14/4/12

Dios según el Islam

En el Nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

El monoteísmo en la visión islámica

Dice el Sagrado Corán:

1.-“Vuestro Señor es un Dios Único. No hay más dios que Él, el Clementísimo, el Misericordioso.” (2 : 163)



2.- “Creador de los cielos y de la tierra. ¿Cómo va a tener un hijo si no tiene compañera, si lo ha creado todo y todo lo conoce? Ese es Dios, vuestro Señor. No hay más dios que Él, el Creador de todas las cosas. ¡Adoradle, pues! Él vela por todo. La vista no Le alcanza, pero Él sí alcanza a la vista. Él es el Sutil, el Bien Informado.” ( 6: 101 a 103 )



3.-“Dios no ha adoptado un hijo, ni hay otro dios junto a Él. De ser así, cada Dios se habría atribuído lo que hubiera creado y unos habrían sido superiores a otros. ¡Glorificado sea Dios por encima de lo que cuentan! Conoce lo oculto y lo manifiesto, y está por encima de lo que Le asocian.” ( 23: 91 y 92)





4.- “Si hubiera habido entre ellos otros dioses aparte de Dios, se habrían corrompido. ¡Glorificado sea Dios, Señor del Trono, por encima de lo que cuentan!” (21: 22)


Figura en la tradición islámica (“Hadiz”), según fuentes shiítas:



1.- Del Profeta (BPD) -según lo que transmitió el Imam Sadiq (P) de sus ancestros (P), que en uno de sus sermones dijo-: “La Alabanza pertenece a Dios, Quien en Su principio estaba solo y en Su eternidad es tremendamente exaltado a través de la Divinidad y supremamente Grande a través de Su Magnificencia y Su Poder. Él ha originado aquello que produjo y trajo al ser lo que creó sin un modelo que fuese anterior a lo que creó. Nuestro Señor, el Eterno, separó (los cielos y la tierra) a través de la sutileza de Su señorío y el Conocimiento que está a través de las leyes de Su Poderío y partió el firmamento a través de la luz del alba. Así que nadie cambia Su creación, ni altera Su maniobra; “nadie repela Su ley”, ni rechaza Su orden. No hay lugar de descanso alejado de Su llamado ni cesación de Su dominio, ni interrupción de Su término. Él es verdaderamente existente desde el principio y el auténticamente permanente por siempre. Él está velado a Sus criaturas por Su luz en los altos horizontes, en el elevado poder, en el encumbrado dominio. Él está por encima de todas las cosas y por debajo de todas las cosas. Él se manifiesta a Sí Mismo a Su creación sin ser visto, y está más allá de poder ser escudriñado. Él deseaba ser distinguido a través de la profesión de Unidad. Cuando Él se retiró detrás del velo de Su luz, se elevó en las alturas de Su exaltación y se ocultó a Sí Mismo de Su creación…” ( De “Antología”, de ‘Allámah Tabátabái, dicho 1 )





2.- Del Imam Sadiq (P): Le preguntaron al Imam: “¿Qué prueba hay sobre la Unidad de Dios?”, y él respondió : “La prueba de la Unidad de Dios es la interrelación y continuidad que existe en toda la creación, el orden integral del ser que rige sobre todas las cosas. Dios dice en el sagrado Corán: “Si hubiera otro creador en los cielos y la tierra aparte de Dios Único, su orden se desvanecería y todo sería destruido” (De “Usul Al Kafi”, Kitabut-Tauhid. )





3.- Del Imam Sadiq (P): “…Así, el ojo contempla la sucesión de la noche y el día en forma constante y renovada. No envejecen a lo largo de su carrera, ni se alteran por la frecuencia de su transcurso, ni merman en su estado, el día en su luz deslumbrante y la noche en su oscuridad y tiniebla, penetrando uno en el otro, hasta que cada uno de ellos llega a una meta establecida y conocida, en lo prolongado y en lo breve, respecto a una posición y curso únicos. Así, traen reposo para quien en la noche y dispersión para quien en ella se dispersa. Por otro lado, traen dispersión para quien se dispersa en el día, y reposo para quien en él reposa. Luego están el frío y el calor con su sucesión, uno atrás del otro, rotándose en su tiempo y su llegada. Todo esto es lo que la mente razona respecto al Señor, Glorificado y Exaltado sea. Por consiguiente, la mente con su intelecto conoce que Quien dispuso estas cosas es Único, Poderoso, Sabio, Permanente, y que si hubiera en los cielos y la tierra otra divinidad junto a Él, Glorificado sea, cada una se hubiera quedado con lo que hubiera creado. Entonces, se hubiera enaltecido uno sobre el otro, y cada de ellos hubiera tratado de debilitar a su compañero (y todo hubiera entrado en el caos y la destrucción)…” ( Bihar Al Anuar, tomo 3, pág. 165)



