18/12/11

¿Se puede hablar de superioridad de los Imames (p) sobre los Profetas (p)?



El Imam Jomeînî (r.) en la obra “El Gobierno Islámico” dice: “En verdad la jerarquía de los Inmaculados Imames (a.s.) es tan elevada que ni los ángeles ni los Profetas portadores de la Escritura Sagrada pueden alcanzarla. (El Gobierno Islámico, p.25) ¿Cómo puede aceptarse algo así?
»  
En numerosas narraciones fue mencionada la superioridad científica de los Inmaculados Imâmes (a.s.) en relación con la de los Profetas (a.s.) y la causa principal de esto es la unión espiritual de los Inmaculados Imâmes (a.s.) con el gran Profeta del Islam (s.a.w.), y puesto que este honorable es el más eminente entre todos los Profetas, las ciencias de los Inmaculados Imames (a.s.) que se derivan de esa Fuente Única serán superiores a todos los Profetas (a.s.). Uno de los asuntos aceptado por el Islam es la superioridad del ser humano en relación con los ángeles, por lo tanto, el que los Inmaculados Imames (a.s.) tengan una jerarquía superior a la de los ángeles, en ningún caso será un asunto inaceptable.


»  
Lo dicho por Imam Jomeînî es algo tomado de las numerosas narraciones registradas en las obras narrativas crediticias, como por ejemplo:

" أَحْمَدُ بْنُ مُحَمَّدٍ عَنْ مُحَمَّدِ بْنِ الْحُسَيْنِ عَنْ مَنْصُورِ بْنِ الْعَبَّاسِ عَنْ صَفْوَانَ بْنِ يَحْيَى عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ مُسْكَانَ عَنْ مُحَمَّدِ بْنِ عَبْدِ الْخَالِقِ وَ أَبِي بَصِيرٍ قَالَ قَالَ أَبُو عَبْدِ اللَّهِ ع يَا أَبَا مُحَمَّدٍ إِنَّ عِنْدَنَا وَ اللَّهِ سِرّاً مِنْ سِرِّ اللَّهِ وَ عِلْماً مِنْ عِلْمِ اللَّهِ وَ اللَّهِ مَا يَحْتَمِلُهُ مَلَكٌ مُقَرَّبٌ وَ لَا نَبِيٌّ مُرْسَلٌ وَ لَا مُؤْمِنٌ امْتَحَنَ اللَّهُ قَلْبَهُ لِلْإِيمَانِ وَ اللَّهِ مَا كَلَّفَ اللَّهُ ذَلِكَ أَحَداً غَيْرَنَا وَ لَا اسْتَعْبَدَ بِذَلِكَ أَحَداً غَيْرَنَا..."

El Imam Sâdiq (a.s.) dijo: “…En verdad ante nosotros existe un secreto de los secretos de Dios, y una ciencia de las ciencias Divinas que no el ángel cercano a Dios, ni el Profeta que posee la Escritura Sagrada ni tampoco el creyente que comprobó su fe en Dios tienen la posibilidad de obtener, y Dios Sublime a nadie dio la obligación y nadie fuera de nosotros ha adorado a Dios a través de esta ciencia…”.[1]


Por lo tanto el asunto de la superioridad de la ciencia y de la jerarquía de los Inmaculados Imames (a.s.) deberá analizarse en base a esta narración y la citación de los sabios shías en cuanto a estos dichos fue en este tipo de narraciones.


Antes de comenzar con el asunto de la jerarquía de los Inmaculados Imames (a.s.) es necesario recordar este punto que la eminencia del ser humano sobre los ángeles es considerada parte de las certezas islámicas. Por lo tanto el que los Inmaculados Imames (a.s.) poseen una jerarquía superior a la de los ángeles de ninguna manera será causa de asombro. No obstante es posible comprobar la superioridad de los Inmaculados Imames en relación con los Profetas Divinos (a.s.) desde diversas perspectivas, y no se contradecirse con ninguno de los fundamentos islámicos, sino que el conocimiento de estas jerarquías tiene una relación muy cercana con las realidades espirituales islámicas siendo obligación de cada musulmán estar bien informado con relación a este asunto, que las características de un hombre perfecto son que tenga un conocimiento perfecto de esto. La comprobación de esta pretensión se menciona dentro de los siguientes puntos:


Primer punto: los catorce Inmaculados poseen un origen único, y explicado de otra manera, son de una luz (de un espíritu) único. Esta unidad de la luz de Ahl Bayt (a.s.) fue mencionada directamente en numerosas narraciones. Claro está en ocasiones las narraciones mencionan directamente a los cinco del manto y en otras a todos los catorce Inmaculados.

