21/11/11

Hezbollah reveló red de espías de la CIA en Líbano


Hezbollah ha desentrañado parte de la red de espionaje de la CIA en Líbano, dañando severamente la capacidad de la agencia de Inteligencia para recolectar información vital sobre la resistencia islámica, en un momento de tensión en la región.


Las autoridades dijeron que varios espías extranjeros, que trabajan para la CIA, habían sido capturados por Hezbollah en los últimos meses; el golpe a las operaciones de la CIA en Líbano se produjo después que los altos directivos alertaron a la agencia el año pasado sobre el manejo de los informantes en Líbano.

El año pasado, el entonces director de la CIA, Leon Panetta, dijo que la agencia tenía que mantener "una mayor conciencia de la contrainteligencia”; ocho meses después, Nasrallah hizo saber al mundo que había superado la CIA en la contrainteligencia. No está claro si alguien ha sido o será responsable como consecuencia de este desastre de contrainteligencia norteamericana o si el incidente afectará la capacidad de la CIA para reclutar nuevos activos en Líbano.

Sin lugar a dudas, la CIA se vio obligada a reducir su espionaje en Líbano, donde sus operarios americanos y sus agentes locales recogen información crucial sobre Siria, grupos terroristas y otros objetivos, después de la detención de varios informantes de la CIA en Beirut este año, de acuerdo con funcionarios de EE.UU. y otras fuentes. De hecho se considera que luego de este descubrimiento de la red libanesa “la estación Beirut está fuera del negocio", señaló una fuente relacionada con la CIA, al mismo tiempo afirmó que hasta un docena de informantes de la CIA han sido comprometidos, pero funcionarios norteamericanos niegan esa cifra.

Desde EE.UU. reconocieron que algunas operaciones de la CIA fueron suspendidas en Beirut el pasado verano, pero no está claro si las operaciones se han reanudado ya que Líbano se considera un puesto clave para la observación de la agitación en el Oriente Medio. Altos funcionarios de la CIA han informado a funcionarios del Congreso acerca de la violación, y el representante Mike Rogers (R-Mich.), que preside el Comité de Inteligencia de la Cámara, visitó Beirut recientemente para entrevistar a funcionarios de la CIA para determinar si agentes de la CIA utilizaron prácticas descuidadas que revelaron fuentes sensibles y métodos.

En este caso puntual, no están claros el alcance de los daños y si la negligencia de los directores de la CIA condujo a la pérdida de los agentes libaneses; según la fuente, agentes de la CIA citaron a una serie de informantes libaneses en un local de Pizza Hut, permitiendo a Hezbollah identificar a quienes estaban ayudando a la CIA; por otra parte los funcionarios de EE.UU. discutieron fuertemente con los agentes que estaban en Pizza Hut.

Las lecciones aprendidas por la CIA no impidieron que sus propios espías sean atrapados, a pesar de que puede haber sido más inteligentes acerca de cómo se utilizan sus teléfonos celulares, no eran muy hábiles en dar con las palabras de código. Según ABC News, agentes de la CIA estaba utilizando "pizza" como una palabra clave para su punto de reunión secreta de espías, por lo que Hezbollah dedujo que se referían al Pizza Hut de Beirut. Funcionarios de EE.UU. también negaron la alegación que el ex jefe de la CIA rechazó una advertencia por correo electrónico de la estación de Beirut sobre que algunos de sus agentes libaneses pudieron ser identificados debido a que utilizaban los teléfonos celulares para llamar sólo a sus manejadores de la CIA y a nadie más.

Respaldado por Irán, Hezbollah ha construido un aparato de contrainteligencia profesional al que Nasrallah describe con orgullo como “Unidad de espionaje de combate", que se considera formidable, cruel e inició sus operaciones alrededor de 2004. Utilizando lo último en software comercial, los cazadores de espías de la unidad de Nasrallah comenzaron metódicamente a la búsqueda de traidores en medio de Hezbollah; para encontrarlos, señalaron funcionarios de EE.UU., Hezbollah examinaron los datos de teléfonos móviles en busca de anomalías y de allí se identificó que los teléfonos celulares, por ejemplo, se utilizaban rara vez o siempre en lugares específicos y sólo durante un corto período de tiempo.

En abril de 2009, Líbano lanzó una ofensiva nacional contra las células de espionaje -en su mayoría redes israelíes- arrestando a casi 100 personas, incluidos miembros de las fuerzas de seguridad libanesas y personal de telecomunicaciones, bajo sospecha de espionaje para el Mossad. Varios de los sospechosos han admitido su papel en ayudar a identificar los objetivos para Israel en Líbano -en su mayoría pertenecientes a Hezbollah- a los que Tel Aviv bombardeó fuertemente durante la guerra de 2006 contra el país.

En 2010, funcionarios de EE.UU. determinaron por contrainteligencia que agentes libaneses de la CIA podrían ser rastreado de la misma manera, sin embargo, el jefe de estación supuestamente ignoró la advertencia e indicó que los libaneses eran amigos y no le haría eso a EE.UU. El nombre de ex jefe de la estación Beirut permanece en secreto ya que ahora tiene un papel de supervisión en operaciones contra Hezbollah en la sede de la CIA.

Nasrallah tampoco no reveló sus nombres, explicando que quería proteger a sus familias –en relación a los agentes libaneses- a quien conoce personalmente, pero en relación a los agentes de la CIA se supo que trabajan bajo cobertura diplomática en la embajada de EE.UU. y que había reclutado a esos agentes a principios de 2011.

EE.UU. teme que los agentes de la CIA en Irán y el Líbano que han sido capturados hayan sido ejecutados. Robert Baer, ex agente de la CIA que trabajó en contra de Hezbollah en Beirut -en los ´80- dijo que Hezbollah por lo general ejecuta a las personas afectadas o sospechadas de espionaje.

Este hallazgo supone un triunfo para Hezbollah y un fuerte golpe para EE.UU e Israel, que llevan años tratando de infiltrar a Hezbollah para recabar Inteligencia de primera mano. La interacción de Hezbollah con Irán permitió este hecho, ya que fue Teherán quién colaboró de manera activa con la tecnología necesaria para detectar a las comunicaciones por telefonía celular y establecer los tiempos y ubicaciones de las llamadas.

Esta pérdida, de la estación Beirut de la CIA, supone la imposibilidad de monitorear en el terreno los avances e implicancias de Hezbollah e Irán en la política libanesa pero más grave aún, se pierde la posibilidad de controlar a Siria y al apoyo que Damasco recibe de éstos para sostener las operaciones contra los manifestantes.