4.- Del Imam ‘Alí (P): “Decir que Dios es uno tiene cuatro sentido: dos falsos y dos correctos. En cuanto a los sentidos falsos (o errados), uno sería decir “Dios es Uno” pensando en el número y en la cuenta. Este sentido es falso, porque Aquel que no tiene segundo en absoluto no puede entrar en la categoría de número. ¿No ves que aquellos que sostienen que Dios es el tercero de una trinidad caen en la impiedad? El otro sentido (falso) sería decir que es el único de una clase, el único miembro de una determinada especie. Este sentido tampoco es correcto en aplicación a Dios, porque implicaría comparar a Dios, y Dios está más allá de toda comparación. En cuanto a los dos sentidos correctos, uno consiste decir que Dios es Uno indicando que ni hay ninguna comparación o semejanza a Él entre las cosas. Dios posee esa unicidad. El otro sentido es decir que Dios es uno indicando que no hay ninguna multiplicidad o división concebible en Él, ni externa, ni mental o imaginariamente. Dios posee esa unidad.” (“Bihar Al Anuar”. Tomo 2, pág. 65)



5.- Del Imam Husain (P): “ (¡Oh, Dios!) ¿Cómo se Te puede asociar un compañero, cuando el mismo compañero está en necesidad de Ti para venir a la existencia? ¿Acaso alguien posee más capacidad que Tú Mismo en cuanto al poder de manifestación? ¿Cuándo has sido ocultado, de tal modo que precisemos una guía para encontrarte? ¿Cuándo has estado alejado de nosotros, como para que necesitemos buscarte a través de los signos y trazas? Ciego está el ojo que no puede verte como su propio Protector, y perdido está aquel a quien no se le ha impartido Tu amistad.” (De “Unas cuantas palabras sobre el conocimiento de Dios”, pág. 80)



6.- Del Imam ‘Alí (P): “Conocer a Dios es conocer Su Unidad.” (“Al Bahar”, tomo 2, pág. 186).



7.- Del Imam Kázim (P): “Sabe que Dios Altísimo es uno (“Uáhid”), Singular (“Ahad”) y el Fin Último (“Samad”, “Aquel a Quien todas las criaturas se dirigen en sus necesidades”). No procrea de modo que tenga herederos, ni es procreado de modo que tenga semejante.” (“Al Mizán”, sura 112)





Sobre la descripción de Dios Altísimo.



Dice el Sagrado Corán:





1.- “Di: El, Dios, es Singular. Dios es el Fin Ultimo (Aquel a Quien to­dos los seres se dirigen en sus ne­cesidades). Jamás Ha engen­drado ni Ha sido engendrado, y nunca nadie se Le asemeja”. (Sura: La fe pura, 112 del Corán)





2.- “El es Dios, Quien no hay divino excepto El, el Conocedor de lo oculto y lo manifiesto. El es el Compasivo, el Misericordioso. El es Dios, Quien no hay divino excepto El, el Soberano, el Santísimo, el Pacífico, el Que da seguridad, el Custodio, el Poderosísimo, el Imponente, el Grandioso. ¡Glorificado sea Dios que está por encima de lo que Le asocian! El es Dios, el Crea­dor, el Hacedor, el Formador. A El pertenecen los nombres más bellos. Lo glorifican los que están en los cielos y en la tierra. Y El es Poderosísimo, el Sabio. ( 59 : 22 a 24)



3.- “Dios es la luz de los cielos y de la tierra. Su luz es comparable a una hornacina en la que hay un pabilo encendido. El pabilo está en un recipiente de vidrio, que es como si fuera una estrella fulgurante. Se enciende de un árbol bendito, un olivo, que no es ni de oriente ni de occidente, y cuyo aceite es capaz de alumbrar aún sin que lo roce el fuego. ¡Luz sobre luz! Dios dirige hacia Su Luz a quien El quiere. Dios propone ejemplos a los hombres. Dios es Omnisciente.” (24 : 35)