La siguiente narración puede ser considerada como el primero y segundo ejemplo:

A) Esta narración es una de las narraciones del momento de la ascensión cuando Dios Sublime dijo al Profeta del Islam (s.a.w.):

قال الله تعالى: «يَا مُحَمَّدُ إِنِّي خَلَقْتُكَ وَ خَلَقْتُ عَلِيّاً وَ فَاطِمَةَ وَ الْحَسَنَ وَ الْحُسَيْنَ مِنْ سِنْخِ نُورِي وَ عَرَضْتُ وَلَايَتَكُمْ عَلَى أَهْلِ السَّمَاوَاتِ وَ الْأَرَضِينَ فَمَنْ قَبِلَهَا كَانَ عِنْدِي مِنَ الْمُؤْمِنِينَ وَ مَنْ جَحَدَهَا كَانَ عِنْدِي مِنَ الْكَافِرِينَ يَا مُحَمَّدُ لَوْ أَنَّ عَبْداً مِنْ عِبَادِي عَبَدَنِي حَتَّى يَنْقَطِعَ أَوْ يَصِيرَ كَالشَّنِّ الْبَالِي ثُمَّ أَتَانِي جَاحِداً لِوَلَايَتِكُمْ مَا غَفَرْتُ لَهُ أَوْ يُقِرَّ بِوَلَايَتِكُم‏...»..


“¡Oh, Muhammad! A ti, a ‘Alî, a Fâtimah, a Hasan y a Husaîn los cree de Mi luz, y vuestra wilâîah (autoridad) la presente a todos los seres del cielo y la tierra. Entonces aquel que la acepte ante Mi será considerado de los creyentes, y aquel que la niegue será considerado por Mi de los incrédulos. ¡Oh, Muhammad! Si un siervo de entre Mis siervos me sirve durante toda su vida al grado en el que la luz de sus ojos disminuya y su cuerpo adelgace, pero cuando muere niega vuestra wilâîah, nunca lo perdonaré hasta que acepte vuestra wilâîah”.[2]

B) En esta narración se menciona la luz única de todos los Inmaculados Imames (a.s.).

«يَا مُحَمَّدُ إِنِّي خَلَقْتُ عَلِيّاً وَ فَاطِمَةَ وَ الْحَسَنَ وَ الْحُسَيْنَ وَ الْأَئِمَّةَ مِنْ نُورٍ وَاحِدٍ ثُمَّ عَرَضْتُ وَلَايَتَهُمْ عَلَى الْمَلَائِكَةِ فَمَنْ قَبِلَهَا كَانَ مِنَ الْمُقَرَّبِينَ وَ مَنْ جَحَدَهَا كَانَ مِنَ الْكَافِرِينَ يَا مُحَمَّدُ لَوْ أَنَّ عَبْداً مِنْ عِبَادِي عَبَدَنِي حَتَّى يَنْقَطِعَ ثُمَّ لَقِيَنِي جَاحِداً لِوَلَايَتِهِمْ أَدْخَلْتُهُ النَّار...»

“¡Oh, Muhammad! A ti, a ‘Alî, a Fâtimah, a Hasan, a Husaîn y a todos los Inmaculados Imames los cree de Mi luz, y vuestra wilâîah ( autoridad) la presente a todos los seres del cielo y la tierra. Entonces cualquiera que la acepte ante Mi será considerado de los creyentes, y aquél que la niegue será considerado por Mi de los incrédulos. ¡Oh, Muhammad! Si un siervo de entre Mis siervos me sirve durante toda su vida al grado en el que la luz de sus ojos disminuya y su cuerpo adelgace, pero mientras muera niegue vuestra wilâîah, nunca lo perdonaré y lo introduciré al Fuego…”.[3]


Segundo punto: Toda la Gente de la Casa (a.s.) posee el rango de la wilâîah [4] bajo este significado que los sucesores del Profeta (a.s.) además de la wilâîah social y ser responsables para responder a los asuntos religiosos son personas autoformadas e inmaculadas que tienen influencia oculta sobre el mundo y sobre el ser humano, y con el permiso de Dios controlan a los espíritus, a las personas y a sus almas, teniendo sobre ellas una intervención creacional.

El gran sabio Tabâtabâî (r.) a este respecto dijo: “La jerarquía del Imamato es una forma de wilâîah (autoridad) sobre los actos de la gente desde el aspecto interno que va acompañada de guía. Y guía en este caso es bajo el significado de ayudarlo a alcanzar su propósito, no sólo guiar y mostrar el sendero que esto es obligación de los profetas, de los mensajeros y de todos los creyentes que a través de exhortaciones y consejos invitan al ser humano hacia Dios”.[5]

En otra forma puede decir que la wilâîah es en dos formas: la wilâîah legislativa y la wilâîah creativa.

