20/4/12

Rabinos sionistas: cuando el fin "santifica" los medios. La violación (y otros crímenes) está (moralmente) permitida en la guerra contra los gentiles.

Destruirás completamente a los hititas, a los amorreos, a los cananeos, a los ferezeos, a los heveos y a los jebuseos. Este es el mandamiento del Señor tu Dios. (Deuteronomio, 20:17)
 

En respuesta a una pregunta de un lector interesado en lo que dice la Torá sobre la violación durante la guerra, el coronel Eyal Karim, del Rabinato Militar, escribió hace nueve años —sin uniforme— que las prohibiciones contra la inmoralidad desaparecen durante la guerra.

¿Está permitido que un soldado judío viole a una mujer gentil en tiempo de guerra? Esta pregunta —basada en la mitzvá bíblica de Eshet Yefat Toar (una mujer hermosa)— fue abordada hace nueve años por el rabino Eyal Karim. La persona que hizo la pregunta parecía ansiosa y preocupada, y quería saber si la mitzvá [se refiere, generalmente, a los 613 mandamientos religiosos de la Torá, N. del T.] de la Edad de Hierro era aplicable a los soldados del ejército hebreo en la actualidad.

ACTUALIZACIÓN: Tras los comentarios que pusieron en duda que la violación fuera el objeto de la respuesta del rabino, reproduzco aquí la pregunta que se le hizo:


¿Está permitido en nuestros días [sic] que un soldado de las Fuerzas de Defensa de Israel, por ejemplo, viole chicas durante el combate o está prohibido?

El rabino Karim respondió como sigue:


Las guerras de Israel [...] son guerras ‘mitzvá’, lo que les diferencia del resto de las guerras que los países libran entre sí. Dado que, básicamente, una guerra no es un asunto individual, sino que hacen los países como un todo, hay casos en los que la personalidad del individuo es ‘borrada’ en beneficio del todo. Y viceversa. A veces pones en peligro a una gran unidad para salvar a un individuo cuando esto es esencial para elevar la moral. Uno de los valores fundamentales durante la guerra es mantener la capacidad combativa del ejército [...]

Así como en la guerra la prohibición de poner en peligro tu vida es eliminada en beneficio de los demás, así también son eliminadas las prohibiciones contra la inmoralidad y la ‘kashrut’ [leyes dietéticas judías, N. del T.]. El vino tocado por los gentiles, cuyo consumo está prohibido en tiempo de paz, está permitido en la guerra, con el fin de mantener elevada la moral de los guerreros. El consumo de alimentos prohibidos está permitido en la guerra (y algunos dicen que lo está incluso cuando está accesible la comida ‘kosher’ [aquella que respeta los preceptos de la 'kashrut', N. del T.], con el fin de mantener la condición física de los guerreros, aunque estén prohibidos en tiempo de paz. Así mismo, la guerra elimina algunas prohibiciones sobre relaciones sexuales, y a pesar de que confraternizar con una mujer gentil es un asunto muy serio, está permitido en tiempo de guerra (en condiciones determinadas) debido a las penalidades que tienen que soportar los guerreros. Y puesto que nuestro objetivo en la guerra es el éxito del todo, la Torá permite que el individuo satisfaga el impulso del mal, en las condiciones mencionadas, con el propósito de lograr el éxito del todo.

¡Toma ya! Esto es un nido de avispas. En primer lugar, según Karim, la violación de mujeres presas no solo está permitida, es además ‘esencial’ para la guerra. El éxito del todo en la guerra depende de ello. Incluso Genghis Khan, quien según la tradición dijo que la mejor cosa del mundo es aplastar a tus enemigos, verles caer a tus pies, tomar sus caballos y bienes y oír las lamentaciones de sus mujeres. Eso es lo mejor, incluso él, que sobresalió por sus violaciones, no consideró que estas fueran algo esencial para el curso de la guerra, solo una consecuencia satisfactoria. Del mismo modo, Stalin desestimó las quejas por violaciones efectuadas masivamente por el Ejército Rojo, diciendo que un soldado tiene necesidades, pero no lo vio como un elemento esencial de la vida militar.

