riesgo de que el programa nuclear iraní desate un conflicto armado en la zona les ha llevado a debatir una mayor integración militar y coordinación política que en caso necesario les permita hacer frente a su vecino persa.

“Vamos a continuar estudiando el asunto”, ha asegurado el ministro saudí de Exteriores. Sus palabras indican que el resto de los miembros del CCG (que incluye además a Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar y Omán) no están tan entusiasmados con la propuesta. De hecho, el presidente de Emiratos, el jeque Khalifa, delegó su representación en su vicepresidente, el jeque Mohamed, y la prensa local se limitaba a hablar de una mayor cooperación sin ir más lejos.

El retraso supone no obstante un jarro de agua fría para el rey Hamad de Bahréin que ha dejado claro su interés en esa unión con el grande de la península Arábiga, incluso si no todos los miembros del CCG se adhieren a ella.

“Esperamos hoy el establecimiento de la Unión del Golfo”, declaró el monarca a su llegada a Riad, citado por la agencia oficial saudí, SPA.

Sin embargo, en Manama, los principales líderes de la oposición chií expresaron su malestar con una medida que interpretan destinada a cerrarles las puertas a una mayor participación política. El jefe del Wefaq, el jeque Ali Salman, ha exigido que el proyecto de unión sea sometido a un referéndum previo.

ElPaís




Jefe del Parlamento Kuwaití: la Democracia en el Golfo Antes que la Unión

Equipo del Sitio Web de Al Manar (18-5-2012)



Hay que pensar en los derechos del hombre, la libertad de expresión y la democracia antes de proceder a una unión de los países árabes del Golfo Pérsico, ha señalado el presidente del Parlamento de Kuwait.

“Es innegable que los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) no tienen otra opción que desarrollar sus relaciones hacia una forma de unión,” dijo Ahmad al Saadun en su cuenta de Twitter. Esta evolución permitiría al CCG “afrontar los retos potenciales que amenazan sus intereses, su seguridad e incluso su propia existencia,” añadió.

Sin embargo, él subrayó que todos los países del CCG deberían tener “regímenes similares abiertos a sus pueblos, especialmente en lo que se refiere al respeto a los derechos humanos y las libertades”.

Esto debe incluir “la libertad de expresión y el derecho a la participación popular en la toma de decisiones. Esperamos que estos puntos se resuelvan rápidamente para que la unión se puede realizar”, concluyó el veterano líder de la oposición de Kuwait.

El CCG agrupa a Bahrein y Kuwait, los únicos dos miembros con un Parlamento elegido (en el caso de Bahrein la Cámara Baja), así como Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Omán y Qatar, que cuentan sólo con consejos consultivos sin poder legislativo.

Las seis monarquías del CCG decidieron el lunes, después de una cumbre en Riad, continuar con el estudio de una posible unión, que afectaría en un principio a Arabia Saudí y Bahrein. Sin embargo, la oposición shií de Bahrein, que lucha por la democratización del país, es hostil a tal unión.

La idea de una unión entre los países del CCG fue lanzada en diciembre por el rey Abdullah de Arabia Saudita y ha recibido hasta ahora el apoyo sólo del régimen de Bahrein, que se encuentra asediado por las protestas populares y ha recibido tropas saudíes de refuerzo para reprimirlas. Pese a estas ayudas, las fuerzas de seguridad de Bahrein no han conseguido acabar con las manifestaciones pacíficas, que se prolongan ya desde hace más de 15 meses.

Las monarquías del Golfo se niegan a reconocer la magnitud de este movimiento de protesta y prefieren, en lugar de ello, acusar a Irán de interferirse en sus asuntos internos.

El CCG fue creado en 1981 a raíz de la guerra entre Iraq e Irán (1990/1988) y prestó su apoyo al régimen de Saddam Hussein durante aquel conflicto.