La wilâîah legislativa es bajo el significado del derecho de establecer la ley Divina y el derecho de la legislación que es especial de Dios Todopoderoso e incluso el Profeta no goza con este derecho[6] y sólo es advertidor, anunciador, propagador y explicador de los mandatos religiosos.[7]

La wilâîah creativa es bajo el significado de poder y fuerza del alma para dominar lo material de la existencia con el permiso existencial de Dios. Es decir, el dueño de la wilâîah creativa por su propio esfuerzo crea algo sin esfuerzo.

En base a esto, todos los milagros y prodigios que los santos Divinos realizan son a través de esta misma wilâîah creativa de ellos. Puede decirse que el milagro de un acto[8] como dividir la luna[9] y como dividir un árbol[10] por medio del Profeta del Islam (s.a.w.), o partir la tierra[11] y el mar[12] en la historia de Coré y el Faraón por parte del Profeta Moisés (a.s.), o partir la montaña[13] por parte del Profeta Saleh (a.s.), o curar al ciego de nacimiento, al leproso, revivir a los muertos[14] a través del Profeta Jesús (a.s.), o arrancar la puerta de la Fortaleza de Jaibar por un milagro del Imam ‘Alî (a.s.)[15] no es otra cosa más que el domino del hombre perfecto en las existencias por la fuerza de la wilâîah creativa.


Tercer punto: La wilâîah se obtiene con el acercamiento a Dios y muriendo en el sendero de Al.lah.[16] El acercamiento a Dios también se realiza con la obediencia a Él y teniendo un comportamiento y carácter Divino. Es decir, aunque el ser humano no puede llegar a ser Dios pero puede llegar a ser similar a Dios. El hombre en la medida que esté unido al origen inmortal Divino, y en la medida que se acerque a Dios, y traspase el velo de la oscuridad y logre llegara a la luminosidad y no vea más sus actos, sus atributos ni su esencia, se manifiestan más en él los nombres y los atributos de Dios.[17] El poder del domino de Dios en las criaturas es infinito, el ser humano también en la medida de su unión al poder infinito Divino, se beneficia del dominio sobre las criaturas y…

En las narraciones inspiradas está registrado que Dios Sublime dijo: “¡Mi siervo, obedéceme para que te haga similar a Mi!”[18], “¡Hijo de Adán, Yo soy pudiente y no me vuelvo indigente, obedecedme para que os haga autosuficientes para que no os vuelvas necesitados. Yo estoy vivo y no muero, obedece aquello que Te ordeno, para que Haga que estés vivo para siempre, que nunca mueras. Yo a un objeto digo “sé” y “es”. Obedéceme para que a algo digas “sé” y “sea”.”[19]


Cuarto punto: La jerarquía de la wilâîah (autoridad) con la jerarquía de la nabâwah (profecía) tiene grandes diferencias, y desde la perspectiva de grado la wilâîah es superior a la jerarquía de la profecía.

Explicación: “Walî” o gobernador en la jerarquía de “aniquilación en Dios” se vuelve consiente de las verdades y los secretos de Dios, y cuando regresa de ese jardín de los secretos, anuncia esos secretos. Este conocimiento es llamado “profecía general”, en otras ocasiones “profecía de rango” y en otras como “profecía para definir” ante la “profecía para dictar una ley”. El “Nabî” (Profeta) también desde la perspectiva de “profecía para definir”, anuncia las noticias de la esencia, de los atributos y de los actos de Dios, y desde la perspectiva de “profecía para dictaminar una ley” hace propaganda de las leyes prácticas, la corrección de la moral, la enseñanza de la sabiduría y la realización de la política. El Generoso Corán dice:


«وَ لَمَّا بَلَغَ أَشُدَّهُ آتَيْناهُ حُكْماً وَ عِلْماً وَ كَذلِكَ نَجْزِي الْمُحْسِنين‏» –
“Y cuando llegó a la pubertad le dimos sabiduría y conocimiento. Así es como recompensamos a los que hacen el bien”.[20] 

Es decir el hombre que llega a obtener el grado de la benevolencia, llega a la “profecía de rango” aunque la jerarquía de la “profecía para dictaminar una ley” no le hay sido otorgada.[21] Por lo tanto, si nosotros no podemos llegar a alcanzar el grado de la Profecía ni llegar al grado de la misión profética para dictaminar una ley, pero realizando el culto Divino y transitando los grados para la perfección a través del acercamiento de los actos preferibles y/o de las obligaciones, podemos llegar a ser dueños de la “profecía de rango” y del rango de la wilâîah (autoridad).