Figura en la Tradición islámica (“Hadiz”):





1.- Del Profeta (BPD) : Relató Ibn Abbas que un judío llamado Nathal se presentó ante el Mensajero de Dios (BPD) y le dijo: ¡Oh, Mu­hammad! Deseo preguntarte acerca de ciertas cuestiones que se han pre­sentado reiteradas veces en mi co­razón. Si las respondes para mí (quitándome toda duda), abrazaré el Islam bajo tu mano.” El Profeta (BPD) le dijo: “¡Pregunta, oh, Abu Humarah!”. El judío inquirió: ¡“Oh, Muhammad! Descríbeme a tu señor”. El Profeta (BPD) respondió: "Por cierto que el Creador no puede ser descrito excepto a través de lo que El ha mencionado de Sí Mismo (en los libros revelados). ¿Y cómo podría describirse a Aquel Creador al Cual los sentidos no pueden cap­tar, la imaginación no puede alcan­zar, los pensamientos no pueden delimitar y la vista no puede abar­car? ¡El es más grande de lo que los retratistas describen! El es Distante en Su cercanía y Cercano en su Le­janía. El modela el “como” de tal forma que no puede decirse de El “como”. El determina el “donde” de tal manera que no pueden decirse de El “donde” (es decir que el “cómo” y el “dónde” no pueden aplicarse a El). El separa el “como” y el “donde” de tal forma que El es “Singular... El Fin Ultimo” (sura 112: aleyas 1 y 2), tal como El se Ha descrito a Sí Mismo. Aquellos que Lo describen no logran llegar a Su (verdadera) descripción. “El jamás Ha engendrado ni Ha sido engendrado, y nunca nadie se Le asemeja” (sura 112, aleyas 3 y4). Nathal dijo: “Has hablado con ver­dad, ¡oh, Muhammad! Ahora explícame el dicho: “El es uno y nada se le asemeja”. ¿Acaso no es Dios uno y el hombre uno? En tal caso, Su Unidad se parecería a la unidad del ser humano”. El Profeta (BPD) respondió: “Dios es Uno, pero singular en significado, mien­tras que el hombre es uno, pero dual en significado: sustancia corporal y accidente; cuerpo y espíritu. La similitud (auténtica) sólo pertenece a los significados”. Nathal dijo: “¡Has hablado con la verdad, Oh, Muhammad!” (De “Antología shi­ita”, de Allamah Tabatabai)



2. Del Imam ‘Alí (P): Transmitió ‘Alí ibn Musa Ar Rida, el octavo Imam (P), de los anteriores Imames en sucesión (P), que Al Husein ibn ‘Alí, el tercer Imam (P) habló de la siguiente manera: “Amir Al Mu’minin (P) se dirigió a la gente en la mezquita de Kufa y dijo: “La Alabanza pertenece a Dios, Quien no se originó de algo ni creó lo exis­tente a partir de algo. Su Eternidad está atestiguada por la temporalidad de las cosas; Su Poder, por la impo­tencia con la cual El las Ha marcado (a las cosas); Su Permanencia, por la aniquilación a la cual El las Ha forzado. Ningún lugar está vacío de El, de tal forma que El pudiese ser percibido a través de la localización. Ningún objeto es como El, de tal manera que El pudiese ser descrito por (comparación con) las cuali­dades (del objeto), ni El está ausente de nada, de tal forma que pudiese ser conocido a través de la situación. El es distinto en Atributos a todo lo que Ha originado; es inac­cesible a la percepción, a causa de las esencias cambiantes que El Ha creado (en las cosas), y está fuera de toda dominación de estados cam­biantes, a causa de Su Grandeza e Inmensidad. Su delimitación está vedada a la sagacidad más pene­trante; Su representación, a las minuciosas exploraciones del in­telecto. A causa de Su Majestad, las medidas no Lo delimitan; a causa de Su Grandeza, los promedios no Lo evalúan. Es absolutamente imposi­ble para las imaginaciones escu­driñarlo, para los entendimientos comprenderlo, o para las mentes imaginarlo. Los poderes de la razón, con elevadas aspiraciones, desespe­ran por encontrar un medio para abarcarlo. Los océanos de cono­cimiento se secan sin llegar a aludir sobre El en profundidad. Las su­tilezas de los que polemizan caen de la altitud a la bajeza tratando de describir Su Poder. El es Uno pero no en término de número; es Perdu­rable sin duración; es Subsistente sin apoyos. El no es de una clase tal que otras clases debieran tener un par con El ni es un objeto tal que haya otros objetos similares a El, ni es como las cosas, de tal modo que sus atributos puedan aplicárseles a El. Los poderes de la razón se ex­travían en las olas de la corriente de Su percepción; las imaginaciones son aturdidas al tratar de abarcar la mención de Su Eternidad; los en­tendimientos sin contenidos evi­tando que se hagan concientes de la descripción de Su Poder, y las mentes naufragan en las profundi­dades de Su Reino.

