14/11/11

13 de noviembre “Día del Pensamiento Nacional”


Jauretche, aquel intelectual lúcido y mordaz que enseñó a pensar lo nacional

Por Alejandro Pandra

La Ley 25.844 del año 2003 instituye el 13 de noviembre “Día del Pensamiento Nacional” en homenaje al nacimiento de Arturo Jauretche en 1901 en Lincoln, Buenos Aires, uno de los intelectuales más lúcidos, mordaces y críticos de la sociedad y la política argentina.

Publicó dieciséis libros, subproductos de su insobornable militancia con compilaciones de artículos y discusiones orales, de los cuales pueden contarse unos veinte.

Hábil polemista, gran maestro del panfleto, enseñó a “pensar en nacional”, dado que “lo nacional es lo universal visto por nosotros”, decía.

Aunque también se ganó el ostracismo a través de agudos ataques, a veces un poco exagerados contra la mitad más uno del Parnaso.

Su obra tuvo gran influencia en la nacionalización de los sectores medios, principalmente estudiantiles, en los `60 y `70, sobre todo con "Los profetas del odio", "El medio pelo en la sociedad argentina" y el "Manual de zonceras argentinas".

Dueño de un sentido común infalible, de un coraje a prueba de balas y de un desaforado amor a la tierra, fue conservador a los dieciséis años, pero lo subsanó enseguida revistando en el yrigoyenismo.

Hundido en el arroyo San Joaquín, cerca de Paso de los Libres en la provincia de Corrientes, con el máuser en alto y el agua al cuello, observó cómo las tropas de Justo cortaban las orejas de los caídos para ensartarlas en un aro.

Fue en 1933, durante el levantamiento radical que condujeron los coroneles Bosch y Pomar, cuando integraba una columna de civiles que intentó una delirante invasión desde Uruguayana.

En los meses de cárcel que siguieron a aquella derrota escribió "El paso de los libres", poema épico gauchesco inicial que Borges le pidió a Homero Manzi para prologarlo (“obra que merecerá -creo yo- la amistad de las guitarras y los hombres” escribió Borges allí).

Jauretche fundó en 1935 FORJA (Fuerza Orientadora Radical de la Joven Argentina) junto a Raúl Scalabrini Ortiz, Homero Manzi, Gabriel del Mazo y Luis Dellepiane, y terminó adhiriendo al peronismo desde su nacimiento en 1945.

Presidió durante el primer gobierno de Perón el Banco de la Provincia de Buenos Aires y en el 73 fue co-director de Eudeba.

Desde el exilio escribió en el “Epílogo montevideano” de la edición de 1957 de Los profetas del odio y la yapa: “El posibilismo y la imaginación suelen ser deprimentes cuando se contrasta el sueño con la realidad”

No es así en este caso. Porque nos reconforta todo lo que se ha podido salvar y todo lo que se ha hecho a pesar de una `intelligentzia` rectora que trabajó en contra del destino común y que hasta ha presentado nuestras derrotas como victorias.

Pues hubo otra inteligencia, esa sí argentina, que despreciada y todo, salvó lo esencial. Fue ese oscuro instinto de los caudillos federales, la clara visión de un patrón de estancia, que aplicó al gobierno las normas del sentido común, no dejándose confundir por las amenazas de la `intelligentzia`.

El país ha vencido, a pesar de todo, y lo ha salvado, permanentemente, el sentido realista de nuestros humildes y sus intérpretes.

Pero, lo que fue intención es ahora inteligencia. Ahora los argentinos “saben” y tienen conciencia de su destino y cómo realizarlo. “Creo, sin embargo, que no está demás la labor que he intentado: poner al desnudo las finalidades de la llamada `intelligentzia`”.

Corresponde entonces evocarlo a Jauretche en este día del pensamiento nacional, del que fuera su más elocuente paradigma. Por eso, cantemos con la banda de Los Piojos: “Yo le pido a San Jauretche que venga la buena leche”.

Télam-Elortiba.org




Entrevista a Jauretche - Parte 1 - 20 minutos

Entrevista a Jauretche - Parte 2 - 22 minutos