Si el Espíritu Santo vuelve a ayudar / otros realizarán también todo lo que Jesús realizaba

De cualquier manera las diferencias entre el “rango de la wilâîah y el “rango de la profecía” pueden resumirse en lo siguiente:


1. La autoridad (wilâîah) tiene un aspecto Divino, y la profecía un aspecto creativo. Explicado de otra manera, la profecía es el aspecto externo de la autoridad, y la autoridad es el aspecto interno de la profecía.

2. Los Profetas puesto que se aniquilaron en la Existencia Única están informados de las verdades y los secretos ocultos de lo oculto de la existencia, y llegaron a la misión por la sobrevivencia después de la aniquilación, y notificarán respecto a esa verdad y secreto. Pero de cualquier manera el origen de los Profetas es el aspecto de su divinidad y de su wilâîah.

3. El Walî es conocedor de la ley Divina y de la verdad; es decir tiene conocimiento y dominio en lo externo e interno. Pero el límite de la misión de los Profetas y de los Mensajeros es sólo la ley religiosa y lo externo.

4. El Walî domina sobre los actos internos y sobre el interior del ser humano, por ello debe obedecérsele sin ninguna condición.

Elige al anciano como compañero que sin aciano este viaje / está lleno de calamidades, temor y peligro.[22]

5. El Profeta y el Mensajero toman de Dios su conocimiento por medio del ángel y demás agentes de la revelación. Pero el conocimiento del Walî emana directamente del interior de la esencia pura de Muhammad.[23]

6. La profecía y la misión están limitadas a un lugar y a una época, es por ello que terminan. Pero la wilâîah no es así, puesto que Walî es de los nombres de Dios[24] y los nombres de Dios son eternos[25]. En conclusión el nombre siempre necesita de una manifestación, entonces la wilâîah no termina[26], y el hombre perfecto es la manifestación más perfecta de este nombre honorable y así también es el dueño de la wilâîah universal. Pero el mensajero y el profeta no son de los nombres de Dios, y el mensaje y la profecía son de los atributos temporales y existenciales que terminan al finiquitar su tiempo.

7. La wilâîah está compuesta por la misión y la profecía legislativa, y la profecía general no legislativa, por ello ha sido interpretada como el cuerpo que abarca lo general.

8. El otorgamiento de la profecía y la misión, es un nombre externo que sus preceptos religiosos pertenecen a la manifestación, y el otorgamiento de la wilâîah es un nombre interno útil para la purificación exterior.

9. La wilâîah es el interior y el origen de la profecía y la misión, y de la wilâîah depende adquirir estas dos.[27]



Conclusión:


De lo mencionado se evidencia perfectamente que primero: la wilâîah del Mensajero es superior a su misión, y la wilâîah del Profeta es superior a su profecía. Segundo: es posible que a un Walî no le fuera otorgada la profecía, pero por su wilâîah sea superior a un Profeta. Por ello el Profeta Jetro (a.s.) puede con: «انک لن تستطیع معی صبرا» –En verdad, no podrás tener paciencia conmigo”, reprobar al Profeta Moisés (a.s.), y luego con más énfasis decir: «ألم اقل انک لن تستطیع معی صبرا» –¿No te dije que, en verdad, no podrías tener paciencia conmigo?” y al final decir: «هذا فراق بینی و بینک» –Ha llegado el momento de que tú y yo nos separemos”. [28] Exactamente es por ello que después del surgimiento del Imâm Mahdî (a.ÿ.), lo seguirá el Profeta Jesús (a.s.)[29], a pesar de que Jesús (a.s.) es un Profeta legislador y dotado de autoridad. En conclusión el que el Profeta Jetro (a.s.) y el Imam Mahdî (a.ÿ.) no son profetas y no poseen el rango de la legislación, pero desde la perspectiva de la wilâîah creativa, el Profeta Jetro (a.s.) tiene predominio y supremacía sobre Profeta Moisés (a.s.), y el Imam Mahdî (a.ÿ.) sobre el Profeta Jesús (a.s.). Es por ello que el Imam ‘Alî (a.s.) dijo:

«أَرَى نُورَ الْوَحْيِ وَ الرِّسَالَةِ وَ أَشُمُّ رِيحَ النُّبُوَّةِ وَ لَقَدْ سَمِعْتُ رَنَّةَ الشَّيْطَانِ حِينَ نَزَلَ الْوَحْيُ عَلَيْهِ(ص)...»

E incluso entonces, acostumbraba yo a ver la luz divina y de la revelación y de la profecía, y a oler las celestiales fragancias del apostolado. Cuando el Sagrado Profeta (s.a.w.) recibió la primera revelación, Satán se lamentó en voz alta”.

