16/1/12

En Irán, la guerra ya empezó

Es difícil pensar que en estas condiciones tan generalizadas en Europa, casi como en Estados Unidos, pudieran estar pensando en desencadenar otra guerra, la cual podría ser de mucho mayores proporciones que la de Irak.
Por Gonzalo Martínez Corbalá

El estrecho de Ormuz, entre los golfos de Omán y el Pérsico, se ha convertido en un casus belli; por lo pronto, el presidente de Estados Unidos advirtió al de Irán, Mahmud Ajmadineyad, que no se atreva a bloquear el paso de los embarques de petróleo por esta ruta, entre las costas de Arabia Saudita, y las del propio Irán, pasando por Bahrein, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, cuando vienen de salida cargados de petróleo o de gas, hacia el golfo de Omán. Por la difícil configuración geográfica, resulta muy problemático anular este dominio iraní. Por lo pronto están ya en el Pérsico tres portaviones estadunidenses y se comenta en la prensa internacional que algunos más van hacia allá.

Tras un largo periodo de anarquía, debido a la lucha de los chiítas, de aliento nacionalista, contra el dominio extranjero, del que sale hasta 1925-1926, con el advenimiento de Reza Sha Pahlevi, cuya dinastía reinó hasta la revolución islámica de 1979, se gestó la explotación del petróleo por la Irak Petroleum Company, y específicamente en este país por la Anglo-Iranian Company, la cual derrocó al presidente Mossadeg en 1954, por intentar la nacionalización de esa industria, y provocó el regreso de los shas, que sienta las bases del régimen cuasi teocrático actual.

Ésta seguramente fue la razón por la cual hoy el presidente Obama establece los medios para comunicarse directamente con el ayatola Alí Jamenei, la máxima autoridad en Irán, mientras el presidente Ajmadineyad hacía su gira en Sudamérica y Cuba.

En noviembre de 2011, dice The New York Times, inspectores de armamentos de la Organización de Naciones Unidas reportaron que se encontraron nuevas evidencias de un caso con credibilidad de que Irán llevó a cabo actividades para desarrollar un artefacto nuclear. Proyecto que podría estar todavía en vigencia.

Es cierto que las circunstancias actuales son completamente distintas a las que se daban en el régimen del presidente Bush. Precisamente el sábado pasado, el diario El País confirmó la gravedad de la crisis económica en Europa. En su información principal dice:Hachazo a la solvencia del euro, y explica que: las agencias de calificación y la inacabable crisis griega sacuden de nuevo la eurozona, para luego asegurar que “Standard & Poor’s degrada la deuda de nueve países, entre ellos España, que baja dos escalones. Francia pierde la máxima nota. Grecia rompe con los bancos”.

Es difícil pensar que en estas condiciones tan generalizadas en Europa, casi como en Estados Unidos, pudieran estar pensando en desencadenar otra guerra, la cual podría ser de mucho mayores proporciones que la de Irak.

En primer lugar, como señaló The New York Times en una colección de informaciones: la preocupación de China expresada en el viaje a Medio Oriente del primer ministro Wen Jiabao, quien fue recientemente a Arabia Saudita, Qatar y a Emiratos Árabes Unidos, para evaluar su política respecto al petróleo; Japón, en la persona del primer ministro Yoshihiko Noda, declaró el viernes pasado que su país tiene todavía que decidir si reducirá sus importaciones de Irán, continuando con señales mixtas de su gobierno. Benjamin Netanyahu, con el mismo cargo en Israel, declaró el sábado en una entrevista que las sanciones económicas podrán tener éxito, si se combinan con amenazas de acción militar; que el gobierno estadunidense advirtió al ayatola Alí Jamenei que el cierre del estrecho de Ormuz, significa traspasar una línea roja que provocaría una respuesta.


Por otra parte, Clifford Krauss afirma en el NYT que el precio del petróleo se elevará rápidamente si los iraníes cierran el paso en el estrecho. Mientras Dane Cardwell, Rick Gladstone, Seth Feaster y Elisabeth Bumiller aseguran que los analistas sostienen que la demanda global creciente y problemas probables que se presentarían en el abastecimiento procedente de Irán mantendrían el valor del petróleo en tres dígitos (100 dólares el barril).

En general hay gran preocupación entre los importadores directos de petróleo de Irán, en primer término, y ninguno ha presentado una verdadera solución para remplazar el abastecimiento. Lo mismo puede decirse del efecto político que puede afectar las elecciones ya muy próximas en Estados Unidos.

En suma, salvo Israel, que insiste en que Obama tiene que amenazar a Irán con acciones militares inmediatas que sean realizables, la sola posibilidad de que, en primer lugar, Ajmadineyad pudiera tener armas nucleares, que esté verdaderamente dispuesto a usar, y de que el ayatola lo apoyara, ha causado ya un conflicto cuyos efectos se hacen sentir, muy especialmente, en la Unión Europea, por la situación de suyo grave, de orden económico, que está planteando un efecto negativo que se suma al del abasto de crudo.

La preocupación, en grado muy alto, la tenemos seguramente quienes vemos con sentido de responsabilidad esta situación delicada y compleja, que desde luego nos afectaría del mismo modo a los mexicanos. Y no podemos menos que hacer votos por que prevalezca la razón, la determinación para resolver los conflictos pacíficamente y desde luego, teniendo presente en todo momento que lo que verdaderamente está en juego es la supervivencia humana. Las armas nucleares no son para jugar con el destino de la especie humana, son un peligro del que no está a salvo nadie en el planeta.



