18/4/12

EEUU y Turquía conspiran para atacar a Siria

 

Washington ha dejado claro que el alto el fuego puesto en práctica el jueves es solo un breve descanso en su plan para el cambio de régimen de Siria.


Utilizando la cumbre de ministros de exteriores del G-8 como plataforma, la administración Obama ha exigido que el gobierno de Asad cumpla toda las propuestas de la ONU para poner fin al conflicto con los insurgentes apoyados por Occidente. Ya el mismo primer día del alto el fuego, la secretaria de Estado Hillary Clinton insistió en que Asad no estaba cumpliendo algunas partes del plan de seis puntos propuesto por el ex secretario general de la ONU Kofi Annan. El plan de Annan no es un menú de opciones, es un conjunto de obligaciones, dijo.

El primer paso oficial que debe tomarse es el establecimiento de observadores de la ONU en el terreno en cuestión de días, los cuales centrarán su atención en cualquier supuesta violación del alto el fuego por parte del gobierno, mientras da a la oposición vía libre.Quien debe cumplir todas estas obligaciones es el régimen, dijo Clinton.

Pero añadió, sin rodeos, que EEUU quiere un cambio de régimen y no se conformará con menos. Seguimos firmemente decididos a que la guerra del régimen contra su pueblo termine y dé paso a una transición política, señaló. Asad tiene que irse.

Sus sentimientos fueron reiterados por el presidente francés Nicolas Sarkozy y el primer ministro británico David Cameron, quienes dijeron que que Siria necesita una transiciónpara evitar la guerra civil. El secretario británico de Exteriores William Hague había amenazado el miércoles que si no se establecía un alto el fuego en los próximos días [...] volveremos al Consejo de Seguridad para tratar de conseguir una resolución sobre Siria, intensificaremos nuestro apoyo a la oposición.

La Casa Blanca ya había dicho a la prensa que el presidente Obama había hablado con la canciller alemana Angela Merkel y acordado la necesidad de una acción más firme del Consejo de Seguridad, dado que Merkel compartía la preocupación de que el gobierno de Asad no estaba cumpliendo los términos del acuerdo negociado por Kofi Annan y seguía actuando de una forma brutal e inaceptable contra su propio pueblo.

En realidad, las potencias occidentales están financiando y dirigiendo a la insurgencia por medio del Consejo Nacional Sirio y el trabajo en el terreno de sus apoderados regionales, especialmente Turquía, Arabia Saudí y Catar.

La clave para crear las bases de una intervención militar contra Asad es proporcionarle un imprimátur regional, una falsa bandera que permita a EEUU y la OTAN actuar entre bambalinas. La Liga Árabe, Ankara y los estado del Golfo son los instrumentos a través de los cuales puede hacerse esto. Turquía es el país anfitrión de los líderes del Consejo Nacional Sirio (CNS), compuesto de exdirigentes del régimen, islamistas y agentes de la CIA, y de su brazo militar, el Ejército Libre Sirio (ELS). Muchos de los ataques contra las fuerzas de seguridad sirias y otros objetivos han sido lanzados desde Turquía. Arabia Saudí y Catar están canalizando fondos, armas y combatientes hacia el CNS.

La atención está concentrada ahora en establecer una zona tampón en la frontera turca. Esto proporcionará una avanzadilla y base de operaciones para el CNS y varias operaciones encubiertas. Además, su ‘protección’ será utilizada para legitimar un despliegue militar más amplio y ataques aéreos, tal como sucedió recientemente en Libia.

El ministro turco de Exteriores Ahmet Davutoglu informó sobre la reunión del G-8 en Turquía por vídeo. No está claro si dicha reunión abordó el tema de la zona tampón. Pero no hace falta. Los medios de comunicación turcos están informando constantemente de que Ankara está ultimando planes para apoderarse de territorio sirio por la fuerza y crear esa zona de amortiguamiento. Zaman informó el lunes de que Turquía estaba considerando invocar un acuerdo de 1998 con Siria que sancionaría una intervención armada. El acuerdo incluye el compromiso de Siria de no minar la seguridad de Turquía.