Y el Profeta (s.a.w.) también dijo respecto a ‘Alî (a.s.):

«إِنَّكَ تَسْمَعُ مَا أَسْمَعُ وَ تَرَى مَا أَرَى إِلَّا أَنَّكَ لَسْتَ بِنَبِي‏»

Ciertamente, ‘Alî, tú oyes también cualquier cosa que me sea revelada y ves también cualquier cosa que se me muestra, con la diferencia de que no se te ha confiado la profecía”.[30]

El Imam Hasan (a.s.) después del martirio del Imam ’Alî (a.s.) también dijo:

«و الله لقد قبض فيكم الليلة رجل ما سبقه الأولون إلا بفضل النبوة، و لايدركه الآخرون‏»

“¡Juro por Dios! De entre vosotros se fue un hombre que los (Profetas) anteriores eran superiores a él sólo por la virtud de ser Profetas, y los venideros no lo alcanzarán”.[31]

O el Profeta (s.a.w.) dijo:

«إن لله عبادا ليسوا بأنبياء يغبطهم النبيون بمقاماتهم و قربهم إلى الله تعالى‏»

“Dios tiene siervos que no son profetas, pero los Profetas desean su jerarquía y cercanía a Dios”.[32]

En esta última narración además de mencionar la superioridad de personas que no son profetas sobre los Profetas, explica también el secreto de esta prioridad, puesto que la frase “y su cercanía a Dios” es muestra del secreto de la superioridad de ellos sobre los Profetas, asunto deducido también de los debates anteriores que la perfección de la cercanía de alguien no es otra cosa más que la wilâîah creativa.

Así también el Generoso Corán dice:

«وَ يَقُولُ الَّذينَ كَفَرُوا لَسْتَ مُرْسَلا قُلْ كَفى‏ بِاللَّهِ شَهِيداً بَيْنِي وَ بَيْنَكُمْ وَ مَنْ عِنْدَهُ عِلْمُ الْكِتابِ»

“Y quienes no creen dicen: «Tú no eres un Mensajero.» Di: «Es suficiente Dios y los que tienen el conocimiento de la Escritura Sagrada actúen como testigos entre vosotros y yo»”.[33]


En esta aleya Dios presenta dos testigos, uno Dios mismo y el otro alguien que ante Él tiene el conocimiento de la Escritura Sagrada. La atestiguación de Dios va acompañada por los milagros que uno de estos es el Corán, pero ¿quiénes son aquellos que tienen el conocimiento de la Escritura Sagrada y de que especialidades gozan que su atestiguación es testigo de la veracidad de la misión del Profeta? En una frase habrá que decir que el propósito es el Imam ‘Alî (a.s.) y los demás Inmaculados Imames (a.s.) que gozan de la jerarquía de la wilâîah creativa.


Para evidenciar este asunto, continuamos nuestro debate mencionando la historia del Profeta Salomón (a.s.) y el transporte del trono de Belqais (Makeda), que se encuentra en las aleyas 20 a 41 de la Sura An-Naml [27]: “La abubilla le informó a Salomón que en la región de Saba había encontrado a una mujer gobernándoles, que todo se encontraba a disposición de ella, que tenía un gran trono. Dijo: “He encontrado que ella y su pueblo se prosternan ante el Sol en lugar de hacerlo ante Dios”. Salomón escribió una carta a la Reina de Saba diciendo: “¡Venid a mí con sumisión!”. Pero ella en respuesta envió unos obsequios los cuales rechazó el Profeta Salomón (a.s.)… Salomón (a.s.) dijo: “¡Oh, nobles! ¿Quién de vosotros me traerá el trono de ella antes de que vengan a mí sometidos?” Un ifrit[34] de entre los genios dijo: “Yo te lo traeré antes de que te levantes de tu sitio. Puedo hacerlo y soy digno de confianza”.

El Corán (aleya 41) continúa diciendo:

«قالَ الَّذي عِنْدَهُ عِلْمٌ مِنَ الْكِتابِ أَنَا آتيكَ بِهِ قَبْلَ أَنْ يَرْتَدَّ إِلَيْكَ طَرْفُكَ فَلَمَّا رَآهُ مُسْتَقِرًّا عِنْدَهُ قالَ هذا مِنْ فَضْلِ رَبِّي‏»

“El que poseía un conocimiento procedente de la Escritura Sagrada dijo: “Yo te lo traeré en un abrir y cerrar de ojos.» Y cuando lo vio ante él dijo: “¡Esto es un favor procedente de mi Señor para poner a prueba si soy agradecido o desagradecido!”


