17/11/11

NATAN SHARANSKY, IDEÓLOGO DE LA INTOLERANCIA EN BUENOS AIRES

Fuente: Ricardo H. Elía para AIN


 Natan Sharansky (nacido en la ex Unión Soviética en 1948) es miembro del ultraderechista partido israelí Likud y ha sido varias veces ministro en el gabinete de los ex primer ministros Ariel Sharón y Ehud Barak.


Precisamente, siendo ministro de la Vivienda y Construcción, fue uno de los más decididos partidarios de la construcción de asentamientos de colonos sionistas en el Territorios Ocupado de Cisjordania (Palestina).
Sharansky, que se presenta a sí mismo como una víctima del “totalitarismo” no cree que los derechos humanos sean universales y sean aplicables a todos los seres humanos. Dimitió de su cargo de ministro del Interior en el gobierno de Ehud Barak en el año 2000, cuando se difundieron rumores que el primer ministro estaba dispuesto a efectuar algunas concesiones cosméticas a los palestinos en el tema de la devolución de territorios, incluyendo el de Jerusalén. Sharansky dejó entonces claro que se oponía a cualquier devolución territorial a los palestinos y abogaba por una política dirigida a la usurpación de más tierras palestinas con el fin de situar en ellas a más colonos israelíes.


Sharansky es polifacético. Tiene como amigos íntimos al ex jefe del gobierno español José María Aznar y al ex presidente estadounidense George W. Bush, y no tolera la menor crítica al estado de Israel aunque sean harto evidentes las pruebas de crímenes de guerra, violaciones de los derechos humanos y el empleo de la tortura. Así, por ejemplo, cuando la BBC de Londres denunció arbitrariedades por parte del ejército israelí en la detención de palestinos, el martes 30 de marzo de 2004, Sharansky hizo declaraciones públicas afirmando que la BBC empleaba “un exagerado doble lenguaje contra el estado judío que apesta a antisemitismo”.

Además, Sharinsky se constituyó en el ideólogo principal del despropósito que condujo a la ocupación de Irak en 2003, pues suya era la teoría de exportar al mundo árabe, manu militari, el sistema democrático. Según él, las sociedades libres tienen el derecho y el deber de promover el sistema de vida democrático en los demás países recurriendo incluso a acciones, invasiones y ocupaciones militares.

Como señaló en su momento el politólogo libanés Walid Charara en Le Monde Diplomatique (edición Cono Sur, julio 2005) «esta visión retoma en lo esencial las tesis de cierto orientalismo que describe al mundo árabe como una suma de minorías religiosas y étnicas incapaces de convivir dentro de entidades estatales-nacionales. Las soluciones preconizadas para promover a la vez la democratización y los intereses de Estados Unidos, que se supone indisociablemente ligadas, se basan explícitamente en el marco de una estrategia llamada de inestabilidad constructiva.»

Eso fue lo que acordó el célebre terceto de las Azores (Bush, Blair y Aznar): promover en Irak la inestabilidad constructiva. Los resultados son de sobra conocidos: una país destruido con centenares de miles de muertos y niños que agonizan por desnutrición y falta de medicamentos luego de ocho años de ocupación extranjera.

La administración Bush fundó sus decisiones para Medio Oriente en ideólogos como Sharansky que consideran al mundo árabe como un conjunto de minorías incapaces de convivir en el marco de un Estado-Nación. Según Sharansky y los que piensan como él, “el Islam es incompatible con la democracia”.

En una entrevista acordada al Washington Times, el presidente George Bush llegó a admitir que el libro de Sharansky, “El caso por la democracia: El poder de la libertad para vencer la tiranía y el terror” (Nueva York, 2004), constituía “el ADN de su presidencia” Luego Bush agregó: «Si usted quiere conocer mi concepción de la política exterior, lea el libro de Nathan Sharansky. Le ayudará a comprender muchas decisiones que serán tomadas o que ya lo han sido.» (citado por el matutino The Independent de Londres del 6 de febrero de 2005).

En el periódico de la Autoridad Palestina Al-Ayam (Los Días), el 26 de diciembre 2006, apareció una fotografía de Bush entregando la medalla a Sharansky con el siguiente texto: “Bush entrega medalla al racista Natan Sharansky”.

En un reportaje que le realizó El País de Madrid el 3 de febrero de 2005, el corresponsal en Jerusalén Alberto Stabile le preguntó: “Y ahora, después de Irak, ¿qué país debería ser el primero en el punto de mira de Bush? ”Y Sharansky contestó: “Cualquier país que represente una amenaza puede estar en el punto de mira, sin distinciones. Si yo fuese uno de los consejeros políticos de Bush, le diría que empleara ese método, no sólo con Irán, sino con Siria, Arabia Saudí y Egipto”.
Ahora Natan Sharansky viene a Buenos Aires a participar del seminario “Enfrentando el antisemitismo moderno”, organizado por la Organización Sionista Argentina en el hotel Etoile, donde se tratarán temas como el “antisemitismo entre los argentinos” y el “antisemitismo y la judeofobia islámico-árabe” en particular.

¿Puede un intolerante y discriminador a ultranza venir a dar lecciones de moral cuando él mismo es uno de los principales predicadores de la islamofobia y la arabofobia en el mundo?