El es Señor sobre (el otorgamiento de) los beneficios. Es I­naccesible por Su Grandeza y So­berano por sobre todas las cosas. El tiempo no Lo envejece ni la de­s­cripción puede abarcarlo. Humilla­dos ante El se encuentran los obs­tinados más persistentes, en el límite de Su constancia; sometidos a El se encuentran los cordeles más incon­movibles, en la extremidad de Sus más elevadas regiones. La totalidad de las clases (de criaturas) son un testimonio de Su Señorío; su inca­pacidad (es testimonio) de Su Po­der; su calidad de creado (es testi­monio), de Su Eternidad; y su pasar a la extinción (es testimonio), de Su Permanencia. Así, ellos no poseen lugar de refugio contra Su Puño, ni escape de Su abarca- miento; no ex­iste manera de que puedan ocul­tarse de Su cuenta ni hay forma al­guna de evitar Su Poder. La per­fección de sus formas es suficiente como signo; la composición que El otorgó a sus constituciones naturales (es suficiente) como prueba; el ori­gen temporal de sus naturalezas (es suficiente) como (argumento para Su) Eternidad, y las leyes de la creación que los gobiernan (son suficientes) como lección . No puede atribuírsele límites; nada se Le asemeja y nada queda velado para El. ¡Exaltado sea por encima de las semejanzas y por encima de los atributos creados!

Doy testimonio de que no existe divinidad excepto El, teniendo fe en Su Señorío y oponiéndome a aquellos que Lo niegan. Y doy tes­timonio de que Muhammad (BPD) es Su siervo y Mensajero...”. (De “Antología shi­ita” , de Allamah Tabatabai, dicho 3)



3. Del Imam ‘Alí (P): “La Ala­banza pertenece (exclusivamente) a Dios, cuya Loa no puede ser expre­sada por los disertantes, cuya riqu­eza no puede ser contada por los contadores, y cuyo correcto derecho no puede ser cumplido por aquellos que se esfuerzan. Las mayores as­piraciones no logran captarlo, y las perspicacias que bucean profunda­mente nunca Lo alcanzan. Sus Atributos no poseen límites deter­minados. No hay descripción posi­ble ni tiempo fijado ni término ex­tendido (para El). El da origen a las criaturas con Su Poder, libera a los vientos por Su Merced y sujeta los sacudones de la tierra con rocas (o montañas que actúan como estacas).

El primer paso en la religión es el conocimiento de El. La per­fección de Su conocimiento consiste en confirmarlo (aceptar Su Existen­cia). La perfección de Su confir­mación es profesar Su Unidad. La per­fección de Su Unidad es la sin­ceridad hacia El. Y la perfección de la sinceridad hacia El consiste en negarle todo atributo. Porque cada atributo es distinto al atribuido mismo, y todo aquel que posee un atributo es diferente del atributo en sí.

Entonces, aquel que describe a Dios, Glorificado sea, le ha dado un asociado (la descripción en sí). Aquel que le atribuye un asociado, declara que El son dos (lo dualiza). Aquel que declara que El son dos, Lo divide. Aquel que Lo divide, Lo ignora. Aquel que Lo ignora, Lo señala. Aquel que Lo señala, Lo de­limita. Aquel que Lo delimita, Lo numera. Aquel que dice dónde está El, Lo ha encerrado. Aquel que dice sobre qué está El, Lo ha excluido (de otras cosas).

El es Existente, pero no como resultado de un origen tempo­ral; es un Existente que no proviene de la no existencia. El se encuentra en todas las cosas, pero no a través de la asociación. El está separado de las cosas (es otro que las cosas) pero no a través de la distancia. El es ac­tivo, pero no en el sentido de poseer movimientos e instrumentos (o miem­bros). El era Vidente (y mi­raba las cosas) aún cuando ninguna de Sus criaturas estaba presente para ser observada por El. El estaba “Solo” cuando no existía nadie con quien intimar y a cuya pérdida sen­tirse solitario. (Y aún permanece Solo).