Entonces alguien que en un abrir y cerrar de ojos pudo transportar el trono de Belgais de Yemen a Palestina y dominar sobre las criaturas tuvo que ser alguien que poseía la jerarquía de la wilâîah creativa y según las narraciones fue el poseedor del Nombre Supremo de Dios. Pero lo explicado en el Corán dice que poseía un conocimiento procedente de la Escritura Sagrada, es decir, poseía parte del conocimiento del Libro Sagrado. Explicado de otra manera, lo dicho por el Corán muestra que esa persona por tener conocimiento de una parte del conocimiento de la Escritura Sagrada y poseer un grado de la jerarquía de la wilâîah creativa, pudo dominar sobre las criaturas.


En una narración está registrado que el Profeta (s.a.w.) dijo a Abû Sa’îd Jidrî que el propósito de “El que poseía un conocimiento procedente de la Escritura Sagrada” fue el sucesor de su hermano Salomón hijo de David (es decir Âsif Ibn Barjîâ, sobrino del Profeta Salomón), y el propósito de “y los que tienen el conocimiento de la Escritura Sagrada” fue su hermano ‘Alî Ibn Abî Tâlib (a.s.).[35] Es evidente que entre “El que poseía un conocimiento procedente de la Escritura Sagrada” “los que tienen el conocimiento de la Escritura Sagrada” existe una gran diferencia, puesto que el primero es un conocimiento parcial y el segundo un conocimiento general.[36]


En las narraciones dice también que el Nombre Supremo Divino está compuesto por 73 letras, que “Âsif Ibn Barjîâ” conocía una de éstas letras y los Inmaculado Imâmes de la Gente del Profeta (a.s.) conocen 72 de éstas, y una de ellas es especial de la Esencia Pura de Dios.[37] Por ello el Imam Sâdiq (a.s.) a continuación de la aleya que indica el suceso de Âsif Ibn Barjîâ dijo: “وَ عِنْدَنَا وَ اللَّهِ عِلْمُ الْكِتَابِ كُلُّهُ –¡Por Dios que nosotros tenemos toda la Escritura Sagrada!”.[38] Es decir que si él tuvo parte del conocimiento de la Escritura Sagrada, ante nosotros Ahl Bayt (a.s.) se encuentra todo éste. De lo mencionado se evidencia que existe una diferencia entre los que conocen el Nombre Supremo Divino (los poseedores de la wilâîah creativa), algunos se benefician de una letra y otro de 72 letras, pero ¿acaso existe también una diferencia entre los que se benefician del conocimiento de las 72 letras? El Imam Sâdiq (a.s.) a continuación de la aleya 43 de la Sura Ar-Ra‘ad [13] dijo: “إِيَّانَا عَنَى وَ عَلِيٌّ أَوَّلُنَا وَ أَفْضَلُنَا وَ خَيْرُنَا بَعْدَ النَّبِيِّ (ص) –Es decir esta aleya se refiere a nosotros que el primero de nosotros y el más eminente y el mejor entre nosotros después del Profeta del Islam (s.a.w.) es ‘Alî (a.s.)”.[39]

Para finalizar se recomienda que para calificar todos los aspectos de este debate y para obtener más información en este campo recurrir a la obra “Un vistazo místico, filosófico y teológico sobre la personalidad y el levantamiento del Imâm Husaîn (a.s.)”.[40]




