21/2/12

Reunión trilateral en Islamabad


 

Los pasados días 16 y 17 se reunieron en Islamabad, los presidentes de Irán, Afganistán y Pakistán, tres países claves en el Gran Juego por el dominio imperialista occidental de Asia Central.

Como es habitual, no sabemos qué asuntos se han tratado realmente en esta reunión, pero hay indicios que nos invitan a considerarla como mucho más importante de lo que la prensa ha pretendido. Tras la cumbre, los titulares han recogido sobre todo la declaración de Ahmadineyad acerca de la necesidad de crear un frente común ante las agresiones externas. Lógicamente se estaba refiriendo a las agresiones de EEUU y sus lacayos a estos tres países: invasión y ocupación de Afganistán, continuos ataques con aviones no tripulados norteamericanos a civiles pakistaníes así como amenazas, embargos y ataques terroristas contra Irán.
La reunión, además es de lo más llamativa: una marioneta y un antiguo fiel aliado de EEUU, como lo son respectivamente Karzai y el viudo de Benazir Bhutto, acuerdan alianzas con la bestia negra de EEUU desde hace 30 años, la República Islámica de Irán. Está claro, pues, que se están produciendo cambios importantes en la región. Veamos algunos datos:

-En Afganistán cada vez parece más próximo un acuerdo entre los Talibán y EEUU. El emir de Qatar es una figura clave en este acuerdo: los Talibán han ofrecido a EEUU y sus aliados la posibilidad de establecer una oficina permanente en Doha para negociar el traspaso de poder en Afganistán. Si prosperan estas negociaciones, volveríamos a encontrarnos, como en los años 80, con los Talibán como aliados de EEUU y los emires del Golfo. En este caso Karzai y el grupo antitalibán al que representa se encontrarían sin aliados.

-Las acusaciones de EEUU, según las cuales, tanto Pakistán como Irán han proporcionado apoyo militar a los Talibán habían sido tradicionalmente secundadas por el régimen titere de Karzai a pesar de que dichas acusaciones son muy poco creíbles, sobre todo en el caso de Irán, ya que las relaciones entre los Talibán y la República de Irán han sido siempre pésimas. Pero algo debió suceder en 2007, porque desde entonces Karzai ha negado taxativamente que Pakistán e Irán sean enemigos y ha denunciado que las acusaciones acerca del supuesto apoyo de Irán a los Talibán es propaganda extranjera contra la República Islámica.

-En las elecciones presidenciales de 2009, por primera vez desde la invasión de Afganistán, los medios occidentales organizan una campaña para acusar a Karzai de fraude electoral, ¡como si el fraude no hubiese ocurrido igualmente en las anteriores elecciones y como si el gobierno de Karzai hubiese sido legítimo alguna vez!. El hombre apoyado en esas elecciones por EEUU era Abdullah Abdullah, antiguo Ministro de Asuntos Exteriores del fraudulento gobierno de Karzai de 2001 y que, curiosamente, ahora pasaba a la oposición y acusaba de fraude electoral a su antiguo jefe.

-En Pakistán también se ha producido en los últimos años un claro giro antinorteamericano y, paralelamente, un acercamiento a Irán que a día de hoy cobra aspecto de alianza militar y económica. El actual presidente, Asif Ali Zardari, viudo de la asesinada Benazir Bhutto, ya ha advertido a EEUU que no tolerará más agresiones ni más violaciones de su espacio aéreo. Zardari, además, es chií y ha manifestado con claridad que apoyará a Irán en caso de ataque. En estos momentos se está construyendo un gaseoducto que unirá a Pakistán con su proveedor iraní. Pero no solo el actual presidente apoya a Irán: el líder opositor también ha condenado las amenazas occidentales a la República. En general, el apoyo pakistaní a Irán es no solo cuestión de geopolítica: Pakistán es el país del mundo, después de Irán y el Líbano, en el que la Revolución de Jomeini cuenta con más admiradores.

-Recordemos, además, que Irán y Pakistán son superpotencias militares y que el último país cuenta con armas nucleares. La población conjunta de estos tres países es equivalente a la de los EEUU.

-Hay que ubicar esta reunión en el contexto del fracaso de la campaña de EEUU y la UE contra Siria, tras el claro alineamiento de Rusia e Irán en defensa de la soberanía de este país. También parece que, dados los acontecimientos, cobra credibilidad la teoría de que EEUU prefiera tener como aliados de sus intereses en Oriente Medio a los emires wahabbíes y a los Talibán en detrimento de Israel.

Si todo esto resulta ser lo que parece, nos encontramos ante un alineamiento geopolítico bastante distinto al de hace solo diez años. Por primera vez desde la caída de la URSS, una amplia franja de estados asiáticos, desde el Líbano hasta Pakistán, apoyados por Rusia y con, al menos, el visto bueno de China pueden hacer frente de modo eficaz a las interminables agresiones de la OTAN a la soberanía y a la prosperidad de los países de la zona.

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