El originó la creación y le dio inicio sin emplear deliberación (sin planificación), sin búsqueda de ex­periencia, sin ocasionar movimiento alguno en Sí Mismo, sin ser mo­lestado o interrumpido por los cuidados (o atenciones a dispensar). El otorga a las cosas sus tiempos, remedia sus discrepancias, implanta en ellas sus disposiciones naturales y las hace adherir a sus objetivos. Y El poseía conocimiento de ellos an­tes de sus comienzos, abarcando sus límites y su final, y conociendo sus parentescos y sus (diversos) as­pectos”. (De “Antología shiita”, de Allamah Tabatabai, dicho 4)



4. Del Imam Sadiq (P) - Un ateo materialista llamado Ibn ‘Alí Al Awja se acercó para polemizar con el Imam (P). “¡Oh, Abu ‘Abdallah! Tú sólo has hablado y te has referido a alguien que no está presente”. El Imam Sadiq (P) le dijo: “¡Guay de ti! ¿Cómo puede Aquel que está más cerca de Sus criaturas que sus propias venas yugulares, que escucha sus palabras y conoce sus secretos, ser ‘alguien que no está presente’?

El ateo preguntó: “¿Acaso El está en todo lugar, o no? Si El está en el Cielo, ¿cómo puede estar en la tierra? Si está en la tierra, ¿cómo puede estar en el Cielo?” El Imam dijo: “Tú estás des­cribiendo algo que es creado, (que es material), que cuando se mueve hacia un lugar ocupándolo, el primer lugar se queda sin él, y que luego de llegar a un sitio desconoce lo que ocurre en el lugar que aban­donó. Pero para Dios, el Poderoso, el Dignificado, el Soberano, el Juez, no es así. No existe lugar sin El, ni lugar ocupado por El. El no está más cerca de un lugar que de otro. De esta forma, las señales de Sí mismo que El da, son testigos Suyos, y Sus obras dan evidencias de El...” (De “Kitab Al Irshad”)



5. Imam Sadiq (P): Le preguntaron al Imam (P) sobre la naturaleza de Dios, y respondió: “El es algo to­talmente diferente a todas las cosas. El es Uno e idéntico con la Misma Esencia del Ser. El no tiene cuerpo ni forma. Los sentidos no Lo perci­ben y no puede ser encontrado. El está más allá del alcance de los sen­tidos. El pensamiento y la imagi­nación son incapaces de percibirlo. El paso del tiempo y la sucesión de las épocas no Lo reducen en abso­luto. El está exento de toda mu­tación y cambio”. (“Usul Al Kafi”, Kitab al Tauhid, pag. 150)



6. Del Imam ‘Alí (P): Cierta vez alguien le preguntó: “¿Dónde está Dios?”. Amir Al Mu’minin (P) res­pondió: “No es correcto preguntar dónde está Dios, ya que Dios Ha creado el lugar. Ni cómo es Dios, o cuál es Su naturaleza, ya que Dios Ha creado toda naturaleza. Tam­poco es correcto preguntar qué es Dios, porque Dios es Quien Ha creado toda cualidad (todas las e­sencias de las cosas). ¡Glorificado sea Dios Todopoderoso, en las olas de cuyo esplendor los sabios son incapaces de nadar, el recuerdo de cuya Eternidad detiene todo pen­samiento en su camino, y en cuyo vastísimo firmamento de Santidad el intelecto pierde su ruta!” (“Al Bahar”, tomo III, pag. 297)