[1]– Ziqat Al Islâm Kulaîni, Al-Kâfî, t.1, p.402.
[2]– Maÿlisî Muhammad Bâqir, Bihâr Al-Anwâr, t.36, p.216.
[3]– Idem, pp.223 y 281.
[4]– El Imam ‘Alî (a.s.) a este respecto dijo: «وَ لَهُمْ خَصَائِصُ حَقِّ الْوِلَايَة» –“Las especialidades de la autoridad pertenecen a la Gente de la Casa de Muhammad”. Nahÿul Balâgah, sermón 2.
[5]– Tabâtabâî Muhammad Husaîn, Al-Mîzân, t.1, pp.275-276.
[6]– Claro está se ha dicho que Dios en un campo de los asuntos religiosos, otorgó al Profeta (s.a.w.) la autoridad legislativa, y este honorable realizó la legislación en ese campo. Como ejemplo, el tercero y cuarto  ciclo de la oración del medio día y de la tarde, es de las leyes colocadas por el Profeta (s.a.w.) que se realizó con el permiso de Dios. Si lo dicho es correcto, deberá decirse que algo así es de las especialidades del Profeta y sólo le concierne a él, e incluso no se dijo algo así respecto a los Inmaculados Imames (a.s.).
[7]– Recurrir a: Al-Ŷātiya [45:19]; Aš-Šurā, [42:13 y 22]; Ar-Ra‘ad [13:8]; Al-Isrā’ [17:106]. Así también Ibn ‘Arabî Mahia Dîn, Al-Futûhât, (cuatro tomos), t.3, p.69.
[8]– El milagro en palabra corresponde a: palabras y expresiones de Dios, del Profeta (s.a.w.) y de los Inmaculados Imames (a.s.) que contienen sabiduría profunda y verdad que han provocado asombro en los intelectos de toda la gente del mundo. Respecto a la diferencia entre el milagro en acto y en palabra debe decirse que el milagro en acto es tanto limitado para una época determinada y también para un lugar determinado, y por lo general es para la gente común, puesto que ésta tiene que ver con lo relacionado con los sentidos. Pero el milagro en palabra no es especial de un tiempo determinado, existe en todas las eras y es para los privilegiados.
[9]– Un ejemplo de los milagros del Profeta Muhammad (s.a.w.) fue partir la luna en dos.
[10]– El Imam ‘Alî (a.s.) en el Sermón de Qâsi’ah (192) explica el milagro de la división del árbol.
[11]– Al-Qişāş [28:76-81]
[12]– Al-Baqara [2:50].
[13]– Aš-Šams [91:11-15].
[14]– Āle ‘Imrān [3:49].
[15]– El Imam ‘Alî (a.s.) en una carta que escribió a ‘Uzmân Ibn Hanîf indica esta verdad, y dice:

«وَ اللَّهِ مَا قَلَعْتُ بَابَ خَيْبَرَ وَ رَمَيْتُ بِهِ خَلْفَ ظَهْرِي أَرْبَعِينَ ذِرَاعاً بِقُوَّةٍ جَسَدِيَّةٍ وَ لَا حَرَكَةٍ غِذَائِيَّةٍ لَكِنِّي أُيِّدْتُ بِقُوَّةٍ مَلَكُوتِيَّةٍ وَ نَفْسٍ بِنُورِ رَبِّهَا مُضِيئَة»

Recurrir a: Tabarî ‘Imâd Al-Dîn, Bishârat Al-Mustafâ, p.191; Shaîj Sadûq, Al-Imâlî, reunión 77, p.513.

Ÿâmî a este respecto dijo:

Fue de su último grado de generosidad / exento de poder y fuerza de sí mismo, /

Dios a través de él mostró Su poder y acto / arrancó sin su fuerza el portón de Jaibar /

Por si mismo ¡que portón de Jaibar! Era pesado como un mundo / pero insignificante ante las manos y puños (de ‘Alî).
[16] La inexistencia es en varias formas: primera, la inexistencia externa que es la inexistencia en los actos; segunda la inexistencia interna que es la inexistencia en los atributos; tercero, la inexistencia en la esencia. Recurrir a: Dânishgar Ahmad, Diwân Hafiz, con explicación mística, pp.144-145; Ibn Sînâ Abû ‘Alî Husaîn Ibn ‘Abdul.lah, Al-‘Ishârat wa Al-Tanbîhât, con explicación de Jaÿah Nasîr Al-Dîn Tusî, t.3; Maqâmât Al-‘Arifîn, t.3, p.390, Imâm Jomeînî (r.), Los cuarenta Hadiz, p.382.
[17]– Imam Hasan Muÿtabâ (a.s.) dijo: «من عبد الله عبد الله له کل شیء», –“Aquél que se vuelve siervo de Dios, Dios pone todas las cosas bajo su orden y servicio”, Exegesis del Imam Hasan Askarî, t.1, p.327; Bihâr Al-Anwâr, t.68, p.184.
[18]– «عبدی اطعنی حتی اجعلک مثلی» –Malikî Tabrîzî Mîrzâ Ÿawâd Aqa, Asrâr Al-Salât, t.1, p.4 (introducción) Juîî Mulâ Mustafâ, Explicación de la Súplica de SabâhJuîî t.1, p.11; esta narración fue mencionada también así: «يا عبدى! أحببنى أجعلك مثلى»،, Amâlî Seîed Haîdar, Ÿâm’ Al-Asrâr wa Manba’ Al-Anwâr, p.363.
[19]– Bihâr Al-Anwâr, t.90, p.376; Daîlamî Hasan Ibn Abî Al-Hasan, Irshâd Al-Qulûb ilâ Al-Sawâb, t.1, p.75; Ibn Fahad Hillî Ÿamâl Al-Dîn Ahmad Ibn Muhammad, ‘Iddat Al-Dâ’î, t.310.

