31/12/11

Imam Jamenei: ¿Quién es el Líder de la República Islámica?

Por William Rosero

La República Islámica, ha sido durante estos 32 años de existencia, ejemplo de autodeterminación y valerosidad de un pueblo que insiste en salvaguardar su cultura y su fe. En cabeza de este pueblo persa, se encuentra su máximo líder: el Ayatollah Seyyed Alí Jamenei. 

Occidente –las agencias periodísticas y sus círculos de información- junto con las fuerzas sionistas, se han encargado de crear alrededor de este hombre de convicción profunda, una aureola de terror y de maldad. Pero lo que esconden los imperialistas y sus sirvientes, es que aquel hombre cuya vida está marcada por la entrega a la causa de su pueblo, es un revolucionario de tiempo completo, hombre de raíces genuinas en la fe islámica y un agente de la integración y la convivencia pacífica entre los pueblos subdesarrollados y sometidos del mundo. 

Carismático, aguerrido y frontal, el Imán Jamenei es el sucesor de la labor iniciada por el hombre que cambió la historia de Irány al mismo tiempo reconfiguró el mapa político asiático –influyendo en el europeo- con su capacidad de liderazgo: Ruholla Musawi, el Iman Jomeini. Jamenei, siempre como el soldado que está dispuesto a ir al campo de batalla en pos de la defensa de la causa noble y gentil, logró del Imán Jomeini las siguientes palabras: 

“Yo, que desde años antes de la Revolución mantuve una cercana relación con usted – y gracias a Dios continúa- lo considero uno de los brazos poderosos de la República Islámica”. 

Y si el Iman Jomeini lo dice, es porque en Jamenei encontró el pueblo iraní, al dirigente capaz y al cuadro político infatigable, necesario para el desafío revolucionario de estos tiempos. 

Haciendo un recuento de su recorrido y militancia revolucionaria, encontramos sus primeras actividades revolucionarias en 1963, cuando el Iman Jomeini le encomienda la tarea de transmitirle personalmente al “Ayatollah Al-Milani y a los sabios del Jorasán, sus mensajes acerca de la lucha de pueblo musulmán iraní contra la autoridad del Sha”. Padeció su primer arresto un 5 de junio del mismo año del 63 en la ciudad de Biryand a causa de su labor agitadora. 

Al año siguiente, lo encontramos al lado de intelectuales y docentes de la hauza de Qom planificando y organizando reuniones políticas islámicas clandestinas. A causa de dichas actividades son arrestados los sabios Ayatollah Montazeri y el Ayatollah Rabbani. 

Luego de estos acontecimientos, lo vemos en la ciudad de Mashhad dedicándose desde 1964 hasta 1967 a dictar “clases de ciencias islámicas y tafsir (exégesis) del Sagrado Corán en el nivel más elevado”, mientras que en la clandestinidad le daba forma al movimiento de sublevación por medio de “actividades políticas e ideológicas en la hauza y en la universidad, así como en lapropia comunidad de Mashhad. Este trabajo incluía también la movilización de religiosos predicadores combativos para incitar al pueblo contra el corrupto Sha y su régimen lacayo, y para difundir el mensaje de la Revolución Islámica por toda la ciudad”.

 De esta manera se pone a prueba el liderazgo de Jamenei cuando logra aglutinar a centenares de personas atraídas por sus mensaje, pudiendo convocar cada vez a más personas, lo que hizo que el régimen pro yanqui llevara a cabo una serie de encarcelamientos sobre su persona, para detener el ímpetu revolucionario provocados por sus discursos y su particular manera de convocatoria en favor de la revolución.

 

Durante tres años –desde 1971 hasta 1973- las mezquitas de Al-Karamah, Al-Hasan y Mirza Ya´far, se convirtieron en los centros de difusión no solo de tafsir islámico, sino del importante mensaje liberador. Por ello, cuando la SAVAK declara objetivo militar estas mezquitas, se inicia el plan de desarticulación de las células clandestinas revolucionarias arrestando a la mayoría de las personas que allíasistían, según el propio Jamenei: 

“La clausura de estos centros tan sólo sirvió para despertar la conciencia y la inteligencia de los musulmanes, permitiendo que floreciera una generación revolucionaria en Mashhad. Esto me ayudó a organizar nuevas reuniones de características más reducidas y también más especializadas, y así poder instigar el espíritu revolucionario en la juventud, en un ambiente de mayor seguridad y libertad de acción. Al mismo tiempo, también me ayudó a ensanchar el campo de mis actividades, y poder llegar con ellas a otras ciudades del Jorasán y de toda la nación”. 

Allanado en su domicilio, Jamenei fue encarcelado por sexta vez, siendo torturado por el brazo terrorífico del régimen pro imperial. En 1977 funda, junto con otros compadres de causa, la Liga de los Ulemas Combatientes, posteriormente el Partido Republicano Islámico, lo que le valió de nuevo la tortura y la cárcel: fue exiliado a Iranshahr –sur de Irán- por tres años, pero con el levantamiento popular del 1978, logró regresar Mashhad poniéndose al frente de la revolución en esa ciudad. 

En 1978 el Ayatollah Mutaharí le comunica que ha sido designado por el Iman Jomeini como miembro del Consejo del Comando Revolucionario (CCR). En 1981, cuando la República Islámica vivía el desafío de la guerra, Jamenei es objeto de un atentado sin precedentes: una bomba hizo explosión afectándole parte de su brazo izquierdo. 

Desde el triunfo de la Revolución hasta nuestros días, el Imán Jamenei ha servido a la República Islámica en los siguientes frentes: Miembro del Comité Central del Partido Republicano Islámico 1978), Secretario del Ministerio de Defensa y Representante del Consejo del Comando Revolucionario en dicho Ministerio, Jefe de los Guardias Revolucionarios Islámicos (1979), Líder de la Oración del Viernes en Teherán (1980). Sumado a esto, Jamenei fue Presidente del País por dos períodos consecutivos. 

El actual líder Supremo de la República Islámica tiene dentro de su hoja de vida como revolucionario, un gran recorrido de lucha, de entrega y de sacrificio a favor del pueblo iraní, no en vano ocupa el primer cargo de la nación persa. Pero es igualmente cierto, que ha encaminado a la nación por el sendero de la autodeterminación, de la soberanía y por el camino de sus raíces en la fe islámica. 

No en vano el Iman Jomeini decía de este hombre: 

“Si imaginan que pueden, entre los presidentes, reyes y gobernadores de todo el mundo encontrar a alguien como el señor Jamenei, que se encuentre tan comprometido con el Islam y esté tan decidido a servir a su pueblo con todo su corazón, seguramente no podrán”; y al decir en otra ocasión: 

“Entre los amigos y comprometidos con el Islam y sus fundamentos es usted –Jamenei- de entre los pocos que brillan al igual que un sol”.

 El Iman Jamenei ha sido y es hombre de Estado y guía espiritual por excelencia, hombre revolucionario, antiimperialista, hombre de paz y de unidad entre los pueblos que sufren el yugo del occidente imperial y el Sionismo. Este sabio de 72 años, verdaderamente tiene mucho en común con la causa latinoamericana.


Fuente: Islam Times I y II