Clinton ya había hablado por teléfono con Davutoglu sobre una zona tampón. Un miembro del Departamento de Estado dijo: Turquía siempre ha dicho que hay dos factores que pueden desencadenar una mayor participación por su parte. Uno es un número excesivo de refugiados —y nos han dicho que ese número está creciendo constantemente— y el otro es que el conflicto se extienda a la frontera. No sabemos aún si lo que está sucediendo en los últimos días equivale a alguno de estos factores.

En una declaración emitida el lunes, tras un pequeño intercambio de disparos en la frontera turca, el ministro de Exteriores de Turquía dijo que los ciudadanos sirios que se han refugiado en nuestro país huyendo de la brutalidad del actual régimen de Siria están bajo nuestra plena protección. Tomaremos las medidas necesarias si estos incidentes vuelven a producirse.

El gobierno turco dijo el martes que espera que el Consejo de Seguridad adopte una decisión que incluya tomar las medidas necesarias para proteger al pueblo sirio, ya que Asad no ha sabido cumplir con sus compromisos. Sin embargo, la ruta de la ONU hacia la acción militar es problemática, dada la oposición de Rusia y China. Clinton se reunió con el ministro ruso de Exteriores Sergei Lavrov el miércoles, pero hasta el momento no hay indicios de que Moscú vaya a aceptar una acción patrocinada por la ONU, a pesar de que apoya el plan de Annan. Sigue insistiendo públicamente de que incumbe a la oposición detener la violencia.

El primer ministro turco Recep Tayip Erdogan ofreció una entrevista al diario Hurriyet en la que pidió explícitamente a la ONU que respaldara cualquier acción de Turquía contra Siria. Contra la violación de las fronteras, un país tiene derechos que pertenecen a las normas del derecho internacional, dijo. Además, en base al artículo 5 del Pacto Atlántico, la OTAN tiene la responsabilidad de proteger las fronteras turcas.

Tras dejar claro que EEUU es la potencia más importante a la que se puede recurrir, añadió que hasta ahora, esta norma ha sido solicitada solamente una vez: fue solicitada por EEUU después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra el World Trade Center de Nueva York y contra el Pentágono, cerca de Washington.

La referencia de Erdogan al 11-S debe tomarse como una seria advertencia por el pueblo sirio y los pueblos del mundo entero, pues proporcionó el pretexto para las devastadoras guerras de Irak y Afganistán.

El ministro saudí de Defensa, el príncipe Salman Ben Abdul Aziz, también ha mantenido conversaciones sobre Siria en el Pentágono el pasado miércoles. Se reunió con el secretario de Defensa Leon Panetta y el general James Mattis, que es el jefe del Comando Central de EEUU que supervisa las tropas destacadas en Oriente Medio. Más tarde, se reunió con el presidente Obama en la Sala Oval. Un portavoz de la Casa Blanca dijo que los dos discutieron varios temas bilaterales y regionales.

Erdogan va a reunirse hoy con el rey Abdulá en Riad. Según Hurriyet, el presidente turco le dirá al rey saudí que los países árabes deben tomar la iniciativa en la adopción de medidas internacionales coordinadas contra el gobierno sirio.

La acción de EEUU contra Siria está vinculada a sus actuales esfuerzos por establecer una hegemonía global incontestable. Además del tema sirio, la reunión del G-8 también discutió sobre Irán —el objetivo indirecto de la campaña para derribar a Asad e instalar un régimen suní subordinado a Washington y aliado de Turquía y los estados del Golfo— y Corea del Norte, cuyas previstas pruebas con misiles balísticos fueron calificadas por Clinton como un ciclo de provocaciones.



Chris Marsden

Publicado originalmente en: US conspires with Turkey over militarized buffer zone following Syrian ceasefire, World Socialist Web Site, 13/04/2012
Traducción: Javier Villate-Disenso

No hay comentarios:

Publicar un comentario