Karim planteó una nueva doctrina militar que ha reemplazado a la de Napoleón: un ejército marcha sobre su falo. Con esta lógica, tal vez el ejército israelí deba nombrar en cada unidad no solo un oficial de suministros, sino también un Oficial de Mujeres Hermosas para garantizar que ningún soldado se quede insatisfecho.

Otro problema es que Karim invoca las apologías habituales de quienes hablan de la ‘moral judía’: afirma que la guerra es un conflicto entre naciones, no entre individuos, y que el individuo no tiene importancia en la guerra. La mujer violada no es una mujer, no es una persona, no tiene sentimientos y si siente dolor, no tiene importancia: no es una mujer o una persona, es solo un individuo de una tribu enemiga cuya desgracia fue ser capturada. Además, Karim dice que la violación en tiempo de guerra es inmoral si es efectuada por una tribu rival; pero todas las guerra judías son, por definición, guerrasmitzvá. Si la violación de los indefensos forma parte de la ‘moral judía’, no es difícil llegar a la conclusión de que es inferior a todos los sistemas morales modernos. También merece la pena señalar que la ‘moral judía’ es un subproducto de la sangre alemana y un férreo romanticismo.

Pero hay un tercer problema que es fundamental. Karim dice que en la guerra nada puede prohibirse, si se hace por el éxito del todo. Sabemos que matar a combatientes armados está permitido (esto es, después de todo, la esencia de la guerra), pero ahora nos enteramos de que, en Nombre del Santísimo, la violación de mujeres también está permitido. Así, pues, debemos preguntarnos si está también permitido, en aras de la victoria, matar a personas desarmadas. Niños, por ejemplo, de quienes podríamos pensar que buscarán algún día venganza por la muerte de sus padres y hermanos y la tortura de sus madres y hermanas. El libro Torat Ha’Melekh responde afirmativamente a la pregunta. Sería interesante saber lo que piensa Karim, y si hay algo que cree que un soldado judío no debería hacer en aras de la victoria.

Pero el problema real aquí es que Eyal Karim es un coronel del ejército (Aluf Mishneh) y un oficial de alto rango del Rabinato Militar, es decir, una autoridad en la jerarquía militar que emite edictos religiosos. He enviado el siguiente cuestionario al portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI):


¿Es la violación de mujeres en tiempo de guerra acorde con el Código Ético de las FDI?
Si no lo es, ¿por qué la promueve un eminente rabino militar?
Si no lo es, ¿piensan las FDI poner fin al servicio del Coronel Karim o presentar cargos contra él?
¿Cómo piensa el portavoz de las FDI abordar el daño anticipado a su imagen en la arena internacional como consecuencia del dictamen del Coronel Karim?

Francamente, no esperaba respuesta, pero sorprendentemente un enfurecido oficial de la portavocía del ejército me llamó. Su respuesta oficial fue que Karim no era oficial en activo cuando escribió ese dictamen, y dijo, además, que mis preguntas faltan al respeto a las FDI, al Estado de Israel y a la religión judía y que, por tanto, la portavocía militar no respondería a más preguntas mías.

Le dije que, como ciudadano israelí, consideraba que el coronel Karim era una bomba de relojería que le explotaría en la cara al ejército si un soldado violara a una mujer enemiga. Esto sería visto automáticamente como una política oficial. Le dije que esto ya sucedió en el pasado. Él lo negó vehementemente y colgó.

Creo que el hecho de que Karim fuera un paréntesis en el tiempo —anteriormente fue oficial religioso de una unidad de elite, Sayeret Matkal— carece de importancia. Lo que es importante es que el Rabinato Militar decidió volver a llamar al servicio activo a un oficial que escribió semejante dictamen. Karim fue considerado brevemente como candidato a la posición de Jefe Militar Rabino. Este es el rostro del ejército en 2012 y este es el rostro de los rabinos que decide emplear. Hay, ciertamente, rabinos más humanos que Karim, pero estos no son los rabinos promocionados.

Yossi Gurvitz es periodista, blogger y fotógrafo israelí.

Traducción: Javier Villate-Disenso


Publicado originalmente en: IDF colonel-rabbi implies: Rape is permitted in war, 972, 28/03/2012

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