Irán recibe carta de EU sobre el estratégico estrecho de Ormuz

Periódico La Jornada
Lunes 16 de enero de 2012, p. 22

Teherán, 15 de enero. Irán informó este domingo que recibió una carta de Estados Unidos sobre el estrecho de Ormuz, la crucial ruta de transporte mundial de petróleo que Teherán amenaza con cerrar si las sanciones que pretende imponer Occidente por su programa nuclear bloquean sus exportaciones de crudo.

Citado por la agencia oficial Irna, el vocero del ministerio iraní de Relaciones Exteriores, Ramin Mehmanparast, señaló que la república islámica no ha decidido si va a responder a la misiva, de la que recibió tres copias por tres canales distintos, y de la cual no dio detalles.

Una de las copias fue entregada por la representante permanente de Estados Unidos en la Organización de Naciones Unidas, Susan Rice, a su par iraní, Mohammad Jazaei; otra llegó a través de la embajada suiza en Teherán, que representa los intereses estadunidenses en Irán, y una tercera fue enviada por medio del presidente iraquí, Jalal Talabani.

La Casa Blanca advirtió el viernes al ayatola Alí Jamenei, guía supremo iraní, que el bloqueo estratégico del paso de Ormuz representaría el cruce de una línea roja, lo que provocaría una reacción de Washington, recordó hoy el New York Times.

Estamos examinando la carta, y si hace falta, daremos respuesta, indicó Mehmanparast tras subrayar, de acuerdo con Afp, que el estrecho de Ormuz es un canal estratégico para el suministro de energía que el mundo necesita, y es evidente que garantizar su seguridad es una de las prioridades de la política exterior de Irán.

El anuncio de la emisión de la carta, que al cierre de esta edición no fue desmentida ni confirmada por Estados Unidos, se da en el contexto de una visita que Martin Dempsey, asesor militar de alto rango del presidente Barack Obama, realizará esta semana a Israel, país que se ha declarado dispuesto a atacar Irán.

Por otro lado, Irán llamó a sus vecinos árabes del Golfo Pérsico a no aumentar la producción de crudo para remplazar el petróleo iraní en el caso de que se produzca un embargo de la Unión Europea (UE). Si los países petroleros del golfo Pérsico dan su acuerdo para remplazar el petróleo iraní (en caso de sanciones), serán los principales responsables de lo que suceda, declaró el representante de Irán ante la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Mohamad Alí Jatibi.

Si nuestros vecinos del sur utilizan su capacidad de producción para remplazar nuestro petróleo y cooperan con los países aventureros (occidentales), serán responsables de los incidentes que se produzcan y su gesto no será amistoso, insistió en declaraciones la diario Sharq.

La UE acordó en principio prohibir las importaciones de Irán como parte de los últimos esfuerzos de Occidente por intensificar la presión sobre Teherán a causa de su programa nuclear. Este lunes, los cancilleres del bloque europeo podrían ultimar las modalidades del embargo de crudo, que podría entrar progresivamente en lo próximos meses.


Dirigentes occidentales afirmaron en las últimas semanas que algunos países del Golfo, sobre todo Arabia Saudita, remplazarían el petróleo iraní en caso de sanciones. Citado hoy por el diario al Watan, el ministro saudita del Petróleo, Alí Nuaimi, declaró que su país es capaz de producir 12.5 millones de barriles diarios, responder a las necesidades del mercado mundial y satisfacer todo aumento de la demanda de los países consumidores.

Irán, segundo productor de la OPEP, extrae 3.5 millones de barriles diarios y obtiene 80 por ciento de sus divisas de sus exportaciones petroleras. A la UE, Teherán vende unos 450 mil barriles diarios (18 por ciento de sus exportaciones).

Los principales clientes asiáticos, China, Japón, Corea del Sur, India y Turquía, así como Rusia, han rechazado las sanciones occidentales o se han mostrado reticentes.

Pero el ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, se declaró convencido de que se adoptarán “medidas adicionales muy importantes en el consejo europeo de relaciones exteriores del día 23, que cubran el sector de petróleo, y posiblemente otros ámbitos. Irán ya ha sido objeto de sanciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y de Estados Unidos concretamente.

Una nueva ley de Washington, firmada por Obama en la víspera de Año Nuevo, sacaría del sistema financiero de Estados Unidos a cualquier institución que negocie con el Banco Central de Irán, que procesa los ingresos del petróleo. Si se aplica plenamente, la ley hará imposible a la mayoría de los países la compra de petróleo iraní.

Hague también señaló que su país ya no descarta un ataque militar contra Irán, aunque sin constituir una prioridad por el momento. Todas las opciones deben estar sobre la mesa, dijo.

El canciller negó también cualquier implicación británica en el asesinato del científico nuclear iraní Mostafa Ahmadi Roshan la semana pasada, y se negó a especular sobre quién podría estar detrás del hecho.

Roshan, uno de los responsables de la planta nuclear de Natanz, murió al estallar una bomba magnética colocada en su coche por dos motociclistas, atentado que fue atribuido por el gobierno iraní a Israel y a Estados Unidos, sin descartar la implicación de Gran Bretaña.

Esta acción y la condena a muerte del iraní estadunidense Amir Mirzael Hekmat, acusado por Teherán de trabajar para un país enemigo como integrante de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, contribuyeron a elevar el nivel de tensión entre Irán y Estados Unidos en los últimos días.