7. Del Imam ‘Alí (P): “Alabado sea Dios, Quien no posee un atributo que se anteponga a otro, puesto que no hay para El un primer momento y luego un último, ni un tiempo externo y otro interno. Todo aquello que se califica como único en vez de El, es escaso; todo glosa­rio en vez de El, es humillado; todo poderoso aparte de El, es débil; todo dueño en vez de El, es propiedad; todo sabio aparte de El, es estu­dian­te; todo fuerte aparte de El, al­gunas veces es fuerte y otras débil. Todo oyente en vez de El, es inca­paz de oír las voces sutiles y lo en­sordecen las potentes, pasando de­sapercibidas para él las voces le­janas. Y todo vi­dente en lugar Suyo, es ciego ante los colores ocultos y los elementos sutiles. Toda mani­festación aparte de El, está oculta, y todo lo oculto aparte de El no se manifiesta. El no Ha creado lo que Ha creado para fortalecer Su Poder, ni por temer las consecuencias del tiempo, ni para vencer a un atacante semejante ni a un socio orgulloso ni a un opuesto en disputa. Por el con­trario, (las cosas creadas) son cria­turas, propie­dades y siervos insig­nifican­tes (sin valor alguno para El). El no se mezcla con las cosas, de forma tal que pueda decirse que está en ellas, ni está lejos, de forma tal que pueda decirse que está aparte. Crear y administrar la creación no le pro­dujo cansancio, ni ha surgido para El al crear, debilidad alguna, como tampoco la equivocación en lo que Ha determinado y destinado. Por el contrario, Su determinación y de­creto se basa en una disposición firme, una ciencia correcta y un asunto establecido. Y es un Dios que aún en el momento de ira y cas­tigo, es base de la esperanza y la misericordia, y en el momento de otorgar y conceder, es objeto de temor”. (“Nahyul Balagah”, pag. 155)



8. Del Imam As Sayyad (P): “La Alabanza sea con Dios, el Primero sin principio anterior, y el Ultimo sin fin posterior; Aquel al cual las miradas de los observadores son in­capaces de captar y las imaginacio­nes de los que intentan describirlo son débiles (e incapaces de hacerlo). Por Su Poder y Voluntad creó la creación. Luego le definió en su existencia un destino determinado, estableciéndole un tiempo limitado hacia el cual marcha paso a paso (inexorablemente) durante su lapso de vida, acercándosele hasta que llega a su fin. Entonces (Dios) lo lleva (al hombre) hacia el otro mundo para que reciba una gran Recompensa o un severo Castigo, para retribuir a los que han obrado mal por lo que había realizado, y recompensar a los que obran el bien, dándoles lo mejor, como una justicia de Su parte, Santificado sea Su Nombre...” (“Sahifatus-Sayyadíiat súplica 1)



9. Del Imam Rida (P): “...En cuanto al conocimiento y su des­cripción... Cuando sólo pretendes recordar el abecedario, lo men­cionas letra por letra, diciendo: a, be, ce, de, etc..., hasta llegar a la última. Luego, no encuentras ningún significado en él, excepto él mismo. Y cuando unes algunas de sus letras, colocándolas como nombre y ad­jetivo para un sentido que buscas y un significado que defines, entonces esto es una indicación respecto del mismo, representando una cosa calificada por ella (por la palabra). ¿Comprendes?” (El narrador) re­spondió: “Sí.” Continuó (el Imam -P): “Debes saber que no hay califi­cativo sin calificado, ni nombre sin significado, ni límite sin limitado. Los atributos y nombres indican la perfección y la existencia, pero no de modo abarcante (es decir, sobre la esencia, el calificado y el nom­brado), como lo hacen los límites de un triángulo, un cuadrado o un hexágono. Porque a Dios, Poderoso y Majestuoso, se lo conoce por Sus Atributos y Nombres, pero no poniéndole límites de longitud, ex­tensión, escasez, abundancia, color, peso, etc. Nada de esto puede penetrar la Esencia de Dios, Exal­tado y Santificado sea, a tal punto que Su creación Lo conoce (únicamente) a través de conocerse a sí mismo, a causa de lo que hemos mencionado. Pero a Dios, Poderoso y Majestuoso, se Lo indica por Sus Atributos y se Lo comprende por Sus Nombres. Su creación lo señala de tal manera que no resulta nece­sario para el buscador ver con los ojos, escuchar con los oídos, tocar con las manos y abarcar con el co­razón...” (De “Uiun Ajbar Ar Rida”, tomo I, pag. 174)



10. Del Profeta (BPD) - según lo que transmitió el Imam Sadiq (P) en su relato del “mi’ray” (la ascensión del Profeta a los Cielos), que Dios le dijo al Profeta (BPD) : - “Lee: ‘Di: El, Dios, es singular’ (sura 112), porque es Mi referencia y Mi des­cripción.” (“Al Mizan”, tomo XX, sura 112)


Fuente: Facebook del Hermano Abdallah Yusuf de la Plata

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