«ابن آدم أنا غني لا أفتقر أطعني فيما أمرتك أجعلك غنيا لا تفتقر يا ابن آدم أنا حي لا أموت أطعني فيما أمرتك أجعلك حيا لا تموت يا ابن آدم أنا أقول للشي‏ء كن فيكون، أطعني فيما أمرتك أجعلك تقول لشي‏ء كن فيكون»
[20]– Yūsuf [12:22].
[21] Recurrir a: Hasanzâdeh Âmilî Hasan, Mumad Al-Himam, p.657.
[22]– Maûlawî Maznawî, Primer Cuaderno, p.132.
[23]– Recurrir a: Yazribî Yahîâ, La filosofía de la mística, p.181.
[24]– Aš-Šurā, [42:29]. «هو الولی الحمید» –“Él es el Protector, el Digno de alabanza”.
[25]– Yūsuf [12:101]. «فاطِرَ السَّماواتِ وَ الْأَرْضِ أَنْتَ وَلِيِّي فِي الدُّنْيا وَ الْآخِرَة» –“¡Creador de los cielos y de la Tierra! Tú eres mi protector en esta vida y en la otra”.
[26]– An-Naĥl [16:96]. «ما عِنْدَكُمْ يَنْفَدُ وَ ما عِنْدَ اللَّهِ باقٍ» –“Lo que vosotros poseéis perece y lo que hay junto a Dios permanece.”.
[27]– Recurrir a: Hasanzâde Âmilî Hasan, El hombre perfecto desde el punto de vista del Nahÿul Balâgah, pp.84-86.
[28]– Recurrir a: Al-Kahf [18:64-78].
[29]– Bihâr Al-Anwâr, t.9, p.195; Makârim Shîrâzî Nasir, Exegesis Nemunah, t.4, p.205; Kashânî Seîed ‘Abbâs, Al-Majâzin, t.1, p.286.
[30] Nahÿul Balâgah, sermón 192.
[31]– Mas’ûdî, Murawiy Al-Dhahab, t.2, p.414.
[32]– Ibn Hanbal Ahmad, Musnad Ahmad, t.5, p.343; Madanî Kabîr Seîed ‘Alîjân, Rîâd Al-Sâlikîn, t.6, p.393; Sabziwârî Mulâ Hadî, Sharh Al-Ismâ’i Al-Husanâ, p.552; Al-Futûhât, 14 tomos, t.13, p.137.
[33]– Ar-Ra‘ad [13:43].
[34]– Demonio, gigante, rebelde. (adj): malévolo, desafiante, astuto, sucio, repulsivo [N.del T.]
[35]– Esta narración fue transmitida por un grupo de exegetas y sabios de la Escuela Suní en esta misma forma o similar a ésta. Para mayor explicación recurrir a: Shûshtarî Qâdî Nûrul.lah, Ihqâq Al-Haq, t.3, pp.280-281.
[36]– Recurrir a: Exegesis Nemunah, t.15, p.473; Mûsawî Hamidânî, Seîed Ahmad Bâqir, Traducción de Al-Mizân, t.11, p.532.
[37]– Kulaînî Muhammad Ibn Ia’qûb, Al-Kâfî, t.1, p.230.

عَنْ أَبِي جَعْفَرٍ (ع) قَالَ إِنَّ اسْمَ اللَّهِ الْأَعْظَمَ عَلَى ثَلَاثَةٍ وَ سَبْعِينَ حَرْفاً وَ إِنَّمَا كَانَ عِنْدَ آصَفَ مِنْهَا حَرْفٌ وَاحِدٌ فَتَكَلَّمَ بِهِ فَخُسِفَ بِالْأَرْضِ مَا بَيْنَهُ وَ بَيْنَ سَرِيرِ بِلْقِيسَ حَتَّى تَنَاوَلَ السَّرِيرَ بِيَدِهِ ثُمَّ عَادَتِ الْأَرْضُ كَمَا كَانَتْ أَسْرَعَ مِنْ طَرْفَةِ عَيْنٍ وَ نَحْنُ عِنْدَنَا مِنَ الِاسْمِ الْأَعْظَمِ اثْنَانِ وَ سَبْعُونَ حَرْفاً وَ حَرْفٌ وَاحِدٌ عِنْدَ اللَّهِ تَعَالَى اسْتَأْثَرَ بِهِ فِي عِلْمِ الْغَيْبِ عِنْدَه‏؛ کليني، محمد بن يعقوب
[38]– Ídem, t.1, p.229.
[39]– Bihâr Al-Anwâr, t.1, p.229.
[40]– Libro “Un vistazo místico, filosófico y teológico sobre la personalidad y el levantamiento del Imâm Husaîn (a.s.)”, autor Qâsim Tarjân.


Fuente: Islamquest